thumb|250px|right|Ossian, bardo celta relacionado con el prerromántico James Macpherson, pintado por François Pascal Simon Gérard. thumb|El joven prodigio Thomas Chatterton, uno de los precursores del Romanticismo El prerromanticismo fue un movimiento literario que se desarrolla en Europa principalmente en el último tercio del y cuyo ocaso transcurre en las últimas décadas de la centuria, cuando se ve sustituido por el Romanticismo, en total oposición al Neoclasicismo, principal estética de la Ilustración.

Durante el triunfan en Europa las ideas clásicas francesas del siglo anterior (Neoclasicismo). Mas, a la vez, se va forjando en varios países una reacción de signo radicalmente contrario.

Características del Prerromanticismo thumb|250px|Atala en la tumba, de Anne-Louis Girodet-Trioson (Musée du Louvre, París). En el Prerromanticismo se dan los siguientes caracteres, que lo separan del Neoclasicismo: Afirma el predominio del sentimiento frente a la razón. En sus obras, los escritores expresan sus sentimientos más tristes y exaltados. Rechazan las "reglas", aunque algunos escritores prerrománticos las aceptan. Frente a la naturaleza arreglada y tranquila típica de los escritores neoclasicistas, los prerrománticos y más tarde los románticos prefieren lugares esotéricos y misteriosos, como cementerios, escenas nocturnas, tormentas, apariciones de fantasmas, etc. Literatura individualista/intimista

Como ejemplo de documento prerromántico, ofrecemos un pasaje del enciclopedista francés Denis Diderot, que en el año 1760, escribió:

¿Qué necesita el poeta? ¿Una naturaleza bárbara o cultivada, tranquila o tormentosa? ¿Preferiría la belleza de un día puro y sereno al horror de una noche oscura, donde el mugido de los vientos se mezcla por intervalos al murmullo sordo y continuo del trueno lejano, y donde se ve el relámpago inflamar los cielos sobre nuestra cabeza? ¿Preferirá un estanque a una catarata que se quebranta y rompe entre los peñascos, estremeciendo al pastor que la oye lejos, apacentando su rebaño en la montaña? ¿Cuándo veremos nacer poetas? Después de grandes desastres y grandes desdichas, cuando los pueblos comiencen a respirar, y las imaginaciones excitadas por espectáculos terribles, se atrevan a pintar cosas que ni siquiera podemos concebir los que no hemos sido testigos de ellas.

El Prerromanticismo en Europa

En Francia y esfera francófona thumb|Jean-Jacques Rousseau, por Maurice Quentin de La Tour.

Jean-Jacques Rousseau (1712-1778), natural de Ginebra, es uno de los primeros escritores prerrománticos y tuvo un gran influjo en toda Europa.

Su nacimiento costó la vida a su madre. Su padre abandonó Ginebra debido a una querella y dejó a su hijo bajo la tutela de un pastor protestante, llamado Lambercier. En 1728 fue acogido en la familia de la señora de Warrens, en Annency, donde es bautizado y convertido al catolicismo.

Rousseau afirma en su discurso Sobre el origen de la desigualdad entre los hombres (1755) que la civilización ha envilecido al hombre. Pretende que vuelva al estado primitivo, al hombre natural en su esencia. En su novela Emilio o la Educación (1762), de carácter pedagógico y sentimental, expone cómo debe educarse al hombre en ese ideal de sencillez. Es deísta y cree en la bondad primitiva del hombre.

En su obra La nueva Eloísa, novela que subtitula Cartas de dos amantes que habitan en una ladera al pie de los Alpes, se hallan todos los aspectos que han de dar lugar al posterior Romanticismo: una exaltada pasión amorosa cuya acción transcurre en un paisaje melancólico.

Ensueños de un paseante solitario, donde enfrenta su sentimentalismo con la Naturaleza, y Confesiones, son obras de su última época.

