Simón Narciso de Jesús Carreño Rodríguez (Caracas, 28 de octubre de 1769-Amotape, Perú, 28 de febrero de 1854) fue un educador, filósofo, político, tipógrafo y prócer venezolano, conocido principalmente por haber sido tutor del Libertador Simón Bolívar.

Los aportes de Simón Rodríguez versan sobre política, economía, educación, ética y sociología. En su obra principal Sociedades Americanas en 1828, se puede encontrar el proyecto político-económico y educativo para establecer las Repúblicas Americanas.

Biografía Primeros años Simón Rodríguez nació en Caracas el 28 de octubre de 1769.Uslar Pietri, Arturo (1980): «El misterioso nacimiento de Simón Rodríguez», artículo publicado en el Boletín de la Academia Nacional de la Historia, LXIII, n.º 249. págs. 3-6. Caracas, 1980.

Miguel Luis Amunátegui, quien fuera el primer biógrafo de Simón Rodríguez, posiblemente se haya basado en el testimonio de Andrés Bello, a quien conoció en Santiago, Chile, puesto que Andrés Bello y Simón Rodríguez habían sido vecinos en Caracas; habitaron ambas casas del Callejón de la Mercedes.

Arturo Uslar Pietri y Rafael Fernández Heres han rechazado la idea de que Simón Rodríguez haya sido hijo natural de un sacerdote católico.

Sin embargo, la tradición ha dado por cierto que Simón Rodríguez y Cayetano Carreño fueron hijos naturales del sacerdote Alejandro Carreño y Rosalía Rodríguez, y así lo recogen tanto Arístides Rojas ―quien afirma haber recibido sus datos del último hijo sobreviviente de Cayetano Carreño (también llamado Cayetano), sobrino de Simón Rodríguez― como Ramón de la Plaza.De la Plaza, Ramón (1883): Ensayos sobre el arte en Venezuela (pág. 99). Caracas: Imprenta al vapor de La Opinión Nacional, 1883. Sea como fuere, el hecho es que Simón y Cayetano se criaron juntos, y fueron conocidos en Caracas como «los hermanos Carreño».

Cotejando los censos de la parroquia de Altagracia es posible arrojar luz sobre la crianza de Simón Rodríguez. En las matrículas de los años 1774, 1775 y 1776 aparecen los párvulos expósitos Simón y Cayetano, registrados en casa de Rosalía Rodríguez, viuda, quien era hija de un propietario de haciendas y ganaderías en los llanos del Guárico, descendiente de canarios. No es descabellado suponer que hacia 1780 ―luego del matrimonio de Rosalía Rodríguez con Ignacio Abay― los niños Simón y Cayetano hayan tenido que cambiar de hogar. Y en efecto, la matrícula de 1790 de la parroquia de Altagracia registra a los jóvenes en casa del sacerdote Alejandro Carreño.Calzavara, A. op. cit., pág. 250-251. En 1791, luego de la muerte de Alejandro Carreño, los hermanos quedaron bajo la tutela de su tío materno, el sacerdote Juan Rafael Rodríguez, canónigo doctoral de la catedral y hermano de Rosalía Rodríguez. Simón y Cayetano ocuparon una casa en la «calle segunda de norte a sur... cuadra de Nuestra Señora de la Salud»Calzavara, A. op. cit., pág. 251. (hoy esquinas de Ibarras a Madrices), casa en la que probablemente vivieron juntos hasta el casamiento de Cayetano en 1794.

Maestro En mayo de 1791, cuando ya tenía 21 años, el Cabildo de Caracas le dio un puesto como profesor en la Casa de Las Primeras Letras gracias al maestro Guillermo Pelgrón. En esta escuela tuvo la oportunidad de ser el tutor de Simón Bolívar.

