El convento de Santo Domingo era un edificio religioso sito en Vitoria, ya desaparecido.
Historia Según la tradición, el convento debe su origen a Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de los Predicadores. Sancho VII de Navarra le donó al santo los palacios y la casa fuerte que poseía en Vitoria, así como una ermita contigua, llamada de santa Lucía. Este habría emprendido su construcción y Pedro Ochoa la retomó catorce años después de su muerte, en 1235. Sería él, asimismo, el primer prior. A su muerte, lo sucedió en el cargo Pedro Yéneguez. Dos incendios, acaecidos en 1240 y 1427, destruyeron el archivo del convento, así como la antigua fábrica.
A comienzos del siglo , Diego Martínez de Maeztu trajo desde Flandes una imagen de la Virgen del Rosario que se colocó en el convento, lo que excitó la devoción de sus conciudadanos. De esta manera, reavivó el interés por convento e iglesia.miniaturadeimagen|Ubicación del arco en los jardines de la Residencia San Prudencio|izquierdaEl edificio, que estaba situado en el norte del casco histórico, sirvió de cuartel, hospital, almacén de la Administración militar, iglesia, almacén de paja y utensilios, cochera y demás. El descuido, sin embargo, devino en movimientos en el muro situado a los pies de la iglesia. En 1863, una comisión especial del ayuntamiento intentó hacerse con el edificio, que iba a ser destinado a fines militares, pero no lo consiguió. En 1916, el Estado le concedió al Ayuntamiento de Vitoria permiso para derribar el antiguo convento, que se encontraba en ruinas.
Uno de los arcos del claustro del ya desaparecido convento se conserva en el edificio que en la actualidad alberga el Parlamento Vasco. Este edificio, originalmente, fue instituto de enseñanzas medias, y en su patio los alumnos lo utilizaban como portería. Cuando se reformó este edificio para albergar al Parlamento Vasco, este arco fue retirado para facilitar las labores de demolición a los jardines de la residencia San Prudencio.
Descripción thumb|Arquería del antiguo convento, conservada junto al edificio del Parlamento Vasco
La iglesia del convento, dedicada a santo Domingo, era ojival de una nave. Sus capillas eran once y un crucero: sobre el sitio del altar mayor hubo frescos de decoración. En la capilla del noviciado existían tres grandes cuadros, bien conservados pese al paso de los años. Autoría de José de Ribera, eran un crucifico, un San Pedro y un San Pablo, y llegaron al convento en 1694 como obsequio de Pedro de Oreitia y Vergara, acompañados de otra veintena de lienzos de gran valor.
Joaquín José de Landázuri y Romarate describía así la iglesia en el siglo :
El claustro, construido a mediados del siglo , era gótico, mientras que el pórtico se erigió en el , de estilo grecorromano y de proporciones correctas, aunque no soportó bien el paso del tiempo.
El convento era, asimismo, casa de estudios de la orden y acudían a él la mayor parte de los jóvenes de las provincias vascongadas y de La Rioja que se destinaban al estado eclesiástico. Contaba con claustros, celdas, refectorio y oficinas, y había, además, escuelas para la enseñanza de filosofía y teología. En el siglo , los estudios eran generales y públicos y contaban con un nutrido grupo de alumnos.
Referencias
10px Partes de este artículo incluyen texto de Historia civil y eclesiástica de la M. N. y M. L. ciudad de Victoria (1780), una obra de Joaquín José de Landázuri y Romarate (1730-1805) en dominio público. 10px Partes de este artículo incluyen texto del Diccionario geográfico-histórico de España (1802), una obra en dominio público. 10px Partes de este artículo incluyen texto de dos artículos escritos para la revista Euskal-Erria (1898 y 1916) por José Colá y Goiti (1841-1924), ambos en dominio público.
Bibliografía
Categoría:Patrimonio desaparecido de Vitoria Categoría:Conventos y monasterios de Álava Categoría:Conventos desaparecidos de España Categoría:Iglesias de Vitoria