El Concilio de Elvira o de Ilíberis (en latín: Concilium Eliberritanum) fue el primer concilio que se celebró en Hispania Bætica por la iglesia cristiana en el primer tercio del s.IV.. Tuvo lugar en la ciudad de Ilíberis, la actual ciudad de Granada transformada por entonces en un floreciente núcleo urbano conocido con el nombre de Florencia Iliberritana; en la actualidad no existe duda sobre la ubicación de la antigua Ilíberis o Iliberri en el barrio del Albaicín de Granada, no en un lugar cercano a la misma como se creía en épocas pasadas. Ya en el , A. Fernández-Guerra (1816-1894), lo manifiesta claramente cuando escribe: “La basílica y sus muchas inscripciones dedicatorias demuestran que Iliberri existió en el Albaicín de Granada”.A. Fernández Guerra: “La basílica y sus muchas inscripciones dedicatorias demuestran que Iliberri existió en el Albaicín de Granada”, “Arte en España” t. V, p. 86, et alia.
M. Gómez Moreno (1870-1970) lo confirma igualmente con numerosas aportaciones como puede verse en su obra Monumentos romanos y visigóticos de Granada, o en otras publicaciones posteriores en donde realiza diversas manifestaciones al respecto, como la siguiente:
En época mucho más reciente M. Sotomayor, por su parte, da por zanjada la cuestión en el siguiente artículo: “Dónde estuvo Iliberri? Una larga controversia ya superada en Granada en la época romana”.M. Sotomayor “Dónde estuvo Iliberri? Una larga controversia ya superada en Granada en la época romana”. Florentia Iliberritana, Museo Arqueológico y Etnológico de Granada, 2008-2009, pp. 23-32 Esta certeza ha quedado confirmada además, por los importantes hallazgos arqueológicos que estos mismos autores y otros posteriores han sacado a la luz en el actual barrio del Albaicín de Granada, restos de la vieja Iliberri ya romanizada, en la que se celebró este concilio.Entre otros autores, M. Orfila Pons, Florentia Iliberritana; la ciudad de Granada en época romana. Ed. Universidad de Granada, 2011.
Este concilio fue uno de los más importantes llevados a cabo en las provincias, seguido por el Concilio de Arlés y el Concilio de Ancyra los cuales prepararían el camino para el primer Concilio ecuménico católico. Al Concilio de Elvira asistieron diecinueve obispos y veintiséis presbíteros de la península ibérica, así como diáconos y laicos.Philip Schaff, History of the Christian Church, vol. II: Ante-Nicene Christianity A.D. 100–325, §55Canons of the Council of Elvira Victor De Clercq. señala «que, salvo en el caso de Osio de Córdoba, no sabemos prácticamente nada sobre estos hombres, ni sabemos con certeza cuándo y por qué se celebró el concilio, y que la Iglesia de España es una de las menos conocidas de la época preconstantiniana [sic]».
Historia Su fecha no se ha determinado con exactitud, pero se cree que fue en el primer cuarto del siglo IV, aproximadamente entre los años 305 y 306. Fue uno de los tres concilios, junto con el Sínodo de Arlés (314) y el Sínodo de Ancira, que se acercaron por primera vez al carácter de los concilios generales y prepararon el camino para el primer concilio ecuménico. Asistieron diecinueve obispos y veintiséis presbíteros, la mayoría residentes en Bética. También estuvieron presentes diáconos y laicos.. Se registraron ochenta y un cánones, aunque se cree que muchos se añadieron en fechas posteriores. Todos ellos se refieren al orden, la disciplina y la conducta de la comunidad cristiana. El canon 36, que prohíbe el uso de imágenes en las iglesias, se convirtió en un motivo de discordia entre los eruditos católicos y protestantes después de la Reforma protestante.
otros autores lo fechan entre el 300 y el 324. En el primer caso sería anterior a la persecución de Diocleciano y en el segundo, posterior al Edicto de Milán de Constantino.Edgar Hennecke, "Elvira, Synod of" in Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge (3rd ed). Algunos autores como Louis DuchesneDuchesne, "Le concile d'Elvira et les flamines chrétiennes", Mélanges Renier (Paris) 1887, pp 159-74. y Víctor de ClercqDe Clercq, Ossius of Cordova (1954). creen que fue entre el 300 al 303, antes de la persecución de Diocleciano; para otros se llevó a cabo antes del concilio de Arlés y entre el concilio de Nicea 303, 314 o 325.
