El distrito de Cañazas es una de las divisiones que conforma la provincia de Veraguas, situado en la República de Panamá. Con su lema "La tierra del Oro" Cañazas se distingue entre los distritos de la Provincia de Veraguas por ser el tercero de mayor pujanza comercial, apoyado en las actividades agrícolas, ganaderas, la minería, las comunicaciones y la generación de energía eléctrica.

Geografía

Altitud, media 205 msnm, Latitud 8.13333, Longitud -80.70000

Clima El clima de Cañazas ha variado mucho en los últimos años y se mantiene variable. Durante la estación lluviosa se manifiesta agradable y fresco. Durante la estación seca la frescura se acentúa gradualmente durante los meses de diciembre, enero y febrero. Es común ver neblina y bajareque durante la madrugada y las primeras horas de la mañana. La temperatura media anual se encuentra en 25.1 °C. La precipitación es de 3207 mm al año.

Orografía Atravesado por la cordillera central está el distrito de Cañazas, en el laberinto alto y montañoso de Veraguas; él pueblo de Cañazas esta asentada sobre un valle rodeado de cerros y montañas, entre los que destacan el Cerro Viejo y Cerro San Javier. Su cumbre más elevada la ostenta el Cerro Mejaipe o Mejai con 6,000 pies de altura, medido por el geodésico venezolano Jaime Medina. Siguen en importancia Cerro Virigua, Pan de Azúcar, Horqueta, Picacho, Peña del Cristo, Cobrizo, Cerro Viejo, el Cerro San Javier, Sogo, Guacamaya, Gavilán, Cerro Pelón, el Cerro Alto la mina y otros.

Hidrografía La conforman principalmente los ríos Cañazas, San Pablo y Corita.

Los aspectos hidrográficos de Cañazas están relacionados con la presencia y dominio de la cordillera central.

En general la hidrografía, así como toda la red conformada por todos los grandes ríos, riachuelos y cauces superficiales.

El distrito de Cañazas se reparte su territorio entre dos cuencas hidrográficas: Cuenca del río San Pablo que se encuentran en la vertiente oeste, destacando en esta la cuenca del río Cañazas.

La red hidrográfica se caracteriza por tener cursos de agua de gran trayecto, al ser ríos que deben salvar fuertes desniveles y alcanzan mucha velocidad.

Entre estos ríos podemos mencionar el río Oí, el Tabaquí, el Piedra, el Tebé, el Vale, etc. En la vertiente del este destacan el río Higuí y la cuenca del río Corita.

Ubicación Ubicada en la región noroeste de la Provincia de Veraguas, la cordillera central que atraviesa el distrito, generando un relieve agreste en la región norte y multiplicidad de llanuras fértiles en la región sur del distrito.

Población Cañazas tiene una población de 20 mil habitantes, según el Censo de 2010. Límites Los límites del Distrito de Cañazas son:

• Al Norte: con la comarca Ngobe Bugle

• Al Sur: con los distritos de Las Palmas, La Mesa y Santiago

• Al Este: con los distritos de San Francisco y Santa Fe.

• Al Oeste: con el distrito de Las Palmas y el distrito de Ñurun de la Comarca Ngobe Bugle. Toponimia Según cuentan las personas, el nombre de Cañazas proviene de la gran abundancia de montañas de bambú delgado y silvestre que existían en el lugar a la llegada de los primeros exploradores españoles en 1757 y que regionalmente se conoce con el nombre de cañaza. Historia El sitio del actual poblado de Cañazas fue descubierto y establecido en 1757 por los primeros exploradores españoles que llegaron a estas tierras con el gobernador de Tierra Firme. Según Pedro J. Mérida, Cañazas fue fundada a instancias del gobernador de Tierra Firme, Don Manuel Montrano en 1757, con el nombre de San Francisco Javier de Cañazas.

Como quiera que los españoles establecieron la costumbre de poner nombres a los lugares a los que llegaban teniendo en cuenta el nombre del santo correspondiente al día en que arribaban, este lugar fue bautizado como San Francisco Javier de Cañazas, porque llegaron precisamente el 3 de diciembre, cuando se celebra la fiesta de este santo.

