La operación Ten-Gō (del japonés Kyūjitai: , Shinjitai: ten-gō sakusen), también llamada Ten-ichi-gō (operación Cielo Uno), fue la última operación naval japonesa en la Guerra del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial.

En abril de 1945, el acorazado japonés Yamato —el mayor del mundo— zarpó desde Japón junto con otras nueve naves de guerra japonesas para realizar un ataque suicida contra las fuerzas aliadas que estaban luchando en la batalla de Okinawa. Las fuerzas japonesas fueron interceptadas y destruidas casi en su totalidad por los portaaviones estadounidenses, gracias a la supremacía aérea americana. El Yamato y otros cinco barcos japoneses fueron hundidos.

La batalla, acontecida en la etapa final de la guerra, puso en evidencia la resolución de las autoridades japonesas de llevar al extremo los ataques kamikazes para detener el avance aliado hacia el archipiélago japonés, llegando incluso al sacrificio de una armada sin protección frente a los ataques aéreos masivos.

Antecedentes Durante la primavera de 1945, después de la campaña de las Islas Salomón, la batalla del Mar de Filipinas y la batalla del Golfo de Leyte, la una vez formidable Flota Combinada de la Marina Imperial Japonesa fue reducida a solo un puñado de buques de guerra operacionales y a un escaso componente aéreo. La mayoría de las naves restantes de la Flota Combinada estaban estacionadas en puertos japoneses, las naves más grandes se encontraban en su mayoría en la localidad de Kure, en la prefectura de Hiroshima.Hara, Japanese Destroyer Captain, 274.

Con las invasiones de Saipán e Iwo Jima, las fuerzas aliadas (principalmente estadounidenses) comenzaron su campaña militar contra las islas japonesas. Como un paso previo a una invasión planificada a las islas principales japonesas, las fuerzas aliadas invadieron Okinawa el 1 de abril de 1945. En marzo, el emperador Hirohito quería conocer, en una sesión, los avances de la prevista invasión a Okinawa. Los líderes militares japoneses explicaron que el Ejército Imperial Japonés estaba planeando extensivos ataques aéreos, incluyendo el uso del kamikaze. El emperador entonces preguntó: «¿Pero qué hay acerca de la Marina? ¿Qué están haciendo para defender Okinawa?» Bajo la presión del emperador para realizar un ataque, los comandantes de la Marina Imperial Japonesa concibieron una misión suicida con las naves operacionales de reserva, que incluían al gigantesco acorazado Yamato.Feifer, The Battle of Okinawa, 7.

Este plan, diseñado bajo la dirección del comandante en jefe de la Flota Combinada, el almirante Soemu Toyoda,Minear, Requiem, xiii. dispuso al Yamato y a sus naves escolta para atacar la flota de apoyo estadounidense que respaldaba las tropas en tierra que estaban al oeste de Okinawa. La batalla se realizaría en la playa entre las localidades de Higashi y Yomitan y pelearían como baterías costeras hasta que estuviesen destruidos. Una vez destruidos, la tripulación sobreviviente abandonaría las naves y combatiría contra las fuerzas estadounidenses en tierra. Existiría un pequeño respaldo aéreo a las naves, que estaría concentrado en los ataques aéreos estadounidenses. Para ejecutar el plan, las naves asignadas zarparían de Kure hacia Tokuyama, en la prefectura de Yamaguchi, el 29 de marzo.Yoshida, Requiem, 6–7. Sin embargo, desafiando las órdenes para preparar la misión, el vicealmirante Seiichi Itō, comandante de la fuerza Ten-Gō, aun negando la orden procedida tomó las naves, creyendo que el plan era inútil y derrochador.Yoshida, Requiem, 62. thumb|El Estado Mayor de la 2.ª Flota a bordo del Yamato el 5 de abril de 1945, dos días antes de la batalla.

El 5 de abril, el vicealmirante Ryūnosuke Kusaka viajó de Tokio a Tokuyama en un último intento para convencer a los comandantes de la Flota Combinada, incluyendo al almirante Itō, para que aceptaran el plan. Al escuchar por primera vez la explicación de la operación planeada (el plan estaba bajo secreto para la mayoría de ellos hasta ese momento), los comandantes y capitanes de la Flota Combinada se unieron de manera unánime a la causa del almirante Itō de rechazar el plan por las mismas razones que él había expresado. Kusaka explicó que el ataque de la Marina podía ayudar a distraer el componente aéreo estadounidense y permitir al Ejército Imperial ataques aéreos contra la flota estadounidense en Okinawa. Explicó también que los líderes nacionales de Japón, incluyendo al Emperador, estaban deseosos de que la Marina hiciera su mejor trabajo para apoyar la defensa de Okinawa. Al escuchar esto, los comandantes de la Flota Combinada desistieron y aceptaron el plan propuesto. Los tripulantes de las naves fueron avisados de la misión y se les dio la oportunidad de no participar en ella si deseaban. Ninguno lo hizo. Sin embargo, a los tripulantes novatos, enfermos e incapacitados se les ordenó que evacuaran las naves.Hara, Japanese Destroyer Captain, 277. Los tripulantes ahora estaban comprometidos con simulacros de último minuto para preparar la misión, la mayoría practicando procedimientos de control de daños.Yoshida, Requiem, 15. A la medianoche las naves fueron abastecidas de combustible. Al parecer, desafiando secretamente las órdenes de proveer a las naves con combustible suficiente para llegar a Okinawa, el personal en Tokuyama en realidad suministró al Yamato y a las otras naves con casi todo el combustible restante en el puerto, a pesar de que probablemente no era suficiente para que las naves regresaran al Japón desde Okinawa.Spurr, A Glorious Way to Die, 162–165.

