derecha|miniaturadeimagen|390x390px|"Hombre anatómico" (también "Hombre Zodiacal"), Très Riches Heures du Duc de Baya (Ms.65, f.14v, temprano) La medicina medieval en Europa Occidental estuvo compuesta de una mezcla de ideas existentes de la antigüedad, influencias espirituales y lo que Claude Lévi-Strauss identifica como el "complejo chamánico" y "consenso social."Anthropologie structurale, Lévi-Strauss, Claude (1958, Structural Anthropology, trans. Claire Jacobson and Brooke Grundfest Schoepf, 1963) En las Edades Medias Tempranas, seguido de la caída del Imperio Romano Occidental, el conocimiento médico estándar estuvo basado principalmente en textos romanos y griegos, preservados en monasterios y demás locaciones. Colocándose las esperanzas de la cura en la Iglesia y Dios. La práctica de la medicina en la Alta Edad Media era empírica y pragmática. Se centró principalmente en curar enfermedades en lugar de descubrir la causa de las estas. Si bien existían enfoques seculares sobre el origen y la cura de las enfermedades, también podía haber una cosmovisión en la que factores tales como el destino, el pecado, y los astros tenían el grado de importancia que cualquier causa física. Se podría decir que la eficacia de la cura se daba tanto por el conocimiento empírico, como por intervención espiritual. Así, por ejemplo, se creía que ciertas enfermedades entre las personas podía ser una especie de castigo dívino. La gente de la Edad Media entendió la medicina adoptando la teoría médica griega antigua de los cuatro humores.

Por otro lado, al llegar al Renacimiento del siglo XII, la medicina medieval en Europa avanzó rápidamente con la fundación de las primeras universidades medievales y después de la traducción de muchas obras escritas en árabe en los campos de la medicina y la farmacología. Así, especialmente en la segunda mitad del período medieval (c. 1100-1500 d. C.), la medicina medieval se convirtió en un cuerpo formal de conocimiento teórico y se institucionalizó en las universidades. Este período contó con avances en cirugía, química médica, disección y medicina práctica. La Edad Media sentó las bases para descubrimientos posteriores más importantes. Hubo una progresión lenta pero constante en la forma en que se estudiaba y se practicaba la medicina. Pasó de los aprendizajes a las universidades y de las tradiciones orales a la documentación de textos.

El principal traductor de Avicena al latín en Europa fue Gerardo de Cremona durante el en Toledo, España, destacando su versión del Canon de Medicina (Liber Canonis de Medicinae). Otras obras fueron traducidas por Domingo Gundisalvo (Toledo, c. 1180) y Alfred de Sareshel, permitiendo que la filosofía y medicina de Ibn Sina influyeran profundamente en el pensamiento medieval.

Influencias

Influencia hipocrática La tradición médica Occidental a menudo se ve relacionada directamente a la civilización griega temprana, como la fundación de toda la sociedad Occidental. Los griegos ciertamente establecieron las bases para la fundación de la práctica médica Occidental pero mucho más de la medicina Occidental puede ser localizada en Oriente Medio y en culturas como las celtas y germánicas. La fundación médica griega proviene de una colección de las escrituras conocidas hoy como el ¨"cuerpo de Hipócrates"¨.Lawrence Conrad, Michael Neve, Vivian Nutton, Roy Porter, Andrew Wear. The Western Medical Tradition 800 BC to AD 1800. Cambridge University Press, New York, 1995, p16–17 Los restos de estos escritos todavía existen en la medicina moderna en el Juramento HipocráticoNutton, The Western Medical Tradition, p19

Los tratados hipocráticos, popularmente son atribuidos al practicante griego antiguo llamado Hipócrates, (Ἱπποκράτης), quien pone las bases de la aproximación básica del cuidado de salud. Los filósofos griegos vieron el cuerpo humano como el sistema que refleja el trabajo de la naturaleza, Hipócrates aplicó esta creencia a la medicina. El cuerpo, como reflexión de fuerzas naturales, contuvo cuatro propiedades elementales conocidas por los griegos como los cuatro humores.Nutton, The Western Medical Tradition, p25 La salud en el cuerpo humano dependía de mantener estos humores en equilibrio dentro de cada ser humano, como se verá más adelante. Los humores también representaban fuego, aire, tierra y agua a través de las propiedades de calientes, frío, seco y húmedo, respectivamente.

Organizaciones benéficas cristianas

La práctica y las actitudes cristianas hacia la medicina se inspiraron en las influencias de Oriente Medio particularmente de los judíos locales y griegos. Los judíos se tomaron en serio su deber de cuidar a sus familias judías. Este deber se extendía al alojamiento y tratamiento médico de los peregrinos al templo de Jerusalén. En la Grecia clásica se había proporcionado asistencia médica temporal a los visitantes de los festivales y la tradición se extendió a lo largo del Imperio Romano, especialmente después de que el cristianismo se convirtiera en la religión estatal antes de la decadencia del imperio. A principios del período medieval, los hospitales, las casas para pobres, los albergues y los orfanatos comenzaron a extenderse desde el Medio Oriente, cada uno con la intención de ayudar a los más necesitados. La caridad, el principio impulsor de estos centros de curación, animó a los primeros cristianos a cuidarse los unos a los otros. Las ciudades de Jerusalén, Constantinopla y Antioquía contenían algunos de los hospitales más antiguos y complejos, con muchas camas para albergar a pacientes y médicos de plantilla con especialidades emergentes. Algunos hospitales eran lo suficientemente grandes como para brindar educación en medicina, cirugía y atención al paciente. San Basilio de Cesarea (330-79 d.C.), (fundador del primer centro hospitalario en Oriente) argumentó que Dios puso medicinas en la Tierra para uso humano, http://ab9df2324acd026d1865-e9515b679b6141eb2c3b9d313db52ce7.r11.cf2.rackcdn.com/uploaded/m/0e2804197_1389910157_medicine-handout-week-1.pdf mientras que muchos padres de la iglesia primitiva estuvieron de acuerdo en que la medicina hipocrática podría usarse para tratar a los enfermos y satisfacer la necesidad caritativa de ayudar a los demás.

