La diócesis de Gubbio ( y ) es una circunscripción eclesiástica de la Iglesia católica en Italia. Se trata de una diócesis latina, sufragánea del arquidiócesis de Perugia-Città della Pieve. Desde el 29 de septiembre de 2017 su obispo es Luciano Paolucci Bedini.

Territorio y organización thumb|derecha|Basílica de San Ubaldo, en el monte Ingino en Gubbio

La diócesis tiene 930 km² y extiende su jurisdicción sobre los fieles católicos de rito latino residentes en parte de la región de Umbría, comprendiendo: en la provincia de Perugia las comunas de: Costacciaro, Gubbio, Scheggia e Pascelupo y parte de la comuna de Umbertide;Pertenece a la diócesis la parte de la comuna situada en la margen izquierda del Tíber con las parroquias de Cristo Risorto, San Giovanni Battista y Santa Maria en la comuna de Umbertide. El resto del territorio comunal está dividido entre la arquidiócesis de Perugia-Città della Pieve y la diócesis de Città di Castello. en la provincia de Pésaro y Urbino la comuna de Cantiano.

El territorio diocesano limita al norte y al este con la diócesis de Città di Castello, al sur con la arquidiócesis de Perugia-Città della Pieve y la diócesis de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino y al oeste con la diócesis de Fano-Fossombrone-Cagli-Pergola.

thumb|derecha|Monasterio de Fonte Avellana, de donde procedieron numerosos obispos eugubinos entre los siglos y

La sede de la diócesis se encuentra en la ciudad de Gubbio, en donde se halla la Catedral de los Santos Mariano y Santiago. En el monte Ingino, la colina que domina Gubbio, se encuentra la basílica de San Ubaldo.

thumb|derecha|Museo diocesano de Gubbio

En 2023 en la diócesis existían 39 parroquias agrupadas en 5 zonas pastorales: zona cittadina, zona Umbertide, zona Flaminia, zona Mocaiana y zona Saonda-Chiascio.

Historia A través del epistolario de san Jerónimo, se tiene la certeza de la existencia de una Iglesia eugubina constituida y organizada al menos desde el , convirtiéndola así —por fundación— en una de las más antiguas de Italia central.Del sitio web de la diócesis.

El martirio del soldado Verecondo, identificado con un santo africano,Lanzoni, Le diocesi d'Italia dalle origini al principio del secolo VII, p. 481. se sitúa a mediados del . Posteriormente se construyó una abadía benedictina sobre la tumba de Verecondo. Hacia finales del , los restos de siete mártires africanos (Segundo, Secondino, Agapito, Emiliano, Antonio, Tertulla, Mariano y Santiago) fueron trasladados a Gubbio: para dos de estos mártires, Santiago y Mariano, a quienes estaba dedicada la catedral, san Agustín había compuesto dos sermones. La identidad eclesial de la ciudad umbría se consolidó en torno al culto a estos santos y muchos obispos eugubinos de la época son citados como Episcopi Sancti Mariani.

El primer obispo documentado históricamente es Decenzio, mencionado en una carta del papa Inocencio I de 416, en la que el pontífice se refiere a los praedecessores tui, una indicación de que otros obispos precedieron a Decenzio, al menos desde el .Charles Pietri, Luce Pietri (ed.), Prosopographie chrétienne du Bas-Empire. 2. Prosopographie de l'Italie chrétienne (313-604), École française de Rome, vol. I, Roma 1999, pp. 536-537. El segundo obispo conocido es Gaudioso, mencionado en una carta de Gregorio Magno de 599 como visitante de la Iglesia de Tadinum.Pietri, Prosopographie de l'Italie chrétienne, vol. I, 903.

