El Pilsen Rock fue un festival de música rock uruguayo organizado por la marca de cerveza Pilsen, que se llevó a cabo anualmente entre 2003 y 2009 en la ciudad de Durazno, y en 2010 en la capital Montevideo. La empresa impulsó el evento como parte de una estrategia de marketing, pero con el tiempo logró captar la atención de públicos diversos y generar un espacio de encuentro masivo. Miles de personas asistieron a cada edición, atraídas por la entrada gratuita y por la propuesta centrada en bandas locales, lo que contribuyó a consolidar al festival como una plataforma destacada para la música nacional a comienzos del siglo .
A lo largo de sus ocho ediciones, el festival reunió a varias de las bandas más representativas del rock uruguayo, como La Vela Puerca, No Te Va Gustar, Buitres, El Cuarteto de Nos, La Trampa, Trotsky Vengarán, Hereford, entre otras. La convocatoria superó en algunas ediciones las 150 000 personas, lo que posicionó al evento entre los de mayor concurrencia en la historia del país. Además de incluir artistas ya establecidos, el festival también ofreció espacios para bandas emergentes, lo que favoreció el crecimiento de la escena local y permitió visibilizar nuevas propuestas musicales.
Diversos sectores también señalaron críticas y controversias en torno al festival, especialmente por el protagonismo de las marcas comerciales en ámbitos vinculados a la cultura juvenil. También se debatieron temas como la seguridad del evento y el consumo de alcohol, en un contexto en el que el Poder Ejecutivo había enviado al Parlamento un proyecto de ley sobre esta problemática. Aun así, el Pilsen Rock logró desempeñar un rol importante en la circulación del rock uruguayo y en la articulación de su público. Tras su última edición en 2020, el festival dejó una presencia reconocible en la memoria musical del país, y junto con el Montevideo Rock, integró el grupo de eventos más significativos del género en Uruguay.
Historia
2003: antecedentes, organización y primera edición
miniaturadeimagen|El intendente del Departamento de Durazno entre 2000 y 2009, Carmelo Vidalín (fotografiado en 2010), del Partido Nacional, permitió a que se llevase a cabo el Pilsen Rock, respaldó políticamente el evento y facilitó su permiso.|izquierda
A comienzos de los años 2000, Uruguay atravesaba una profunda crisis económica y social derivada del colapso financiero de 2002. En ese contexto, la marca de cerveza Pilsen, perteneciente a AmBev, buscaba reposicionar su imagen apostando al público joven, cada vez más conectado con la música local. El productor Claudio Picerno, en conjunto con Kairo Herrera, propuso organizar un festival de rock gratuito, inspirado en modelos internacionales como el Cosquín Rock argentino, pero con identidad nacional. El periodista musical Carlos Dopico, recordó: «En los 2000, una crisis económica regional que termina impactando fuertemente en Uruguay, generó también que un montón de bandas salieran a cantar de otro lado, no la canción nihilista que podía tener el rock de los 80, sino que lo llevaba un poco más ferviente, de garra, dolor y pérdida».
La elección de realizar el evento en el Departamento de Durazno como sede no fue casual: su ubicación central y su predio disponible —el Parque de la Hispanidad— lo convertían en un punto estratégico. A pesar del escepticismo inicial, el entonces intendente Carmelo Vidalín respaldó activamente el proyecto, autorizando la realización del evento y colaborando con la logística local. Las empresas de transporte acordaron descuentos y se habilitó el acceso al festival mediante el canje de chapitas por entradas, promoviendo una fórmula de bajo costo y alto alcance. Las bandas uruguayas, del cual varias estaban en pleno ascenso, veían en la propuesta una oportunidad inédita para actuar ante multitudes. El ambiente musical vivía un momento de expansión, con nuevas generaciones de artistas y un público ávido de expresarse. A partir de estas condiciones —una necesidad social de reunión, una escena artística en crecimiento y una estrategia de marca ambiciosa—, la primera edición del Pilsen Rock emergió como un evento que canalizó el espíritu de una época. En octubre de 2003, la marca de cerveza Pilsen organizó por primera vez el festival de rock masivo en Uruguay. Eligió como sede el Parque de la Hispanidad en la ciudad de Durazno y programó el evento para el 25 y 26 de octubre. Claudio Picerno y Gastón Volonterio lideraron la producción, con el respaldo de la Intendencia de Durazno. Ofrecieron la entrada de forma gratuita y permitieron el acceso a través del canje de chapitas por tarjetas, además de ofrecer descuentos en transporte y alojamiento. Los organizadores esperaban unas 30 000 personas, pero la convocatoria superó todas las expectativas: asistieron más de 45 000, y algunas fuentes estiman que el número real superó los 100 000. Jóvenes de todo el país viajaron a Durazno en ómnibus, autos, motos e incluso a pie. La edición 2003 se convirtió en una especie de catarsis colectiva luego de la crisis económica de 2002. Gabriel Peveroni, escritor sobre música uruguaya, recuerda: «El rock venía creciendo inevitablemente, y obviamente el contexto sociopolítico fue importante, y también es importante esa maduración que había por parte de las bandas». Muchos jóvenes encontraron en el festival un espacio para liberar emociones contenidas, en medio de una atmósfera de libertad y música. Durante el sábado 25 de octubre tocaron Dsus4, Hereford, Graffolitas, Trotsky Vengarán y Buitres. El domingo 26, el público disfrutó de Sordromo, Once Tiros, Vinilo, No Te Va Gustar y La Renga desde Argentina. Las bandas locales enfrentaron el barro y la lluvia con potencia y entrega, y lograron mantener al público agitando en cada actuación. Hereford y Trotsky, por ejemplo, ofrecieron presentaciones recordadas por la energía que lograron generar ante decenas de miles de personas.