Jacques-Henri Bernardin de Saint-Pierre (1737-1814), autor de la célebre novela Pablo y Virginia, idilio que transcurre en la isla de Santa Elena, en la que se puede apreciar con claridad su ideología rousseauniana. Louis-Sébastien Mercier (1740-1814), discípulo de Rousseau, quien inventa el costumbrismo literario francés con su Tableau de Paris, indaga en la ficción científica con su ucronía L’An 2440 y promueve una ruptura con la tragedia neoclásica francesa con su Essai sur l'Art Dramatigue, en que defiende la creación de un teatro nacional vivo y atento a la sociedad actual, la vida cotidiana y cuyo destinatario sea el pueblo común. Madame de Staël (1766-1817), parisina de nacimiento pero suiza de origen y apasionada de Rousseau, compuso un estudio fundamental para la introducción del Romanticismo en Francia, De l'Allemagne (1810), que Napoleón ordenó buscar y destruir y provocó su exilio. Escribió numerosas novelas sentimentales y fue una de las precursoras del feminismo; sobresalió como crítica literaria. François-René de Chateaubriand (1768-1848) reivindicó el espíritu de la Edad Media y el cristianismo, tan marginados por los philosophes de la Ilustración, en su apología El genio del Cristianismo, compuso novelas donde la naturaleza juega un papel importante como Atala y René, e insistió en la subjetividad y trascendencia del ego artístico elaborando una larga y famosa autobiografía, las Memorias de ultratumba. Étienne Pivert de Senancour (1770-1846), autor de la novela epistolar Oberman (1804). El barón Auguste Creuzé de Lesser (1771-1839) revitalizó la narrativa medieval al refundir en un largo poema épico culto todo el ciclo artúrico, el Amadís de Gaula y el Cantar de Roldán, evocando además en otras obras suyas el Romancero y el Cantar de mio Cid.

En Gran Bretaña thumb|Edward Young. Inglaterra es considerada la cuna del Romanticismo; pero como sostiene el filósofo inglés Isaiah Berlin en Las raíces del romanticismo Alemania tenía las condiciones necesarias para que fuera esta y no Inglaterra la que diera origen a este movimiento; al igual que el Renacimiento había surgido en Italia, el Barroco en España o el Neoclasicismo en Francia, el Romanticismo surgió en Alemania.

Los escritores más importantes de este movimiento en Inglaterra son: Allan Ramsay (1686-1758), que coleccionó numerosas baladas de amor y de francachela que se convertirán muy pronto en un arsenal de temas románticos medievales generalizados entre el pueblo. James Thomson (1700-1748), quien redescubre la inocencia de la naturaleza salvaje y de la vida rural en libertad a los poetas británicos a través de su poema Las Estaciones. Richard Hurd (1720-1808), quien en sus Cartas sobre la caballería y lo novelesco (1762) preanuncia el movimiento romántico. James Macpherson (1736-1796), que publicó Poemas gaélicos, atribuyéndolos a un supuesto poeta celta de los siglos y llamado Ossian. En ellos exaltan los sentimientos primitivos (el amor y la venganza) con gran lirismo. Más tarde, se supo que todo era una invención de Macpherson, aunque su influjo en toda Europa, y más aún en la escuela romántica, ya se había cumplido. Horace Walpole (1717-1797), padre de la novela gótica, donde cultiva sus gustos eclécticos y evocadores de lo exótico, que le llevaron igualmente a construir el primer edificio neogótico, Strawberry Hill (1748). Thomas Chatterton (1752-1770), un joven poeta pobre y genial, creó un heterónimo, el monje medieval Rowley, cuyas obras logró hacer pasar por verdaderas inspirándose en Macpherson; se suicidó siendo aún muy joven. Edward Young (1683-1765), fue el capellán de Jorge II. Obtuvo una rápida fama con sus Pensamientos nocturnos, obra cargada de meditaciones fúnebres. Young es quien introduce en la poesía romántica europea el tema de la noche y de la Luna. Thomas Gray (1716-1771), cuya fama es debida, principalmente, por su Elegía en un cementerio de la aldea (1751), cuya obra inicia el tono melancólico que caracterizará posteriormente a la poesía romántica. Tanto él como Edward Young pertenecen al grupo de los llamados poetas de cementerio por cultivar este tipo de poesía lúgubre. William Cowper (1731-1800), preocupado por el amor a la Naturaleza, a los animales y a la vida rural.