Hay pocos obispos documentados históricamente para el primer milenio. Los estudiosos locales, para llenar las lagunas de la cronología episcopal, insertaron una serie de nombres poco fiables y fantásticos,Lanzoni, Le diocesi d'Italia dalle origini al principio del secolo VII, p. 482. y fue el historiador Mauro Sarti quien en el restableció en Gubbio la sucesión exacta de ciertos obispos de la Iglesia eugubina. Después de Decenzio y Gaudioso, hay que llegar a la segunda mitad del para conocer al tercer obispo de Gubbio, Florentino, que participó en el Concilio de Letrán celebrado por el papa Esteban III en el año 769.Sarti, De Episcopis Eugubinis, p. 20. Czortek, Il cristianesimo a Gubbio tra tarda antichità e alto medioevo, p. 17. Pesci, I Vescovi di Gubbio, p. 504. Los concilios romanos luego restauraron los nombres de los obispos Bennato en 826, Erfone en 847 y 853Sarti, De Episcopis Eugubinis, pp. 20-21. Czortek, Il cristianesimo a Gubbio tra tarda antichità e alto medioevo, p. 17. Pesci, I Vescovi di Gubbio, p. 504. y Domenico en 861 y 868.Sarti, De Episcopis Eugubinis, pp. 21-22. Czortek, Il cristianesimo a Gubbio tra tarda antichità e alto medioevo, p. 17. Pesci, I Vescovi di Gubbio, p. 505.

La invasión de los húngaros y los ávaros en 917 causó daños irreparables a la ciudad y al territorio y borró lo que quedaba de su antiguo esplendor. El renacimiento eclesial y territorial se debe principalmente a la creación de numerosos monasterios entre finales del y principios del . Entre estos se pueden recordar el monasterio de San Donato di Pulpiano, fundado por monjes irlandeses, las abadías benedictinas de Sant'Emiliano en Congiuntoli y Santa Maria de Sitria y sobre todo el monasterio de Fonte Avellana de la Orden de la Camáldula, notable centro cultural gracias a san Pedro Damián. Las relaciones entre el monasterio avellaniano y la diócesis eugubina eran muy estrechas. De hecho, varios obispos de Gubbio procedían del monasterio camaldulense, desde Giuliano, atestiguado a principios del , hasta Gabriele Gabrielli, obispo desde 1377 a 1383.

Entre los siglos y , la Iglesia eugubina fue honrada por la presencia de tres santos obispos, Rodolfo Gabrielli (ca. 1058-1064) y Juan de Lodi (ca. 1104-1105), monjes camaldulenses de Fonte Avellana, y sobre todo Ubaldo de Gubbio (ca. 1129-1160), hoy venerado como patrono de la ciudad y de la diócesis: a él se debe la reconstrucción de la ciudad y de la catedral (destruida por un incendio en 1126), la reforma y el renacimiento espiritual del clero, de los canónigos de la catedral (que fueron obligados a adoptar la regla portuense) y del pueblo, la reorganización de las parroquias rurales y la defensa de las libertades civiles.

Desde la primera mitad del , durante casi un siglo, Gubbio ascendió al rango de primera ciudad del ducado de Montefeltro y Della Rovere y su diócesis fue ennoblecida por toda una serie de cardenales obispos de primer calibre en la historia de la Iglesia: Girolamo Basso della Rovere, Francesco Grosso della Rovere, Antonio Ferrero, Federigo Fregoso, Pietro Bembo, Giacomo Savelli y Marcello Cervini degli Spannocchi (futuro papa Marcelo II).

Los episcopados de Cervini ( 1544-1555 ) y de su sucesor Savelli (1555-1560 ) marcaron un período de renacimiento para la vida eclesial: se reformaron el cabildo catedralicio y la curia episcopal, se crearon el archivo y el seminario ( fundado en 1601 ), se reorganizó la red parroquial, se aplicaron las nuevas normas litúrgicas, se reformó la disciplina del clero y se iniciaron las visitas pastorales.

Con la extinción de la dinastía della Rovere y el retorno de Gubbio a la dependencia directa de Roma, comenzó la decadencia de la ciudad que se convirtió en un pequeño centro provincial: la diócesis pasó de la sujeción inmediata a la Santa Sede a ser sufragánea de la sede metropolitana de Urbino (4 de junio de 1563). Sin embargo, los obispos de Gubbio no aceptaron de buen grado esta sufraganeidad, considerándose siempre sujetos a la Santa Sede. Los desacuerdos entre el metropolitano de Urbino y los obispos de Gubbio continuaron hasta el , cuando el papa Benedicto XIII tuvo que intervenir de nuevo el 23 de mayo de 1725 para reconfirmar los derechos metropolitanos de los arzobispos de Urbino sobre la sede de Gubbio.

