thumb|300px|Cosecha mecanizada del algodón (2010) thumb|300px|Recolección manual del algodón (1908)
La historia del algodón comenzó con la domesticación del cultivo. Ha sido una actividad tradicional en diversas culturas de América, África y Asia y su comercio hacia Oriente Medio, el Mediterráneo y Europa tiene una historia milenaria.
El algodón jugó particularmente una función importante en la historia económica de la India desde tiempos antiguos, que mediante la exportación de tejidos llegó a ser una gran potencia económica con un importante superávit con Europa en la época moderna. El control de este comercio y la necesidad de equilibrar los desequilibrios mercantiles fue un foco económico clave para múltiples países en los siglos y . La victoria británica en la pugna por el control de este comercio fue una de las bases del imperio británico y las ramificaciones llevaron a numerosas consecuencias en otros países.
Una de estas consecuencias fue la búsqueda de nuevos focos de producción del algodón, algo que afectaría a países en el Caribe, a Brasil, Egipto y Estados Unidos. Notablemente este último desarrollaría una poderosa economía algodonera en el sur del país basada en plantaciones esclavistas, que sería una de las dinámicas de su política en el y terminaría causando una guerra civil.
Los problemas de abastecimiento derivados de esta guerra volverían a incentivar la búsqueda de nuevos mercados en pleno auge del colonialismo, siendo un cultivo que se intentó desarrollar en múltiples colonias en África y Asia durante los siglos y . El algodón fue también un gran foco de industrialización en Europa durante el periodo, ocupando la producción de tejidos de algodón a una gran mano de obra y siendo fundamental en los cambios sociales y políticos de la época, al mismo tiempo que una importante mercancía en los mercados financieros y un gran foco de las políticas coloniales.
En el el algodón seguiría siendo un foco en la economía planificada soviética, así como de las disputas que llevaron a la descolonización en países como India y parte de las turbulencias de varios países descolonizados en África y Asia. Al día de hoy continúa siendo un cultivo y mercancía de importancia global.
Historia temprana La historia de la domesticación de algodón es muy compleja y no completamente conocida. Varias civilizaciones domesticaron por separado el algodón, tanto en el Viejo como en el Nuevo Mundo. Con ello inventaron herramientas equivalentes, incluyendo peinetas, lazos, husos y telares primitivos.
Los tejidos de algodón más antiguos se han encontrado en tumbas y ruinas de civilizaciones en climas secos, donde los tejidos no se pudren completamente.
América En América, restos de algodón fueron descubiertos en una cueva cerca de Tehuacán, México, que datan del año , pero su antigüedad ha sido cuestionada. Fechada de manera más fehaciente es la domesticación de Gossypium hirsutum en México entre alrededor de 3400 y 2300 a. C. El periodo formativo (1500 a. C-) supone un auge del uso del algodón en Mesoamérica. Desde ahí, las variedades más domesticadas permitieron la expansión del cultivo a zonas vecinas. Para el año , el cultivo se había extendido tan al norte como la actual Arizona, con indicaciones de que el tejido y el comercio del algodón eran actividades relevantes económica y culturalmente.
En Perú, el uso más antiguo del algodón es el yacimiento arqueológico de Huaca Prieta, ubicado en el valle de Chicama (región La Libertad). Aquí se encontraron los textiles más antiguos de algodón en América, algunos de hace más de 8000 años. Otro cultivo de la especie de algodón indígena Gossypium barbadense se ha fechado, a partir de un hallazgo en Ancón, hasta c. 4200 aC, y fue la columna vertebral del desarrollo de culturas costeras como el Norte Chico, Moche y Nazca. El algodón se cultivaba río arriba, se convertía en redes y era comercializado en las aldeas de pescadores a lo largo de la costa a cambio de grandes suministros de pescado. Los españoles que llegaron a México y Perú a principios del encontraron que la población cultivaba algodón y portaba vestimentas fabricadas con sus tejidos.
África Oriental El algodón (en su especie local Gossypium herbaceum de acuerdo a estudios paleogenéticos de muestras de Qasr Ibrim) parece haber sido domesticado alrededor del en el oriente del actual Sudán, cerca de la cuenca media del río Nilo, donde se producían tejidos de algodón. Existen sin embargo desacuerdo en las dataciones más antiguas, siendo las dataciones más conservadoras del periodo 1800 a. C -
El cultivo, hilado y tejido del algodón fue una fuente de riqueza en Meroe durante el El rey axumita Ezana afirma en sus inscripciones que destruyó grandes plantaciones de algodón durante su conquista de Meroe en dicho siglo. Dada la coincidencia de la estacionalidad de las inundaciones del río Nilo y el periodo de maduración de la variedad, se cree que el cultivo no se producía en la ribera del Nilo sino en la vecina meseta de Butana que separa al Nilo del Atbara y donde se regaba gracias a los uadis. Los textiles de algodón formaban una parte significativa de los tejidos empleados en las diferentes culturas de Nubia Se han encontrado igualmente restos de herramientas y representaciones artísticas del cultivo de la planta. El procesado de la planta parece haber tenido lugar mayormente en dos ubicaciones en la rivera del río Nilo cerca de los núcleos políticos con el cultivo siendo probablemente un cultivo comercial en la región. Algunos autores proponen que la cantidad de mano de obra involucrada, la necesidad de organizar el riego y los indicios de producción sistemática sugieren cierta organización por algún tipo de autoridad. La exportación del producto en gran cantidad es más dudosa.
