La campaña pártica de Marco Antonio la realizó entre 37 y 33 a. C., en el Oriente helenístico, un cuerpo expedicionario romano dirigido por Marco Antonio contra el Imperio parto. Constituyó el intento de vengar la derrota sufrida por Marco Licinio Craso en Carras en 53 a. C. y para someter definitivamente al peligroso poder oriental.
Precedida por una serie de operaciones preliminares entre 40 y 38 a. C. en que se rechazó la invasión parta de las provincias romanas orientales, la gran campaña del 36 a. C. siguió los planes estratégicos establecidos por Cayo Julio César pero fracasó. Después de un exitoso avance inicial, el caudillo tuvo que regresar por las difíciles condiciones geográficas como los ataques enemigos sin conseguir una victoria decisiva, pero logrando salvar a su ejército durante la retirada. En los años siguientes, el triunviro obtuvo algunas victorias en Armenia, pero debió renunciar a sus planes de volver a invadir Partia por su guerra con Cayo Julio César Octaviano.
Antecedentes El príncipe parto Pacoro I fue derrotado y muerto en Gindaros, en 38 a. C., por el legado Publio Ventidio Baso,Casio XLIX.20.3 . quien después depuso a Antígono Matatías del trono de JudeaCasio XLVIII.41.5 . y acorraló a Antíoco I de Comagene en Samósata,Casio XLIX.20.5 . pero por ser un lugarteniente del triunviro Marco Antonio, todos los honores de sus victorias pasaron a su superior.Casio XLIX.21.2 . Estaba en pleno asedio de dicha ciudad cuando llegó el caudillo, quien recelaba de la fama de militar exitoso de su general y lo relevó del mando,Casio XLIX.21.1 . aunque posteriormente, tras volver a Roma, se le hizo justicia al legado y celebró un triunfo por sus victorias.Casio XLIX.21.3 .
Entre tanto, Antonio continuaba el asedio de Samósata sin lograr nada y empezó a negociar secretamente con Antíoco I para poder retirarse con dignidad.Casio XLIX.22.1 . Consiguió dos rehenes de poca importancia y un poco de dinero, volviendo a Italia mientras dejaba a Cayo Sosio como gobernador de Siria y Cilicia.Casio XLIX.22.2 . Este último puso en el trono de Judea a Herodes,Casio XLIX.22.6 . que tomó Jerusalén en julio de 37 a. C. con 10 legiones. El caudillo pasó ese año viajando a Roma y regresó después a Siria.Casio XLIX.23.1 . Luego procedió a reorganizar los dominios y vasallos de Roma en el Cercano Oriente: los gobernantes de Comagene y Capadocia, que habían apoyado a los arsácidas poco antes, volvieron al bando romano, y se suprimió la provincia de Cilicia y se subdividió entre Asia, Siria y Bitinia.
Antonio consideró necesario fortalecer a Egipto como un elemento de estabilización y así aumentó el territorio de la reina Cleopatra VII con partes de Siria, la costa fenicia, las tetrarquías de Calcis, la isla de Chipre y las áreas de Cilicia Aspera, pero sin ceder a todas las pretensiones de la egipcia, al negarse a asignarle tierras en Judea. Sin embargo, decidió consolidar sus lazos con ella al reconocer a sus hijos mutuos; por entonces, la reina estaba esperando un tercer hijo. La antigua tradición historiográfica, influida por la propaganda augusta, ha destacado a la supuesta influencia perniciosa de Cleopatra sobre el caudillo romano,Plutarco Antonio 36.1 . e incluso algunos autores, sobre la base de fuentes que no están del todo claras, formularon la hipótesis de que se casaron en el invierno de 37-36 a. C. y que teorizaron grandiosos planes expansionistas para un nuevo Oriente helenístico. El triunviro había adoptado una actitud empática hacia los pueblos helenísticos, haciendo alarde de poses orientales, proclamando su devoción al dios Dioniso y mostrando su voluntad de integrar a estos pueblos en el nuevo dominio romano, pero, como ha señalado el historiador Ronald Syme, continuó y desarrolló una política oriental ya concebida y parcialmente aplicada por Cneo Pompeyo Magno y especialmente por Cayo Julio César. El autor también reduce el sometimiento de Antonio a los planes de Cleopatra y cree que el caudillo estaba interesado en las riquezas de Egipto, indispensables para su campaña pártica. De hecho, el reino de la faraona pagaría su costosa y larga guerra con Partia, lo que exigió crear una sólida alianza, al nivel que la subida de impuestos en Egipto perjudicó al comercio y a dejar de lado importantes obras de infraestructura, como los canales necesarios para el riego y transporte.