En 1783, los indios atacaron y devastaron la población de Cañazas, así como otros pueblos de Veraguas y Chiriquí.

La primera escuela que se estableció en Cañazas inició sus labores en 1853. En 1912 se procedió a la construcción de la torre y el templo, y fue don Juan Bautista Brea la persona que más se interesó en estos trabajos. Hoy día, se cuenta con una torre nueva y una iglesia totalmente remozada, después de la caída de la torre vieja. El 16 de agosto de 1963 se inauguró el trayecto para vehículos desde la vía Panamericana hasta Cañazas. El 28 de diciembre de 1971, el general Omar Torrijos Herrera firmó el contrato para la construcción de asfalto de la carretera hacia Cañazas. El 11 de mayo de 1974 se inauguró la obra, y estuvieron presentes el presidente Demetrio Basilio Lakas y el ministro de Obras Públicas de esa época, Edwin Fábrega. El honor de corte de la cinta se le concedió a Pedro J. Mérida, insigne ciudadano del distrito de Cañazas.

Creación del Distrito Cañazas fue creado como distrito parroquial el 12 de septiembre de 1855, mediante acto en el que se legaliza la división territorial, donde la Asamblea Constituyente del Estado Federal de Panamá dispuso la creación de siete departamentos: Coclé, Colón, Chiriquí, Fábrega, Herrera, Los Santos y Panamá. El nombre de Fábrega fue dado en ese entonces a la Provincia de Veraguas hasta 1886 eliminándose el nombre de Fábrega que se le había dado a Veraguas.

Convirtiéndose Cañazas en distrito, al igual que la ciudad de Santiago como cabecera del departamento de Veraguas; y con ellos los pueblos de Atalaya, Calobre, Herrera (actual Santa Fe), La Mesa, Montijo, Las Palmas, Ponuga, Rio de Jesús, San Francisco, Soná y Tolé. Estas disposiciones quedaron impresas en la Ley de Demarcación de Límites del 8 de septiembre de 1855, la cual fue firmada por el Presidente de la Asamblea Constituyente, Don José Fábrega Barrera y el Diputado, Don Manuel Morro.

Combate de Cañazas En el contexto de la Guerra de los mil días, Cañazas como un pueblo de relevante importancia en la provincia de Veraguas, no quedó exenta del teatro bélico de la época. Con resultado de una victoria importante para las fuerzas liberales por allá por 1902.

Cuenta la historia que después de la batalla de Vueltas Largas en Santa Fe, un general colombiano apellidado Grueso regresó derrotado con sus soldados hacia Santiago de Veraguas, desde donde dispuso enviar una guarnición de conservadores al mando del teniente Palacio para que acampara en Cañazas. Otra guarnición fue enviada a La Mesa al mando del general Obregón.

El choque entre liberales y conservadores en Cañazas, tuvo lugar en el llano del cementerio, donde se libró un combate que duro aproximadamente dos horas. En este corto enfrentamiento conocido como el Combate de Cañazas tuvo sus efectos sanguinarios y despiadados en la cual se impuso la habilidad de los liberales.

Las fuerzas liberales conocedoras de Cañazas era un enclave de destacados y ricos conservadores y de que el general Grueso había enviado tropas a dicho lugar; marcharon al mando de los comandantes Antonio Cabrera y Martin H. Buitrago a persuadir dicha afrenta. Al sitiar los liberales a las fuerzas conservadoras en el llano del cementerio y sin mediar palabras abrieron fuego contra ellos sin saber que por el camino real entre Santa Fe y Cañazas avanzaba un regimiento formado por 120 hombres al mando del general Victoriano Lorenzo y el general Heliodoro Vernaza, acompañados también por los señores Aníbal y Genaro Vernaza.

Al tomar los liberales a los conservadores por sorpresa, estos últimos no tuvieron oportunidad de organizarse y el teniente Palacio luego de 2 horas de combate, al ver que eran inferiores en cantidad de combatientes y debido a las bajas y heridos que tuvieron, dio la orden de retirada en dirección al sitio denominado San Isidro con destino a La Mesa, para reagruparse con las tropas del Gral. Obregón.

