Malinalco es una población mexicana del estado de México, es cabecera del municipio del mismo nombre ubicado al sur de la ciudad de Toluca de Lerdo y a 52 km de la ciudad de Cuernavaca. En términos de tiempo de trayecto se encuentra a una hora de la Ciudad de México a partir de la caseta México - Toluca vía La Marquesa. Este municipio es además un pueblo mágico del Estado de México.
Fue primero un asentamiento importante del pueblo matlazinca, dominado posteriormente por los mexica. Es uno de los municipios más pequeños de México y su cabecera municipal lleva el mismo nombre.
En la historia de México, su importancia y su fama se deben a que en él se ubican dos centros de interés histórico religioso: primero, porque en su cabecera se encuentra un singular santuario mexica labrado en la piedra del cerro, y que es un ejemplo espectacular de la arquitectura ritual mexicana de Chalma.Stacey Symonds. "El Valle De Toluca Y Alrededores." Arqueología Mexicana Mayo-Junio 2000: 72-79. Impreso.
Actualmente funge como un asentamiento humano dedicado a la agricultura y el turismo, por su clima tropical y sus monumentos históricos es una localidad que atrae visitantes todo el año, pero también arriban al lugar personas que tienen casas de descanso durante los fines de semana.
Toponimia thumbnail|150px|left|Glifo de Malinalco.
El nombre de Malinalco deriva del sustantivo náhuatl Malinalli, que denomina a una planta típica de la antigua región del Telcaxtepec. A su vez, el actual nombre Malinalco hace referencia a la mujer que hace varios siglos llegó a establecerse al cerro riscoso luego de ser abandonada por su hermano. Malinalxóchitl, por la cual este lugar tiene como significado “Flor del zacate del carbonero”.
En la región de Malinalco se puede encontrar esta planta la cual tiene una textura dura, áspera y fibrosa, cuando se utiliza esta planta de manera fresca, puede llegar a servir para la fabricación de sacos de carbón y las sogas que las aseguran. La planta Malinalli tiene antecedentes remotos, estos se encuentran relacionados con las prácticas rituales.
Geografía El valle de Malinalco limita al noroeste con la sierra de Ocuilan, al oeste se localiza un cordón montañoso conocido como la cumbre Matlalac que separa al valle de Malinalco con el valle de Tenancingo; en la pared de esta cumbre se construyó el cerro de los Ídolos. Al sur limita con el cerro Grande y otras formaciones montañosas.
Malinalco se encuentra a una altitud promedio de , el clima es subhúmedo cálido con lluvias abundantes (1200 - 1500 mm anuales). La temperatura anual promedio oscila entre 20 y 22 grados centígrados. Los suelos más comunes son del tipo Feosem háplico, asociado con Andool humillo y mólico, que se caracterizan por su poca impermeabilidad. La formación geológica se compone por rocas ígneas extrusivas como basalto, toba y brecha volcánica. En el sur del valle se extiende una formación caliza donde los agentes erosivos han ocasionado la formación de cuevas que sirvieron como refugio para grupos de cazadores recolectores. La vegetación es selva baja caducifolia en la planicie y bosque de pino-encino en la parte de la sierra. (“Historia General del Estado de México” 98) miniaturadeimagen|290x290px|Vista panorámica de Malinalco, Estado de México. La región de Malinalco es un espacio óptimo para la agricultura gracias a la abundancia de agua proveniente de los manantiales y ríos, así como de los suelos de origen aluvial ricos en materia orgánica.
miniaturadeimagen|left|Vista panorámica del pueblo. Del lado izquierdo se distingue el ex-convento. La zona arqueológica se encuentra en la colina detrás del mismo.
Uno de los ríos más importantes es el río Chalma, el cual corre desde Ocuilan e irriga toda la parte sur del valle. El río de San Miguel o Malinalco también es uno de los más importantes el cual inicia su recorrido al pie de la cumbre Matlalac. El río Colapa corre desde el suroeste del valle y tiene un cauce mucho menor que los anteriores. Este río corre por un camino profundo por lo cual, solo con tecnología actual se puede extraer agua para fines agrícolas. Al sur del valle se encuentra un lugar conocido como la Unión de los ríos donde se unen los tres mencionados atravesando la sierra que divide el Estado de México con el valle de Morelos.