Karl Josef von Hefele y Robert William Dale, Domenico Mansi y Jean Hardouin creen que se celebró entre 305 al 306 mientras que HenneckeHennecke "Elivira, synod of" in New Schaff-Herzog. concluye que fue "en tiempos de paz", sin pensar que inmediatamente viniera una persecución; esta ausencia de precisión alguna hace que no se conozca la fecha exacta". Marcelino Menéndez Pelayo considera también que es posterior a las persecuciones a los cristianos, ya que su reciente recuerdo marcó algunas de las decisiones tomadas en él.
Algunos investigadores creen que tuvo lugar en Hispania Bætica, en la ciudad de Granada A.W. Dale 1882 o en algún lugar cercano, debido a que Elvira o EliberriEliberri, Elimberri o Ilumberri fue un antiguo cognado vasco para Hiriberri or Irunberri el cual significa "Nuevo pueblo o dominio" era como antiguamente se había conocido a Granada.Las recientes excavaciones en el entorno de la Puerta de las Pesas parecen corroborar la existencia de un asentamiento amurallado romano e incluso ibérico. http://cadenaser.com/emisora/2017/11/02/radio_granada/1509628014_178821.html Otros investigadores la identifican con Medina Elvira, una ciudad próxima a Granada, en las inmediaciones de la actual Atarfe, pero que después de la caída del Calífato de Córdoba y la creación de la Taifa Zirí de Granada la capital fue mudada a la actual localización de la ciudad de la Alhambra.
Allí los 19 obispos y 26 presbíteros en su mayoría de la Hispania Baetica y CarthaginensisHennecke hace notar que Legio (León) y Zaragoza estuvieron representados pero no Tarragona. se reunieron presumiblemente a instancia de Osio de Córdoba, pero bajo la presidencia del obispo Félix de Acci (actualmente Guadix), probablemente por ser el obispo más antiguo presente,Henry Wace, Dictionary of Christian Biography and Literature sv "Hosius (1)" . con sus puntos de vista para restaurar el orden y disciplina dentro de la Iglesia Católica, a consecuencia de este concilio salieron otros cánones que serían asociados con el concilio de Elvira.
El Concilio de Elvira, por su antigüedad y su carácter de documento excepcional del cristianismo en Hispania, ha sido objeto de atención para averiguar el origen de este. Para algunos autores refleja una influencia de las comunidades cristianas de África.Carmelo Arribas Pérez Revista de Historia, "Medieval", comentado en Extremadura al Día, 12 jul 2007; José María Blázquez (dir.) Historia Antigua de España, Madrid: Cátedra; José María Blázquez: La carta 67 de Cipriano y el cristianismo primitivo
Los cánones Maurice Meigne«Concile ou collection d'Elvire», Revue d'histoire ecclésiastique 70 (1975) pp. 361-387 considera que solo los primeros veintiún cánones de la lista que se ha transmitidoLos problemas de la transmisión textual de los cánones se analizan en Hamilton Hess, «The Early Development of Canon Law and the Council of Serdica» (Oxford Early Christian Studies, Oxford: 2002) pp. 40-42. fueron promulgados en Elvira; el resto se añadió a la colección.
En sus 81 cánones, todos disciplinares, se encuentra la ley eclesiástica más antigua concerniente al celibato del clero, la institución de las vírgenes consagradas (virgines Deo sacratæ), referencias al uso de imágenes (de interpretación discutida), a las relaciones con paganos, judíos y herejes, y muchas otras, relativas a temas como matrimonio, bautismo, ayuno, excomunión, enterramiento, usura, vigilias, o cumplimiento de la obligación de asistir a misa.Enciclopedia Católica El objetivo era separar claramente al pueblo cristiano del gentil y evitar nuevas apostasías, caídas escandalosas y simuladas conversiones, con el fin de fortificarse ante el peligro de nuevas persecuciones.
