thumb|right|Un perro de raza mixta con un pesado pelaje invernal.
Se denomina perro mestizo al perro sin pedigrí, cuya ascendencia es generalmente desconocida, pero se sabe que tiene características de dos o más tipos de razas, o es descendiente de poblaciones de perros salvajes o callejeros. En Honduras y El Salvador son muy comunes llamándoles aguacateros, en Costa Rica se les conoce como zaguates, en Guatemala como chuchos, en Ecuador como runas, en Chile como quiltros, en Venezuela y Colombia se les llama criollos, en Panamá se les conoce como tinaqueros, en Perú coloquialmente como chuscos, cruzados o de raza mixta, en Argentina como perros callejeros, mestizos o cruzas, en República Dominicana como viralatas y en Cuba y Puerto Rico, como perros satos, los cuales también son muy comunes en las calles, como consecuencia de la falta de leyes para la protección animal en la isla caribeña y, en general, en toda América Latina. La "raza aleatoria" es un término genético para referirse a un animal, población, o raza que se crio y desarrolló sin la intervención planificada de los seres humanos, y cuyo ancestro y composición son generalmente desconocidos.
Un perro mestizo o de raza mixta es un perro que no pertenece a ninguna raza reconocida por organizaciones de criadores y que es resultado de una crianza no selectiva.
Mestizos vs cruza de razas thumb|right|Muchos mestizos, como este perro paria japonés, no son literalmente un perro de "raza mezclada".
Como los perros mestizos, los perros de cruza de razas pertenecen a una raza no reconocida. A diferencia de los perros mestizos, sin embargo, los perros productos de cruza de razas son el producto de selección artificial, por lo que se deduce fueron criados intencionalmente por los seres humanos para la obtención de ciertas características, mientras que el término "mestizo" se refiere específicamente a los perros que se desarrollan por selección natural, sin la intervención prevista de los seres humanos. Estos perros suelen ser "perros callejeros".
Apariencia Cuando perros de distinta raza se mezclan, su descendencia manifiesta una amplia variedad de apariencias, algunos se asemejan más a una raza que a otra, mientras que algunos otros exhiben claramente características de ambas. Sin embargo, si los ejemplares se siguen entrecruzando, en las generaciones posteriores poco a poco se irán homogenizando sus características hasta llegar a un aspecto más o menos similar.
Determinación de la ascendencia
Reconocer la ascendencia de un perro mestizo es difícil incluso para los observadores y expertos en perros bien informados, porque los perros mestizos tienen mucha más variación genética que un perro de pura raza. Por ejemplo, dos perros mestizos negros podrían tener cada uno una multitud de genes recesivos que al cruzarse se recombinan, transfieran y manifiestan en las siguientes generaciones con un pelaje rubio (o de cualquier otro tono), y por lo tanto producir una prole significativamente distinta a sus padres. Esta diferencia se debe a la variación de un fenotipo en comparación con un genotipo y a la herencia de genes dominantes contra los recesivos.
En países como Estados Unidos, a partir del año 2007, el análisis genético se realiza mediante muestras de sangre conseguidas con hisopos con saliva. Las empresas afirman que las pruebas de diagnóstico de ADN pueden determinar genéticamente la composición de la raza de los perros de raza mixta. Estas pruebas son todavía limitadas en su alcance, ya que solo un pequeño número de los cientos de razas de perros han sido validadas usando dichas pruebas (por lo que se requieren más perfiles genéticos) y porque es común que una misma raza en diferentes áreas geográficas pueda tener diferentes perfiles genéticos, lo que dificulta su determinación.
Adicionalmente, las pruebas no sirven para probar la "pureza genética"; sólo indican la presencia de secuencias genéticas que son comunes a ciertas razas. Con un perro de raza mixta o mestizo, la prueba no es evidencia de una ascendencia de raza pura, sino un indicador de que los perros comparten un ancestro común con ciertas razas puras. El American Kennel Club no reconoce el uso de pruebas de ADN para determinar la raza;American Kennel Club, "DNA Frequently Asked Questions," accessed 2011-3-31. por ello establecen un estándar fisonómico y morfológico para cada raza. Además, muchas razas más recientes de perros se remontan a una "raza fundacional" en común, haciéndolos difíciles de separar genéticamente. Por ejemplo, el Labrador Retriever, el Cobrador de pelo liso, el Retriever de Chesapeake y el perro de Terranova comparten ascendencia con el –ahora extinto- Perro de aguas de San Juan, una raza nativa de la isla de Terranova.
thumb|280px|left|Un perro mestizo de Chile, país donde son conocidos como quiltros.
Salud La teoría del vigor híbrido sugiere que como grupo, los perros con una variedad de ancestros serán más saludables que sus contrapartes de raza pura. Esto es debido a que en los perros de raza pura se realiza la cruza intencional entre ejemplares de aspecto muy similar, lo que a lo largo de varias generaciones produce animales que llevan muchos de los mismos alelos, algunos de los cuales son perjudiciales, particularmente si los criadores no han procurado evitar la consanguinidad (endogamia). Así que, si la población fundadora para una raza en particular fue pequeña, por consiguiente la diversidad genética de esa raza en particular puede permanecer pequeña durante bastante tiempo.