El tutor de Bolívar, Carlos Palacios y Blanco, decidió enviar a Bolívar a vivir con Simón Rodríguez porque no podía atenderlo personalmente. Ante la perspectiva de vivir con Rodríguez, el 23 de julio de 1795, Bolívar se escapó de la casa de su tío Carlos para refugiarse en la casa de su hermana María Antonia. Esta última ejerció su custodia temporal, hasta que la Real Audiencia de Caracas resolvió el litigio judicial y devolvió a Carlos Palacios la custodia de Bolívar. Bolívar trató de resistirse, pero fue sacado por la fuerza de casa de su hermana y llevado por un esclavo hasta la humilde casa de Rodríguez. Allí, Bolívar compartió espacio con otros veinte niños en condiciones inapropiadas y escapó en varias ocasiones, aunque fue devuelto por orden de los tribunales. Sin embargo, la relación con Rodríguez, a quien posteriormente llamaría "mi maestro", fue beneficiosa y duró hasta que Bolívar cumplió 14 años. Rodríguez tuvo una influencia significativa en el carácter y el pensamiento libertario del futuro Libertador.

En 1794, Simón Rodríguez presentó un escrito al Cabildo Caraqueño titulado Reflexiones sobre los defectos que vician la Escuela de Primeras Letras de Caracas y medio de lograr su reforma por un nuevo establecimiento y Reflexiones sobre el estado actual de la Escuela, Estado actual de la escuela y nuevo establecimiento de ella. Rodríguez propuso una visión revolucionaria de la educación en las naciones americanas. En 1824, Bolívar, en una carta dirigida al general Santander, mencionó que su maestro "enseñaba divirtiendo". Esta filosofía, que buscaba romper con las tradiciones educativas del colonialismo español, se manifestó en toda la obra y el pensamiento de Rodríguez.

La supuesta implicación de Rodríguez en la Conspiración de Gual y España, descubierta en julio de 1797 en contra de la Corona española, lo llevó a renunciar a su cargo de maestro y abandonar el territorio venezolano desde el Puerto de la Guaira, dirigiéndose a la Jamaica británica.

Samuel Robinson

thumb|160px|Simón Bolívar

En 1797, en la villa de Kingston (en colonia británica de Jamaica), cambió su nombre a Samuel Robinson. Después de permanecer algunos años en los Estados Unidos, en 1801 viajó a Francia. En 1804, con 34 años, se encontró en París con Simón Bolívar (21 años), de quien había sido maestro poco más de diez años antes.Grigulévich, Iósif (1988): Luchadores por la libertad de América Latina (pág. 90). Moscú (Unión Soviética): Progreso, 1988. ISBN 5-01-000632-4.

El año anterior (1803) Bolívar había viajado a Europa desolado porque el 22 de enero de 1803 había fallecido en Caracas su esposa madrileña, con la que estuvo casado apenas unos meses.

Al año siguiente (1805) viajaron juntos a Italia. En Milán fueron testigos presenciales de la coronación de Napoleón Bonaparte como rey de Italia y de Roma. El 15 de agosto de 1805, Rodríguez fue testigo del famoso juramento de Bolívar sobre el monte Sacro (en Roma), en donde se comprometió a liberar a toda América de la Corona española. Simón Rodríguez lo registró para la Historia. Bolívar regresó a Venezuela al año siguiente (1806).

Entre 1806 y 1823, mientras se libraba gran parte de la Guerra de Independencia en su natal Venezuela, Rodríguez vivió en Italia, Alemania, Rusia, Prusia y Países Bajos. Luego daría su opinión sobre este periodo de tiempo diciendo:

Regresa a América en 1823, usando el nombre de Simón Rodríguez nuevamente. En 1824 establece en Colombia la primera «escuela-taller». Atiende al llamado hecho por Bolívar desde el Perú, y es nombrado «Director de la Educación Pública, Ciencias, Artes Físicas y Matemáticas» y «Director de Minas, Agricultura y Vías Públicas» de Bolivia.

En 1826, establece una segunda escuela-taller como parte del proyecto para toda Bolivia. Pero el Mariscal Antonio José de Sucre, presidente de Bolivia desde octubre de 1826, no tenía una buena relación con él, por lo que Rodríguez dimitió el mismo año, trabajando el resto de su vida como educador y escritor, viviendo alternadamente entre Perú, Chile y Ecuador. Entre tantas anécdotas, resalta su anticlericalismo (impronta de su trabajo sobre pedagogía) exacerbado al punto de darle nombre de Choclo, Zapallo y Zanahoria a sus dos hijos e hija, nacidos durante su estadía en Ecuador. Fue como protesta contra la expectativa de la iglesia de que los niños fueran bautizados de acuerdo al santoral. Muy importante es su trabajo titulado Sociedades Americanas, dividido en varias ediciones publicadas en Arequipa (1828), Concepción (1834), Valparaíso (1838), y Lima (1842, 1843), así como en algunos extractos publicados en periódicos, vinculados con la obra principal, tales como El Mercurio de Valparaíso (1840) y el Neo-Granadino (1849). El texto insiste en la necesidad de buscar soluciones propias para los problemas de Hispanoamérica, idea que sintetiza su frase:

thumb|Simón Rodríguez vivió sus últimos años en Ecuador.

