Rossa Matilda Richter (Londres, 1863-Peckham, 8 de diciembre de 1937), también conocida por su nombre artístico Zazel o La Petite Lulu, fue una artista circense, actriz, cantante, bailarina, empresaria inglesa, que se convirtió en la primera persona en realizar el acto de bala de cañón humana.
Comenzó a actuar desde pequeña, practicando acrobacias aéreas como caminar sobre una cuerda floja en una antigua iglesia de Londres. Practicó ballet, gimnasia y trapecio cuando tenía 6 años de edad, y, a los 12 años, salió de gira con una compañía de acróbatas itinerante. En 1877, cuando tenía 14 años, fue la primera persona en ser despedida desde un cañón, frente a una gran multitud en el Royal Aquarium.
Los periodistas y el público expresaron su preocupación por la seguridad de la artista desde el momento de sus primeras actuaciones. Richter fue citada por un legislador como una de las razones para la propuesta de una normativa en Inglaterra que evitara las acrobacias peligrosas, lo que la llevó a llevar el espectáculo a los Estados Unidos. Recorrió Europa y América del Norte con circos como Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus, ejecutando la cuerda floja, el trapecio y los saltos de gran altura, además de la bala de cañón humana. A lo largo de su carrera, sufrió varios accidentes y lesiones, el más grave de los cuales terminó su carrera en 1891.
Además de su labor en el circo, fundó una compañía de ópera con su esposo e interpretó algunos papeles de canto en sus producciones. También dedicó tiempo a escribir y realizar exposiciones para promover el uso de las redes de seguridad.
Biografía Primeros años Richter nació en Londres en 1863, sus padres provenían de Dresde (Alemania). Su padre, Ernst Richter, era un conocido agente de talentos que proporcionaba artistas y animales a circos y otras producciones. Su madre, Susanne Richter, era bailarina en un circo, y tuvo una hermana mayor. De niña, le enseñaron a caer correctamente antes de que le enseñaran a realizar acrobacias en altura, practicó en una antigua iglesia en Londres, donde su cable se extendía desde el coro hasta la galería, con una red de seguridad abajo.
Comenzó su carrera como artista a una corta edad, a los cuatro o cinco años, cuando interpretó a una de las hermanas de Cenicienta en una pantomima en el Raglan Music Hall. Aunque solo estaba sustituyendo a otro niño que se había enfermado, según el periódico New York Clipper "cumplió el papel tan bien que se convirtió en la favorita" y dio una serie de actuaciones adicionales en el teatro Drury Lane. Recibió clases de ballet de un instructor respetado y posteriormente se dedicó a la gimnasia, aprendiendo de los maestros Stergenbach y los hermanos Levanti. Richter también se volvió activa como trapecista desde que tenía seis años, actuando por primera vez en el teatro Garrick en Whitechapel. Durante algunas de estas primeras actuaciones, usó el nombre artístico, La Petite Lulu.
Con doce años, se unió a un grupo itinerante de acróbatas japoneses o siameses (de Siam, hoy Tailandia), con quienes perfeccionó las habilidades de equilibrio que desarrollaría a lo largo de su carrera en el circo. Viajaron para realizar espectáculos en Dublín, Marsella y Toulouse. Según el New York Clipper, "fue conocida como la única "niña japonesa" que visitó Europa, y recibió muchas medallas como recompensa por su audacia y habilidad". Durante un espectáculo en Toulouse, sufrió el primero de muchos accidentes en una actuación, cayendo durante un acto de trapecio. Su lesión le impidió actuar por un corto tiempo. Richter regresó a su casa en Londres en 1873.