Entre los obispos posteriores de Gubbio, cabe destacar Ulderico Campagna (1630-1638) y Alessandro Sperelli (1644-1671), que se distinguieron por su compromiso en la aplicación de los decretos tridentinos con la reforma del seminario y la convocatoria de varios sínodos diocesanos. Sperelli en particular hizo restaurar la catedral (reconsagrada por él el 22 de septiembre de 1652 ) y erigir la capilla de la Virgen, y dejó a la ciudad su riquísima biblioteca personal, primer núcleo rico de la actual Biblioteca Sperelliana; y Giuseppe Pecci (1841-1855), también galardonado con la púrpura cardenalicia, que tuvo un papel notable en la redacción del documento con el que el papa Pío IX proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción y en la elaboración del Syllabus.

Con la erección de la diócesis de Pergola, entre 1818 y 1819 la Iglesia eugubina perdió gran parte de su territorio histórico en el lado de Marcas, incluido el monasterio de Fonte Avellana. A cambio de esta pérdida territorial, la diócesis obtuvo nuevamente la sujeción inmediata a la Sede Apostólica.

El 15 de agosto de 1972 la diócesis perdió nuevamente su autonomía y pasó a formar parte de la provincia eclesiástica de la arquidiócesis de Perugia.

Después de siete años de sede vacante, de 1972 a 1981 la diócesis se unió in persona episcopi a la diócesis de Città di Castello con el obispo Cesare Pagani. Este tipo de unión se reanudó el 7 de mayo de 2022.

El 1 de abril de 2000 se inauguró el museo diocesano en el antiguo palacio de los canónigos de la catedral.De la página de Beweb dedicada al museo diocesano.

Estadísticas Según el Anuario Pontificio 2024 la diócesis tenía a fines de 2023 un total de 52 565 fieles bautizados.

|- align="right" | 1950 || 55 000 || 55 000 || 100.0 || 82 || 53 || 29 || 670 || || 32 || 154 || 65 |- align="right" | 1970 || 48 000 || 48 000 || 100.0 || 73 || 54 || 19 || 657 || || 21 || 130 || 67 |- align="right" | 1980 || 47 150 || 47 200 || 99.9 || 68 || 47 || 21 || 693 || || 23 || 96 || 67 |- align="right" | 1990 || 47 950 || 48 000 || 99.9 || 62 || 41 || 21 || 773 || 1 || 21 || 65 || 40 |- align="right" | 1999 || 47 900 || 48 000 || 99.8 || 58 || 38 || 20 || 825 || 7 || 23 || 112 || 40 |- align="right" | 2000 || 47 800 || 48 000 || 99.6 || 56 || 36 || 20 || 853 || 7 || 21 || 111 || 40 |- align="right" | 2001 || 47 800 || 48 000 || 99.6 || 58 || 38 || 20 || 824 || 7 || 22 || 113 || 40 |- align="right" | 2002 || 47 800 || 48 000 || 99.6 || 52 || 32 || 20 || 919 || 7 || 22 || 83 || 40 |- align="right" | 2003 || 47 200 || 48 000 || 98.3 || 51 || 31 || 20 || 925 || 7 || 20 || 87 || 40 |- align="right" | 2004 || 47 200 || 48 000 || 98.3 || 50 || 31 || 19 || 944 || 8 || 19 || 87 || 39 |- align="right" | 2006 || 47 200 || 48 000 || 98.3 || 47 || 28 || 19 || 1004 || 12 || 21 || 86 || 39 |- align="right" | 2013 || 52 181 || 55 754 || 93.6 || 53 || 35 || 18 || 984 || 9 || 19 || 92 || 39 |- align="right" | 2016 || 52 800 || 53 000 || 99.6 || 49 || 30 || 19 || 1077 || 9 || 20 || 80 || 39 |- align="right" | 2019 || 51 800 || 54 825 || 94.5 || 43 || 32 || 11 || 1204 || 8 || 18 || 71 || 39 |- align="right" | 2021 || 52 020 || 54 540 || 95.4 || 45 || 30 || 15 || 1156 || 8 || 17 || 72 || 39 |- align="right" | 2023 || 52 565 || 53 274 || 98.7 || 46 || 31 || 15 || 1142 || 8 || 17 || 72 || 39 |- align="right" |colspan=12 |<small>Fuente: Catholic-Hierarchy, que a su vez toma los datos del Anuario Pontificio.

Vida consagrada