miniaturadeimagen|300x300px|Departamento de Durazno, donde se realizó el evento inicialmente.|izquierdaLa lluvia cayó durante gran parte del fin de semana y convirtió el parque en un lodazal. Las carpas en donde los individuos descansaban se volaron, los pies se hundieron en el barro y los baños colapsaron; aun así, el público resistió. Muchos armaron campamentos improvisados, compartieron abrigo, comida, agua y hasta baños cedidos por vecinos. El pogo colectivo, el barro hasta las rodillas y la música constante crearon una experiencia a la que muchos compararon con un «Woodstock al revés». La periodista Andrea Bertino escribió más tarde:
La ciudad de Durazno sintió el impacto económico de inmediato: comercios, hoteles, almacenes y ferias locales vendieron a pleno durante el fin de semana. Se estima que el festival inyectó alrededor de en la economía local. La Intendencia y la policía calificaron el operativo como exitoso, destacando la convivencia pacífica y la baja cantidad de incidentes, incluso Vidalín elogió el evento por su carácter juvenil y familiar.
2004: segunda edición y mejoras logísticas miniaturadeimagen|En la segunda edición del festival, se presentó la banda de punk rock alemana Die Ärzte (fotografiados en 2007), siendo el primer grupo del extranjero en participar del evento.La segunda edición del Pilsen Rock se realizó los días 13 y 14 de noviembre de 2004 en el mismo predio ubicado en Durazno. Luego del alcance logrado en su primera entrega en 2003, los organizadores —Picerno, Volonterio y Pilsen (AmBev)— incrementaron los recursos logísticos y técnicos, mejorando los accesos, los servicios y la infraestructura del festival. El evento volvió a ofrecer entrada gratuita y reunió entre 70 000 y 75 000 asistentes, lo que duplicó la concurrencia del año anterior y lo posicionó como uno de los encuentros musicales más multitudinarios del país hasta ese momento. El gobierno departamental de Durazno, con el apoyo de Vidalín, impulsó medidas clave: habilitó dos escenarios —uno central y otro secundario—, fortaleció el transporte interdepartamental con tarifas reducidas y amplió el sistema sanitario, de limpieza y de seguridad. El ingreso se realizaba a través del canje de chapitas de cerveza, lo que mantenía el acceso libre y promovía una amplia participación juvenil proveniente de diversos puntos del país. Durante las dos jornadas se presentaron dieciocho grupos nacionales y uno extranjero. El sábado 13 se presentaron Lapso, No Te Va Gustar, Bufón, La Trampa, La Teja Pride, Hereford, Graffolitas y Buitres. La Trampa abrió el escenario principal con una actuación enérgica, mientras que Lapso lo hizo en el escenario alternativo. Hereford volvió al festival con un repertorio consolidado y una respuesta entusiasta del público, y No Te Va Gustar protagonizó uno de los momentos más recordados al encabezar un pogo masivo que culminó con los asistentes entonando espontáneamente el himno nacional uruguayo.
El domingo 14, el programa incluyó a Saturno Dandys, La Tabaré, La Saga, Once Tiros, Psimio, Trotsky Vengarán, Vinilo, y como invitado internacional, el grupo alemán Die Ärzte, que logró establecer una conexión con el público pese a la diferencia de idioma. La jornada finalizó con la actuación de La Vela Puerca, que brindó un espectáculo de gran impacto y dejó una marca duradera entre los asistentes. Uno de los resultados concretos de esta edición fue la edición de un CD oficial del festival, publicado por Koala Records, que reunió grabaciones en vivo de las presentaciones de La Trampa, Buitres, Trotsky Vengarán, La Tabaré, Lapso, Hereford, Vinilo, La Saga, Graffolitas, La Teja Pride y Bufón. Desde el punto de vista económico y social, la edición 2004 generó un efecto considerable en la zona. Se calcula que el evento movilizó más de en consumo, con un gasto individual promedio de unos 200 pesos uruguayos. Durazno duplicó su población durante el fin de semana, y el comercio local registró una actividad significativa. Las autoridades resaltaron el comportamiento ordenado del público, las condiciones climáticas favorables —a diferencia del barro y la lluvia de 2003— y la adecuada coordinación operativa, que permitió un desarrollo sin contratiempos del festival.
2005: tercera edición y aumento de audiencia La tercera edición del Pilsen Rock se realizó los días 8 y 9 de octubre de 2005. El festival reafirmó su posición como el principal encuentro de rock nacional al reunir cerca de 120 000 personas, lo que llevó a que se reconociera simbólicamente a Durazno como la «Capital del Rock» uruguayo. El sábado 8 abrió con la presentación de Cadáveres Ilustres, seguido por bandas reconocidas como Doberman, Snake, Motosierra, Graffolitas, Buenos Muchachos, Hereford, Abuela Coca, Trotsky Vengarán y La Vela Puerca, quienes continuaron expandiendo su presencia en el interior del país. El domingo 9 actuaron grupos como Placebo For Export, RendHer, Boomerang, La Triple Nelson, Sórdromo, Buitres, Once Tiros, La Trampa y No Te Va Gustar, que cerró con un show extendido hasta la madrugada, pese al agotamiento del público.