El Ejército Paraguayo es la mayor de las ramas de las Fuerzas Armadas del Paraguay y el más antiguo de los tres servicios uniformados paraguayos; su principal responsabilidad son las operaciones militares terrestres y se organiza en tres cuerpos y nueve divisiones, además de varios comandos y direcciones. Ha tenido participación en dos guerras internacionales, ambas en defensa únicamente de su país, la primera, en la guerra de la Triple Alianza (o guerra del Paraguay, 1864-1870) contra tres países: Brasil, Argentina y Uruguay, y la segunda, en la guerra del Chaco (1932-1935) contra Bolivia.

Historia Periodo español Paraguay fue protagonista de varias rebeliones, una de ellas conocida como «segunda revolución comunera», cuyos líderes, José de Antequera y Castro, y Fernando de Mompox fueron ajusticiados. Estas rebeliones fueron siempre controladas por el poder real, generalmente con el envío de tropas desde el Perú y el Alto Perú a fin de calmar los ánimos entre los pobladores, quienes se rebelaron por irregularidades de ciertas autoridades y las trabas comerciales impuestas a los paraguayos con el cobro excesivo de tributos en los «puertos concretos».

En 1790, el gobernador Joaquín de Alós y Bru organizó las milicias en cuatro Regimientos: Regimiento de Dragones de Quyquyó, Dragones del Tapuá; Dragones de la Ciudad de Asunción y Dragones de Caballería. Aparentemente consideró el gobernador que esta organización no era suficiente y decidió crear una serie de fuertes sobre el Río Paraguay hasta Coímbra, que se materializaría en épocas del Dr. Francia ya en el Paraguay independiente.

Durante las invasiones inglesas al Río de la Plata, la Gobernación del Paraguay envió un batallón de soldados que portaban distintivos tricolores (rojo, blanco y azul) para diferenciarlos del resto de las fuerzas de la colonia, a fin de expulsar a los invasores ingleses de Buenos Aires y Montevideo en 1805 y 1806.

Sin embargo, y como fuerza defensiva autónoma, la historia del ejército paraguayo se remonta a un año antes de su independencia de España, cuando meses después de la revolución de mayo (que daría inicio a la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata), la junta de gobierno de Buenos Aires encomendó al entonces coronel Manuel Belgrano, ir con noveciento cincuenta hombres y seis cañones, al Paraguay para derrocar al gobierno realista de Asunción, reconociendo la autoridad de la Primera Junta de Gobierno. Belgrano estaba autorizado a utilizar la fuerza a fin de doblegar al gobierno español de Asunción y someterlo al dominio Hispanoamericano, debiendo estar este bajo influencia de la junta de gobierno de Buenos Aires. La historiografía Argentina sospecha que la junta de Buenos Aires también tenía intenciones, al mandar, inicialmente, poco apoyo material a la causa, de que el coronel ultimara en la batalla.

El ejército de la Gobernación española del Paraguay derrotó a las tropas comandadas por Belgrano en las batallas de Tacuarí y Paraguarí, a escasos kilómetros de Asunción, cuando el entonces gobernador del Paraguay, Bernardo de Velazco ya había emprendido la retirada. Esta victoria conseguida por los jefes militares nacidos en el actual Paraguay, sumada a las ideas independentistas, los comuneros de Asunción y las ideas de intelectuales como Gaspar Rodríguez de Francia (que había estudiado en la Universidad de Córdoba, creó la confianza necesaria para independizarse el 14 y 15 de mayo de 1811 de España.

