El mundo alucinante es la segunda novela del escritor cubano Reinaldo Arenas. Es una de las novelas más conocidas y representantes del boom latinoamericano. La novela es una versión libre, paródica y fantástica de la vida y Memorias de Fray Servando Teresa de Mier y Noriega y Guerra. Esta novela ha sido considerada como innovadora y renovadora de la prosa de su época en cuanto a la estructura narrativa e incluso para algunos críticos los primeros atisbos del realismo mágico comienzan con este escritor.El mismo Arenas en su segundo prólogo a la novela indica que los críticos han visto en sus novelas realismo mágico mucho antes de que apareciera García Márquez. Aunque para el mismo caso véase Blanca Elvia Mora Sánchez et al. Deslindes literarios: Juan Goytisolo, José Emilio Pacheco, José Gorostiza, Alejo Carpentier, Reinaldo Arenas, Roberto Arlt, Roman Jakobson. México: Colmex, Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios, 1977, p. 40-44.
Génesis de la novela La época de Reinaldo Arenas y su obra es la de la guerra fría y la lucha ideológica. Al autor le toca vivir la etapa de transición de un gobierno a otro, del gobierno de Batista al de Fidel Castro. En principio Arenas se sentía identificado con la nueva lucha encabezada por Fidel Castro y Ernesto Guevara pues el escritor afirmaba que cualquier ideología o forma de gobierno sería mejor que la del régimen de Batista.Juan Abreu. A la sombra del mar: jornadas cubanas con Reinaldo Arenas. Barcelona: Casiopea, 1998, p. 78. Es así como un joven Arenas se une a la lucha revolucionaria en 1958 de la cual regresa sin disparar ni una bala pues se unió a la guerrilla en los últimos días de la lucha contra el antiguo gobierno.
Posteriormente, ya instalado el nuevo régimen, Arenas es becado en múltiples ocasiones para estudiar contaduría e ingeniería agrónoma, sin embargo, su espíritu como escritor surge a los veinte años cuando gana un concurso de la Biblioteca José Martí por leer un cuento ante un jurado entre los que se encontraban los poetas Eliseo Diego, Cintio Vitier y Fina García Marruz (quienes posteriormente serían sus mentores en el pequeño mundo literario de la isla). Es ahí en la biblioteca cuando surgen sus dos primeras novelas Celestino antes del alba y El mundo alucinante (con las dos obtiene mención honorífica de la UNEAC, 1965 y 1966 respectivamente). Sobre El mundo alucinante, Arenas dice que el génesis de su novela surgió de manera inesperada e indirecta pues el autor cuenta:“Yo estaba preparando un trabajo muy aburrido en la Biblioteca Nacional donde trabajaba. Todos los viernes (en 1964) se daban en aquella biblioteca unas charlas sobre algún escritor latinoamericano. Yo escogí para mi trabajo a Juan Rulfo porque me sentía más identificado con él. Para documentarme sobre Rulfo y la literatura mexicana empecé a leer una antología o historia de la literatura mexicana. La historia era malísima, pero traía una nota que decía textualmente: ‘el verdadero creador de la literatura mexicana es Fray Servando Teresa de Mier, un fraile mexicano que recorrió a pie toda Europa huyendo de la inquisición y realizando aventuras inverosímiles’ ¡Eso era todo lo que decía! Quedé yo muy intrigado por saber quién era ese creador de la literatura mexicana ¿Cuáles eran esas aventuras? ¿Qué tenían de inverosímiles?"Mónica Morley y Enrico Santí, “Reinaldo Arenas y su mundo alucinante”, Hispania. Vol.66 (marzo, 1983), p.114-115.En ese momento Arenas investigó todo sobre él y es por ello que escribió la novela pues quería que hubiera algo que contara su vida alocada y no la versión histórica y aburrida de los libros de historia y las compilaciones de ensayos.Ibídem y además Arenas lo reitera en el prólogo a su novela. Pero además de ser escrita para mostrar una nueva figura de Fray Servando, la novela es hecha por el autor con motivo del concurso anual de literatura de la UNEAC de 1966. Ese año el premio queda desierto y la novela de Arenas solo obtiene mención honorífica, pero se le dice que si cambia algunos pasajes podría ser publicada. La novela no ganó el premio por supuestos criterios editoriales como la inserción de pasajes eróticos y homosexualesPerla Rozencvaig, Reinaldo Arenas: Narrativa de transgresión. México: Oasis, 1986, p. 33. aunque cabe destacar que escritores como Alejo Carpentier y José Antonio Portuondo, simpatizantes del régimen, se opusieron a otorgar el premio a la novela y fue solo por la intervención de Virgilio Piñera que la novela recibió mención honorífica.
Tras perder el concurso de la UNEAC, Virgilio Piñera se puso en contacto con Reinaldo Arenas para revisar y corregir la obra, ambos revisaron el manuscrito e hicieron cambios para cumplir con los criterios exigidos, pero a pesar de los esfuerzos no lograron convencer a los editores para publicar la novela. Sin embargo, si hay testimonios de alguna publicación de El mundo alucinante en Cuba pues, años antes pero después del concurso de la UNEAC, por lo menos dos extractos de la novela se habían publicado en revistas oficiales del régimen, lo cual muestra el interés que despertó Arenas en la crítica, pero al final se negaron a publicarla por completo. Se le aconsejó siempre a Arenas quitar lo erótico y lo homosexual de la novela para que se publicara, pero este se negó rotundamente, ya que la escritura era el único tipo de libertad que tenía en la isla. En una entrevista póstuma a estos eventos, Arenas hablaría sobre la censura de la novela: “Esos pasajes eróticos y homosexuales, ocasionaron una reunión a la cual me citaron pues tenía que suprimirlos si quería que el libro se publicase. Por supuesto yo me negué a que mi novela fuese mutilada".Carlos Espinosa Domínguez, “La vida es riesgo o abstinencia: entrevista con Reinaldo arenas” Quimera volumen 101 (1991), p. 57. Finalmente los críticos y editores cubanos deciden que la novela no puede ser publicada por tener esos pasajes eróticos que el autor no quería suprimir.
