La animación moderna estadounidense se divide en dos etapas recientes en la historia de la animación estadounidense.

El primer período fue denominado como la era del renacimiento de la animación estadounidense (renaissance age of American animation en inglés), durante el cual, muchas de las grandes compañías estadounidenses de entretenimiento reformaron y revigorizaron sus departamentos de animación, tanto cinematográficos como televisivos, tras el declive sufrido entre las décadas de 1960 y 1980. Esta primera etapa comenzó durante la segunda mitad de los años 1980, cuando se fundó el estudio de Disney Television Animation y con la competencia en la animación cinematográfica entre las películas de Disney y Don Bluth, coincidiendo con el advenimiento de la animación digital y el desarrollo de los efectos especiales en CGI, finalizando gradualmente desde finales de los años 1990, con el declive de la animación tradicional. Esta época también destacó en renovar un elevado interés por la animación clásica estadounidense, coincidiendo con el auge de la industria del videojuego. De hecho, la estética de la animación clásica estadounidense se convirtió en un referente artístico para el diseño de personajes de videojuegos, particularmente con Pac-Man, Super Mario, Sonic the Hedgehog, Bubsy, Gex, Crash Bandicoot, Banjo-Kazooie, Spyro the Dragon, Sly Cooper y Ty the Tasmanian Tiger.3. Sonic's Influences Range From Michael Jackson To Santa Clause

El segundo período fue denominado como la era del milenio de la animación estadounidense (millennium age of American animation en inglés). Esta segunda etapa comenzó a inicios de los años 2000, con el auge de la animación digital y la Flash, retornando al abaratamiento de la animación televisiva en beneficio de los efectos especiales cinematográficos en CGI, y finalizó gradualmente desde la segunda mitad de los años 2010, cuando se evidenció el declive general de la industria audiovisual estadounidense.

Historia Walt Disney Feature Animation

thumb|180px|right|Logo de ¿Quién engañó a Roger Rabbit?. A mediados de los años 1980, la industria de la animación estadounidense había caído en desgracia. Las animaciones sobre juguetes como entretenimiento infantil dominaban los programas de las caricaturas de sábado por la mañana, mientras que la única experimentación se llevaba a cabo por desarrolladores independientes. Todavía se proyectaban largometrajes animados en los cines ocasionalmente, pero la gloria de los viejos tiempos había desaparecido. Incluso los estudios Disney, la cual había peleado una adquisición corporativa en los 1980, estaba considerando abandonar la producción de largometrajes animados. Tanto los entusiastas, la audiencia, los críticos, así como los animadores, fueron tomados por sorpresa cuando el tan esperado renacimiento de la animación se inició en la corporación más antigua y conservativa.

Disney tuvo un drástico cambio en los años 1980. Tras el éxito del cortometraje animado Mickey's Christmas Carol en 1983, el nuevo director de Disney, Michael Eisner, recolocó a la compañía sobre sus pies, devolviéndola a sus raíces y revitalizando sus estudios. Con gran fanfarria, en 1988, el estudio colaboró con Steven Spielberg para producir el largometraje ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, dirigida por Robert Zemeckis. La película fue todo un éxito y le dio a la industria de la animación el empujón tan esperado para aquella época. Roger Rabbit no sólo le hizo ganar una pila de dinero a Disney, sino que también encendió la popularidad de la animación clásica. La historia de la animación se volvió de pronto un objeto de estudio. Varios realizadores leyenda del negocio, tales como Chuck Jones o Friz Freleng, se vieron de repente en el centro de atención, siendo aclamados luego de décadas de haber sido prácticamente ignorados por la audiencia y por los profesionales de la industria. Además, entre 1986 y 1988, Disney estrenó los largometrajes animados The Great Mouse Detective y Oliver y su pandilla, que lograron impulsar al estudio en el campo de la animación y hacer frente a las pérdidas que tuvo en la década de 1970 y en la primera mitad de los años 1980, con The Brave Little Toaster como producción externa clave para contratar a nuevos animadores para la década de 1990.

thumb|180px|left|Presentación del largometraje animado La bella y la bestia. Disney continuó el éxito de ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, Oliver y su Pandilla y The Great Mouse Detective con La sirenita (1989), la primera de una serie de largometrajes animados que parecían recuperar la magia de la época dorada del propio Walt Disney. El estudio invirtió fuertemente en la nueva tecnología de animación digital con The Rescuers Down Under (1990) para dichos fines. Asimismo, pudo hacer superproducciones como La bella y la bestia (1991) y Aladdín (1992), que atrajeron audiencias que no se habían visto en décadas, y a la vez proporcionaban un festín visual que no se había superado desde los años 1940. El pico del éxito de Disney se dio en 1994 cuando la película El rey león sobrepasó todas las expectativas del estudio, al convertirse en una de las más exitosas de todos los tiempos. Las siguientes películas de Disney: Pocahontas (1995), El jorobado de Notre Dame (1996), Hércules (1997), Mulan (1998), Tarzán (1999) y Fantasía 2000 (1999) también fueron éxitos de taquilla o de crítica, aunque modestamente en comparación con sus estrenos de principios de los años 1990. No obstante, Disney pudo complementar el éxito de otras producciones animadas, como: The Nightmare Before Christmas (1993), Toy Story (1995), James and the Giant Peach (1996), Bichos: Una aventura en miniatura (1998) y Toy Story 2 (1999).

thumb|180px|right|Logo de la serie animada Gargoyles. Disney también ha hecho incursiones en el descuidado área de las series animadas para televisión. Con el éxito de series como Los osos Gummi o Patoaventuras, el "nuevo" Disney hizo su marca de dibujos para televisión. A través de la sindicación, Disney pudo proporcionar animación de alta calidad para televisión. Una serie de gran difusión fue realizada a mediados de los años 1990, con algunos críticos designando a Gargoyles como el proyecto de animación de Disney para televisión más ambicioso y mejor realizado artísticamente. Las bandas sonoras de cada uno de estos filmes animados fueron parte importante del éxito obtenido, ya que Disney fue incluyendo en cada uno de estos proyectos a grandes voces del mundo de la música. Por ejemplo: Elton John (El rey León), Luis Miguel (El jorobado de Notre Dame), Ricky Martin (Hercules), Christina Aguilera (Mulan), Celine Dion (La Bella y la Bestia), Ricardo Montaner (Aladdín), Jon Secada (Pocahontas), entre otros.