Otra obra importante fue El Libertador del Mediodía de América y sus compañeros de Armas (de 1830), un alegato sobre la lucha social que emprendía Bolívar en esa época.

Epílogo

En los años finales de su vida dio clases en varios colegios de Quito y Guayaquil (Ecuador); debido a un incendio que azotó esta ciudad, gran parte de su obra quedó hecha cenizas. Morales, Fabio (2005): "Cronología de Simón Rodríguez". Citado por Rafael Ramón Castellanos en: Simón Rodríguez. pensador universal y pulpero de Azángaro (pág. 17). Caracas (Venezuela): Fogade, 2005.

En 1853 emprendió su último viaje rumbo a Lima al lado de su hijo José, y de Camilo Gómez, un compañero de este, en Paita mantuvo contacto con la quiteña Manuela Sáenz quien también se encontraba exiliada allí. La muerte lo sorprendió el 28 de febrero de 1854, con 84 años, en el caserío de Amotape, a orillas del río Chira.El pequeño diccionario Larousse ilustrado 2008 (pág. 1647). ISBN 970-22-1428-9. Fue asistido por Camilo Gómez. En Amotape vivía como sacristán en la casa cural, cuidando también la casa y el jardín del párroco. Mantuvo la costumbre (mala en la tradición ibérica) de andar desnudo.(Efemérides Guadalupanas. Capítulo Cordobensis Tucumanae. Asociación A.A.C.C.del Mayor Hispanoamericano N.S. de Guadalupe MMIII Editora Alción, Córdoba, Argentina, 2003. p. 35), la que le costó su cese como maestro en La Plata -mal llamada "Sucre- en Charcas, hoy Bolivia.

Su cuerpo fue enterrado en la cripta de la iglesia de Amotape, donde permaneció por setenta años, hasta que en 1924 fue trasladado a Lima, siendo el primero en ser depositado en el recién inaugurado Panteón de los Próceres, ahí descansó hasta que finalmente en 1954 fue repatriado a Venezuela y trasladado al Panteón Nacional de su Caracas natal, donde descansa hasta el día de hoy.

Aportes izquierda|miniaturadeimagen|Estatua de Simón Rodríguez en la ciudad venezolana de Barcelona. Entre sus aportes al pensamiento americano y al quehacer cosmopolita destacan dos: a) contribuir a formar el carácter republicano, libertario y moral de Bolívar, durante la infancia y juventud del primero, y b) haber plasmado en sus obras un ideario original, filosófico-pedagógico, necesario para la emancipación de las sociedades americanas.

La obra de Simón Rodríguez ha sido recopilada e interpretada por pensadoras y pensadores de diferentes países de América, por ejemplo en Venezuela, Colombia, México, Argentina, Chile, Ecuador y Perú, incorporando debates sobre ideas pedagógicas, filosóficas, estéticas, políticas y de lenguaje.

Pedagogía de la curiosidad Fue pionero en este tipo de pedagogía. La nada inocente solicitud que hizo Rodríguez acerca de promover el desarrollo del “niño preguntón”. Todo cambio profundo de un tiempo histórico que conduzca a uno revolucionario debe abrir las compuertas a la vocación inquisitiva del niño. De no ocurrir así se castra, estanca y retrocede frente a las fuerzas de la tradición y el oscurantismo.

Estado Actual de la Escuela y Propuestas para su Reforma

En 1794, Simón Rodríguez, maestro titular de la Escuela de Primeras Letras de Caracas y figura prominente en el movimiento de la independencia sudamericana, ofreció un informe detallado sobre el estado de la educación en Caracas. Estas observaciones no solo reflejaban la situación de la época, sino también los ideales progresistas que Rodríguez compartía con su discípulo, Simón Bolívar.

Estado actual de la Escuela en Seis Observaciones

1. Desvalorización de la Educación