Ediciones de la novela A pesar de las adversidades, el autor no se dio por vencido y se las arregla para publicar su novela en Europa entre 1966 y 1969 con ayuda de sus amigos Jorge y Margarita Camacho. Así la primera edición de El mundo alucinante no fue en español, sino en francés y fue publicada en 1968 con el título Le monde hallucinant, traducida por Didier Coste. Ese mismo año la novela gana el premio a mejor libro extranjero y al año siguiente Arenas recibe una carta de la editorial mexicana Diógenes para publicar su novela, sin embargo, el proceso para publicarla en esta editorial fue bastante complicado, ya que fueron muchos los intentos fallidos para sacar el manuscrito de la isla y fue tan complejo e imposible hacerlo que uno de los jefes editoriales tuvo que ir a La Habana a recogerlo personalmente. Es de esta manera como la editorial Diógenes pública la primera versión en español de la novela.
Pero aunque la novela ya tenía dos publicaciones, el manuscrito no había sido revisado por el autor ni lo sería hasta su salida de la isla en 1980 cuando Arenas logra salir con una identificación falsa en los eventos conocidos como “éxodo de Mariel"Para una descripción detallada de este evento véase: Lázaro Gómez Carriles, Desertores del paraíso: testimonio de uno de los diez mil ochocientos cubanos aislados en la embajada del Perú en la Habana en abril de 1980. Prólogo de Reinaldo Arenas. Madrid: Playor, 1987. en donde más de 140 mil cubanos descontentos con el régimen de Castro abandonan la isla. El 6 de mayo de 1980 Arenas y los demás exiliados llegan a la isla Cayo Hueso en Florida. Tras su llegada a Estados Unidos, Arenas se dedica a editar su obra y la primera de la que se encarga es El mundo alucinante. Arenas reedita la novela, le da la forma final y es publicada en 1982 por la editorial venezolana Monte Ávila. Esta forma es con la que cuentan la mayoría de las editoriales hoy en día.Véase Enrico Santí “Una novela censurada” en: Arenas, Reinaldo. El mundo alucinante: una novela de aventuras. Edición de Enrico Santí. Madrid: Catedra, 2014, pp.14-15.
A pesar de las vicisitudes que sucedieron para que El mundo alucinante fuera publicado, al final la novela fue un éxito. La editorial Diógenes hizo por lo menos 3 ediciones (1969, 1973, 1978) y hoy existen cinco más de diversas editoriales, por no hablar de la traducción al menos 10 idiomas.Véase Enrico Santí “Una novela censurada” en: Arenas, Reinaldo. El mundo alucinante: una novela de aventuras. Edición de Enrico Santí. Madrid: Catedra, 2014, pp.14-15.
Estilo y estructura de la novela
El neobarroco Sobre el contexto artístico de la novela, se puede considerar que se ubica no solo por su época sino también por su estilo en el periodo denominado como neobarroco. Este estilo es casi una categoría del espíritu que se “opone” a lo clásico, como un rechazo al sistema normativo (un sistema liberador de los estrictos parámetros para crear arte), la tendencia a la sistematización regulada frente a la primacía de la caótica imaginación.Omar Calabrese. La era neobarroca. Traducción de Anna Giordano. Madrid: Cátedra, 1989, p. 206. Ello se logra mediante: El dinamismo (curvas y contracurvas), los efectismos (figuras irregulares, asimétricas, engaños visuales), los contrastes (luz/oscuridad) y un realismo extremo.Luciano Anceschi. La idea del barroco. Madrid: Tecnos, 1991, p 84. La crisis, la duda, el experimento son sus características pero además se pueden agregar las siguientes: la sustitución, el artificio, la proliferación, la parodia, la carnavalización y la intertextualidad.Severo Sarduy. El barroco y el neobarroco. Buenos Aires: El Cuenco de Plata, 2011, p. 17. Todo es una ilusión, un juego de espejos en este estilo. El neobarroco refleja estructuralmente la inarmonía, la ruptura de la homogeneidad, es el arte del destronamiento y la discusión.Severo Sarduy. Ensayos generales sobre el barroco. Buenos Aires: El Cuenco de Plata, 1987, p. 209.
Los latinoamericanos vieron al neobarroco como una ideología de pacificación de los conflictos, como una opción liberadora. Reinado Arenas no se queda atrás y también opta por esta opción liberadora, El mundo alucinante tiene aspectos del neobarroco pues en su novela se juntan lo inverosímil, lo exagerado, lo grandioso, lo cotidiano, lo sorprendente, lo trascendental, lo heterosexual y lo homosexual, lo cómico y lo trágico y dan como resultado la voluntad del hombre ante la opresión de los poderes políticos en cualquier época.Perla Rozencvaig, Reinaldo Arenas: Narrativa de transgresión. México: Oasis, 1986, p. 20. El mundo alucinante se ubica en el neobarroco y su estructura y contenido dan testimonio de ello.