También participaron en la batalla de Cañazas el teniente abanderado Lázaro Mejía, colombiano y el sargento Basilio Morales, también colombiano.

Durante la refriega murieron Efraín Isaac, hermano de Jorge Isaac (autor de la famosa novela María), también murieron Carmen Castillo y otro señor de apellido Díaz. Resultó herido Don Juan Bautista Castillo “Don Tita”.

En esos tiempos ejercía las funciones de cura párroco de Cañazas el reverendo padre Policarpo Puga y de alcalde don Lupercio Ladrón de Guevara.

El engaño fue un arma común entre liberales y conservadores; y válidos de ese engaño cometieron actos delictivos y perversos.

Los pacíficos habitantes de Cañazas y otros pueblos veragüenses se vieron obligados a huir y esconderse en las montañas y allí hambrientos regresaban cuando pasaba el vandalismo.

Tanto liberales como conservadores que entraban y salían en forma desordenada, cometían actos vandálicos en los pueblos indefensos de Cañazas, Santa Fe, Las Palmas y La Mesa.

La Provincia de Veraguas formó parte activa en la lucha entre liberales y conservadores, que dejaron por todas partes saldo de muertos, desolación, luto, dolor y salvajismo en algunos distritos como: San Francisco, Santa Fe, Cañazas, Soná y Santiago. La Guerra de los Mil Días tuvo su mayor escenario en el interior del país, registrando pérdidas personales y materiales debido a las sangrientas contiendas.

Gesta Patriótica del 11 de noviembre de 1903 en Cañazas. Según la tradición oral le correspondió a don Albino Águila anunciar a los cañaceños: “¡somos libres, somos libres, Panamá se independizo de Colombia!”.

Cuenta la historia que don Albino Águila, un comerciante Cañaceño que se encontraba en Santiago de Veraguas el 9 de noviembre de 1903 haciendo sus correrías y compras habituales, presenció la gesta separatista del 9 de noviembre en Santiago; quedándose a celebrar la misma; razón por la cual emprendió su viaje de regreso a Cañazas a lomo de su caballo el día 10 de noviembre para traer la noticia a los cañaceños del movimiento emancipador que había presenciado.

Hay que señalar que en aquella época debido al abandono en que se encontraba el Departamento de Panamá de manera general, no había vías de acceso que permitieran un fácil traslado de un punto a otro de la geografía nacional y mucho menos la ruta entre Cañazas y Santiago, la cual se realizaba a lomo de bestia pasando entre algunos pueblos por Calabacito y San Marcelo, y tardaba alrededor de 24 horas.

Fue entonces cuando don Albino Águila a lomo de su caballo, a todo galope y todo enlodado, bajo una densa neblina de la mañana del 11 de noviembre de 1903 hace su entrada al pueblo de Cañazas por el llano del Corozal y gritando como un demente “¡somos libres, somos libres, Panamá se independizó de Colombia!”.

Según Pedro J. Mérida al enterarse en Cañazas los grandecitos del pueblo decidieron reunirse con don Albino Águila, y al corroborarse la noticia, entre repiques de campanas, quema de cohetes y el griterío de alborozo general, se coreaban vivas a la patria y la célebre frase de don Albino Águila “¡Somos libres, somos libres, Panamá se independizó de Colombia!”.

A pesar de que las autoridades tanto civiles como militares de la época obedecían a intereses estrictamente colombianos y eran quienes poseían las armas, el pueblo Cañaceño no se amilanó, se llenó de valor y se volcó a las calles a celebrar con euforia por la independencia de Panamá de Colombia en un claro acto de desafío a las autoridades pro colombianas de la época. Era el alcalde de Cañazas en esos días don Lupercio Ladrón de Guevara.

Los cañaceños festejaron con entusiasmo porque existían las esperanzas de nuevos y mejores días para los panameños; ya que nos encontrábamos en el olvido y bajo el yugo colombiano. Mientras el pueblo lleno de júbilo celebraba, los grandecitos de Cañazas reunidos en pleno, redactaron y firmaron un documento por medio del cual el pueblo Cañaceño se unía a la gesta de adhesión de la separación de Panamá de Colombia del 3 de noviembre de 1903.