Cabe citar también a los llamados Poetas de cementerio, entre ellos el obispo Thomas Percy. Otros escritores que anticipan el movimiento podrían ser James Hervey, Samuel Richardson y su Clarissa, y Laurence Sterne y su Viaje Sentimental.

En Escandinavia El poeta y dramaturgo danés Johannes Ewald (1743-1781), alcohólico, llevó una vida solitaria y produjo su primer poema prerromántico con La muerte de Bálder (1774), con el cual se convierte en el primer poeta danés en usar temáticas provenientes de las sagas y la mitología escandinava. También escribió Lille Gunver, el primer libro de caballerías danés.

En Italia Melchiorre Cesarotti (1730-1808) traduce los Cantos de Ossian de James Macpherson. Vittorio Alfieri (1749-1803), "un protorromántico", según el crítico Benedetto Croce, representa el ejemplo más íntegro de prerromanticismo en Italia, más en el contenido de sus obras (rebeldía, conflicto poder-libertad) que en la forma, de inspiración clásica. Ippolito Pindemonte (1753-1828) derrama su melancolía en sus Poesie y Prose campestri, así como en un intento de poesía sepulcral, I Cimiteri. Ugo Foscolo (1778-1827), liberal exiliado en Londres, compone su famoso poema Dei sepolcri (1807) y su novela epistolar Ultime lettere di Jacopo Ortis ("Últimas cartas de Jacobo Ortis", 1802-1803).

En España thumb|Alberto Lista por Domingo Valdivieso (Ateneo de Madrid). En la España del , un novator ilustrado como el padre Benito Jerónimo Feijoo anticipa la estética (que no la obra) del movimiento romántico a través de su ensayo o discurso "El no sé qué" (1734).Feyjoó y Montenegro, Benito Geronimo, Theatro critico universal, ó Discursos varios en todo genero de materias para desengaño de errores comunes...., tomo sexto, discurso 12, 1734. El Neoclasicismo fue tardío y tuvo una escasa duración. Cuando apenas acababa de triunfar, nuevos gustos e ideas provenientes de Francia y de Inglaterra dieron lugar al Prerromanticismo, sostenido por el tratado de estética de Esteban de Arteaga (1789), que estudia las limitaciones de la imitación y la razón en el arte, y los Principios de retórica y poética del poeta y humanista Francisco Sánchez Barbero (1805), donde se resumen las ideas de Arteaga, se menciona que el principio de lo sublime en estética es superior a la belleza, y se afirma que:

Los escritores en este ramo [de la elocuencia] han ido descarriados. Ellos de los efectos deducen las reglas y, prescindiendo de las pasiones y de la imaginación, no consideran más que su resultado: para mí no hay más que imaginación y pasiones: de éstas procuro deducir su lenguaje.

De estas ideas se hace eco la traducción ampliada de las Lectures on Rhetoric and Belles Lettres (1783) de Hugh Blair por parte de José Luis Munárriz (Lecciones sobre la retórica y las bellas artes. Madrid: Ibarra, 1816), según la cual "la poesía es el lenguaje de la pasión". Además, los grandes escritores del acusan en los últimos años de su vida la crisis del Neoclasicismo e inician la tendencia prerromántica; sin embargo, el Romanticismo pleno no llegó a entrar sin dificultades: se identificaba demasiado con el inmovilismo y el tradicionalismo de los que huían los liberales españoles. Puede decirse, pues, que la asimilación de las ideas clásicas y los sentimientos prerrománticos están más estrechamente unidos de lo normal en los poetas de la Segunda escuela salmantina (Manuel José Quintana, Cienfuegos, José Cadalso) y en la escuela sevillana (Alberto Lista, Arjona, José María Blanco White y José Marchena), y solo podrían considerarse estrictamente prerrománticos personajes como José María Blanco White, José Cadalso o Alberto Lista.

Manuel José Quintana (1772-1857), acentuado liberal, de poética demasiado patriótica y civil, en línea con el más típico neoclasicismo, se acerca en algunos momentos al prerromanticismo en poemas como los dedicados al Mar, al Panteón de El Escorial o en sus biografías de grandes héroes históricos españoles.