Los demonios (traducida también como Los endemoniados o Demonios) es una novela de Fiódor Dostoyevski (1821-1881) publicada primero en la revista El mensajero ruso en 1871 y 1872.
Está considerada como una de las cuatro obras maestras escritas por Dostoyevski después de su regreso del exilio siberiano, junto con Crimen y castigo (1866), El idiota (1869) y Los hermanos Karamázov (1880). Los demonios es una sátira social y política, un drama psicológico y una tragedia a gran escala.Joyce Carol Oates: Tragic Rites In Dostoevsky's The Possessed, p3 Según Ronald Hingley, es «la mayor arremetida de Dostoyevski contra el nihilismo», y «uno de los más impresionantes logros de la humanidad —quizá su logro supremo— en el arte de la ficción en prosa».
En ruso prerreforma, se escribía , y en ruso posreforma, Бесы, (Besy).
Los demonios es una alegoría de las consecuencias potencialmente catastróficas del nihilismo político y moral que estaban haciéndose predominantes en Rusia en la década de los años 1860. Una ciudad de ficción desciende al caos cuando se convierte en el centro de atención de un intento revolucionario, orquestado por un maestro de la conspiración, Piotr Verjovenski. La figura aristocrática y misteriosa de Nikolái Stavroguin —el equivalente de Verjovenski en la esfera moral— domina el libro, ejerciendo una extraordinaria influencia sobre los corazones y las mentes de casi todos los demás personajes. La idealista generación de los años 1840, influida por Occidente, está ejemplificada en el personaje de Stepán Verjovenski (quien es a la vez el padre de Piotr y el maestro de Nikolái), se presenta como la inconsciente progenitora y cómplices sin remedio de las fuerzas «demoníacas» que se apoderan de la ciudad.
Título
El título original en ruso es Besy (, que significa ‘demonios’). Se ha traducido al español como Los demonios o Los endemoniados, de la misma manera que, en inglés, ha sido conocida esta novela como The possessed, The devils y Demons.
La traducción al inglés de Constance Garnett en 1916 popularizó la novela y le dio notoriedad como The possessed (‘Los poseídos’ o ‘Los endemoniados’), pero este título ha sido discutido por traductores posteriores. Argumentan que Los endemoniados apuntan en la dirección equivocada porque Besy se refiere a sujetos activos, más que a objetos pasivos— «posesores» más que «poseídos».Dostoevsky, Fyodor
. Demons. Trad. inglesa de Pevear y Volojonsky. Nueva York: Vintage Classics, 1995. p xiii Sin embargo, Los demonios no se refieren a individuos que actúan de formas criminales o inmorales, sino más bien a las ideas que los poseen: fuerzas inmateriales pero vivas que subordinan la conciencia individual (y colectiva), distorsionándola e impulsándola hacia la catástrofe.Bajtín, Mijaíl (1984). Problems of Dostoevsky's Poetics (trad. Caryl Emerson). University of Minnesota Press. pp 22-23
Según el traductor Richard Pevear, los demonios son «esa legión de 'ismos' que llegaron a Rusia procedentes de Occidente: idealismo, racionalismo, empirismo, materialismo, utilitarismo, positivismo, socialismo, anarquismo, nihilismo y, de forma subyacente a todos ellos, el ateísmo».Pevear, Richard (1995). Prólogo a Demons (trad. Pevear y Volojonsky). p xvii El contraideal (expresado en la novela a través del personaje de Iván Shátov) es el de una cultura auténticamente rusa creciendo de la inherente espiritualidad y fe del pueblo.
En una carta a su amigo Apolón Máikov, Dostoyevski alude al episodio del exorcismo del demonio de Gerasa en el Evangelio según San Lucas como lo que inspiró su título: «Exactamente lo mismo ocurrió en nuestro país: los demonios salieron del hombre ruso y entraron en una piara de cerdos... Estos se ahogaron o serán ahogados, y el hombre sanado, de quien han salido los demonios, se sienta a los pies de Jesús».Citado por Frank, Joseph. (2010). p 607 Parte de ese pasaje bíblico se usa como un epígrafe, y los pensamientos de Dostoyevski respecto a su relevancia para Rusia son expresados por Stepán Verjovenski en su lecho de muerte, casi al final de la novela.
