La Crisis de Bizerta (, en árabe, أحداث بنزرت - ʾUnḥdāth Bīzart) ocurrió en julio de 1961 cuando el presidente Habib Burguiba impuso un bloqueo naval a la base militar francesa de Bizerta, Túnez, con la esperanza de forzar su evacuación. Las fuerzas tunecinas rodearon y bloquearon la base naval con el fin de obligar a la Armada Nacional francesa a abandonar sus últimas posesiones en el país norteafricano.
La crisis culminó en una batalla de tres días entre las Fuerzas Armadas francesas y las tunecinas, en la que soldados tunecinos, paramilitares y voluntarios civiles apresuradamente organizados se enfrentaron a los franceses en fuertes combates callejeros, siendo forzados a retroceder por las fuerzas francesas, muy superiores. Los franceses invadieron la ciudad el 23 de julio de 1961.
Los enfrentamientos se saldaron con la muerte cerca de 27 soldados franceses y 632 tunecinos (de los cuales solo la mitad pertenecía al ejército regular). También se cuentan un centenar de heridos franceses y unos 1500 heridos tunecinos. Inicialmente, las Naciones Unidas no pudieron llevar a cabo ningún tipo de acción sustancial contra los franceses, lo que enfureció a las autoridades tunecinas. Los franceses finalmente entregaron Bizerta el 15 de octubre de 1963, después de la conclusión de la guerra de Independencia de Argelia.
La base naval de Bizerta El origen de la base naval de Bizerta se encuentra en un puerto construido por los fenicios, al cual denominaron "Akra". Posteriormente fueron los romanos quienes lo convirtieron en la capital de una región bajo el nombre de Hippo Diarrhytus. Finalmente, los árabes lo llamaron Ben Zert (“Hijo del canal” en árabe), siendo conquistado por el comandante turco Sinan Pasha en 1574.Tahar BELKHODJA, "Les trois décennies Bourguiba". (1998)
El puerto de Bizerta se sitúa en las inmediaciones de Cap Blanc, en el extremo noreste de Túnez, y constituye el puerto más septentrional del norte de África. Por lo tanto, la zona es un punto de paso obligatorio para los barcos que transitan por el camino más corto entre Gibraltar y Suez.Cordier-Feron, D. (2004). La base navale stratégique de Bizerte. Guerres Mondiales Et Conflits Contemporains, 213(1), 39-62.
El puerto se compone de dos conjuntos: el lago y el estrecho (canal que comunica el lago con el mar mediterráneo). El lago, el más grande del norte de África, fue a principios del el principal interés para el asentamiento de la Marina francesa en la zona de Bizerta. Con una profundidad media que oscilaba entre los 9 m y los 12 m, ofrecía la posibilidad de albergar la artillería naval de la época, así como grandes concentraciones de buques de guerra.
Mientras que a finales del era sólo un pequeño puerto situado en el noreste de Túnez, tras los trabajos de dragado de su canal y la conexión con el mar Mediterráneo en 1890, la base naval de Bizerta se transformó en vísperas de la Segunda Guerra Mundial en una de las bases navales francesas más importantes del Mediterráneo.Cordier-Feron, D. (2004) p. 39
Bizerta acogió así mismo a parte de la flota republicana española estacionada en el Arsenal de Cartagena hacia el final de la guerra civil española. El 7 de marzo de 1939, a menos de un mes para el fin de la guerra, atracaron en el puerto tres cruceros, ocho destructores y un submarino, con unos 4000 marinos y 300 civiles en busca de refugio.
