thumb|Iglesia de San Pedro y Pablo en Ottawa (Canadá). thumb|Iglesia de San Pablo en Harissa (Líbano).

La Iglesia greco-católica melquita o greco-melquita (; ; , y en el Anuario Pontificio, ) es una de las veinticuatro Iglesias sui iuris que conforman la Iglesia católica. Se trata de una Iglesia católica oriental que sigue la tradición litúrgica constantinopolitana (o bizantina), usando como lenguas litúrgicas el griego y el árabe. Está organizada como Iglesia patriarcal de acuerdo a la forma prescripta por el título IV del Código de los Cánones de las Iglesias Orientales (CCEO),Código de los Cánones de las Iglesias Orientales, can. 55-150 . bajo supervisión del Dicasterio para las Iglesias Orientales, y es presidida por el patriarca de Antioquía de los melquitas, cuya sede se encuentra en Damasco, Siria, y que lleva además los títulos de Jerusalén y de Alejandría.

La Iglesia melquita tuvo su origen en el Oriente Medio, pero hoy los católicos melquitas se han dispersado también por otros continentes, contando a finales de 2022 con 1 545 990 fieles. Esta Iglesia presenta la particularidad de su alta homogeneidad, ya que su clero y la mayoría de sus fieles son de lengua árabe.Sitio web oficial.

Historia Origen y cisma

Los orígenes de la Iglesia greco-católica melquita pueden trazarse desde el establecimiento del cristianismo en el Cercano Oriente.Tawil (2001), pp. 1-3. Cuando el cristianismo comenzó a esparcirse, los apóstoles predicaron el Evangelio en la región y fueron por primera vez llamados cristianos en la ciudad de Antioquía (Hechos de los Apóstoles 11:26), la sede histórica del patriarcado melquita.Dick (2004), pp. 13-15. Se atribuye a los apóstoles Pablo de Tarso y Simón Pedro la fundación de la Iglesia de Antioquía en el período apostólico a mediados del , de la cual se cree que Pedro fue su primer obispo.

El Concilio de Nicea I en 325 estableció el sistema de metropolitanatos o provincias eclesiásticas y reconoció la primacía de honor a las sedes de Roma, Alejandría y Antioquía, quedando establecido el metropolitanato de Antioquía en la provincia romana de Siria. En este concilio participaron los obispos sirios de Damasco, Heliópolis (Baalbek), Emesa en Siria (Homs), Jabrud, Danaba (Sednaya), Alalis, Khomokara (Qara) y Seleucia (Malula). En 361 a raíz de las controversias arrianas se produjo el cisma meletiano que dividió la Iglesia antioquena en 4 partidos hasta 417. El Concilio de Constantinopla II en 381 otorgó poderes de inspección sobre varios metropolitanatos al metropolitano de Antioquía, que pasó a tener primacía sobre las Iglesias de la Diócesis del Oriente (provincias romanas de: Isauria, Cilicia, Chipre, Eufratensis, Mesopotamia, Osroena, Siria, Fenicia, Palestina I, Palestina II y Arabia Pétrea). En 416 el papa Inocencio I otorgó a la Iglesia de Chipre autonomía respecto al patriarcado de Antioquía, que el Concilio de Éfeso en 431 transformó en independencia. En 424 la Iglesia asiria del Oriente en el Imperio sasánida se desvinculó de Antioquía.Jugie, M. «L'ecclésiologie des nestoriens.» Échos d'Orient 34(177) (1935): 5-25.

Después del Concilio de Calcedonia de 451 se oficializó el título de patriarca de Antioquía y fue creado el patriarcado de Jerusalén separando de Antioquía las provincias romanas de Palestina y Arabia Pétrea. La sociedad cristiana del Oriente Medio se vio profundamente dividida y los que aceptaron el concilio, eran principalmente grecoparlantes de las ciudades y fueron llamados melquitas (imperiales en siríaco) por los anticalcedonianos. Estos últimos eran predominantemente de habla siríaca, copta y armenia y dieron origen a las Iglesias miafisitas. En Antioquía se sucedieron patriarcas calcedonianos y anticalcedonianos hasta que se formalizó el cisma en 544 que dio origen a la Iglesia ortodoxa siria. En 467 la Iglesia de Iberia en Georgia pasó a ser autónoma dentro del patriarcado de Antioquía, independizándose en 1012.ÉGLISE GRECQUE-MELKITE CATHOLIQUE

