The Woman's Bible (La Biblia Femenina) es un texto en dos partes, de no ficción, escrito por Elizabeth Cady Stanton y un comité de 26 mujeres, publicada una primera parte, en 1895; y, una segunda en 1898, para desafiar la posición tradicional de la ortodoxia religiosa (tanto el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento) que fija que la mujer debe estar subordinada al hombre. Al producir el libro, Stanton deseaba promover una radical teología de la liberación, enfatizando el autodesarrollo. El libro atrajo gran controversia y antagonismo en su introducción.
Muchas activistas de los derechos de la mujer que trabajaron con Stanton se opusieron a la publicación de La Biblia de la mujer; sintieron que dañaría el impulso dado al sufragio femenino. Aunque los estudiosos, de la Biblia, nunca lo aceptaron como un trabajo importante, se convirtió en un éxito de ventas popular, para gran consternación de las sufragistas que trabajaron junto a Stanton dentro del Asociación Nacional Norteamericana del Sufragio (NAWSA por el acrónimo en inglés). Susan B. Anthony trató de calmar a las sufragistas más jóvenes, pero, igualmente emitieron una denuncia formal del libro y trabajaron para distanciar el movimiento del sufragio, del alcance más amplio de Stanton, que incluía ataques a la religión tradicional. Debido a la reacción negativa generalizada, incluida la de las sufragistas, que habían estado cerca de ella, la publicación del libro terminó efectivamente con la influencia de Stanton en el movimiento del sufragio.Murphy, 1999, p. 21–23.
Antecedentes thumb|left|alt=A monochrome photograph portrait of an elderly woman seated in a chair, wearing a heavy shawl over a white blouse, a simple lace bonnet covering hair held up on the back of the head, the woman turned somewhat to the right|Lucretia Mott usó pasajes de la Biblia para responder a los que abogaban por la sumisión de las mujeres.
A principios del , quienes defendían los derechos de las mujeres, comenzaron a acumular refutaciones a los argumentos utilizados en su contra, basados en interpretaciones tradicionales de las Escrituras de la Biblia. Lucretia Mott contrarrestó a quienes la pondrían en su lugar citando otros pasajes de la Biblia, o desafiando la interpretación original de las Escrituras. En 1849, Mott escribió el Discurso sobre la mujer discutiendo sobre Adán y Eva, y de las actividades de varias mujeres que aparecen en la Biblia, y argumentó que la Biblia apoyaba el derecho de la mujer a hablar en voz alta sobre sus creencias espirituales. Independientemente de Mott, Lucy Stone determinó, por sí misma, que las interpretaciones de la Biblia, dominadas por los hombres deben ser defectuosas: así, trabajó para aprender griego y hebreo y, de ese modo, comprender las traducciones anteriores de la Biblia que, según ella, contendrían palabras más favorables para la igualdad de las mujeres.Bellis, 2000, p. 24 En Nueva York, en 1848, con la ayuda de Mott, Elizabeth Cady Stanton ayudó a redactar la Declaración de Sentimientos e incluyó dos Resoluciones que protestaban contra la usurpación de los derechos del hombre, en relación con su posición en la iglesia y su papel bajo Dios. Para la década de 1850, Mott se había convertido en una experta en desarmar los argumentos que los hombres usaban las Escrituras en su contra. En 1852, en la Convención Nacional de los Derechos de la Mujer, y nuevamente en 1854, se puso de pie para debatir sobre los hombres que venían preparados con las Escrituras en la mano. El reverendo Henry Grew dijo a la audiencia de la convención de 1854, que la Biblia probaba que los hombres eran naturalmente superiores a las mujeres. Fue contrarrestado punto por punto por Hannah Tracy Cutler; y, luego en términos sociales y políticos generales por Mott, quien comenzó diciendo:
Comité de revisión thumb|alt=A monochrome photograph portrait of an elderly woman shown from the elbow up, turned somewhat to the right, a white lace apron covering a dark shiny fabric dress, the white hair in front-to-back rows of ringlets|left|Elizabeth Cady Stanton estaba insatisfecha, tanto con la versión autorizada del Rey Jacobo como con la versión revisada en inglés de la Biblia.
En los años 1881, 1885, y 1894, la Iglesia de Inglaterra publicó una versión revisada en inglés de la Biblia, la primera nueva versión en inglés en más de dos siglos. Stanton no estaba satisfecha con el hecho de que esa "versión revisada" no hubiera incorporado los recientes aportes, de la traductora de la Biblia Julia Evelina Smith. Así, ella escribió:
Stanton reunió un "Comité Revisor" para redactar comentarios, sobre la nueva versión de la Biblia. Muchos de los que abordó, en persona y por carta, se negaron a participar, especialmente los académicos que arriesgarían su reputación profesional. Unas 26 personas aceptaron ayudar. y, Compartiendo la determinación de Stanton, el Comité quiso corregir la interpretación bíblica que consideraban parcializada contra las mujeres; y, llamar la atención sobre la pequeña fracción de la Biblia que hablaba sobre las mujeres. Pretendían demostrar, que no era la voluntad divina lo que humillaba a las mujeres, sino el deseo humano de dominación. El comité estaba formado por mujeres que no eran eruditas de la Biblia, pero que estaban interesadas en la interpretación bíblica; y, eran activistas sobre los derechos de las mujeres. Entre los miembros notables del comité internacional se encontraban Augusta Jane Chapin, Lillie Devereux Blake, Matilda Joslyn Gage, Olympia Brown, Alexandra Gripenberg, Ursula Mellor Bright, Phebe Ann Coffin Hanaford, Clara Bewick Colby, e Irma von Troll-Borostyáni.
