miniaturadeimagen|Pintura romana de la casa de Giuseppe II en Pompeya, de principios del siglo I, que representa muy probablemente a Cleopatra suicidándose ingiriendo veneno, con su hijo Cesarión tras ella. La muerte de Cleopatra VII, la última soberana reinante del Egipto ptolemaico, tuvo lugar el 10 o 12 de agosto de en Alejandría, cuando tenía 39 años. Según la versión más conocida, se suicidó dejándose morder por un áspid (cobra egipcia), aunque en otras versiones ofrecidas por historiadores romanos, Cleopatra se envenenó utilizando un instrumento o un ungüento tóxico. Los testimonios de fuentes primarias provienen principalmente de las obras de los antiguos historiadores romanos Estrabón, Plutarco y Dion Casio. Algunos académicos modernos sospechan que fue asesinada, mientras que otros dudan de la validez de los relatos de la mordedura de serpiente como causa de la muerte. Algunos estudiosos plantean la hipótesis de que su rival romano Octavio, por conveniencia política, permitió que Cleopatra se suicidara del modo que ella quisiera.

La muerte de Cleopatra dio fin a la cuarta guerra civil de la República romana entre los triunviros Octavio y Marco Antonio, en la que Cleopatra se alineó con Antonio, su esposo y padre de tres de sus hijos. Antonio y Cleopatra huyeron a Egipto tras su derrota en la batalla de Accio, disputada en la Grecia romana el año 31 a. C., tras la cual Octavio invadió Egipto y derrotó a sus fuerzas. Suicidándose evitó la humillación de ser exhibida como prisionera en un triunfo romano para celebrar las victorias militares de Octavio, que acabaría convirtiéndose en el primer emperador romano y que sería conocido como Augusto. Octavio hizo matar a su hijo Cesarión, heredero rival como posible hijo de Julio César, pero le perdonó la vida a sus otros hijos y los llevó a Roma. La muerte de Cleopatra marcó el final del período helenístico y del dominio ptolemaico de Egipto, al tiempo que marcaba el comienzo del Egipto romano, que se convirtió en una provincia del Imperio romano. señala que el período helenístico, que comenzó con el reinado de Alejandro Magno, llegó a su fin con la muerte de Cleopatra en el año 30 a. C. Michael Grant subraya que los griegos helenísticos eran vistos por sus contemporáneos romanos como decadentes y disminuidos de grandeza desde la era de la Grecia clásica, una actitud que incluso ha continuado en las obras de la historiografía moderna. Con respecto al Egipto helenístico, Grant argumenta: «Cleopatra VII, recordando todo lo que sus antepasados habían hecho durante ese tiempo, no era probable que cometiera el mismo error. Pero ella y sus contemporáneos del siglo I a. C. tenían su propio y peculiar problema. ¿Se podría decir siquiera que existía el “Período helenístico” (que a menudo consideramos que llega a su fin en su tiempo), o cualquier edad griega, ahora que los romanos eran la potencia dominante? Esta fue una pregunta que nunca estuvo lejos de la mente de Cleopatra. Pero es bastante cierto que ella consideró que la época griega de ninguna manera había terminado y tenía la intención de hacer todo lo que estuviera a su alcance para asegurar su perpetuación.» Se desconoce la ubicación de la tumba de Cleopatra, aunque hay constancia de que Octavio permitió que ella y Antonio, que se suicidó apuñalándose, fueran enterrados juntos con dignidad.

La muerte de Cleopatra ha sido representada en numerosas obras de arte en la Antigüedad, la Edad Media, los principios de la Era Moderna y la Era Contemporánea. Entre ellas están las artes visuales, literarias y escénicas, desde esculturas y pinturas hasta poesía y obras de teatro, así como películas. Cleopatra ocupó un lugar destacado en la prosa y la poesía de la antigua literatura en latín. Aunque se conservan pocas representaciones de su muerte en el arte de la Antigua Roma, las obras medievales, renacentistas, barrocas y modernas son numerosas. Antiguas esculturas grecorromanas como la Venus Esquilina y la Ariadna dormida sirvieron de inspiración para posteriores obras de arte que mostraban su muerte, en las que la mordedura de un áspid es un elemento generalizado. Su muerte también se relaciona con temas de erotismo y sexualidad, en obras que abarcan pinturas, obras de teatro y películas, especialmente de la época victoriana. Las obras modernas que representan la muerte de Cleopatra van desde la escultura neoclásica hasta la pintura orientalista, que influyó en otros medios como el cine.