Bala de cañón humana y presentaciones en el Royal Aquarium thumb|Afiche que promocionaba el acto de bala de cañón humana de Richter El acto de bala de cañón humana fue concebido por William Leonard Hunt, un temerario canadiense que se hacía llamar "El Gran Farini". Era conocido tanto por sus propias actuaciones de funambulismo, como cuando cruzó las Cataratas del Niágara, y por los artistas de alto perfil que representó. Antes de Richter, el acto más conocido de Farini fue su hijo adoptivo Samuel Wasgate. A partir de 1870, Farini lo vistió con ropa de mujer y comenzó a hacer presentaciones publicitarias de sus actos, otorgándole el nombre de "The Beautiful Lulu". El acto de Lulu fue muy exitoso, y se hizo famoso por las acrobacias que involucraban a Wasgate siendo lanzado por una catapulta, ya sea hacia una red o hasta un trapecio. No fue hasta que un accidente grave lo envió al hospital que su verdadera identidad se dio a conocer. El acto de catapulta de Lulu llevó a Farini a concebir un acto basado en cañones. En 1871, años antes de su primera exhibición pública, presentó una patente en Estados Unidos por "un aparato nuevo y útil para proyectar personas y artículos en o por el aire". Cuando el Royal Aquarium de Londres lo contrató para mejorar su rentabilidad, lo hizo a través de actos espectaculares como la bala de cañón humana.
Su padre estaba familiarizado con el trabajo de Farini, y había jurado años atrás que "nunca contaría con un perro mío, mucho menos una hija, para sus peligrosas actuaciones. De hecho, ¿qué diría la Sociedad para la Prevención de la Crueldad a los Animales a Farini por disparar incluso a un burro desde un cañón?". Sin embargo, su madre no era tan protectora, y consiguió que su padre firmara un acuerdo con el canadiense al engañarlo para creer que no era con Farini sino con uno de sus amigos, y que la participación de Richter solo consistiría en cantar y bailar.
En abril de 1877, a los 14 años de edad, Richter se convirtió en la primera persona en realizar el acto de bala de cañón humana, utilizando el nombre artístico de "Zazel, la hermosa bala de cañón humana". El periódico Mackay Mercury escribió que el evento "la arrojó de las fauces de la muerte a los brazos de la fama". Fue despedida desde un cañón, viajando por el aire y aterrizando en una red. Las crónicas del evento varían según la distancia recorrida, entre 6,1 metros (20 pies) y 21,3 metros (70 pies). El cañón usaba resortes de goma para limitar la distancia que recorrería. Aunque Farini había presentado otra patente en Inglaterra en 1875 (y en Estados Unidos en 1879) para una adaptación del cañón a fin de usar explosivos, se utilizó una explosión de pólvora solo como efecto especial durante el espectáculo.
La mayoría de las fuentes, incluido el Libro Guinness de los récords, citan a Richter como la primera bala de cañón humana. Sin embargo, tal aseveración ha sido impugnada por algunas personas que afirman que dos artistas circenses conocidos como "The Australian Marvels", Ella Zuila y George Loyal, realizaron el acto unos años antes. Zuila y Loyal fueron contratados por Adam Forepaugh, un propietario de circo estadounidense que se enteró de que su rival, P. T. Barnum, podría llevar a Richter a América del Norte. El dúo era una atracción destacada en el circo de Forepaugh y fueron comparados con Richter por las similitudes en sus acrobacias aéreas. Sin embargo, los trucos como balas de cañón que realizaban ambos artistas tenían algunas diferencias, ya que en vez de ser disparados desde un cañón a una red, Loyal era despedido desde el cañón y posteriormente atrapado por Zuila, quien estaba colgando boca abajo, con las rodillas afirmadas en la barra de un trapecio.