Clima
Historia Es en la época del posclásico temprano y el inicio del tardío cuando se registran los primeros pobladores en este lugar. Antes de que fuera ocupado por un grupo culhua encabezado por Cuauhtepexpetlatzin ya había estado poblado con gente de raigambre matlazinca, quienes se asentaron tanto en dicho valle como en parte de la zona tarasca de Michoacán, y tal vez por los ocuiltecos; se cree incluso que su habla ya existía desde el año 600 d.C.Pilar Luna Erreguerena. "El Nevado de Toluca Sitio de Veneración Prehispánica." Arqueología Mexicana Mayo-Junio 2000: 47-49. Impreso.
Los matlazincas tenían tres tipos de poblaciones: ceremoniales, como Calixtlahuaca y Malinalco; políticas, como Toluca, en donde residían las autoridades político-administrativas; y civiles, que incluían las cabeceras, las aldeas y las rancherías.
Los templos de Malinalco fueron construidos tras la conquista de los matlatzincas por parte de los mexicas en 1476, bajo el reinado de Axayácatl. Alrededor de 1486-1490, Ahuízotl ordenó a los canteros de Tenochtitlan que construyeran el sitio, para lo cual se utilizó, sobre todo, mano de obra forzada. Cuando los españoles llegaron a Malinalco, el sitio aún no se había terminado. El ejército de Cortés interrumpió los trabajos y las piedras fueron utilizadas más tarde por los frailes agustinos para construir el convento del pueblo de Malinalco.
Durante la conquista española Malinalco se rebeló así que Andrés de Tapia tuvo el encargo de hacerlos rendir junto con la gente de Ocuilan (después de la noche triste). La tierra recién pacificada se organizó en encomiendas así que en Malinalco las primeras fueron otorgadas a Cristóbal Rodríguez de Ávalos y a la Corona. Fue Cristóbal Rodríguez quien influyó en la tarea evangelizadora y apoyó para la edificación del convento.
Malinalco fue evangelizado por franciscanos y dominicos, finalmente se le designa a los agustinos en 1533.
Fue en Malinalco donde tuvo su estancia José María Morelos y Pavón el 8 de enero de 1813; en esta localidad firmó un documento donde se «ordena que se devuelva a México una carta del cabildo eclesiástico en la que éste pedía donativos para ayudar en la guerra peninsular contra los franceses».
Cumpliendo con los requisitos fue ratificado su ayuntamiento por el gobernador Melchor Múzquiz, según consta en la Memoria del 15 de febrero de 1826; de esta la fecha de erección del municipio de Malinalco corresponde al 1 de enero.
Después de la guerra de Reforma los jefes reaccionarios y gavillas siguieron peleando durante los primeros meses de 1861; como refugio tenían las montañas de Ocuilan y Malinalco.
Con la aplicación de las leyes de Reforma los edificios, propiedades eclesiásticas y demás pasaron a manos del estado por lo que en Malinalco los conventos agustinos continuaron funcionando a la comunidad, pero su dueño era ahora el estado.
Durante la Revolución, la proximidad de Malinalco con el estado de Morelos lo hizo partícipe de los embates revolucionarios y se unió al bando zapatista. Cuando las fuerzas de Emiliano Zapata irrumpieron en la zona, el 10 de abril de 1912 la gente de Malinalco se puso a las órdenes del general de división Genovevo de la O. Durante el periodo de Victoriano Huerta, Malinalco permaneció leal a las fuerzas zapatistas.
Bajo el Decreto número 128, siendo gobernador interino del estado, Antonio Zimbrón se aclara que Chalma pertenece a la municipalidad de OCUILAN y fue erigido como pueblo.
