miniaturadeimagen|Un soldado estadounidense está de guardia cerca de un pozo de petróleo en llamas en el yacimiento petrolífero de Rumaila, Irak, abril de 2003 La política exterior de los Estados Unidos en el Medio Oriente tiene sus raíces ya en las guerras berberiscas en los primeros años de la existencia de los Estados Unidos, pero se volvió mucho más expansiva después de la Segunda Guerra Mundial. La política estadounidense durante la Guerra Fría intentó evitar la influencia de la Unión Soviética apoyando regímenes anticomunistas y respaldando a Israel contra los países árabes patrocinados por la Unión Soviética. Los Estados Unidos también reemplazaron al Reino Unido como principal patrocinador de seguridad de los estados del golfo Pérsico en los años 60 y 70, trabajando para garantizar un flujo estable de petróleo del Golfo. Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, la política de EE. UU. ha incluido un énfasis en la lucha contra el terrorismo. Los Estados Unidos tienen relaciones diplomáticas con todos los países de Medio Oriente, excepto Irán, cuya revolución iraní trajo al poder un régimen incondicionalmente antiamericano. Las prioridades recientes del gobierno de los EE. UU. en Oriente Medio han incluido la resolución del conflicto árabe-israelí y la limitación de la proliferación de armas de destrucción masiva entre los estados regionales.
Historia miniaturadeimagen|El oficial naval estadounidense Stephen Decatur aborda una lancha tripolitana durante la Primera Guerra Berberísca, 1804 La relación de los Estados Unidos con el Medio Oriente antes de la Primera Guerra Mundial fue limitada, aunque existían vínculos comerciales incluso a principios del . El presidente Andrew Jackson estableció lazos formales con el sultán de Mascate y Omán en 1833. (El sultán vio a los EE. UU. como un posible equilibrio para la abrumadora influencia regional de Gran Bretaña). Las relaciones comerciales se abrieron entre EE. UU. y Persia en 1857, después de que Gran Bretaña persuadió al gobierno persa no ratificar un acuerdo similar en 1851. En comparación con las potencias europeas como Gran Bretaña y Francia que habían logrado colonizar casi toda la región del Medio Oriente después de derrotar al Imperio otomano en 1918, Estados Unidos era "popular y respetado en todo el Medio Oriente". De hecho, "los estadounidenses fueron vistos como personas buenas, no contaminadas por el egoísmo y la duplicidad asociados con los europeos". Los misioneros estadounidenses trajeron medicina moderna y establecieron instituciones educativas en todo el Medio Oriente. Además, los Estados Unidos habían provisto a Oriente Medio ingenieros petroleros altamente calificados. Por lo tanto, hubo algunas conexiones entre los Estados Unidos y el Medio Oriente antes de la Segunda Guerra Mundial.
Otros ejemplos de cooperación entre los Estados Unidos y el Medio Oriente son el Acuerdo de la Línea Roja firmado en 1928 y el Acuerdo petrolero angloamericano firmado en 1944. Ambos acuerdos eran jurídicamente vinculantes y reflejaban un interés estadounidense en el control de los recursos energéticos del Medio Oriente, es decir, petróleo, y además reflejó un "imperativo de seguridad estadounidense" para evitar la (re) emergencia de un poderoso rival regional ". El Acuerdo de la Línea Roja había sido "parte de una red de acuerdos celebrados en la década de 1920 para restringir el suministro de petróleo y garantizar que las principales empresas [principalmente estadounidenses] ... pudieran controlar los precios del petróleo en los mercados mundiales". El acuerdo de la Línea Roja rige el desarrollo del petróleo de Medio Oriente durante las próximas dos décadas. El Acuerdo Angloamericano del Petróleo de 1944 se basó en negociaciones entre los Estados Unidos y Gran Bretaña sobre el control del petróleo de Medio Oriente. A continuación se muestra lo que el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt tenía en mente para un embajador británico en 1944: El petróleo persa ... es tuyo. Compartimos el petróleo de Irak y Kuwait. En cuanto al petróleo de Arabia Saudita, es nuestro.
Egipto
Relaciones bajo Gamal Abdel Nasser Las varias administraciones estadounidenses generalmente se opusieron al gobierno del presidente Gamal Abdel Nasser (entre 1954-1970). Nasser emprendió varias reformas con el fin de modernizar la sociedad egipcia, entre ellas la construcción de la presa de Aswan. Nasser acudió al Banco Mundial para financiar su proyecto, cuya construcción excedía un billón de dólares. En 1955 el Banco Mundial aprobó el préstamo con participación estadounidense y británica quienes impusieron condiciones especiales al gobierno de Nasser pero en julio del 1956 el gobierno estadounidense abruptamente retiró su oferta al préstamo.
El 26 de julio de 1956 el gobierno de Nasser decidió nacionalizar el canal de Suez, provocando la crisis de Suez; un ataque militar y la invasión de Egipto por una alianza por los gobiernos de Reino Unido, Francia e Israel. Estados Unidos, bajo el presidente Eisenhower, condenó el ataque y exigió que sus aliados concluyeran sus acciones en territorio egipcio.
Después de la crisis de Suez, las relaciones cada vez más fuertes entre Egipto y la Unión Soviética, así mismo la rivalidad entre EE.UU y URSS en la región, EE.UU aplicó una política conocida como la doctrina de Eisenhower en 1957, creada para autorizar el despliegue de fuerzas estadounidenses para proteger la independencia de países del Medio Oriente bajo amenaza militar por cualquier nación controlada por el comunismo international.