Periodo republicano Primeros años de la república thumb|200px|Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, dibujo de A. Demersay Después de un corto período de alternancia en el Gobierno, el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia asume definitivamente el poder del país con el título de "Supremo Dictador Perpetuo de la República del Paraguay", hasta su muerte acaecida en 1840. Durante su gobierno, caracterizado por el férreo manejo de las finanzas, el cierre de las fronteras, la creación de las "Estancias de la Patria" y una serie de medidas de orden militar tendientes a preservar la independencia nacional, se realiza:

La modernización del "Fuerte Borbón", convertido en "Fuerte Olimpo" –luego de la independencia– y del "Fuerte de San Carlos del Apa", a fin de contener el avance luso-brasileño desde la Provincia del Mato Grosso y los ataques de los indios mbayáes y guaicurúes –históricos enemigos de los paraguayos y armados por los portugueses–, que incursionaban produciendo destrozos y secuestros en la población civil de la Villa Real de la Concepción y otras localidades del norte de Asunción.

La construcción de "La Fortaleza de San José", la más portentosa construcción de ingeniería militar, única por sus inauditas dimensiones en toda la América del Sur de la primera mitad del . El proyecto de su erección se concibió al cese de las hostilidades entre Brasil y Buenos Aires, en la Banda Oriental, que hizo propicia la invasión del Paraguay hasta ofrecer en ciertos momentos indicios de inminencia. De doscientos cincuenta hombres en un comienzo, el número de trabajadores se elevó a veinticinco mil, en 1838. Era conocida como "Trinchera de San José" o "Trinchera de los Paraguayos".

Luego de administrar la justicia y la policía, el Dr. Francia organizó las fuerzas militares. La fuerza armada se componía de cinco mil hombres de tropas de línea, y de cerca de veinte mil de milicias. En tiempo del gobierno español solo había milicias muy mal organizadas. Solo después de la Revolución el Paraguay formó sus fuerzas armadas y esto fue obra del doctor Francia. La tropa de línea consistía esencialmente de caballería: húsares, cazadores, lanceros, granaderos a caballo y dragones y todos hacían igualmente el servicio a pie como infantes. Las tropas de línea debían ser de casta blanca, sin embargo, en 1824, se hizo una leva de seiscientos mulatos, que formaba el cuerpo de lanceros, mandado por blancos. Todos los paraguayos entraban al servicio como simples soldados, y el doctor Francia no los nombraba oficiales sino al cabo de muchos años de servicio y después de haber pasado por todos los grados anteriores. miniaturadeimagen|234x234px|Carlos Antonio López

Presidencia de Carlos Antonio López Ante dos vecinos antagónicos como Argentina y Brasil, el Paraguay tuvo a su vez que preparase para la invasión de cualquiera de estos países. Carlos Antonio López, hombre de estado, abrió las puertas del Paraguay al comercio internacional y a la diplomacia, fortaleciendo los lazos con sus vecinos, con los países europeos y con los Estados Unidos de América, prefirió la pluma a la espada, aunque no desatendió el entrenamiento de las tropas y su preparación ante un posible conflicto bélico por los problemas fronterizos, sobre todo con el Brasil.

Presidencia de Francisco Solano López miniaturadeimagen|238x238px|Francisco Solano López Años antes de asumir como presidente, en 1853 viajó a Europa con rango diplomático, donde permaneció durante 18 meses recorriendo Francia, Italia, España e Inglaterra, a su regreso de Europa reasumió la cartera de Guerra y Marina.

Durante su gobierno, el ejército adquirió un poder inmenso, aumentando sus efectivos a 28000.- hombres y teniendo una línea telegráfica de Asunción a Paso de Patria, sobre una distancia de 260 millas, para mejorar el control de la Defensa nacional. Sus propios hijos, a su corta edad, contaban con jerarquía militar: Juan Francisco, a los 15 años fue Coronel; Enrique, a los 11, Teniente, y Leopoldo, a los 7, Sargento. Todo el pueblo fue instruido militarmente en campamentos castrenses como Cerro León o Encarnación.

thumb|300px|Uniformes de la caballería y la infantería del ejército paraguayo.

La modernización del ejército se amplió a todos los campos, y el gobierno de Francisco Solano López, construyó el primer horno siderúrgico de fundición de hierro de América del Sur en "La Rosada", así como el primer arsenal de construcciones navales, los barcos construidos en esos astilleron van hasta Hamburgo, Londres, Burdeos, Lisboa, Vigo, Cádiz.