Por la pertenencia de sus pobladores, su infraestructura turística y hotelera, su impresionante zona arqueológica y su convento del , Malinalco fue declarado en el año 2010 Pueblo Mágico por la Secretaría de Turismo (Sectur).
Primeros pobladores En Malinalco se encuentra un sitio al que se le podría otorgar una temporalidad de 3000 a. C. Se encuentra ubicado en una cueva conocida como Chiquihuitero. Allí podemos encontrar instrumentos burdos, desechos de sílex tallado y obsidiana, al igual que instrumentos de molienda en basalto.
Existen pinturas, aparentemente prehispánicas, próximas a la cabecera municipal de Malinalco. Es difícil ubicarlas en una época determinada, pero se piensa que fueron realizadas por los cazadores-recolectores de una etapa temprana. Estas fueron realizadas sobre paredes rocosas sobre los cerros alrededor de la zona y en algunas otras partes del valle.
Se diferenciaron dos grupos de pinturas: el grupo 1, en el norte del cerro de los Ídolos; motivos antropomorfos estilizados (incluye la pintura conocida como “El Coyote”). El segundo grupo ubicado en la parte oriental del valle, se compone de motivos antropomorfos, que aparentan danzar, en posiciones variadas (pintura “Los diablitos”). Se han encontrado más ejemplo a los costados de la cumbre Matlatac, pero no se encuentran en buenas condiciones puesto que sus motivos han sido destruidos (por asociarse a prácticas contrarias a la religión cristiana).
La Presencia de Teotihuacán en Malinalco Teotihuacán conformó un predominio pluricultural compuesto por grupos procedentes de diferentes regiones de Mesoamérica (Oaxaca, área Maya, zona de la Huasteca, etcétera).
La expansión de Teotihuacán fue un proceso gradual al cual primero se incorporaron áreas adyacentes como el valle de Toluca, la región poblano-tlaxcalteca, Hidalgo, Morelos y finalmente otras regiones más lejanas de Mesoamérica.
En Malinalco se han encontrado 24 sitios con cerámica teotihuacana, lo cual confirma el interés de Teotihuacán en el valle como acceso a tierra caliente (Guerrero y Morelos). Los sitios de esta época están distribuidos de manera distinta que en otras regiones del Altiplano Central en general. Estos asentamientos se ubican en los cerros (de los 24 sitios, 13 se encuentran en esta zona).
Pareciera que los asentamientos habitacionales más importantes son los que se conocen como Acomulco y Acatonalco; no cuentan con arquitectura monumental, sin embargo, tienen una considerable extensión. Ambos sitios se localizan en la zona más fértil del valle, la zona sur.
“Resulta extraño que, aunque existen evidencias de una relación con Teotihuacán, no se hayan descubierto sitios con elementos arquitectónicos representativos de la gran urbe.” (“Historia General del Estado de México” 108). Las influencia teotihuacanas se observan solo en restos de vasijas. La relación con Teotihuacán no era estrecha lo cual sugiere que el interés era encontrar una vía de acceso hacia Guerrero. La mayor parte de los elementos encontrado pertenecen a la fase llamada Metepec, la última fase cultural del Clásico y no coincide con el apogeo de Teotihuacán.
No existían centros de jerarquías, sino sitios habitacionales dispersos, lo que hace suponer que la región obedecía el desarrollo del Altiplano Central.
Guerra Florida El pueblo del dios mexica Huitzilopochtli era el pueblo escogido por el Sol. Este fue el encomendado de abastecer al sol con su alimento, es por esto que para Huitzilopochtli, la guerra es una representación de culto y una actividad obligatoria. Lo anterior dicho, lo llevó a crear la Xochiyaoyotl, más conocida como la guerra florida, que a diferencia de las otras guerras tenía como objetivo principal obtener prisioneros para sacrificios al Sol.
El prisionero es un ser humano perteneciente al pueblo que es escogido por el Sol, quien es su servidor y se debe hacer un guerrero que desde su nacimiento es preparado para la guerra sagrada (combate en el cual asistían los tlaxcaltecas, enemigo de los guerreros).