Antecedentes thumb|Anotaciones e ilustraciones del primer borrador de Dostoyevski para la novela
A finales de los años 1860, en Rusia se produjo un inusual nivel de inquietud política causada por grupos de estudiantes influidos por ideas revolucionarias, socialistas y liberales importadas de Europa. En 1869, Dostoyevski concibió la idea de una «novela panfleto» dirigida contra los radicales. Se centró en el grupo organizado por el joven agitador Serguéi Necháyev, particularmente su asesinato de un antiguo camarada —Iván I. Ivánov— en la Academia de Agricultura Petróvskaya de Moscú. Dostoyevski oyó hablar por vez primera de Ivánov a su cuñado, quien era estudiante en la escuela, y se había interesado mucho en su rechazo del radicalismo y la exhortación de la Iglesia ortodoxa rusa y la dinastía Románov como los verdaderos custodios del destino de Rusia. Le horrorizó oír hablar del asesinato de Ivánov por los nechayevistas, y juró escribir una novela política sobre lo que él llamaba «el problema más importante de nuestro tiempo».Kjetsaa (1987). p 251. Antes de esto Dostoyevski habían estado trabajando sobre una novela filosófica (titulada «La vida de un gran pecador») examinando las implicaciones psicológicas y morales del ateísmo. La polémica política y las partes de novela filosófica se fundieron en un solo proyecto a gran escala, que se convertiría en Los demonios. Conforme la obra progresaba, los personajes liberales y nihilistas comenzaron a asumir un papel secundario conforme Dostoyevski se fue centrando más en el amoralismo de la figura aristocrática carismática —Nikolái Stavroguin.
Aunque es un ataque satírico despiadado sobre varias formas de pensamiento y acción radicales, Los demonios no se parece demasiado a la típica novela anti-nihilista de aquella época (como se ven en la obra de Nikolái Leskov por ejemplo), que tendían a presentar a los nihilistas como villanos engañosos y profundamente egoístas en un mundo cuya moral es básicamente en blanco y negro. Se representa a los nihilistas de Dostoyevski en sus debilidades humanas ordinarias, arrastrados a un mundo de ideas destructivas a través de la vanidad, la ingenuidad, el idealismo y la susceptibilidad de la juventud. Al reimaginar la forma en que Necháyev orquestó el asesinato, Dostoyevski intentaba «representar esos motivos diversos y variopintos por los que incluso los corazones más puros y las personas más inocentes pueden verse atraídos a cometer una ofensa tan monstruosa».Dostoevsky, F. (1994). A Writer's Diary (trad. Kenneth Lantz). Northwestern University Press. p67 En el Diario de un escritor, discute la relación de las ideas de su propia generación con las de la actual, y sugiere que en su juventud él también podría haberse convertido en un seguidor de alguien como Necháyev. De joven, el propio Dostoyevski fue miembro de una organización radical (el Círculo Petrashevski), por lo que fue arrestado y exiliado a un campo de prisioneros siberiano. Dostoyevski fue participante activo en una sociedad revolucionaria secreta formada a partir de miembros de ese Círculo. Muchos comentaristas creen que el fundador y líder de la célula, el aristócrata Nikolái Spéshnev, sería la principal inspiración para el personaje de Stavroguin.
Narración La narración es en primera persona por un personaje menor, Antón Lavréntievich G—v, quien es amigo íntimo y confidente de Stepán Verjovenski. Joven, educado, correcto e inteligente, Antón Lavréntievich es un funcionario local que ha decidido escribir una crónica de los singulares acontecimientos que ocurrieron recientemente en su ciudad. A pesar de ser un personaje secundario, tiene un conocimiento sorprendentemente íntimo de todos los personajes y acontecimientos, de tal manera que la narrativa a menudo parece metamorfosearse en la de un tercero omnisciente. Según Joseph Frank, esta elección de perspectiva narrativa permite a Dostoyevski «presentar a sus principales figuras contra un fondo de rumores, opiniones y difamadores que asumen de algún modo la función de un coro griego en relación con la acción central».