Tras la batalla de Yarmuk en 636 los árabes expulsaron a los bizantinos de Siria, conquistaron Antioquía en 637 e introdujeron el islam. Aunque la cultura y la lengua griega permanecieron, especialmente entre los melquitas de Jerusalén, la tradición melquita se fusionó gradualmente con la lengua y la cultura árabe. El 28 de octubre de 969 los bizantinos reconquistaron Antioquía. Desde 609 Constantinopla designó patriarcas titulares de Antioquía que residían en esa ciudad, por lo que en 685 los maronitas del Líbano comenzaron a nombrar sus propios patriarcas de Antioquía dando lugar a la Iglesia maronita.

El 16 y 17 de julio de 1054 el patriarca de Constantinopla Miguel Cerulario y el cardenal Humberto de Silva Candida se excomulgaron mutuamente formalizando el Cisma de Oriente. Aunque el patriarca Pedro III de Antioquía intentó arbitrar entre ambas partes, posteriormente rompió también la comunión con Roma.Cf. DTC, X, col. 1698 ff.; H. Musset: Histoire du Christianisme specialement en Orient, 1948, Bk. I, pp. 270 ff.

Intentos de unión con la Iglesia católica En 1084 los selyúcidas tomaron Antioquía reintroduciendo el islam en la ciudad. Los cruzados tomaron Antioquía el 3 de junio de 1098 y establecieron el Principado de Antioquía. Ellos reinstalaron al patriarca griego Juan IV e intentaron convertirlo al catolicismo, por lo que el patriarca huyó a Constantinopla y la sede quedó vacante. Desde ese momento los patriarcas griegos de Antioquía residieron en Constantinopla. Los cruzados de Antioquía eligieron en 1100 un patriarca de rito latino para presidir al patriarcado de Antioquía. En 1124 los musulmanes convierten en mezquita a la catedral de Alepo. En 1268 el sultán mameluco Baybars I conquistó de Antioquía y la destruyó, por lo que el patriarca latino de Antioquía pasó a residir en la curia romana y el patriarca ortodoxo residente en Constantinopla fue restaurado en Antioquía. El patriarcado de Antioquía abandonó el rito antioqueno y paulatinamente adoptó el bizantino. En el Concilio de Lyon II en 1274 fue proclamado el fin del cisma con la adhesión del patriarca Teodosio IV Villehardouin, pero duró hasta que el nuevo emperador bizantino Andrónico II Paleólogo repudió la unión en 1285. El patriarca Pacomio I trasladó la sede patriarcal a Damasco en fecha no precisada entre 1375 y 1386.

En el Concilio de Florencia en 1439 el patriarca de Constantinopla José II y el emperador Juan VIII Paleólogo aceptaron la unión con el Occidente esperando su ayuda para salvar a Constantinopla, al que adhirió el patriarca Doroteo I de Antioquía, pero la unión fue repudiada en 1443. Fue restaurada, sin embargo, por el patriarcado de Antioquía en 1457 y por los de Alejandría y de Jerusalén en 1460, pero no sobrevivió a la conquista otomana de Antioquía en 1516 y de Damasco, Jerusalén y Alejandría en 1517. Ninguna de esas uniones prosperó, y aunque los dos últimos emperadores de Constantinopla hicieron profesión de fe católica, no les llegó ninguna ayuda significativa. Luego de la toma de Constantinopla por los turcos otomanos en 1453 el sultán Mehmed II estableció el sistema de millets que puso al patriarca de esa ciudad como máxima autoridad civil sobre la Rum Millet, formada por los cristianos ortodoxos del Imperio, incluyendo a los melquitas. Desde 1534 los patriarcados de Alejandría y de Jerusalén fueron completamente helenizados.