Entre tanto, en Ctesifonte, capital de los partos, el viejo rey Orodes II, después de perder a su heredero, dejó el gobierno a su hijo menor, Fraates IV,Casio XLIX.23.3 . quien lo asesinóPlutarco Antonio 37.1 . e hizo matar a sus hermanastros, nietos de Antíoco I, que lo criticó y pagó por ello con su vida.Casio XLIX.23.4 . Por ello muchos nobles arsácidas, incluido un tal Monaeses, huyeron con los romanos.Casio XLIX.23.5 .
En 37 a. C., el legado de Antonio, Publio Canidio Craso, venció a los reyes Parnavaz II de Iberia y Zobéra de Albania, ambos en el Cáucaso,Casio XLIX.24.1 . con un ejército de 6 legiones, ganando importantes posiciones estratégicas. Esto entusiasmó al triunviro, a quien Monaeses le había prometido una fácil conquista de Partia. En recompensa por su ayuda, el caudillo le prometió el trono arsácida al exiliado y le dio el gobierno de las ciudades de Larisa, Aretusa y Hierápolis.Casio XLIX.24.2 .Plutarco Antonio 37.2 . Temeroso del poder alcanzado por Antonio, Fraates IV empezó a negociar con el desterrado, prometiéndole de todo a cambio que regresara.Casio XLIX.24.3 . Antonio se enfureció cuando lo supo, pero en vez de matar a MonaesesCasio XLIX.24.4 . fingió confiar en él y le pidió que fuera su enviado ante el rey parto,Plutarco Antonio 37.3 . pidiendo la paz a cambio de la entrega de las águilas y los prisioneros romanos capturados en Carras; era un truco para ganar tiempo que dedicar a los preparativos de la invasión.Casio XLIX.24.5 .
Antonio estaba especialmente decidido a vengar, mediante una gran campaña, la catástrofe de Carras, extendiendo la zona de influencia de la República a través de la creación de nuevos reinos vasallos, probablemente sin planear crear nuevas provincias romanas. Sus planes eran herederos de la estrategia proyectada por César, ya que pudo conocerlos en profundidad al tener acceso a los documentos secretos del dictador inmediatamente después del cesaricidio. Avanzar directamente por el desierto al este del Éufrates era exponerse a ser vencido por la superior caballería parta, capaz de aislarlo aunque llegase a Ctesifonte. El triunviro decide hacer una larga marcha a través de la Armenia de Artavasdes II, quien era su aliado y había apoyado a Canidio en el Cáucaso, para luego seguir hasta la Media Atropatene. Esperaba que después de ocupar Media, al año siguiente podría descender por el Tigris hasta Ctesifonte. Para mantener controlada su retaguardia, deja Siria a cargo de Socio y Asia de Gayo Fornio.
Fuerzas enfrentadas Romanos 250 px|thumb|Denario en honor de la Legio X (Equestris) emitido por Marco Antonio en Egipto en 32-31 a. C., unidad que participó en las campañas párticas de Antonio. El ejército de campaña de Antonio fue uno de los más grandes concentrados en la Antigüedad. Después de enviar a Cleopatra de vuelta a Egipto, el triunviro procedió a concentrar sus fuerzas. Según Plutarco, estas eran legionarios, jinetes celtas e hispanos y un contingente de soldados de infantería ligera y caballería proporcionado por reyes asiáticos aliados. El aporte aliado más grande fue de Artavasdes II, quien le cedió 6000 armenios montados y otros 7000 a pie, aunque el mismo autor no es coherente en las cifras porque después dice que eran los jinetes armenios.Plutarco Antonio 50.2 . Por su parte, Tito Livio afirmaba que los jinetes eran y autores modernos rebajan el número de legionarios a . Además, llevaba un tren de asedio de 300 carromatos, incluyendo un enorme ariete de 80 pies de largo, irremplazables durante la campaña por la falta de madera adecuada en la región.Plutarco Antonio 38.2 . Este masivo contingente causó alarma en Bactria e India,Plutarco Antonio 37.4 . ya que con más de soldados, era el mayor que Roma había movilizado hasta entonces en Asia.