La batalla thumb|left|Rutas de la Marina Japonesa (en negro) y de los portaaviones estadounidenses (en rojo) hacia el lugar de la batalla (X). El 6 de abril, a las 16:00, el Yamato, con el almirante Itō a bordo, el crucero ligero Yahagi y ocho destructores zarparon de Tokuyama para llevar a cabo la misión.Yoshida, Requiem, 30. Dos submarinos estadounidenses, el y el , divisaron a las naves japonesas y las siguieron al sur a través del canal de Bungo, pero fueron incapaces de atacar. Sin embargo, comunicaron a la flota estadounidense la incursión japonesa.Skulski, The Battleship Yamato, 12.

Al amanecer del 7 de abril, las naves japonesas salían de la península de Osumi rumbo a mar abierto, en dirección sur desde Kyushu hacia Okinawa. Navegaban en formación defensiva, con el Yahagi acompañando al Yamato y los ocho destructores distribuidos en un anillo alrededor de las dos naves más grandes, a una distancia de 1500 metros uno del otro y moviéndose a una velocidad de 20 nudos.Yoshida, Requiem, 47–49. Uno de los destructores japoneses, el Asashimo, tuvo problemas mecánicos y tuvo que regresar. Posteriormente un avión de reconocimiento estadounidense se convertiría en la sombra de las fuerzas japonesas; a las 10:00, las naves japonesas tomaron rumbo oeste para simular una retirada, pero a las 11:30, nuevamente tomarían dirección hacia Okinawa.

thumb|Un bombardero estadounidense comienza su ataque al Yamato (centro izquierda). Un destructor japonés se encuentra a la derecha de la imagen.Nova: Sinking the Supership. A las 10:00 del 7 de abril, la marina estadounidense inició el lanzamiento de casi 400 aviones desde once portaaviones de la Task Force 58 (, , , , , , , , , , y ) que se encontraban al este de Okinawa y estaban al mando del vicealmirante Marc A. Mistcher. La fuerza aérea consistía en cazas F6F Hellcats y F4U Corsairs; bombarderos SB2C Helldivers y SBD Dauntless; y torpederos TBF Avengers. Una fuerza de seis acorazados (, , , , Wisconsin y ), apoyados por varios cruceros (incluidos el y ) y destructores, estaban dispuestos a interceptar la flota japonesa si el ataque aéreo no tenía éxito.navweaps.com

Dado que las fuerzas japonesas no tenían suficiente apoyo aéreo, los aviones estadounidenses fueron capaces de realizar múltiples ataques sin temer a la fuerza aérea japonesa. Después de dos horas de vuelo desde Okinawa, los aviones alcanzaron al grupo del Yamato e iniciaron el ataque aéreo, rodeando a la formación de naves fuera del límite de la defensa antiaérea y concentrándose en atacar a los barcos de guerra.

La primera oleada aérea estadounidense divisó a los barcos japoneses a las 12:30. Entonces los barcos comenzaron a aumentar su velocidad a 25 nudos, a realizar maniobras evasivas y a abrir fuego con las defensas antiaéreas disponibles; el Yamato llevaba alrededor de 150 armas antiaéreas.Yoshida, Requiem, 62–64. Los torpederos estadounidenses atacaron desde babor, ya que atacando desde ese lado podían incrementar la probabilidad de que los barcos se hundieran.Yoshida, Requiem, 74.

thumb|left|El crucero ligero Yahagi bajo el intenso ataque de las bombas y torpedos.CombinedFleet.com A las 12:46, un torpedo impactó directamente en la popa del Yahagi y bloqueó los timones en un ángulo de 30 grados a babor; los tripulantes del Yahagi hicieron todo lo posible para mantener en flote al barco y de hecho el Yahagi aún podía avanzar a una velocidad de 14 nudos, pero con los timones atascados empezó a tener una marcada escora a babor y su velocidad se redujo drásticamente, hasta que finalmente el barco se detuvo. A las 12:54, 30 A6M3 y A6M5 Zero de una base aérea cercana se dirigieron al lugar de la batalla y trataron desesperadamente de brindar cobertura aérea a la flota japonesa; sin embargo, debido al intenso fuego antiaéreo de los barcos, pronto se sembró la confusión entre los zeros y esto los volvió presa fácil ante los cazas estadounidenses. Veinte de los zeros fueron destruidos, mientras que estos solo lograron derribar un F6F Hellcat.

Inutilizado, el Yahagi recibió además el impacto de seis torpedos y doce bombas de los múltiples ataques aéreos. El destructor japonés Isokaze acudió en ayudar del Yahagi pero también fue atacado, gravemente dañado y posteriormente naufragó. El Yahagi se volcó y se hundió a las 14:05. Sus sobrevivientes, abandonados en el mar, podían ver el Yamato en la distancia, aún moviéndose hacia el sur y enfrentándose al ataque aéreo estadounidense. Sin embargo, realmente el Yamato estaba a solo minutos de su hundimiento.Hara, Japanese Destroyer Captain, 298.

Durante la primera oleada de ataques, el Yamato realizó una serie de intensas maniobras evasivas que provocó que la mayoría de las bombas y torpedos no acertaran, aunque recibió dos bombas penetradoras y un torpedo.Yoshida, Requiem, 66. La velocidad del acorazado no resultó afectada, pero una de las bombas provocó un incendio en la superestructura que no pudo ser extinguido. Durante la primera ola, los destructores japoneses Hamakaze y Suzutsuki también fueron gravemente dañados y tuvieron que abandonar la batalla. El Hamakaze se hundió poco después.

thumb|El Yamato (arriba a la derecha) esquivando el ataque aéreo durante la batalla.