Establecimiento del patriarcado católico melquita de Antioquía Desde 1342 frailes dominicos abrieron misiones en el Oriente Medio, particularmente en Damasco. Sus enseñanzas tuvieron una influencia importante sobre los clérigos melquitas y el pueblo, pero desde 1534 los jesuitas fueron realmente decisivos en la formación del partido católico en la Iglesia ortodoxa de Antioquía. Durante el jesuitas, capuchinos y carmelitas establecieron misiones con el consentimiento de los obispos ortodoxos locales en el Imperio otomano, arribando los capuchinos y los jesuitas a Alepo en 1625. Dos años después llegaron los carmelitas. En mayo de 1586 el patriarca emérito Michael Sabbagh envió una profesión de fe católica al papa y se mantuvo católico hasta su muerte en 1592. En 1634 el patriarca Eutimio II Karmah aceptó la unión con Roma, pero murió pocos meses después presumiblemente envenenado, iniciando una sucesión de patriarcas criptocatólicos de Antioquía. Su sucesor Eutimio III de Quíos mantuvo en secreto su adherencia a Roma a causa de lo ocurrido a Eutimio II Karmah. A él le siguió Macarios III Zaim, quien mantuvo buenas relaciones con el papa y es considerado también criptocatólico.GREEK MELKITE CATHOLIC PATRIARCHATE OF ANTIOCH: BIRTH, EVOLUTION, AND CURRENT ORIENTATIONS. Abdallah Raheb, BAO. translated by Nicholas J. Samra

Luego de la muerte el 12 de junio de 1672 del patriarca Macarios III Zaim, su sobrino de 17 años Constantino Zaim fue elegido patriarca con ayuda del gobernador otomano de Damasco el 2 de julio de 1672 (12 de julio del calendario juliano). Fue consagrado obispo y entronizado con el nombre de Cirilo V Zaim. Su elección fue considerada nula debido a su edad por el patriarca ortodoxo de Jerusalén y el partido anti Constantino Zaim consiguió que el sultán y el patriarca de Constantinopla designaran en 1673 a Neófito de Quíos como patriarca de Antioquía, dividiéndose el patriarcado hasta la renuncia de Neófito en 1682. En 1685 el sultán expidió un firmán designando a Pablo Dabbas como patriarca de Antioquía, quien el 5 de julio de 1685 fue consagrado obispo y entronizado como patriarca Atanasio III Dabbas. Los siguientes 5 años el patriarcado estuvo dividido entre los partidarios de Cirilo V Zaim y Atanasio III Dabbas.

El 10 de abril de 1687 Atanasio III Dabbas hizo una profesión de fe católica y el 16 de junio de 1687 la Propaganda Fide confirmó su elección como patriarca. El 10 de agosto de 1687 el papa Inocencio XI lo consideró como legítimo patriarca católico de Antioquía. En octubre de 1694 Atanasio III Dabbas y Cirilo V Zaim llegaron a un acuerdo mediante el cual este último fue reconocido patriarca de Antioquía y el primero recibió 13 000 escudos franceses, el obispado de Alepo y el derecho a suceder al patriarca a su muerte. En 1698 la Santa Sede consideró nulo ese acuerdo y mantuvo su reconocimiento a Atanasio como patriarca hasta que el 6 de diciembre de 1701 el obispo de Tiro y Sidón, Eutimio Saifi (católico desde diciembre de 1683, uno de los 7 obispos que para 1717 reconocían al papa), fue designado en secreto por rescriptum ex audientia de la Propaganda Fide como administrador apostólico de todos los católicos del patriarcado melquita que no tuvieran un obispo católico propio.Compendio di Storia della Chiesa Orientale e soprattutto Melkita. Padre Giuseppe CHAMMAS. p. 84 Saifi había creado la Orden basiliana del Santísimo Salvador en 1684. En 1716 Cirilo V Zaim hizo una profesión de fe católica y fue recibido en plena comunión con el papa el 9 de mayo de 1718, decisión que llevó a Atanasio a declararse nuevamente ortodoxo y a liderar el partido anticatólico. A la muerte de Cirilo V Zaim el 16 de enero de 1720, Atanasio lo sucedió y fue reconocido por el patriarca de Constantinopla, manteniendo su sede en Alepo. En 1722 Atanasio depuso a Saifi de su obispado y lo envió al exilio, muriendo este el 8 de octubre de 1723. Atanasio murió el 16 de enero de 1720 y en su lecho de muerte designó sucesor a su sobrino el monje chipriota Silvestre de Antioquía.