thumb|Duomo de Orvieto (1290-1591) thumb|Altar mayor de la basílica de la Santa Croce (1294-1385) thumb|Catedral de Milán (1386-1965), con una fachada plenamente neogótica (1805-1814) La arquitectura gótica italiana (gotico temperato) tiene características propias que la distinguen considerablemente de la arquitectura gótica del lugar de origen, Francia (gótico francés a partir de la abadía de Saint-Denis), y de la de otros países europeos donde este estilo se había ya difundido (como Inglaterra, Alemania o España, con el gótico inglés, alemán o español).
La innovación técnica y la audacia estructural francesas no fueron aceptadas, prefiriendo mantener la tradición constructiva consolidada en siglos anteriores, e incluso desde un punto de vista estético y formal, no emuló el énfasis vertical casi estático de las catedrales francesas. Si bien hubo una aplicación temprana de elementos góticos en la época románica —como los rosetones y las bóvedas de crucería (norte de Italia) y los arcos apuntados (árabe-normando en la Italia meridional)—, la tradición románica italiana —influenciada por los modelos bizantino, paleocristiano e incluso grecorromano— se resistía a la masiva sustitución de los muros por vanos. Probablemente se debiera a cuestiones puramente prácticas: el clima italiano habría causado en los edificios cubiertos de vidrieras un efecto luminiscente (efecto invernadero), sobre todo en los meses estivales, que haría casi imposible permanecer en el interior de las iglesias. Mantener los muros masivos proporcionaba no sólo una temperatura más adecuada, más fresca, sino también una superficie perfecta en la que se extendían preciosas decoraciones al fresco. Se obtuvo así en Italia un compromiso entre los principios estéticos y estructurales del románico y del gótico, sin aumentos excesivos de altura y reducciones esqueléticas de las masas murarias.
El gótico llegó a Italia de forma tardía y arraigó poco. Los cistercienses fueron los introductores de la arquitectura gótica en el país, monjes llegados de Francia fundaron en la región del Lazio la abadía de Fossanova, primer edificio gótico italiano. En el las órdenes mendicantes de dominicos y franciscanos se adhirieron al estilo cisterciense. Las iglesias mantuvieron grandes superficies de muros, en las que hicieron sobresalir las pinturas al fresco y menos espacio para las vidrieras. El mejor edificio gótico italiano de este siglo es la catedral de Siena, maravilla del mármol. A finales del hay una gran actividad gótica y se inicia la construcción del Palacio Comunal de Siena y del Palazzo Vecchio de Florencia, caracterizados por la construcción de elevadas torres.Martín González: p. 540
Durante el , la arquitectura gótica italiana sigue manteniendo unas pecularidades propias, destacando la catedral de Orvieto, muy relacionada con la de Siena. En Florencia también son notables la iglesia de la Santa Cruz, levantada por la orden franciscana, y el interior de la iglesia de Santa María Novella. También en esa ciudad comienza a construirse la catedral de Santa María del Fiore, que se finalizaría ya en el nuevo estilo renacentista.
En el , los finales del gótico empiezan a confundirse con los inicios del Renacimiento. En Venecia siguen construyéndose numerosos palacios, y en este siglo se termina el Palacio Ducal, destacando también el palacio Contarini y la Ca' d'Oro. La obra magna del gótico italiano es la catedral de Milán, iniciada en 1386 y cuya construcción se prolongó hasta el .Martín González: p. 548 Destaca por la sobrecargada decoración de su fachada, que se concretó entre 1805 y 1813 y finalmente fue terminada en 1814, con una superficie de y embellecida a lo largo del con centenares de estatuas. Una posible periodización de la arquitectura gótica italiana contempla: una fase inicial, que se desarrollaría a finales del y comienzos del XIII (fechas correspondientes con el gótico inicial y el gótico pleno francés), que incluiría la arquitectura cisterciense, un primo gotico, que se desarrollaría entre 1228 y 1290 (fechas correspondientes con el gótico radiante francés); un gótico maduro (gotico maturo) que se desarrollaría entre 1290 y 1385; y una última fase, desde 1385 hasta el , que conviviría con la primera arquitectura del Renacimiento, con el inicio y la continuación de los sitios de construcción tardogóticos, como la catedral de Milán, catedral de Nápoles o la basílica de San Petronio de Bolonia (1390-1663).
Los inicios de la arquitectura gótica en Italia thumb|Baptisterio de Parma (1196-1270) thumb|Basílica de San Andrés de Vercelli (1219-1227) Italia fue una de las últimas naciones europeas donde se desarrolló el arte gótico. La arquitectura, como en otras partes de Europa, fue al principio un producto de importación. El vector principal consistió en los edificios de la orden benedictina cisterciense, que desde el área de origen borgoñona, en Francia, se expandían por toda Europa occidental. La arquitectura de la Orden del Císter se apoyaba en la construcción gótica. De hecho, era una arquitectura que acogía las principales innovaciones ya expresadas en las catedrales de la Île-de-France, pero en una forma mucho más moderada y, en cierto sentido, "ascética". La decoración figurativa estaba completamente prohibida, los vitrales tienen una extensión reducida y están privadas de color, el verticalismo está frenado, no se permiten torres ni campaniles (campanarios) en el exterior. Sin embargo, se utilizan las bóvedas de arista de arcos agudos en tramos rectangulares y las pilastras a fascio (o polistilos, de sección compleja, a veces polilobulados) que continúan en los nervios de las bóvedas. Los capiteles presentan ornamentos muy simples y predominantemente no figurativos. El trabajo de la piedra es muy preciso, y los espacios definidos dan las típicas planimetrias modulares y de la pulcritud y refinamiento de las nervaduras resulta, además de racional, intensamente abstracto. La arquitectura de esta orden se extendió por todo el Occidente, y el encuentro del nuevo lenguaje con la tradición local también constituyó en Italia la base para desarrollos posteriores.
