Juan de Salas Valdés (Salas, Asturias, c. 1525 − Cuzco, 1585; llamado a veces el Viejo o el Factor para distinguirle de parientes homónimos) fue un noble, militar y funcionario español que tomó parte en la conquista del Perú y en el gobierno de este virreinato. Fue factor de la Real Hacienda del Cuzco y alcalde ordinario de esta ciudad, donde edificó la casa hoy llamada de los cuatro bustos, en cuya portada mandó labrar su retrato y los de su mujer, hijo y nuera.

Origen familiar De antiguo e hidalgo linaje del principado de Asturias, nació en el concejo de Salas en el primer tercio del .Víctor Angles Vargas. Historia del Cusco: Cusco Colonial, tomo II, libro 2.º (Lima: Industrialgráfica, 1983), p. 775.

Aunque su filiación exacta no está clara, descendía con seguridad —quizá por línea ilegítima— de los señores de la torre y palacio de los Valdés de la villa de Salas, vetusto solar de su linaje que después se sucedió en los marqueses de Mirallo y de Valdunquillo.

Filiación tradicional La literatura genealógica le tiene por hermano del arzobispo de Sevilla Fernando de Valdés y Salas, inquisidor general, presidente del Consejo de Castilla y fundador de la Universidad de Oviedo. La atribución de este parentesco se remonta a Luis de Valdés, en el primer tercio del .

Según esta filiación, que dan por buena Guillermo Lohmann y el P. Patac, fue hijo natural de Juan Fernández de Salas (o de Valdés), señor de la dicha torre, que sirvió a los Reyes Católicos y murió en 1500.Guillermo Lohmann Villena. «La ascendencia española del inca Garcilaso de la Vega: precisiones genealógicas», en Hidalguía: 1.ª entrega (n.º 28, mayo-junio de 1958, pp. 369-384), p. 384, y Conclusión (n.º 29, julio-agosto de 1958, pp. 681-700), p. 681.J. M. Patac. «Árbol genealógico de la casa de Valdés-Salas», en L. A. de Carballo, op. cit., pp. 103-111. Habría nacido entonces en la última década del , fruto de la relación que tuvo su padre, siendo viudo, con Urraca Menéndez de Cangas, su manceba.

Según Méndez Silva (a quien siguen Trelles y el P. Patac), Juan de Salas tuvo tres hermanos enteros: dos hembras, que casaron con solariegos asturianos, y un varón llamado Fernando de Salas y Valdés, que fue colegial del Mayor de San Bartolomé de Salamanca, oidor de las Reales Chancillerías de Granada y Valladolid y consejero de Indias.Méndez Silva, op. cit., f. 22v.Trelles, op. cit., v. 7 (t.III, parte 3.ª), pp. 318-319.

Tuvo, además, ocho hermanos consanguíneos, nacidos del matrimonio de su padre con Mencía de Valdés (o de Llano y Valdés), señora del coto de Mirallo en el concejo de Tineo y de la casa de Llano sita en la plaza de la villa de Cangas de Tineo. Entre estos, destacaron dos:

Juan de Llano Valdés, el primogénito, señor de Mirallo y de las casas de Valdés, Salas y Llano, caballero de Santiago. Sirvió a la reina Doña Juana durante su reclusión en Tordesillas como su mayordomo y guarda mayor. Casó con Elvira Velázquez de Cienfuegos, de los señores de Allande. De estos proceden los marqueses de Mirallo y de Valdunquillo.

Fernando de Valdés, que nació en Salas año de 1583: el menor de los hijos legítimos. Probablemente su nacimiento fue causa de la muerte de la madre, ocurrida en dicho año. Fue arzobispo de Sevilla, inquisidor general, presidente de Castilla y fundador de la Universidad de Oviedo. Con prole ilegítima, extinta.

Crítica y conjeturas La filiación expuesta plantea un grave problema de cronología. Para que Juan de Salas hubiera sido hijo de Juan Fernández, habría que adelantar unos treinta y cinco años su fecha de nacimiento estimada: de c.1525 a c.1490. Y más de cuarenta para que fuera, como le quiere Riva Agüero, hermano entero y legítimo del inquisidor Valdés.