Relaciones bajo Anwar Sadat Anwar Sadat remplazó a Nasser como presidente de Egipto de 1970-1981 después de la muerte de Nasser. Una de sus prioridades principales era reformar la economía heredada de las políticas de Nasser. Dicho cambio conllevó a Sadat hacer un gran esfuerzo para cambiar la política extranjera de Egipto tanto como sus relaciones con EE. UU. Sadat limitó relaciones con la URSS y expulsó 20000 soviéticos militares en julio de 1972, pero no fue suficiente para lograr un acercamiento con el gobierno estadounidense.
La guerra de Octubre 1973, también conocida como la guerra de Yom Kipur, fue el evento que alentó las relaciones entre Egipto y EE. UU. La invasión de territorio israelí por Egipto y Siria demostró a EE.UU que el poder militar de Israel no era obsoleto en la región, instigando la diplomacia entre Egipto y EE. UU. Los estadounidense, en conjunto con los soviéticos, organizaron un armisticio entre Egipto e Israel y, después, entre Siria e Israel.
Bajo el mandato de Sadat, EE. UU. bajo la administración de Jimmy Carter (1977-1981) sirvió como intermediario entre Egipto e Israel en lo que culminó en los acuerdos de paz conocidos como los Acuerdos de Camp David, firmados el 17 de septiembre de 1978. Estos acuerdos normalizaron las relaciones entre ambos países, pero también facilitó el cambio de bando en la política regional de la Guerra Fría respecto a Egipto para convertirse en un estado cliente de EE.UU en comparación a la política de Nasser y la alianza egipcia con la Unión Soviética.
Relaciones bajo Hosni Mubarak Hosni Mubarak (1981-2011) sucedió a Sadat después de su asesinato como presidente de Egipto. Los acuerdos de Camp David limitaron y aislaron a Egipto como potencia árabe regional, limitando la política exterior egipcia en la región mayoritariamente con EE. UU. e Israel.
Durante la década de 1980, Egipto recibió $2.2 billones por año en asistencia económica de EE. UU., convirtiendo a Egipto en el segundo país receptor de ayuda estadounidense en la región, después de Israel. Las fuerzas armadas de Egipto también fueron reconstruidas a la imagen estadounidense, el estado egipcio se endeudó gracias al equipo avanzado que recibía de EE. UU. Asistencia e intereses estadounidenses dominaban tanto la política exterior egipcia que críticos de Mubarak alegaban el país se convertía en un “Egipto estadounidense”.
Irak
De la década de 1980 a 2001 La política extranjera estadounidense se consolida en Irak desde finales de los 1970 en adelante. Anteriormente Irak sufrió una serie de golpes de estado militares entre los años 1950 y los 1970 hasta que Sadam Huseín logró consolidar el control del país en la década de los 1970. Estados Unidos apoyó a Irak bajo mando de Sadam Huseín en la guerra contra Irán como política de contención contra el nuevo régimen revolucionario de Irán, a pesar de las graves violaciones de derechos humanos cometidos por Husein, en particular contra los kurdos en la región del norte del país.
Política extranjera con Irak cambió a partir de la invasión iraquí de Kuwait en agosto de 1990 y la respuesta de EE. UU. hacia la invasión que tomó la forma de la primera guerra del golfo, también conocida como “Operación Tormenta del Desierto”. El presidente estadounidense George Bush (padre) justificó dicha operación al enfatizar que EE. UU. tenía una obligación moral en la liberación de Kuwait ante la agresión iraquí, pero parecido al temor estadounidense durante la guerra entre Irán e Irak, intereses estadounidenses estaban en la protección de los recursos petroleros en la región y salvaguardar los países árabes del golfo pérsico tanto de agresión iraní como iraquí. Sanciones, instigadas por EE. UU. a través de la ONU perduraron toda la década de los 1990 y causaron la muerte de más de un millón de civiles, de los cuales medio millón se presume fueron menores de edad.
La operación comenzó a partir del vencimiento del plazo de las Naciones Unidas, el 15 de enero de 1991, para que Husein retirara sus tropas de Kuwait. La operación duró cuarenta y dos días. El presidente Bush declaró la liberación de Kuwait el 27 de febrero de 1991. Ésta operación causó decenas de miles de muertos y miles de millones de dólares en destrucción de propiedad. No hay cifra exacta para contar las muertes iraquíes por la guerra, unos sugieren un rango entre 10000 y 100000 muertos, con 82000 soldados iraquíes y 7000 civiles, sin contar los muertos durante la revuelta interna provocada por la guerra.
Irán
De la Segunda Guerra Mundial a 1979 El objetivo principal de EE. UU. al terminar la Segunda Guerra Mundial era la contención de la Unión Soviética y prevenir la expansión de su influencia en la región. Irán, uno de los países de Medio Oriente que no solo compartía frontera con la URSS pero también codiciado por las potencias europeas por su riqueza en petróleo y su posición geopolítica en la región, también se convirtió en prioridad para Estados Unidos comenzando con la administración del presidente Harry Truman.
En la década de los 1940, EE. UU., como nueva influencia en Irán, apoyaba cualquier facción que se oponía a los intereses soviéticos y asesores estadounidenses desarrollaron vínculos con las fuerzas armadas iraníes. Mientras que Gran Bretaña había establecido alianzas con los grandes terratenientes y las tribus poderosas, a su vez la URSS respaldaba las actividades del partido izquierdista Tudeh.