miniaturadeimagen|Fotografía de un inmueble inscrito como Bien Cultural de Interés Local (BCIL) en el Inventario del Patrimonio Cultural catalán. Los caminos de ronda son una serie de senderos que recorren la costa catalana entre Portbou y Blanes de forma discontinua, a lo largo de la Costa Brava. Suman unos 130 kilómetros de sendero y coinciden en muchas etapas con el sendero mediterráneo GR92, sendero de gran recorrido rehabilitado en 1992.

Los distintos caminos tienen orígenes distintos, y su desarrollo dependió de momentos históricos y necesidades distintas, desde estrategias y usos militares, con funciones de defensa y vigilancia, usos económicos relacionados con la pesca y el comercio, de contrabando o de salvamento, así como turísticos, más desarrollados en las últimas décadas.

Al norte se puede enlazar con el camino de ronda de la costa francesa llamado sentier littoral, así como también conocido como chemin de ronde (camino de ronda).

Etimología Los caminos de ronda han recibido nombres genéricos como caminos de salvamento, caminos de cornisa, sendero de carabineros o paseo litoral.A nivel jurídico, y tras la primera Ley de Costas llamada Ley de Aguas de 1866, también se empezaron a llamar caminos de servidumbre de vigilancia litoral, o caminos de servidumbre de tránsito.

El nombre se refiere a los adarves, caminos de ronda o calles perimetrales de una plaza fuerte o zona que se tiene que defender, y que una patrulla recorre "haciendo la ronda".

Historia Los primeros camilos litorales se construyeron y mantuvieron en funcionamiento durante los siglos , XI y principalmente debido a los ataques de los piratas berberiscos, y que continuó durante la edad de oro de la piratería.

La primera mención de los caminos como una red interconectada de vías se dio en la cartografía militar utilizada por el ejército francés durante la guerra franco-española (1635-1659), en la que estos caminos conectan fortificaciones, molinos, torres de vigilancia, fuentes de agua o conventos. El mapa más antiguo localizado es de Rosas y data de 1668. En varios mapas posteriores se puede apreciar como estos caminos se fueron ampliando, alargando y uniendo con otros.

Estos caminos no siempre seguían un solo trazado, y en muchas ocasiones se bifurcaban o seguían distintas rutas. Por ejemplo en un plano de los caminos de ronda de Sant Feliu de Guixols de 1885 traza tres senderos en el mismo municipio, uno que lleva de la cala Tetuan a la cala de Port Salvi, otro de la ermita de Sant Elm a Tosa de Mar y otro que conecta el pueblo con el molino de les Forques y la playa de Sant Pol.

A nivel de titularidad, todos los caminos eran de titularidad pública y se utilizaban para desarrollar las actividades propias de la zona como la pesca, la recolección de moluscos como el mejillón o el erizo de mar, la recolección de corcho o al pastoreo de ovejas. La Ley de Aguas de 1866 (posteriormente Ley de Costas) reguló por primera vez los usos del agua, así como los terrenos a primera línea de mar. Esta ley, pese a tratarse de bienes comunales, estableció que los primeros veinte metros de la franja de costa debían estar dedicados al salvamento y a la lucha contra el contrabando, y no al tránsito de personas. En 1891 algunas zonas estratégicas de la Costa Brava fueron declaradas zonas de interés para la Defensa Nacional y quedaron prohibidas el tránsito de personas así como la realización de cualquier actividad.

Con el desarrollo económico de España, el camino de ronda perdió su importancia para el primer sector, y aumentó su uso turístico. Los proyectos urbanísticos de la zona, como la ciudad jardín diseñada por Rafael Masó en s'Agaró en 1923, ya incluyeron la ampliación y rehabilitación de ciertos trayectos de los caminos que podían servir para aumentar el atractivo turístico la zona.

Durante la guerra civil se construyeron varias instalaciones militares como en el faro s’Arenella en el Port de la Selva, en punta Falconera a Rosas, en punta Milà, en punta Montgó y en el litoral próximo a La Escala. En la postguerra adquirió una importancia capital al servir básicamente de control del estraperlo, actividad en auge debido a la pésima situación de España durante la época de la autarquía.

En1954 la Comisión Provincial de Urbanismo de Gerona publicó las Normas generales urbanísticas y de protección del paisaje en la zona de la provincia de Gerona, en la que hacía obligatoria la creación y mantenimiento de caminos de ronda que permitieran el acceso a cualquier punto de la cosa, aunque la falta de especificidad del texto hizo que algunos tramos fueran ampliamente desarrollados y otros constaran tan solo con pequeños senderos.

Referencias

Categoría:Geografía de Cataluña