Fecha exacta

miniaturadeimagen|Una moneda de hemióbolo de Cleopatra VII acuñado en el año 31 a. C., el año en que ella y Marco Antonio fueron derrotados en la batalla de Accio. Durante mucho tiempo se desconoció la fecha exacta de la muerte de Cleopatra ya que no se conserva ningún registro, ni siquiera de la fecha aproximada. El conservador del Museo Británico Theodore Cressy Skeat dedujo que su muerte se produjo el 12 de agosto del año basándose en registros contemporáneos de sucesos establecidos. Su datación está respaldada por el historiador estadounidense Stanley M. Burstein, James Grout, y los británicos Aidan Dodson y Dyan Hitlon, aunque estos últimos son más cautos al afirmar que fue circa del 12 de agosto. Una fecha alternativa, el 10 de agosto, es apoyada por estudiosos como el arqueólogo estadounidense Duane W. Roller, la egiptóloga británica Joann Fletcher, o la historiadora australiana Jaynie Anderson.

Preludio

miniaturadeimagen|Cleopatra y Marco Antonio en el anverso y reverso, respectivamente, de una tetradracma de plata acuñada en la ceca de Antioquía en el año 36 a. C. Tras el Primer Triunvirato y el asesinato de Julio César en el año 44 a. C., los estadistas romanos Octavio, Marco Antonio y Lépido fueron elegidos triunviros para llevar a los asesinos de César ante la justicia, formando el Segundo Triunvirato. Con Lépido marginado en África y posteriormente puesto bajo arresto domiciliario por Octavio, los dos triunviros restantes se repartieron el control del mundo romano entre el Este griego y el Oeste latino, con Antonio haciéndose cargo del primero y Octavio del segundo. Cleopatra VII del Egipto ptolemaico, faraón de ascendencia griega macedonia que gobernaba desde Alejandría, tuvo un romance extramatrimonial con Julio César que tuvo como resultado un hijo, Cesarión posteriormente cogobernante ptolemaico. Tras la muerte de César, Cleopatra inició una relación con Antonio.

Animado por Cleopatra, Antonio se divorció oficialmente de su esposa Octavia la Menor, hermana de Octavio, en el año 32 a. C, aunque es probable que Antonio ya se hubiera casado con Cleopatra durante las Donaciones de Alejandría en 34 a. C. indica que no está claro si Antonio y Cleopatra estuvieron realmente casados. dice que el matrimonio selló públicamente la alianza de Antonio con Cleopatra y, desafiando a Octavio, se divorciaría de Octavia en el 32 a. C. Las monedas de Antonio y Cleopatra los representan a la manera típica de una pareja real helenística, como lo explica . El divorcio de Antonio, la divulgación pública por parte de Octavio de la voluntad de Antonio que exponía las ambiciones de Cleopatra sobre el territorio romano en las Donaciones de Alejandría y su continuo apoyo militar ilegal a un ciudadano romano que en aquel momento carecía de un cargo electo, convencieron al Senado romano, que ahora estaba bajo control de Octavio, de que declarara la guerra a Cleopatra.

Tras su derrota en la batalla naval de Accio en el golfo de Ambracia de Grecia en el año 31 a. C., Cleopatra y Antonio se retiraron a Egipto para recuperarse y prepararse para el ataque de Octavio, cuyas fuerzas se incrementaron gracias a la rendición de muchos de los oficiales y soldados de Antonio en Grecia.Para más información, ver y . Después de un largo período de negociaciones fallidas, las fuerzas de Octavio invadieron Egipto en la primavera del año 30 a. C. Al tiempo que Octavio se apoderó de Pelusio cerca de la frontera oriental del Egipto ptolemaico, su oficial Cornelio Galo marchó desde Cirene y capturó Paraitonion al oeste. Aunque Antonio consiguió una pequeña victoria sobre las cansadas tropas de Octavio cerca del hipódromo de Alejandría el 1 de agosto del 30 a. C., la flota naval y la caballería de Antonio desertaron a Octavio poco después.

