Punto extramuros de la Ciudad de Monterrey, Nuevo León localizado al noreste de esta ciudad, sirvió como fortín de defensa contra la invasión estadounidense.Este fortín fue considerado como uno de los reductos más importantes de defensa, este fortín consistía de cuatro cañones y una guarnición de 310 soldados, sin plataformas de madera.
En 2012, se construyó e inauguró la Plaza Histórica de la Batalla de Monterrey sobre el Fortín de la Tenería, en el Paseo Santa Lucía, lugar donde cada 21 de septiembre se realiza una conmemoración en honor de esta batalla. Además, se instaló una placa de mármol con los 119 soldados mexicanos que perdieron la vida durante la batalla.
Defensa La defensa mexicana estuvo a cargo del general Francisco Mejía, fue defendido por José María Carrasco y Juan Espejo, y la artillería estuvo a cargo del Capitán Jacinto Domínguez con los Subtenientes Agustín Espinosa y Manuel Balbontín.
Asalto al fortín La defensa en el Fortín de la Tenería fue reñida, según testimonios del invasor y recogidos posteriormente por José María Roa Bárcena en sus Recuerdos. En el ataque al fortín, la mayor parte del Batallón de Maryland y el de los Voluntarios de Columbia habían abandonado sus banderas y huido hasta ponerse fuera de tiro. Las cargas sobre cualquier punto que les parecía vulnerable "sólo causaban mayor estrago y mortandad [...]" y obligaban la retirada para refugiarse en las calles inmediatas. Jinetes y caballos de la batería de Braxton Bragg "caían bajo el fuego de fusilería de los parapetos". Tal era el desconcierto que un cuerpo estadounidense de lanceros, atravesando sementeras, atacó a los mismos suyos cargando sobre dos de las compañías de Garland, matándole varios oficiales y soldados, "e hizo huir al resto en confusión hacia el grueso de la columna".
El fortín resistió a los estadounidenses en dos ocasiones el 21 de septiembre de 1846, pero la tercera embestida terminó con la resistencia mexicana debido a la falta de munición por lo prolongado de la batalla. La resistencia se motivó al combate con bayoneta, pecho a pecho con el enemigo, costándole un gran número de bajas a los estadounidenses.
Hallazgos arqueológicos En el fortín, se creó una fosa común tanto para los soldados invasores como para civiles y soldados defensores caídos en la batalla. En 2011, arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hallaron 10 asentamientos pertenecientes a soldados caídos en 1846 durante la Batalla de Monterrey, y se sumaron a los encontrados en excavaciones previas realizadas en 1995, 2006 y 2008.5 años después, tras determinar que los esqueletos encontrados eran del ejército estadounidense, México regresó los restos a la Base Aérea Dover, en Delaware.
Leyenda de la Doncella de Monterrey En el combate que efectuado en el Fortín de la Tenería, aparece un episodio de leyenda de la doncella de Monterrey, una heroína sin bando recorrió el campo de batalla para atender a los heridos, hasta ser detenida por una bala perdida.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Historia del estado de Nuevo León Categoría:Fortines Tenería Categoría:Intervención estadounidense en México Categoría:Historia de Monterrey