Hay igualmente restos arqueológicos que muestran focos puntuales de producción de algodón en oasis más al norte, como Dajla y Kellis, ya en la zona bajo control político del imperio egipcio. El algodón era también conocido en zonas vecinas como partes del actual Chad desde época antigua. Los fulani, en las estribaciones del macizo de Mandara tejen el algodón como parte de su vestimenta tradicional. El área de cultivo debía ser sin embargo restringida, dado el carácter tropical de la planta.
El valle del Indo y Persia Un descubrimiento arqueológico en Mejergar remonta la datación de algodón más temprana en el subcontinente indio al gracias a restos de fibras preservadas en enterramientos. La cultura del valle del Indo empezó cultivar algodón hacia el Las primeras menciones en himnos hindúes datan de La especie usada en el Indo fue Gossypium arboreum, o árbol del algodón.
Aunque la ropa en Mesopotamia se elaboraba mayormente a partir de lana, se han encontrado restos de tejidos de algodón que datan del Existe un debate académico sobre si la palabra acadia kinnidu (que podría estar relacionada con la raíz árabe de la que procede el término algodón) corresponde a este u otro tipo de textil. De ser así, el corpus de menciones sería mucho más amplio y el algodón habría sido un tejido escaso por la ausencia de producción local, quizás comparable al lino o lana teñida que también se habían de importar y por ello aceptable para ser ofrecido a los dioses. Una inscripción de Senaquerib afirmando haber introducido el cultivo de "árboles de lana" en el muestra ya inequívocamente que el cultivo de la variedad india se intentó extender al oeste hasta Mesopotamia, aunque la ausencia de menciones posteriores hacen pensar que fue infructuoso o abandonado. De ser el kinnidu algodón, habría sin embargo registros de producción local en Babilonia en el siglo siguiente.
Durante los siglos a a. C. se han encontrado restos textiles elamitas y persas así como semillas. Adicionalmente se conservan menciones de tablillas de Uruk que registran importaciones de textiles desde Gandhara, en el Indo. El historiador griego Heródoto menciona igualmente el uso de algodón en las provincias indias del imperio persa en el como:
La bibliografía generalmente acepta como demostrados casos puntuales de cultivo en del golfo pérsico, dadas las referencias a su cultivo en el actual Baréin. Plinio atribuye a Teofrasto la siguiente descripción de la isla de Tilos en el golfo pérsico:
Estas menciones documentales se corroboran con las excavaciones arqueológicas en Qalat al-Bahrein. Más escasas son las evidencias del cultivo de algodón en Arabia, si bien se ha propuesto Madain Salih como otro yacimiento con indicios de producción de algodón.
El comercio grecorromano e indopersa Cuando Alejandro Magno realizó sus campañas indias, sus tropas empezaron a llevar ropa de algodón al ser más cómoda que su indumentaria de lana. Notablemente el algodón permitía su uso tanto como en tejidos como en bruto como relleno de colchones y sillas de montar. Megástenes dijo a Seleuco en Indica "hay árboles donde crece la lana".
Estrabón, otro historiador clásico, mencionó la riqueza de los tejidos indios. Plinio el Viejo lo describió como un cultivo de Arabia y el Alto Egipto, usado por los sacerdotes egipcios.
Arriano mencionó en su Historia de Alejandro el comercio indio-árabe de tejidos de algodón en Dicho comercio es también recogido en el Periplo del mar Eritreo entre los siglos y Según esta obra, parece que los árabes traían algodones de la India a Aduli, puerto del mar Rojo; que los puertos de la otra parte de este mar tenían un comercio establecido con Patata (en el Indo), Ariake y Barygaza (la moderna Barocha) y de ellos recibían mercaderías de algodón de diferentes especies. Barygaza exportaba una gran cantidad de tejidos de algodón fabricados en las provincias a las cuales se comunicaba por el puerto de esta ciudad así como en el interior de las comarcas más remotas de la India. Masaba (actual Masulipatam) era famosa por sus fábricas de estofas de algodón y que las muselinas de Bengala eran en esta época superiores a todas las demás y llamadas por los griegos Gangitiki, nombre que indicaba que estaban fabricadas en las riberas del Ganges. Las excavaciones arqueológicas en puertos del mar Rojo que formaban parte de esta ruta comercial, como Berenice y Myos Hormos, han encontrado restos de algodón que se presume de origen indio.
La mercancía terminaba llegando a puertos del Mediterráneo oriental como Tiro y Sidón, desde donde era comercializado como un producto de lujo dada la ausencia de producción propia en el mundo grecorromano. Dado el pequeño volumen de mercancía que llegaba a Occidente, el algodón no tuvo un efecto relevante en la moda y costumbres, aunque su importación desde la India continuara a pequeña escala hasta el periodo bizantino.
Sería el mismo foco indio el que extendería el cultivo al sudeste asiático desde el siglo -, desde donde llegaría a China el conocimiento del tejido aunque este no se comenzaría a cultivar en la zona hasta siglos más tarde. El conocimiento local de la seda, preferida por las élites locales, limitó la adopción del tejido en el país. Asimismo en el clima tropical del sudeste asiático se desarrolló la industria textil sobre el árbol algodonero (Bombax ceiba) en vez de sobre la planta de algodón (variedades del género Gossypium), lo que no era reproducible en los climas secos más al norte.
Edad Media y Renacimiento Siglos - Los egipcios cultivaron y tejieron algodón desde 600– Pese a ello, Egipto era un líder mundial en la producción de lino, lo que dejaba al algodón como un producto secundario fundamentalmente para un reducido consumo interno. Igualmente se usaba a escala local entre las tribus de la península arábiga del periodo.