Durante su corto mandato, se vivió la mayor tragedia histórica del Paraguay, la guerra de la Triple Alianza, en la que el Paraguay empezó con el siguiente contingente:

Infantería - la mayor unidad era el batallón, que se componía de seis compañías con un efectivo de 100 a 110 hombres cada una.

Caballería - constituida por regimientos compuestos de cuatro escuadrones con un efectivo de 100 a 120 hombres cada uno.

Artillería - organizada en regimientos de cuatro a seis escuadrones o baterías, y cada uno de estos contaban con 90 a 100 hombres. También disponía de batallones de artillería pesada.

La Infantería contaba con fusil de chispa, la Caballería, dotada de algunos regimientos con carabina lisa de chispa y otros tan solos de sable o lanza. La Artillería, era de sistema de avancarga con cañones de ánima lisa y el calibre variaba entre seis a quince centímetros. Los proyectiles eran balas esféricas y tarros de metralla. La Ingeniería contaba con dos compañías de bogavantes con la misión de construir y conducir canoas.

Armada - La fuerza entonces tenía una estructura naval dotada de 15 vapores armados. Eran barcos mercantes artillados y solo el “Tacuarí”, podría ser considerado como barco de guerra.

Guerra contra la Triple Alianza thumb|200px|Soldado paraguayo ante el cadáver de su hijo, óleo de José Ignacio Garmendia (1841–1925)

En los inicios de la «Triple Alianza», el general Bartolomé Mitre había aseverado: «En 24 horas estaremos en los cuarteles, en quince días en campaña y en tres meses en Asunción», nada más errado, la guerra sería la más sangrienta de la historia sudamericana, y duraría de 1864 a 1870, y aunque el ejército aliado ocupó Asunción el 1 de enero de 1869, cuando se produjo el saqueo de Asunción, la guerra solo acabó con la muerte del mariscal Francisco Solano López en la batalla de Cerro Corá, en los confines del Paraguay.

Sin dudas, la batalla insignia del Ejército Paraguayo es la de Curupayty, librada el 22 de septiembre de 1866. López ordenó la inmediata fortificación de la zona, obra que concluyó el 21 de septiembre con el trabajo de toda la guarnición, compuesta de 5.000 hombres. El informe de la obra concluida de parte del general Díaz, recibió el mariscal López ese mismo día e inmediatamente ordenó al ingeniero Thompson para que inspeccionara la fortificación y elevara un informe técnico sobre la misma. El comisionado concluyó que la obra era fortísima y que podría ser defendida con ventaja.

thumb|left|300px|Oficiales y soldados paraguayos.

La posición fue artillada con 49 cañones más 13 piezas que fueron ubicadas sobre la costa del río, y otras dos en el ángulo de la trinchera, en su flanco derecho. Curupayty estaba defendida por las tres armas con un total de 5.000 hombres. El 17 de septiembre era la fecha previamente fijada para el ataque enemigo, pero debido a inclemencias del tiempo fue pospuesta para el día 22 de septiembre a las 7.00.

Los atacantes se preparaban con una fuerza de más de 20.000 hombres al mando del General Mitre, Comandante de las Fuerzas Aliadas. Pasadas las 7.00 del día señalado se movió la escuadra brasileña con sus 22 barcos y 101 piezas de artillería, iniciando su acción con un intenso bombardeo, desde una distancia que no era alcanzada por los cañones paraguayos. Poco después de haberse iniciado el bombardeo, la artillería terrestre aliada iniciaba un intenso cañoneo sobre los puestos avanzado de la trinchera paraguaya, después de soportar el fuego de ambas artillerías, durante 4 horas, sus ocupantes se replegaron a la posición principal. Después del mediodía, el almirante Tamandaré informaba a las fuerzas terrestres que la misión estaba cumplida, interrumpiéndose el fuego de la escuadra hacia el frente de Curupayty, para concentrarlo sobre las baterías ubicadas sobre el río.

thumb|300px|Representación de la batalla de Tuyutí