En esencia, cuando los humanos seleccionan ciertos perros para la creación de razas nuevas, se aíslan artificialmente un grupo de genes en particular y hacen más copias de ese gen de las que otra forma se hubieran presentado de forma natural. Inicialmente, la población sería más frágil debido a la falta de la diversidad genética. Si la raza de perro es muy popular (y la línea continua), a lo largo de cientos de años habrá mayor diversidad debido a mutaciones (de ocurrencia natural y aleatoria) y ocasionales apareamientos con ejemplares de otros linajes o poblaciones cercanas (un fenómeno similar a la evolución de los pinzones en las islas Galápagos que estudió Charles Darwin). Por eso algunas de las razas muy "viejas" son más estables y sobreviven a epidemias, parásitos, etcétera, que actúan como cuellos de botella. El problema es cuando ciertos rasgos que se encuentran en el estándar de la raza están asociados con trastornos genéticos (herencia ligada). Entonces, la fuerza selectiva artificial favorece la duplicación en el orden genético, ya que viene con una característica física diferente deseada.Dlugosch, K. M. and I. M. Parker. 2008. "Founding events in species invasions: genetic variation, adaptive evolution, and the role of multiple introductions". Molecular Ecology 17:431-49.Slatkin, M. 1987. "Gene flow and the geographic structure of natural populations". Science 236:4803(787-92).
Las poblaciones son especialmente vulnerables cuando los perros criados están estrechamente relacionados. La endogamia entre los purasangres ha puesto de manifiesto varios problemas de salud genéticos no siempre evidentes en las poblaciones menos uniformes (como la displasia de cadera). Los perros de raza mixta son genéticamente más diversos debido a la naturaleza más desordenada de apareamiento de sus parentales. La descendencia de estos apareamientos puede ser menos propensa a expresar ciertos trastornos genéticos ya que puede haber una disminución de la probabilidad de que los dos padres sean portadores de los mismos alelos perjudiciales recesivos. Sin embargo, algunos genes con alelos recesivos deletéreos (genes letales) se presentan a través de muchas razas aparentemente sin relación. Por lo tanto, mezclar las razas no es garantía de salud genética (únicamente de diversidad),P. D. McGreevy & W. F. Nicholas. "Some Practical Solutions to Welfare Problems in Pedigree Dog Breeding", Animal Welfare, 1999, Vol 8, 329-331: "Los híbridos tienen una probabilidad mucho menor de exhibir las enfermedades que son comunes con las razas parentales" (p. 338) pero el entrecruzamiento de dos ejemplares genéticamente pobres no garantizará que la descendencia resultante será más saludable que los padres, porque la descendencia podría heredar los peores rasgos de ambos padres. Esto se ve comúnmente en los perros que vienen de fábricas de cachorros. En muchas líneas de perros de raza pura se han perdido los rasgos saludables debido a que los criadores de perros con pedigree están más interesados en conservar de una generación a otra la “conformación” -las características físicas de los perros en relación con el estándar de la raza- que la salud y el temperamento de trabajo para los que el perro fue criado originalmente.
Es un consenso entre especialistas que los perros de raza pura y de raza mixta son igualmente susceptibles a la mayoría de las enfermedades no genéticas, como rabia, moquillo, las lesiones y la infestación por parásitos externos e internos.
Varios estudios señalan que los perros de raza mixta tienen una ventaja en su salud, y un estudio alemán concluyó que los perros mestizos "requieren menos tratamiento veterinario".R. Beythien, "Tierarten- und Hunderassenverteilung, Erkrankungshäufigkeit und prophylaktische Maßnahmen bei den häufigsten Hunderassen am Beispiel einer Tierarztpraxis in Bielefeld in den Jahren 1983-1985 und 1990-1992", 1998, Diss., Tierärztl. Hochschule Hannover Estudios realizados en Suecia han encontrado que "los perros mestizos son menos propensos a muchas enfermedades que el perro de raza promedio"A. Egenvall, B. N. Bonnett, P. Olson, Å. Hedhammar. "Gender, age, breed and distribution of morbidity and mortality in insured dogs in Sweden during 1995 and 1996", The Veterinary Record, 29/4/2000, p. 519-57 y, en referencia a las tasas de mortalidad, "los perros mestizos consistentemente se encuentran en la categoría de bajo riesgo".B. N. Bonnett, A. Egenvall, P. Olson, Å. Hedhammar. "Mortality in Swedish dogs: rates and causes of death in various breeds", The Veterinary Record, 12/7/1997 (S. 40 - 44): “Mongrels were consistently in the low risk category” (S. 41). Investigaciones realizadas en Dinamarca también sugieren que los ejemplares de razas mezcladas tienen una mayor longevidad en promedio en comparación con perros de raza pura.H. F. Proschofsky et al. "Mortality of purebred and mixed breed dogs in Denmark", Preventive Veterinary Medicine, 2003, 58, 53-74: "Higher average longevity of mixed breed dogs (grouped together). Age at death mixed breeds (Q1 Q2 Q3 mixed breeds 8,11,13, purebreds 6, 10, 12)". Un estudio británico mostró resultados similares, pero algunas razas (en especial Jack Russell Terrier, caniches miniatura y lebreles) vivieron más tiempo que las razas mezcladas.A. R. Michell. "Longevity of British breeds of dog and its relationship with sex, size, cardiovascular variables and disease", Vet. Rec., 27 de noviembre de 1999, S. 625-629.