El incidente de la isla de Perejil fue un conflicto armado que involucró a España y Marruecos, el primero librado en el siglo por ambos países,Felipe Sahagún, Las razones de la Discordia, nº 50 de La aventura de la Historia, Arlanza Ediciones, Madrid, diciembre de 2002 desarrollado entre el 11 y el 20 de julio de 2002. El casus belli fue la ocupación militar de la isla de Perejil por una dotación de presa de la Gendarmería Real de Marruecos. Tras un cruce de declaraciones entre ambos países, las tropas españolas desalojaron finalmente a los infantes de marina marroquíes que habían relevado a los gendarmes.

Antecedentes

thumb|izquierda|El presidente español, José María Aznar (derecha), recibe al rey de Marruecos, Mohamed VI (izquierda), que apenas llevaba un año de reinado. 19 de septiembre de 2000. La ocupación de la isla Perejil vino precedida por una escalada de tensión en la relación diplomática entre España y Marruecos desde la llegada al trono del rey Mohamed VI (julio de 1999), que supuso la retirada de su embajador en España en octubre de 2001.

Las razones de la ocupación de la isla no han sido comunicadas oficialmente por las autoridades de Marruecos, pero los gendarmes involucrados afirmaron formar parte de una operación antidroga. A pesar de ello, ciertos sucesos pudieron estar detrás de las acciones marroquíes:

La reclamación marroquí de los territorios españoles en África.«Rabat vincula la solución del conflicto a su reclamación sobre Ceuta y Melilla.» 24 de septiembre de 2002. ABC. Consultado el 1 de mayo de 2008. El apoyo del gobierno español al censo de saharauis realizado por la MINURSO y al plan para solucionar el contencioso del Sáhara Occidental, lo que el nuevo rey consideró como la «traición de Aznar». Los acuerdos pesqueros y su cancelación. Marruecos solicitaba prácticamente la misma remuneración económica por faenar en sus aguas (90 millones de euros al mes), pero reduciendo el 80% de buques y cambiando la forma de contratación de estos.

Se trató de solucionar las relaciones por vía diplomática: primero, Marruecos envió a dos ministros tras la declaración de Aznar, según la cual la cancelación de los acuerdos pesqueros «traería consecuencias»; y también por parte española, entre las que destacan la visita del entonces líder de la oposición José Luis Rodríguez Zapatero.

Cronología de la ocupación de la isla En la mañana del 11 de julio de 2002, un grupo de marinos marroquíes al mando de un suboficial perteneciente a la dotación de un patrullero desembarcaron en la isla y colocaron dos banderas de Marruecos. Una patrullera de la Guardia Civil se percató de los hechos y decidió acercarse para investigar. Tras enviar una zodiac para desembarcar y advertir a los que allí se encontraban que debían retirarse, los marinos marroquíes espetaron a los agentes españoles: «Marchaos de aquí, esto no es tierra española». En ese momento se produjo una breve pero tensa discusión que quedó zanjada cuando los marroquíes encañonaron con sus AK-47 a los españoles y amenazaron con dispararles «por error». Los agentes españoles, armados únicamente con sus pistolas reglamentarias, se retiraron y comunicaron el incidente a su base.«Operación Romeo-Sierra: recuperar Perejil.» FAM-Fuerzas militares del mundo nº1, septiembre de 2002.