A esta dificultad se suma que Juan de Salas Valdés no figura entre los parientes del arzobispo beneficiados por el famoso «reparto» de sus dineros, mientras que las dos señoras a las que se tiene por hermanas enteras suyas, hijas naturales de Juan Fernández de Salas, sí aparecen entre los favorecidos, como «hermanas de su señoría ilustrísima».

El testimonio de la heráldica nos inclina a descartar también que el Factor fuera hijo de don Fernando o de alguno de sus hermanos enteros. Ciertamente, las armas que mandó labrar en la portada de su casa (cuartelado de Salas, Valdés, Doña Palla y Doriga) se parecen mucho a las del inquisidor (cuartelado de Salas, Valdés, Llano y Doña Palla), pero la omisión del cuartel de Llano parece indicar que no era descendiente de Mencía de Llano y Valdés, la madre del arzobispo. Las armerías que eligió se limitan a la ascendencia paterna y materna de Juan Fernández de Salas.

Atendiendo al tiempo en que vivió, Juan de Salas Valdés pudo ser nieto (o biznieto) de Juan Fernández, o de un hermano suyo. Pero no deja de ser chocante que al componer su escudo hiciera ostentación de los blasones de cuatro linajes de un abuelo y evitara en cambio manifestar su ascendencia materna y la paterno-materna. Este ocultamiento nos lleva a pensar en una disparidad de rango social entre sus costados y en un posible origen espurio.

Y viene aquí a mano el hecho bien estudiado de que entre los Valdés de Salas hubo por entonces bastantes casos de clérigos que tuvieron prole sacrílega.

Servicio a la Corona en el Perú

Juan de Salas Valdés pasó al Perú en 1543, siendo muy mozo, en el séquito del virrey Blasco Núñez Vela. Aquí tendría sobrada ocasión de mostrar su brío militar al servicio del Emperador, pues por entonces se libraban a la vez dos empeñadas guerras: la de conquista de este reino y otra civil entre los conquistadores. Hizo sus primeras armas sofocando la rebelión de los encomenderos que encabezaba Gonzalo Pizarro, y después sirvió en diversos destinos militares.

Para recompensar su actuación en la guerra de los encomenderos, se le hizo merced del oficio de intendente de los Reales Quintos, lo que dio principio a su exitosa carrera funcionarial al servicio de la Real Hacienda. Después fue durante bastantes años factor de la ciudad y corregimiento del Cuzco, cargo importante y lucrativo de la administración indiana.

También en premio de sus servicios, recibió varias encomiendas o repartimientos de indios. Consta que en 1559 poseía una en Taraco que le había sido concedida por tres vidas, es decir: que se había de suceder en su familia por dos generaciones más.

Estuvo muy vinculado al cabildo del Cuzco, cuyos cargos eran por entonces cadañeros (de duración anual). Dos veces fue elegido alcalde ordinario: en 1559 y en 1567; también figura como regidor en 1560 y 1564, y en 1572 era procurador mayor de la ciudad. Después de sus días, en los años 1583 y 1587 volvió a ser elegido alcalde un Juan de Salas, que sería algún pariente suyo.

Entre 1571 y 1572 alcanzó el cénit de su influencia local como hombre de confianza en el Cusco del virrey Francisco de Toledo, quien le nombró secretario suyo.José María González Ochoa. «Juan de Salas y Valdez», en el Diccionario biográfico español (Real Academia de la Historia), con remisión a su propia obra Quién es quién en la América del Descubrimiento (Madrid: Acento, 2003). Consultado el 6 de noviembre de 2019.

Edificó en la repetida ciudad la casa hoy llamada de los cuatro bustos, en cuya portada mandó labrar su retrato y los de su mujer, su hijo Fernando y su nuera, así como un escudo cuartelado con las armas de Salas, Valdés, Doña Palla y Doriga.

Falleció en el Cusco en 1585, habiendo fundado mayorazgo en favor de su primogénito.