Los primeros ejemplos de abadías góticas en Italia son el complejo de Fossanova en el Lazio (1187-1206), donde murió santo Tomás de Aquino en 1274, la abadía de Casamari, completada en 1217, o la abadía de San Galgano, cerca de Siena, iniciada en 1227 y financiada por Federico II Hohenstaufen. En esta última, más tardía, se nota una evolución del modelo con un adelgazamiento de las pilastras y un mayor número de aberturas que garantizan una mejor iluminación.
Un ejemplo temprano de importantes indicios de la «gramática gótica» aunque todavía con una «sintaxis tardorrománica», es la basílica de San Andrés de Vercelli (1219-1227),Scheda su Sant’Andrea sul sito del politecnico di Torino II Facoltà di Vercelli. Fuente citada en basilica di Sant'Andrea. costeada por el cardenal Guala Bicchieri, que era legado pontificio en Francia (lo que le había permitido admirar las nuevas catedrales). Ya la fachada era muy original, con la inserción de contrafuertes de forma tubular y de dos torres esbeltas que la flanquean, mientras que los portales presentan todavía arcos de medio punto, y las galerías de arcos ciegos recuerdan el románico lombardo y renano. Además de la singular presencia de arcos rampantes volados, el interior es la parte más gótica del edificio, con bóvedas de crucería ojivales de nervaduras bicromáticas, sobre pilares "incantonados" con columnillas sirvientes. Se ha supuestoAtribución de Giulio Carlo Argan la intervención del escultor y arquitecto Benedetto Antelami, conocedor del gótico francés, del que también son otros edificios de la época, como el grandioso baptisterio de Parma (1196-1270).
Primo gotico (1228-1290) Iglesias mendicantes
La arquitectura cisterciense proporcionó información importante a las órdenes mendicantes, como los franciscanos, dominicos y agustinos, en la fase conspicua de urbanización con nuevos asentamientos que tuvo lugar en Italia entre mediados del y mediados del siglo siguiente. Entre las características distintivas de ese «gótico mendicante», de hecho, había un cierto énfasis en la «decorosa pobreza» y en la simplicidad de los edificios sagrados y en la necesidad de disponer de amplias naves cubiertas con un techo con la estructura de las vigas a la vista, para que los fieles pudieran escuchar los sermones y seguir los rituales sin estorbos visuales, como era el caso en las catedrales de planta basílical.
La arquitectura de las órdenes mendicantes aparece en el , con el nacimiento y expansión de las órdenes de los franciscanos y dominicos en toda Europa.Toman, Rolf. Gothic: Architecture - Sculpture - Painting. Editor: h. f. ullmann; 1 edition. 2008. ISBN 0841600686 Coincidió también con el momento en que el estilo gótico, que había surgido en el norte de Francia, se difundía por todo el continente. Siguiendo el ideal de simplicidad y pobreza que los caracterizaba, los frailes mendicantes construyeron iglesias y conventos con una arquitectura clara y formas básicas, sin los excesos decorativos característicos de la arquitectura gótica del norte de Europa.
En Italia, en 1228, se iniciaron casi simultáneamente dos iglesias, los primeros ejemplos de la aplicación de esos ideales a la arquitectura y que marcaran el desarrollo futuro de las iglesias de esas órdenes: la Basílica de San Francisco en Asís (1228-1253), de los franciscanos, y la basílica de Santo Domingo de Bolonia (1228-1240), de los dominicos.
Francisco de Asís había fundado los franciscanos en 1208. Su doctrina exigía llegar con su mensaje a la población en general, lo que implicaba construir iglesias con grandes y anchas naves sin obstáculos visuales para predicar sermones a grandes congregaciones. A diferencia de las iglesias cistercienses, los franciscanos para favorecer la difusión de su mensaje, acogieron las decoraciones figurativas que debían crear verdaderas Biblia pauperum, «Biblia de los pobres», para unos fieles que no sabían leer, pero que podían aprender a través de las imágenes.. Muerto Francisco y canonizado apenas dos años más tarde, el 16 de julio de 1228 se inició la construcción de una basílica para albergar sus restos, de planta rectangular y una única nave, su sencillez se acercaba al modelo franciscano y estaba acabada en 1230. Pero al poco se decidió hacer un proyecto más majestuoso que exaltaría la gloria del santo fundador y de la propia Orden, ampliando la basílica construida con un transepto para tener una planta en cruz de tau (en «Τ», la cruz antoniana y franciscana), y edificando sobre ella otra totalmente independiente: en el nivel inferior, la iglesia sepulcral y la cripta, destinadas al uso de hermanos y laicos que deseasen acercarse a la tumba del santo; arriba, la sala monástica, el espacio para los sermones, destinado a los servicios solemnes y que serviría de capilla pontificia cuando el papa residía en Asís.. El conjunto se completó con un campanile en 1239. La iglesia superior es de una única nave, con transepto y una cabecera poligonal en la parte este, cubierta con una bóveda de crucería de piedra. La nave tiene vidrieras góticas no muy grandes, sencillas y con poco color, que iluminan el interior bajo las que hay coloridos murales al fresco de Cimabue que representan la Vida de los santos. En el exterior, la iglesia también tiene poca decoración, sin la variedad de pináculos, torres y estatuas típicas de la arquitectura gótica en el norte de Europa y ninguna de las aspiraciones de gran altura del estilo gótico francés..
thumb|San Antonio (1232-1310) en Padua thumb|Interior de San Lorenzo Maggiore en Nápoles (1235-) thumb|Basílica de San Francisco (Bolonia) (1236-1263)