La razón esgrimida por los marroquíes fue la participación en una operación antidroga: la isla de Perejil fue utilizada durante algunos años como refugio de piratas y contrabandistas. Desde Rabat (capital de Marruecos) se informó esa misma noche que el islote no sería abandonado, puesto que «pertenece a Marruecos». 12 de julio: la recién nombrada ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, confirma a los medios que ha mantenido una conversación con su homólogo marroquí, Mohamed Benaissa, y se muestra confiada en que dicha conversación «ayude a dar una solución satisfactoria» a la crisis. 13 de julio: la UE se manifiesta por primera vez en favor de España y presiona a Marruecos para que abandone la ocupación. El primer ministro marroquí, Abderramán Yusufi, promete buscar una solución «muy rápida» al asunto. 14 de julio: en un contundente comunicado, la presidencia danesa de la UE exige a Rabat que «retire inmediatamente sus tropas», al tiempo que expresa su «total solidaridad con España». 15 de julio: la crisis con Marruecos es objeto de discusión en el Debate sobre el Estado de la Nación. Por su parte, la OTAN califica la ocupación marroquí de «gesto inamistoso» y exige la restitución del statu quo a Rabat. 16 de julio: Marruecos sustituye la docena de marinos, que inicialmente irrumpieron en la isla, por un destacamento de Infantería de Marina de la Base de Alhucemas. Por su parte, España refuerza sus tropas en las ciudades de Ceuta y Melilla por unidades de la Guardia Civil, y la Armada moviliza entre otras la fragata F-101 Álvaro de Bazán y anuncia la retirada indefinida de su embajador en Rabat. España exige que las tropas marroquíes abandonen la isla antes de las 02:00 de la madrugada (hora de Marruecos) del día siguiente. 17 de julio: a las 6:17 (4:17 de la madrugada en Marruecos), dos horas después de expirar el ultimátum dado por España a Marruecos para que procediera al repliegue militar, comienza la operación denominada Romeo-Sierra para desalojar a los invasores, con el reconocimiento de la zona por diversos medios terrestres y aéreos, entre los que se encontraban las cámaras de vigilancia del Estrecho del Mando de Artillería de Costa del Ejército de Tierra y una patrulla de la Infantería de Marina española. A continuación, se inició la operación de asalto aéreo propiamente dicha, ejecutada por el Ejército de Tierra en su totalidad, con la entrada sobre la isla de un helicóptero HU-10 del Ejército de Tierra (ET), que actuó como «señuelo», lanzando mensajes en los que se conminaba a los ocupantes de la isla a abandonarla; con esta acción se perseguían dos objetivos: por un lado, distraer la atención marroquí en dirección contraria a la del punto del asalto; por otro, valorar la capacidad de respuesta marroquí, para llevar a cabo una acción proporcionada contra ellos. Al no obtenerse respuesta, asaltan la isla los miembros del Mando de Operaciones Especiales del ET junto con miembros de la Unidad de Operaciones Especiales de Infantería de Marina (UOE) a bordo de helicópteros HT-27 «Cougar» de las FAMET. La acción se salda con la recuperación del islote por parte del Ejército de Tierra y la entrega a la Guardia Civil de las tropas marroquíes, que fueron devueltas esa misma tarde a Marruecos a través del paso del Tarajal. Una hora antes del inicio de la operación militar, se cerraron al tráfico aéreo los aeropuertos de Jerez y Melilla. 18 y 19 de julio: se suceden las declaraciones a ambos lados del estrecho de Gibraltar. Desde España, la ministra Palacio insiste en que hay que volver al statu quo y acusa a Marruecos de actuar de «manera hostil». Desde el reino alauí, Benaissa dice que no volverán al islote pero que España debe abandonarlo «inmediatamente» y deja caer el tema de Ceuta y Melilla como asunto pendiente entre ambos países. 20 de julio: EE UU. intensifica su mediación en el conflicto y a última hora de la tarde del sábado anuncia un entendimiento, que confirman poco después los gobiernos de España y Marruecos. Las tropas españolas recogen la bandera y abandonan la isla. 21 de julio: la ministra española de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, viaja a Rabat para reunirse con su homólogo marroquí, Mohamed Benaissa, y firmar el acuerdo. La reunión es aprovechada también para tratar otros asuntos concernientes a las relaciones diplomáticas entre ambos países.

Operación Romeo-Sierra El desalojo de la isla de Perejil fue realizado mediante la Operación Romeo-Sierra para devolver la isla de Perejil a su estatus anterior.