A pesar de estar situada más tierra adentro que otras base navales, el progresivo desarrollo de la aviación provocó que la base naval fuera vulnerable frente a los bombardeos aéreos. Además de esto, su estrecho canal de acceso reducía las posibilidades de escapar en caso de un ataque sorpresa. No obstante, lo cierto es que aún después de 1945, seguía siendo una de las bases más desarrolladas de la Armada francesa, un excelente arsenal secundario y, sobre todo, ocupaba una ubicación estratégica que justificaba la presencia de una importante base naval.Cordier-Feron, D. (2004) p. 41 derecha|miniaturadeimagen|200x200px|Zona militar de Bizerte-Ferryville derecha|miniaturadeimagen|270x270px|Zona militar en el sur de Túnez
Desarrollo del conflicto
Antecedentes La historia de la crisis de Bizerta se remonta bastante atrás en el tiempo. El asunto se extendió desde 1956, fecha de la independencia de Túnez, hasta 1963, cuando finalmente las últimas fuerzas francesas evacuaron la base.Sébastien Abis, L'Affaire de Bizerte (1956-1963), Tunis, Sud Éditions, 2004.
El comienzo de la década de 1950 vio un renovado interés en la base de Bizerta. El continuo deterioro de las relaciones Este-Oeste desde 1946 y la firma del Pacto Atlántico en 1949 llevaron a una redefinición de la importancia estratégica del teatro mediterráneo. Esta nueva orientación estratégica marcó, por tanto, el inicio de un renovado interés por el mediterráneo y revalorizó la importancia de Bizerta.Cordier-Feron, D. (2004) p. 49
Inicialmente, la proclamación de la autonomía interna de Túnez no cuestionó la presencia militar francesa en suelo tunecino. Según los términos de los acuerdos de autonomía interna firmados el 3 de junio de 1955, Francia seguiría conservando su autoridad militar.Belkhodja 1998, p. 25 De este modo, la conservación del statu quo para las cuestiones de Defensa debería permitir el mantenimiento en todo el territorio tunecino de las ventajas y responsabilidades francesas en este ámbito.Cordier-Feron, D. (2004) p. 54
La independencia de Túnez el 20 de marzo de 1956 tuvo lugar sin Bizerta. A partir de este momento, quedó claro para las nuevas autoridades tunecinas que mientras que parte del territorio tunecino siguiera siendo utilizado por un ejército extranjero, la independencia del país será incompleta. La proclamación de la independencia de Túnez volvió por tanto a poner de relieve el asunto del control de la base naval de Bizerta, e hizo que Francia perdiera toda legitimidad en materia de defensa del territorio. No en vano, el 22 de marzo de 1956, dos días después de la proclamación de la independencia, Bourguiba definió su objetivo: "Tras un período de transición, todas las fuerzas francesas deberán evacuar Túnez, incluida Bizerta".Belkhodja 1998, p. 35
No obstante, el interés de Francia por mantener la presencia militar aumentó aún más tras el inicio de la guerra de Independencia de Argelia en 1954. El apoyo tunecino a la independencia de Argelia no hizo sino aumentar el recelo francés, ante declaraciones del presidente Bourguiba como las del 23 de mayo de 1956, donde declaraba: "Consideramos la libertad de fraternal pueblo argelino, no sólo deseable, sino indispensable para proteger y apoyar nuestra propia independencia”.Belkhodja 1998, p. 36
En este contexto Francia necesitaba la base de naval de Bizerta. Dotada de radares navales y aéreos, la base militar se convirtió en una herramienta eficaz para la vigilancia marítima y la lucha contra el tráfico de armas. Mientras duró este conflicto, el ejército francés tuvo que poder disponer ella, aunque fuera incluso por la fuerza.Cordier-Feron, D. (2004) p. 55 Si Francia permaneció en Bizerta después de la independencia de Túnez, es principalmente por razones ligadas a su difícil y dolorosa separación de Argelia. No se puede por tanto entender el mantenimiento francés en Bizerta sin considerar su íntima correlación con la guerra de Argelia. No en vano, en octubre de 1958, en el apogeo de los combates, las tropas francesas estacionadas en Bizerta ascendían a 13.000 hombres más.Abis 2004 p. 135
La tensión entre ambos países se recrudece tras el bombardeo del pueblo de Sakiet Sidi Youssef. Esta ciudad, situada en la frontera con Argelia, se había convertido en el santuario de la resistencia argelina. El 8 de febrero de 1958, el ejército francés en Argelia, alegando que un avión había sido alcanzado y obligado a aterrizar en Tebessa, bombardeó en represalia la ciudad Sakiet Sidi Youssef, matando a 72 personas, incluidos 12 niños, todos ellos tunecinos. En este incidente resultaría así mismo herido el oficial Zine El Abidine Ben Ali, quien posteriormente se convertiría en presidente de Túnez en 1989.Salvatore Lombardo : «Un printemps tunisien», Edition Autre temps, 1998.