Según Plutarco y Floro, el ejército expedicionario se organizaba en 16 legiones romanas,Plutarco Antonio 56.1 .Floro II.10.10 . aunque Livio las eleva a 18. El historiador romano Veleyo Patérculo las reduce a 13. El historiador británico Lawrence Keppie cree haber identificado algunas de las legiones que participaron en la campaña parta: I, XXIII, III Gallica, VI Ferrata, X Equestris, V Alaudae, XII Fulminata, XVII, XVIII, III Cyrenaica y IV Scythica.
Partos Plutarco afirma que los partos tenían al menos jinetes, cifra que los eruditos modernos consideran el tamaño usual de sus levas. Justino sube ligeramente ese número a . Proporcionalmente, se cree que habría nueve arqueros a caballo ligeramente armados por cada catafracto armado con lanza y armadura para jinete y montura. Estos guerreros blindados eran la élite del ejército, todos «hombres libres» o nobles.
Este último también afirma que apenas 400 de los guerreros partos eran liberi, «hombres libres», y el resto servi, «esclavos».Justino XLI.2.5 . Tal desproporción entre hombres libres y "esclavos" parece ser confirmada parcialmente por Plutarco.Plutarco Craso 21.6 . Sin embargo, eruditos modernos sostienen que por desconocimiento de la sociedad parta, en realidad, los cuatro centenares de hombres libres eran caballeros nobles fieles a algún gran señor y el resto eran servitores, «clientes» o «dependientes», en una relación de vasallaje feudal. Debe mencionarse que entre los arsácidas, el poderío de un gran noble se medía por el número de guerreros montados que llevaba cuando el rey lo convocaba.
Expedición Destrucción del tren de asedio izquierda|thumb|300px|Moneda de Fraates IV. Antonio avanzó hasta el Éufrates, donde se enteró de que la Media Atropatene estaba bien guarnecida por su rey, Artavasdes I.Casio XLIX.25.1 . Era marzo de 36 a. C. e iba acompañado de la reina Cleopatra, quien volvió a Alejandría en ese punto, y de 10 legiones, vadeando el río en Zeugma. En lugar de esperar el fin del invierno e iniciar la expedición al comienzo de la primavera, el caudillo decidió pasar a través del Reino de Armenia y aprovechando que Artavasdes I fue a reunirse con Fraates IV porque no creía que él atacaría su reino tan pronto, encontró con Atropatene desguarnecida y la devastó.Plutarco Antonio 38.1 . Tenía que dar un enorme rodeo de 1.440 kilómetros entre Zeugma y la frontera de la Media Atropatene y otros 443 hasta la capital de la región. Pasó con sus legiones los montes Tauro, en mayo llegó a Melitene, a inicios de junio ingresó a Satala y a fines de ese mes llegó a la llanura de Arzen, donde se le unieron Canidio y Artavasdes II.
El caudillo abandonó Armenia sin molestarse en dejar guarniciones para proteger su retaguardia y vigilar a Artavasdes II. Probablemente no tenía fuerzas disponibles para tal función pero fue un error estratégico grave, ya que el monarca armenio podía abandonar su alianza cuando quisiese.
El triunviro dividió su ejército en dos columnas: él mismo marchaba adelante con el grueso de la caballería y legionarios con la intención de atacar por sorpresa las ciudades partas; mientras, el lento tren de asedio marchaba con una fuerte guardia a cargo del legado Opio Estatiano.Casio XLIX.25.2 . Al parecer la columna de su legado siguió otro camino, más fácil para la impedimenta, por el valle del río Arasse. A fines de julio Antonio llegó a la frontera con la Atropatene con su principal fuerza mientras la columna de Estatiano iba retrasada.