El desalojo constituyó el primer incidente armado que involucró a España tras el retorno de la democracia, la primera vez que entraron en combate fuerzas españolas después de las operaciones en la antigua YugoslaviaAA.VV. «Bautizado en combate», n.º 287 de Avión Revue, Motor Press Ibérica, Madrid, 2006 y la primera intervención desde la unificación de los tres ejércitos librada en el .

El 17 de julio, componentes del Mando de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra tomaron tierra en el islote y detuvieron a las tropas marroquíes, entregándoselas a los Miembros de la Unidad de Operaciones especiales del Cuerpo de Infantería de Marina de la Armada Española.

Al día siguiente llegaron legionarios desde Ceuta e impidieron que descendieran a tierra algunos marroquíes que trataban de llegar a la isla con al menos una pequeña embarcación particular.

Los soldados marroquíes capturados fueron devueltos por la frontera de Ceuta y, pocos días después, se firmó un acuerdo entre España y Marruecos, por el que se decidió volver al statu quo anterior. Las tropas españolas abandonaron el islote, que quedó deshabitado de nuevo.

Preliminares thumb|225px|Mapa de Ceuta, con el islote de Perejil a la izquierda

Los dirigentes españoles llevaban estudiando emprender una operación militar tras varios incidentes en la isla de Perejil, con la ocupación del islote por parte de marinos marroquíes que no dudaron en expulsar a punta de fusil a los guardias civiles españoles que, habiéndose percatado de los hechos a las pocas horas, se habían aproximado para advertir a los marroquíes de que debían desalojar el islote,«Operación Romeo-Sierra: recuperar Perejil», FAM-Fuerzas militares del mundo n.º 1, septiembre de 2002. la colocación de dos banderas de esa nacionalidad, el cambio de aquellos por infantes de marina, la intención de levantar estructuras estables y, el día 16 de julio, la convocatoria de la prensa internacional a una visita al islote.

Ya desde el mismo día 11, horas después de conocerse la noticia de la ocupación, llevaban en alerta elementos del GOE (Grupo de Operaciones Especiales) III. Incluso el día 14 se ordenó preparar el asalto, pero la operación fue cancelada con todo el equipo listo en los helicópteros.

Esta ocupación militar por parte de Marruecos es difícil de entender, dado que el valor estratégico de la isla ya ha desaparecido con los nuevos medios militares y su valor económico siempre ha sido nulo. Por ello este hecho debe enmarcarse dentro de la reclamación de los territorios españoles en África por parte de Marruecos, que, junto con el precedente de la ocupación marroquí del Sáhara Occidental, decidieron al Gobierno de España a emprender una medida de fuerza limitada que expulsara al ejército marroquí de la isla.

Objetivos de la operación

Fuese cual fuese la operación planificada, debía cumplir cuatro objetivos: Devolver el islote al estatus anterior a la llegada de los gendarmes de una forma firme y decidida. Permitir la libertad de maniobra para el Gobierno español. Evitar una escalada de tensiones que desembocara en una crisis de alto nivel (la que requiere el uso de las armas). Ofrecer una salida honrosa al Gobierno marroquí.

Tres fueron las alternativas propuestas: Continuar con la presión diplomática. Emprender una acción militar limitada seguida de una vuelta al estado actual. Responder con dureza pese a llegar a una situación de grado medio o alto.

La segunda fue la elegida, pese a la controversia existente y que continuó después.

El dispositivo fue levantado por miembros de los tres ejércitos:

El Ejército de Tierra debía llevar a los miembros de Operaciones Especiales y a los del Tercio de la Armada hasta el islote y tomarlo sin pérdida de vidas (tenían prohibido abrir fuego si no eran atacados directamente, por muchos disparos que oyeran). La Armada debía bloquear a todos los buques marroquíes, coordinar la operación desde el buque de mando Castilla (L-52) y participar en la toma del islote. El Ejército del Aire cubriría a todos los hombres, navíos y aeronaves participantes de una posible reacción marroquí.