En 1890, con la formación de la Asociación Nacional Norteamericana de Sufragio (NAWSA), Stanton fue elegida presidenta. Y, pronto dejó sus deberes ejecutivos, a Susan B. Anthony; y, viajó a Europa durante dos años. Mientras estuvo allí, se reunió con mujeres que compartieron sus puntos de vista, y ella reunió observaciones críticas sobre el lugar de la mujer en la Biblia. En Greenbank, Bristol, Stanton se reunió con la sufragista inglesa Helen Bright Clark; y, habló a un grupo sobre la posición bíblica de la mujer. Clark preguntó si los puntos de vista liberales de Stanton habían conmovido a algunos de los asistentes, y Stanton respondió: --"Bueno, si los que vemos los absurdos de las antiguas supersticiones nunca los revelamos a los demás, ¿cómo puede el mundo avanzar en las teologías? en el ocaso de la vida, y siento que es mi misión especial decirle a la gente lo que no está preparado para escuchar ... "--Stanton, Eighty Years, p. 372.
thumb|alt=A faded monochrome photograph portrait of a woman turned to the left, facing further left, wearing a dark coat closed with a floral brooch, over a white blouse with a lacy collar, the woman's blond hair held up in a bun on the back of her head, with a dark hair comb standing vertically in the bun|Matilda Joslyn Gage sintió que la Biblia, incluso cuando se la reinterpretaba, no podía apoyar los derechos de la mujer.
En 1893, Matilda Joslyn Gage, se tomó un tiempo de su participación en el Comité Revisor para escribir "Woman, Church and State" ("Mujer, Iglesia y Estado") un libro que desafía la enseñanza tradicional judeocristiana de que las mujeres eran la fuente del pecado y que el sexo era pecaminoso. Gage, agregó que el doble estándar de moralidad afectaba a ambos sexos. Gage se diferenció de la mayoría de las mujeres, en el Comité Revisor,, en que no sentía que la Biblia, una vez interpretada en una forma más verdadera y original, apoyaría los derechos de las mujeres. Gage determinó que la Iglesia había actuado en contra de los intereses de las mujeres de manera importante: desde la ley canónica de la Iglesia Católica, a las Escrituras, a su defensa del celibato y más. Especialmente preocupante para Gage fue la historia de Adán y Eva.
En noviembre de 1895, se publicó The Woman's Bible - parte I, cubriendo el Pentateuco (los primeros cinco libros de la biblia): Génesis, Éxodo, Levítico, Números, y el Deuteronomio. Y, fue un best seller. Nuevas fuentes de noticias informaron que la impresión inicial de la primera edición (parte I), constaba de 50.000 copias, se agotaron en tres meses y, hasta el 2 de mayo de 1896, se vendió rápidamente una segunda edición. En abril de 1898, la segunda parte se publicó, cubriendo el resto del Antiguo Testamento así como todo el Nuevo Testamento. El texto incluyó un prefacio, escrito por Stanton, en el cual ella reconoció que "Tanto amigo como enemigo se oponen al título". Sin embargo, elogió al Comité Revisor por mostrar "una reverencia venerada por el gran Espíritu de Todo el Bien de la Iglesia". Stanton escribió:
Reacciones En su introducción, La Biblia de la mujer fue ampliamente criticada, negativamente, en editoriales y en el púlpito. Stanton escribió que "el clero lo denunció como el trabajo de Satán ..." Algunos se desanimaron solo por su título perjudicial y sacrílego, especialmente aquellos que no se tomaron el tiempo de leer el libro. Otros contrarrestaron las conclusiones más extremas del libro, una por una, en foros públicos como cartas al editor. Una lectora de The New York Times escribió para censurar La Biblia de la mujer por sus declaraciones radicales de que la Trinidad estaba compuesta por "una Madre, Padre e Hijo celestiales", y que las oraciones deben dirigirse a una "Madre celestial ideal". Stanton contrarrestó los ataques de las lectoras, y escribió que "la única diferencia entre nosotros, es que decimos que estas ideas degradantes de la mujer, emanaban del cerebro del hombre, mientras que la Iglesia dice que vinieron de Dios".thumb|upright|alt=A washed-out monochrome photograph portrait of a young woman with shoulders squared to the camera, the head turned to the left, a neutral-colored dress topped by a dark ruff and white lace, the woman's dark hair pulled back behind her ears to fall down below her collar|Rachel Foster Avery afirmó que La Biblia de la mujer, obstaculizó la causa del sufragio femenino.
En la convención de NAWSA del 23 al 28 de enero de 1896, la secretaria correspondiente Rachel Foster Avery lideró la batalla para distanciar a la organización de la "Biblia de la mujer". Después de que Susan B. Anthony inaugurara la convención el 23 de enero, Avery sorprendió a Anthony al señalar a los más de 100 miembros de la audiencia: Avery pidió votar una resolución, que expresase: "Que esta Asociación no es sectaria, está compuesta por personas de todos los matices de opinión religiosa, y que no tiene conexión con la llamada 'Biblia de la Mujer', o cualquier publicación teológica".Avery, 1896, p. 89 La moción fue presentada más tarde, y, también se hicieron mociones para quitar los comentarios de Avery del registro oficial.Avery, 1896, pp. 20, 29. De todos modos, un informe completo de los comentarios de Avery, se publicó al día siguiente en The New York Times.
La opinión de la delegada de NAWSA, Laura Clay, expresado en su informe del Comité del Sur el 27 de enero que: --"...el Sur está listo para el sufragio femenino, pero debe ser solo sobre el sufragio femenino y nada más" Fue típico de la mayoría de las respuestas, al conflicto de La Biblia de la mujer. La mayoría de los sufragistas solo querían trabajar por el derecho al voto, "sin adjuntarlo a la reforma de la vestimenta, ni a la bicicleta, ni a ninguna otra cosa..."Avery, 1896, p. 76