Matrimonio y descendencia

Juan de Salas Valdés contrajo matrimonio en el Cuzco hacia 1560 con Usenda de Bazán y Tordoya, una joven criolla de origen extremeño. Ambos fueron enterrados en la capilla que fundaron y dotaron, colateral del lado del evangelio, en la iglesia conventual de San Agustín de dicha ciudad. El retrato de esta señora es el primero de los que se ven labrados en el dintel de la casa de los cuatro bustos. Era hija del capitán Gómez de Tordoya y Vargas y de María de Chaves, su mujer, naturales ambos de Salvatierra de los Barros. El suegro fue un destacado conquistador del Perú y combatió del lado realista en la guerra contra los almagristas. Murió en la batalla de Chupas (1542), donde se hallaba a las órdenes del gobernador Vaca de Castro.

Tuvieron seis hijos:Méndez Silva, op. cit., fol. 33r.

Mariana de Chaves y Valdés, nacida en el Cuzco. Tuvo por marido a Francisco de Loaysa, de igual naturaleza, capitán de Infantería, que también fue alcalde de dicha ciudad y de la de los Reyes. Hijo del conquistador Alonso de Loaysa, natural de Trujillo (Extremadura), y de María de Ayala y Castilla, que lo era de Sevilla, hija a su vez de Lorenzo Mejía de Figueroa, a quien Gonzalo Pizarro mandó decapitar, y de Inés Peraza de Ayala, que pasaron al Perú en 1542.Guillermo Lohmann Villena. Los americanos en las órdenes nobiliarias (Madrid: CSIC, 1947, reimp. 1993), t. I, p. 236, con remisión al AHN, Órdenes, Caballeros de Santiago, exp. 4.505. Procrearon a Francisco de Loaysa y Castilla, nacido en el Cuzco hacia 1594. Fue caballero de la Orden de Santiago desde 1622, y familiar del Santo Oficio de la Inquisición del Perú. Casó en La Plata hacia 1636 con Luisa de Zárate y Maldonado, que era hermana entera de Lorenza de Zárate y Recalde, la mujer de su primo Alejo de Valdés y Bazán (el mayorazgo de la casa, a quien citaremos más abajo). Hija de Diego de Irarrazábal Andía y Zárate (o de Zárate Andía e Irarrazábal), caballero de Calatrava, natural de Santiago de Chile, y de Leonor Maldonado de Amaya, su mujer, que lo era del Cuzco; sobrina carnal del maestre de campo Francisco de Andía Irarrazábal y Zárate, I marqués de Valparaíso, I vizconde de Santa Clara de Avedillo, capitán general de Chile, de las Canarias y de Galicia, virrey de Navarra y de Sicilia, trece de la Orden de Santiago, señor de las casas de Andía en la villa de Tolosa e Irarrazábal en la de Deva, ambas en Guipúzcoa; nieta de Francisco González de Andía Irarrazábal y Aguirre (o de Irarrazábal y Andía), señor de la villa de Santa Clara de Avedillo y de dichas casas, conquistador de Chile, paje y gentilhombre de boca del rey Felipe II, natural de Deva, y de otra Lorenza de Zárate y Recalde, que lo era de Sevilla, y materna de Juan Álvarez Maldonado, gobernador de la Nueva Andalucía, y de Ana Cornejo, naturales de Salamanca. Con posteridad. Su hijo Diego de Loaysa fue caballero de Alcántara. Usenda de Loaysa y Bazán, natural del Cuzco y que casó tres veces. La primera en 1624 con Diego de Vargas Carvajal, caballero de Alcántara, corregidor de Moquegua y de Cabanillas, teniente general del presidio y fuertes del Callao, quien a raíz del casamiento se avecindó en el Cuzco, donde murió sin prole poco después, y fue enterrado en la sepultura de los Loaysas. Hijo del extremeño Alonso de Vargas Carvajal, señor de Valero, caballero del mismo hábito, natural de Plasencia, que fue alcalde de la ciudad de Lima, gobernador y capitán general interino de la de Cartagena de Indias y almirante en la guerra contra el corsario Hawkins, y de María de Ribera y Dávalos, su segunda mujer, que de un marido anterior hubo vastas encomiendas en Arica y Tarapacá. Usenda de Loaysa contrajo segundas nupcias en 1628 con el calatravo Álvaro de Cervantes y Carranza, y su tercer marido, desde 1639, fue el santiaguista Diego Gómez de Sandoval. Pero de ninguno de ellos tuvo descendencia.