En el concilio, se trató el tema de la separación de las comunidades judías que había en España, al mismo tiempo colocaron estrictas prohibiciones para alejar a los cristianos del ambiente pagano, estas prohibiciones iban desde las carreras de cuadrigas hasta el culto imperial. Este concilio sentó las bases de lo que sería la Iglesia en España. Entre los numerosos obispos asistentes encontramos a Osio de Córdoba, el obispo de Eliocroca y el obispo de Málaga San Patricio que ejerció su episcopado entre los años 290 y 307.
Víctor De Clercq apunta que "a excepción de Osio de Córdoba, no sabemos prácticamente nada de esos hombres, y ni sabemos con certeza cuando y donde fue tal concilio, y que la Iglesia de España fue una de las primeras antes de la Iglesia de Constantino"De Clercq, revisando Samuel Laeuchli, Power and Sexuality: The Emergence of Canon Law at the Synod of Elvira in Vigiliæ Christianæ 29.1 (March 1975), p. 76. Sin embargo, Fernando de Mendoza en su obra "De Confirmando Concilio Iliberritano",F. de Mendoza, De Confirmando Concilio Illiberritano ad Clementem IIX (sic), libri tres. Madrid, Apud Thomas Iuntam, 1594. Esta obra del erudito escritor renacentista es en sí misma un extenso y exhaustivo tratado sobre este concilio. En el Libro I de esta trilogía trata, exclusivamente, aspectos generales del Concilio: el nombre y el lugar de la ciudad en que se celebró, su antigüedad, los obispos asistentes, los cánones verdaderos y los atribuidos en falso... etc., dando cumplida explicación de todo ello. En los Libros II y III realiza un extenso y preciso comentario de cada uno de los 81 cánones en referencia a la interpretación de su propio contenido, junto con otras cuestiones colaterales. incluye un estudio biográfico de todos y cada uno de los asistentes al Concilio, y, en particular, una extensa y elocuente biografía de Osio de Córdoba. Asimismo, este autor renacentista aporta un interesante acercamiento a la fecha y el lugar de celebración del concilio tras un minucioso estudio digno de encomio.F. de Mendoza, Op. Cit.
Del entorno social de los cristianos de Hispania, que tenían aun muy recientes en la memoria las atrocidades de los martirios de las persecuciones, se puede deducir el por qué en los cánones se prohíbe el casamiento y las relaciones sexuales con los judíos, los paganos y herejes, cerrando así las magistraturas de Flamen y Duumvir a los cristianos, prohibiéndoles el contacto con la idolatría y participar en cualquier otro festejo o juegos públicos paganos.Robert Grigg, "Aniconic Worship and the Apologetic Tradition: A Note on Canon 36 of the Council of Elvira" Church History 45.4 (December 1976), pp. 428-433, encuentra que la hostilidad hacia los iconos, y prohibiendo la introducción de las imágenes en las iglesias basado en los apologistas cristianos, el uso de las fuentes paganas en la veneración de imágenes, citando a apologistas contemporáneos como Arnobio y Lactancio
El obispo había adquirido control de los sacramentos, mientras los diáconos y presbíteros actuaban de acuerdo a sus órdenes; el episcopado aparece como una unidad, y con decretos disciplinarios los obispos estaban obligados a respetarse uno al otroMeigne, M. (1975) "Concile ou collection d'Elvire"; Revue d'histoire ecclésiastique 70: 361-387.
Los términos del canon primero, los cristianos no practicantes de la religión les estaba prohibido la santa comunión aun en articulo mortis o últimas palabras, una inusual y rigurosa aplicación de los principios del Novacianismo, la cual había dividido la iglesia desde su recuperación de las persecuciones a mediados del siglo tercero: comparado con la severidad de Cipriano de Cartago el tema principal de este canon es una indicación mayor de la fecha siguiente a la persecución.Charles A. Frazee, "The Origins of Clerical Celibacy in the Western Church" Church History 57 Supplement Centennial Issue (1988), pp. 108-126.