La voz del narrador es inteligente, frecuentemente irónica y perceptiva desde el punto de vista psicológico, pero solo aparece de vez en cuando como la voz dominante, y a menudo parece desaparecer por completo. Gran parte de la narración se desarrolla dialógicamente, implicada y explicada a través de las interacciones de los personajes, el diálogo interno de un personaje individual, o a través de una combinación de ambos, más que a través de la descripción o la historia que cuenta el narrador. El estilo de autor es lo que Mijaíl Bajtín llamó polifónico,Bajtín, Mijaíl. Problemas de la poética de Dostoievski, México: FCE, 2003 con un elenco de personajes individuales como una multiplicidad de «ideas-voz», afirmando sin descanso y definiéndose a ellos mismos en relación con el otro, a través de lo cual se hace evidente la trama. El narrador en este sentido está presente meramente como un agente que documenta la sincronización de múltiples narraciones autónomas, con su propia voz tejiéndose dentro y fuera de la textura a contrapunto.Pevear, Richard (1995). Prefacio a Demons (trad. Pevear y Volojonski). p xivBajtín, Mijaíl (1984). Problems of Dostoevsky's Poetics (trad. Caryl Emerson). pp 90-95, 265
Personajes Personajes principales Stepán Trofímovich Verjovenski es un intelectual refinado y moralista que sin pretenderlo contribuye al desarrollo de fuerzas nihilistas, que se centran en su hijo Piotr Stepánovich y su antiguo pupilo Nikolái Stavroguin, que al final arrastran a la sociedad local al borde del colapso. Este personaje es la representación que Dostoyevski hace de un idealista liberal arquetípico de la intelligentsia rusa de los años cuarenta, y se basa en parte en Timoféi Granovski y Aleksandr Herzen. La novela empieza con la afectuosa aunque irónica descripción que el narrador hace del personaje de Stepán Trofímovich y su temprana carrera. Comenzó como lector en la universidad, y durante breve tiempo fue una figura dominante entre los exponentes de las «nuevas ideas» que estaban empezando a influir en la vida cultural rusa. Señala que los oficiales del gobierno lo veían como un pensador peligroso, expulsándolo de la academia y forzándolo al exilio en provincias, pero en la realidad era más probable que nadie del gobierno conociera siquiera quién era él. En cualquier caso, su ansiedad lo impulsó a aceptar la propuesta de Varvara Petrovna Stavróguina de que «se hiciera cargo de la educación y de toda la formación intelectual de su único hijo, en calidad de supremo pedagogo y amigo, por no mencionar la magnífica remuneración». Mucho después de que esa tutela acabe, continúa una relación casta e idealista, aunque difícil, entre Stepán Trofímovich y Varvara Stavróguina. En una crítica cínica, pero no enteramente imprecisa de su padre, Piotr Stepánovich describe su dependencia mutua así: «ella como capitalista y tú como bufón sentimental a su servicio».Dostoievski, Fiódor. Los demonios (2016) trad. Fernando Otero. Pág. 349 Aunque muy consciente de su propia erudición, altos ideales y superior sensibilidad estética, Stepán Trofímovich no parece, de hecho, hacer nada en absoluto en sentido erudito. Depende profundamente de Varvara Petrovna financieramente y ella con frecuencia lo rescata de las consecuencias de su irresponsabilidad. Cuando él percibe que ha sido injusto o irresponsable respecto a ella, lo domina la vergüenza hasta el punto de sentirse físicamente enfermo. Varvara Petrovna Stavróguina es una terrateniente rica e influyente, que reside en la magnífica finca de Skvoréshniki donde transcurra gran parte de la acción.