Como reacción al bombardeo, Bourguiba ordenó diversas medidas contra los intereses franceses, entre ellas el bloqueo de la base.Belkhodja 1998, p. 38 Este bloqueo se mantendrá hasta junio de 1958, cuando el general De Gaulle, accedió a una de las principales demandas del poder tunecino, la evacuación de las tropas francesas de Túnez, salvo la base naval de Bizerta, que seguiría siendo el último enclave militar francés en suelo tunecino.Cordier-Feron, D. (2004) p. 56
Posteriormente, el 17 de febrero de 1959, Bourguiba hizo una sorprendente propuesta ante la Asamblea Nacional de Túnez: "(...) Creo que podemos aceptar una base francesa si esta ocasión puede acelerar la paz en Argelia, facilitar la concordia y abrir oportunidades económicas y políticas que representen para Francia en el norte de África una paz sólida ... ".Belkhodja 1998, p. 39 No obstante, París hizo oídos sordos a la propuesta. Ciertamente, con esta asombrosa proposición, el presidente tunecino quiso aparecer como intermediario y protagonista factor decisivo que podría aportar una solución al conflicto argelino.Archives ANOM, Bob. A84, carton 26H25(2), d 3, f 185, conférence de presse de Bourguiba du 17 février 1959). miniaturadeimagen|Habib Bourguiba. Presidente de la República tunecina
Escalada de tensión En la cumbre de Rambouillet el 27 de febrero de 1961 Bourguiba planteó de nuevo a De Gaulle el problema de Bizerta, exigiendo evacuación de las fuerzas armadas francesas. A este respecto De Gaulle sostuvo que “La posición estratégica de Bizerte, de la misma manera que Brest, Toulon y Mers El-Kébir en Argelia, representaba un eslabón en la cadena de bases necesarias para la defensa francesa y para su sistema atómico”.Belkhodja 1998, p. 44.
Si bien en su biografía Mémoires d’Espoir Charles de Gaulle afirmó haber fijado un año de plazo para la evacuación militar francesa de la base naval de Bizerta, este extremo ha sido puesto en duda por políticos como el presidente de la República Béji Caïd Essebsi, quien afirmó que de haberse establecido dicho plazo para la evacuación la cumbre hubiera tenido un alcance mucho mayor, el presidente Bourguiba habría revelado inmediatamente este hecho a sus colaboradores, así como al pueblo tunecino, pudiéndose haber evitado el estallido de los combates en julio de 1961.Beji Caïd Essebsi, Habib Bourguiba le bon grain et l'ivraie, 2009.
De este modo, el curso de la crisis que condujo a la Batalla de Bizerta en julio de 1961 se basa en parte en las certezas contrapuestas mantenidas por dos jefes de Estado igualmente celosos de la salvaguardar su soberanía nacional. De un lado Charles De Gaulle consideró que había hecho suficientes concesiones en Rambouillet al prometer la evacuación de Bizerta un año después, en febrero de 1962. No podía ceder más a los golpes de Bourguiba sin debilitar su propia posición frente al FLN argelino. Bourguiba por su parte pretendía revivir su imagen de combatiente, arrancando por la fuerza si fuera necesario, la base naval de Bizerta a los franceses.Cordier-Feron, D. (2004) p. 58.