Suicidio de Marco Antonio y Cleopatra

Con las fuerzas de Octavio ocupando Alejandría, Cleopatra se retiró a su tumba con sus asistentes más cercanos e hizo que le enviaran un mensaje a Antonio diciéndole que se había suicidado. Antonio ordenó a su esclavo Eros que lo matara, pero Eros usó su espada para suicidarse. Desesperado, Antonio reaccionó ante esta situación apuñalándose en el estómago con una espada y quitándose la vida, a los 53 años de edad. En el relato del historiador Plutarco de los acontecimientos, Antonio todavía estaba vivo cuando fue trasladado a la tumba de Cleopatra, diciéndole en sus últimas palabras que moriría honorablemente y que ella podía confiar en un cierto Cayo Proculeyo del bando de Octavio para que fuera bien tratada. Pero fue este mismo Proculeyo quien usó una escalera para romper una ventana de la tumba de Cleopatra y detenerla en su interior antes de que pudiera tener la oportunidad de suicidarse o quemarse hasta la muerte junto con su vasto tesoro. Cleopatra fue autorizada a embalsamar el cuerpo de Antonio antes de que fuera escoltada por la fuerza al palacio y, finalmente, se reunió con Octavio, quien también había detenido a tres de sus hijos: Alejandro Helios, Cleopatra Selene II y Ptolomeo Filadelfo.

Según el relato del historiador Tito Livio, cuando se reunió con Octavio, Cleopatra le dijo con franqueza «no seré exhibida en un triunfo» ——, pero Octavio solo le dijo que le perdonaría la vida, pero no le dio ninguna explicación sobre sus planes futuros para Egipto o sobre su familia. Cuando un espía le informó que Octavio tenía la intención de llevarla de vuelta a Roma para que la hicieran desfilar como prisionera en un triunfo romano, decidió evitar esta humillación y quitarse la vida a los 39 años de edad, en agosto de Para una validación adicional, ver y . Plutarco narra que Cleopatra afrontó su suicidio en un proceso casi ritual, precedido por un baño y luego una buena comida que incluía higos en una canasta.

Plutarco relata que Octavio ordenó a su liberto Epafrodito que la custodiara e impidiera que se suicidara, pero Cleopatra pudo engañarlo y suicidarse. Cuando Octavio recibió una nota de Cleopatra pidiéndole que fuera enterrada junto a Antonio, hizo que sus mensajeros se apresuraran a derribar las puertas de su tumba, pero llegaron demasiado tarde. Plutarco afirma que fue encontrada muerta, su sirvienta Eira moribunda a sus pies y la sirvienta Carmión ajustando la corona diademada de Cleopatra antes de que ella misma se derrumbase.Para traducciones al inglés del relato de Plutarco sobre las muertes de Carmión (Charmion) y Eira (Iras), ver , y . Para la traducción al español, ver . No está claro a partir de fuentes primarias si sus suicidios tuvieron lugar dentro del palacio o en la tumba de Cleopatra. Dion Casio afirma que Octavio rápidamente recurrió a encantadores de serpientes cualificados de la tribu psil de la antigua Libia para intentar una extracción oral del veneno y un restablecimiento de Cleopatra, pero sus esfuerzos fracasaron. Aunque Octavio estaba indignado por estos acontecimientos y «fue despojado de todo el esplendor de su victoria» según Dion Casio, hizo enterrar a Cleopatra junto a Antonio en su tumba como se le había pedido, y también dio a Carmión y Eira un entierro digno.

Causa de la muerte

miniaturadeimagen|Grabado sobre acero de 1885 que reproduce una pintura encáustica, hoy perdida, descubierta en 1818 en la Villa Adriana; aquí se la ve con el nudo de Isis (según la descripción de Plutarco de las ropas de Isis), así como la corona radiante de los gobernantes ptolemaicos.