Don Bluth Mientras Disney le daba nueva vida a la animación, Steven Spielberg estaba haciendo su propio camino. Aficionado a la animación de toda la vida, Spielberg también estaba interesado en hacer animación de alta calidad y trabajó con su rival, el productor de animación Don Bluth para producir An American Tail. El éxito de taquilla de esta y de la siguiente película de Bluth, The Land Before Time, hicieron que Hollywood se diese cuenta de que Disney no mantenía un monopolio sobre los largometrajes animados, ya que muchos de sus animadores trabajaron en varios proyectos posteriores, como The Pagemaster. El resto de estudios de Hollywood reanudaron la producción de sus propios largometrajes animados, aunque muchos cayendo en la trampa de tratar de imitar a Disney. El largometraje animado de Don Bluth de 1997 Anastasia, producida por Fox, es considerado como la película que lanzó a los estudios de animación de Fox como rival de Disney. Sin embargo, estos estudios no lograron tener éxito luego de Anastasia y se cerraron en 2000, tras el fracaso de Titan A.E.. Al igual que las más exitosas producciones de Disney, Anastasia contó con la participación de Thalía, quien interpretó el tema central de la banda de sonido en sus versiones en español, inglés y portugués.

Warner Bros. Animation

thumb|180px|right|Logo de Batman: la serie animada. Spielberg, entre tanto, cambió a la televisión y trabajó con el estudio de animación de la Warner Bros. para producir Tiny Toon Adventures, una serie animada de alta calidad que rendía homenaje a los grandes cartoons de Termite Terrace. Los Tiny Toons tuvieron un buen rating gracias a sus espectadores adolescentes, lo que inspiró a la Warner Bros. para resucitar a su moribundo estudio de animación y volverlo nuevamente en un contrincante en el campo de los dibujos animados. Los Tiny Toons fueron continuados por Animaniacs y Pinky y Cerebro. Estas series no sólo atrajeron nuevos espectadores a Warner Bros., sino que también capturaron la atención de espectadores adolescentes y adultos.

Aun así, cada nueva pieza de animación no era un éxito asegurado, como Quest for Camelot. Las películas de animación de Disney empezaban a sufrir en calidad desde 1995, después de que el productor Jeff Katzenberg dejara el estudio y formara equipo con Steven Spielberg y David Geffen para formar DreamWorks. Asimismo, varias películas de animación se estrenaron en los 1990 intentando imitar el éxito de Disney. Sin embargo, muchas de las animaciones de la Fox y de la Warner no pudieron atrapar un considerable segmento del mercado de las películas en el que Disney había sido dominante. En particular, Warner Bros. tuvo una cadena de fracasos en taquilla con sus largometrajes animados, siendo solo sus éxitos más destacados en este campo, ya sea en taquilla o en crítica, Los gatos no bailan y El gigante de hierro. Por otra parte, Warner Bros. también intentó recrear el éxito de Roger Rabbit con Space Jam y Looney Tunes: De nuevo en acción, combinando la popularidad de los Looney Tunes con el deporte y el cine de acción, además de obtener su propia licencia para comercializar otras películas de animación en el extranjero, como Tom y Jerry: La película.

Ralph Bakshi Ralph Bakshi, director de películas de animación innovadoras como El gato Fritz y la película original de El Señor de los Anillos, volvió a la animación después de hacer un pequeño parón a mediados de la década de 1980. En 1985, formó un equipo con el joven animador canadiense John Kricfalusi y la legendaria banda británica The Rolling Stones para hacer una animación para el vídeo musical de The Harlem Shuffle, que fue terminado a principios de 1986. Aunque el vídeo musical no dio mucho de que hablar, construyó un equipo de producción en Bakshi Animation que continuó con el proyecto de corta vida pero bien acogido de las nuevas aventuras de Super Ratón. Bakshi y co. trabajaron en numerosos proyectos al final de los años 1980, pero el mayor proyecto fue Cool World, que fue estrenado en 1992. La producción se les fue de las manos y terminó siendo criticada duramente y olvidada por casi todo el mundo.

Otras animaciones thumb|right|180px|Logo del largometraje Chicken Run, película que destacó por su animación en stop motion. En cuanto a otros largometrajes animados, destacaron: Transformers: la película, Little Nemo, Todos los perros van al cielo, Patoaventuras: la película, The Nutcracker Prince, Rock-a-Doodle, FernGully, We're Back! A Dinosaur's Story, Batman: la máscara del fantasma, Pulgarcita, The Swan Princess, A Goofy Movie, The Pebble and the Penguin, Balto, Babes in Toyland, El príncipe de Egipto, El rey y yo, Tom Sawyer, La película de Tigger, The Emperor's New Groove, Spirit, Home on the Range y Mickey, Donald, Goofy: Los Tres Mosqueteros, ya que recibieron un amplio éxito en su respectivos estrenos de VHS y DVD domésticos.