Los monasterios thumb|250x250px|Fraile tomando el pulso a un enfermo

A principios de la Edad Media, la medicina monástica era la forma de medicina más desarrollada, nacida gracias al acceso de los escritos clásicos griegos y latinos. En los monasterios se prestó gran atención al cultivo de hierbas medicinales y la preparación de remedios que se registraron cuidadosamente en forma de colecciones de recetas. https://www.redalyc.org/pdf/3757/375740824006.pdf La curación se reservó inicialmente para los propios monjes dentro del monasterio, pero posteriormente se abrió a la gente común como un acto de caridad cristiana y por regla general, no recibían una compensación monetaria directa. Los monasterios se convirtieron no solo en centros espirituales, sino también en centros de educación y práctica de la medicina. Antes del desarrollo de los hospitales, la gente de las ciudades circundantes miraba a los monasterios como un lugar para ayudar a sus pacientes.

Hildegarda de Bingen , una reconocida abadesa, escribió sobre la medicina hipocrática, aplicando la teoría humoral y explicando cómo el equilibrio y el desequilibrio de los elementos afectaban la salud de las personas, así como otras enfermedades comunes de la época y maneras de combinar la oración y las hierbas para favorecer la recuperación. En ella, describe diversos síntomas frecuentes y los remedios conocidos para cada uno.

Se utilizó una combinación de curación espiritual y natural para tratar a los pacientes:los clérigos usaban hierbas medicinales con oraciones. Para los sacerdotes y los monjes, Dios creó las hierbas como ayuda natural y para ayudar en la curación espiritual y física de la persona enferma. Los procesos de investigación y experimentación se estaban implementando continuamente en los monasterios para poder cumplir con éxito sus deberes para con Dios y el cuido del pueblo. Varias órdenes eclesiásticas, especialmente los benedictinos, aceptaron el tratamiento de los enfermos como uno de los actos básicos de caridad y actuaron activamente en este sentido.

Sistema hospitalario thumb|Hospital-capilla medieval St. Georg de Alemania en Eberswalde En el período medieval, el término hospital abarcaba albergues para viajeros, dispensarios para socorristas, clínicas y cirugías para heridos y hogares para ciegos, cojos, ancianos y enfermos mentales. En los monasterios, el cuidado de los enfermos de la comunidad era una obligación importante. Estos hospitales monásticos no eran solo para los monjes que vivían en los monasterios, sino también para los peregrinos, visitantes y la población circundante. Los hospitales monásticos desarrollaron muchos tratamientos, tanto terapéuticos como espirituales. Los hospitales comenzaron a aparecer en gran número en Francia e Inglaterra. Tras la invasión de los normandos franceses a Inglaterra, la explosión de los ideales franceses llevó a la mayoría de los monasterios medievales a desarrollar un hospicio para los peregrinos. Este hospicio finalmente se convirtió en lo que ahora entendemos como un hospital, con varios monjes y ayudantes laicos brindando atención médica a los peregrinos enfermos y víctimas de las numerosas plagas y enfermedades crónicas que afligían a la Europa occidental medieval. Benjamin Gordon apoya la teoría de que el hospital, tal como lo conocemos, es un invento francés, pero que fue desarrollado originalmente para aislar a los leprosos y las víctimas de la peste, y solo más tarde se sometió a modificaciones para servir al peregrino.

Debido a un relato bien conservado del del monje Eadmer de la catedral de Canterbury, hay un excelente relato del objetivo del obispo Lanfranc de establecer y mantener ejemplos de estos primeros hospitales:

Conocimiento medicinal Las plantas eran la principal fuente de remedios medievales, alrededor del  la química médica adquirió mayor relevancia. «La química médica comenzó con la adaptación de los procesos químicos a la preparación de medicamentos».

El padre de la medicina, Hipócrates, que vivió entre el 460 y el 370 A.C., el que hacía un brebaje con las hojas de Salix alba que aliviaba fiebre y dolores. De Grecia pasó a Roma y su uso se extendió por el imperio de la mano de Plinio El Viejo, del médico y farmacéutico griego Dioscórides y de otro médico griego famoso y preclaro: Galeno. En la Edad Media, cuando con las hojas y la corteza del sauce se hacían tés y jarabes que aliviaban dolores y angustias, aquel brebaje mágico pasó al olvido porque una ley prohibió el descortezamiento y el corte de hojas, que eran usados, ambos, en cestería. En la Edad Media, y según la teoría de las señales (signos, o signaturas), se consideró que podían ser empleados contra las fiebres intermitentes, el reumatismo, los resfriados, la fiebre, la gripe y los dolores articulares.

Más allá de la enfermería rutinaria, esto también demuestra que los remedios a base de plantas, ya fueran cultivadas o recolectadas, tuvieron un impacto significativo en el futuro de la medicina. Este fue el inicio de la farmacia doméstica.

En la Edad Media, el opio se usaba como medicina, especialmente como analgésico y para tratar diversas dolencias y la forma más común de preparar era la de Triaca. Se consideraba un medicamento potente y se empleaba tanto en preparados líquidos como en mezclas con otras sustancias, como el láudano.

Los opiáceos también poseen una larga historia. El opio, jugo de un tipo de amapola, es una de las drogas más versátiles conocidas. Gracias a su ingrediente activo, la morfina, el opio adormece el dolor, produce júbilo, induce el sueño y reduce las aflicciones.