Richter se presentó en el Aquarium durante un prolongado período de tiempo, actuando a veces dos veces en un día y, a menudo, en una sala llena de público. El espectáculo podría atraer a decenas de miles de personas a una sola actuación. Farini también la llevó a actuar en otros lugares de Europa occidental. Louis Cooke escribió en The Billboard que "el silencio sin aliento que siempre precedió al acto mientras se estaba preparando solo aumentaba su intensidad, y el elegante arco de la joven que tenía la temeridad y la fuerza muscular para resistir el impacto y la presencia mental para guiar su vuelo nunca dejó de recibir una ronda de aplausos entusiastas". Una escritora de The Illustrated Sporting and Dramatic News escribió una efusiva crítica del acto, después de haberlo visto varias veces, en el número del 26 de mayo de 1877. Elogió "su confianza inquebrantable, la facilidad graciosa y la rapidez de sus movimientos, junto con su rostro placenteramente sonriente, [que] destruye todo sentido de temor por su seguridad en la mente de la audiencia, y les permite disfrutar del espectáculo de su extraordinaria agilidad, fuerza y terriblemente atrevidas hazañas, con sensaciones agradables, aunque muy excitantes". La autora describió la mezcla de ansiedad y deleite que el público experimentaba, y observó que entre los fanáticos se encontraba el futuro rey Eduardo VII, quien presuntamente asistió a dos de sus exhibiciones cuando era Príncipe de Gales. thumb|right|Afiche de Alfred Concanen que promociona "El nuevo vals de Zazel" compuesto por Charles Dubois. Sus presentaciones eran a menudo acompañadas por música. En el Aquarium, el director musical Charles Dubois compuso algunos valses para Richter, que fueron destacados en parte del material publicitario del espectáculo. Farini también escribió una canción, Zazel, que fue interpretada por George Leybourne y publicada por Musical Bouquet.
La bala de cañón humana no fue su único acto, y Richter además comenzó a realizar saltos de gran altura durante aquel periodo, también en el Aquarium. Para ese truco, saltaba desde una plataforma elevada a una red, aumentando gradualmente la distancia con el tiempo hasta alcanzar un máximo de 29,6 metros (97 pies). The West Australian describió que la joven comenzaba sobre el arco del proscenio del teatro, caía 27,4 metros (90 pies) en la red, y luego aparecía para sonreír al público. También caminó por la cuerda floja, aumentando la dificultad a veces renunciando a la barra de equilibrio estándar. También realizaba algunos trucos sobre el cable, como correr, pararse sobre un pie, poner canastas sobre sus pies, acostarse o sentarse sobre el cable, girar alrededor mientras lo sostenía con las rodillas y, finalmente, saltar y caer unos 30 metros en una red. The Era escribió que sus saltos eran "asombrosos" y que "ella es maravillosamente inteligente y elegante" en la cuerda floja.
Accidentes y reacción del público Una vez que el acto de la bala de cañón humana se hizo popular, la gente comenzó a protestar por el peligro percibido del espectáculo e intentó detenerlo sin éxito. Las quejas llegaron hasta el Ministro del Interior, Richard Assheton Cross, quien le dijo al gerente del Aquarium, Wybrow Robertson, que sería responsable en caso de que le ocurriera un accidente a Richter. Como respuesta, Robertson invitó al propio Cross a ser disparado desde el cañón.
El primer accidente sufrido por Richter con este acto ocurrió en el Aquarium, seguido de otro en Portsmouth en 1879, donde la red que solía atraparla estaba podrida debido al desgaste y se cayó. Aunque no se rompió ningún hueso, su condición era lo suficientemente grave como para no poder actuar al día siguiente. El periódico The Citizen escribió acerca de la indignación expresada por los controles de seguridad aparentemente descuidados que habían pasado por alto el mal estado de la red: "Si el público exige exhibiciones tan enfermizas ... entonces, sin duda, es el deber de los que tienen autoridad el ver que la precaución es una realidad, y no una farsa". The Graphic insistió en "¿Cuándo se hará que el ministro del Interior vea la necesidad de poner un poco de moderación a las hazañas acrobáticas sensacionales suicidas, que ahora son, para nuestra vergüenza, sea esto dicho, tan populares?" Una edición de 1880 de The Orchestra también regañó a las audiencias, diciendo que estos actos "prueban el morboso gusto del público que se deleita en tales exposiciones".