thumb|Un grabado de 1842 (a partir de una acuarela precedente) muestra la Capilla de la Arena a la derecha de un palacio más antiguo, también comprado, y decorado, por Enrico Scrovegni. El palacio se demolió en 1827.La representación de Giotto de la capilla en El Juicio Final presenta el edificio sin un pórtico.

La capilla de los Scrovegni , también llamada capilla de la Arena, es una pequeña iglesia, adyacente a un monasterio agustino, el monasterio de los Eremitas en Padua, región de Véneto, Italia. La capilla y el monasterio son ahora parte del complejo del Museo Cívico de Padua. La capilla alberga un célebre ciclo de frescos de Giotto, terminado sobre 1305 y considerado una de las cumbres del arte occidental.

En 2021, los frescos de la capilla fueron declarados Patrimonio de la Humanidad como parte del grupo de ocho bienes inscritos como Series de frescos del en Padua (ref. 1623-001Entrada «Padua’s fourteenth-century fresco cycles» en el sitio oficial de la Unesco. Epígrafe 1623-001: «Scrovegni Chapel Church of the Eremitani». Consultado el 22 de diciembre de 2021. Disponible en línea en: ).

Descripción El edificio, construido en ladrillo, tiene planta rectangular y está cubierto con bóveda de cañón. En el exterior, la capilla se presenta como una construcción —varias veces modificada en el curso de los siglos— con contrafuertes vistos y tejado a dos aguas.

Giotto y su equipo cubrieron todas las superficies interiores de la capilla con frescos, incluyendo las paredes y el techo. La nave tiene 20,88 metros de largo, 8,41 metros de ancho, y 12,65 metros de alto. La zona del ábside está compuesta de una zona cuadrada (4,49 metros de profundidad y 4,31 metros de ancho) y una zona pentagonal (2,57 metros de profundidad). El elemento más grande son los amplios ciclos mostrando la Vida de Cristo y la Vida de la Virgen. El muro en la parte trasera de la iglesia, a través del cual se entra en la capilla, tiene un gran Juicio Final. Hay también escenas en grisalla (monocromas) que muestran los Vicios y las Virtudes.

La iglesia fue dedicada a Santa Maria della Carità en la Fiesta de la Anunciación, 1303, y consagrada en 1305. Se debió construir, probablemente, entre los años 1303 y 1305,La fecha probable de la consagración de la capilla fue el 25 de marzo de 1305, según constaba en una inscripción hoy perdida Giotto agli Scrovegni- Storia della Cappella: Le date certe por orden de Enrico Scrovegni, que pretendía así expiar los pecados de su padre, conocido usurero. La capilla tenía finalidad funeraria, y el propio Enrico (muerto en 1336) está enterrado allí. Su sarcófago se encuentra detrás del altar. Gran parte de los frescos de Giotto se centran en la vida de la Virgen María y celebra su papel en la salvación humana. Parece que Marchetto de Padua compuso un motete para la dedicación el .Anne Robertson 'Remembering the Annunciation in Medieval Polyphony' Speculum70 (1995), 275–304 La capilla también es conocida como la Capilla de la Arena porque se construyó sobre tierra adquirida por Enrico Scrovegni que se apoyaba en el sitio de una arena romana. El espacio estaba entonces donde se celebraba una procesión al aire libre, y representaciones sagradas, de la Anunciación a la Virgen desde una generación antes de que se construyera la capilla.

La capilla —adquirida por el municipio de Padua en 1880 y varias veces restaurada (la última intervención de importancia tuvo lugar en 2001)— estaba originalmente conectada, mediante una puerta lateral, con el palacio de la familia (hoy desaparecido), que había sido construido por orden de los Scrovegni siguiendo el trazado elíptico de los restos del cercano anfiteatro romano, que hoy forma el jardín que está delante del edificio, visitado por miles de turistas de todos los lugares del mundo.

Edificio y decoración thumb|Giovanni Pisano: Efigie de Enrico Scrovegni, en la capilla La Capilla de la Arena fue un encargo que le hizo a Giotto el rico banquero paduano, Enrico Scrovegni. A principios de los años 1300 Enrico adquirió a Manfredo Dalesmanini la zona sobre la que estuvo una arena romana. Aquí hizo que construyeran un lujoso palacio, así como una capilla anexa a él. El proyecto de la capilla era doble: para servir como el oratorio privado de la familia y como monumento funerario para él y su mujer. Enrico le encargó a Giotto, el famoso pintor florentino, que decorase la capilla. Giotto había trabajado previamente para los monjes franciscanos en Asís y Rímini, y había estado en Padua durante algún tiempo, trabajando para la Basílica de San Antonio en la Sala del Capitolo y en la Capilla de las Bendiciones.

Los frescos

La decoración mural de la capilla es una de las más importantes obras maestras de Giotto. La atribución a este artista, aunque no existe documentación específica del contrato, parece segura, pues en ella concuerdan todos los críticos e historiadores.

Historia thumb|El beso de Judas, 1304-1306, fresco, 200x185 cm, capilla Scrovegni, Padua. thumb|Adoración de los Magos, cuya estrella parece estar inspirada en el Cometa Halley, que Giotto pudo observar en 1301.

Giotto terminó probablemente sus trabajos hacia el año 1305 o, según otros autores, en 1306. Varias fuentes del (Riccobaldo Ferrarese, Francesco da Barberino, 1312–1313) testifican la presencia de Giotto en la Capilla de la Arena. El ciclo de frescos pueden datarse con una buena aproximación a una serie de testimonios documentales: la adquisición de la tierra tuvo lugar el ; el obispo de Padua, Ottobono dei Razzi, autorizó la edificación en algún momento anterior a 1302 (la fecha de su transferencia al Patriarcado de Aquileya); la capilla se consagró por vez primera el , la fiesta del día de la Anunciación; el el papa Benedicto XI otorgó una indulgencia a todos los que visitaran la capilla; un año después, el la capilla recibió su consagración definitiva. La obra de Giotto así cae en el período entre el 25 de marzo de 1303 al 25 de marzo de 1305.

thumb|Modelo del interior de la capilla, hacia la entrada thumb|Hacia el ábside y el altar Giotto, que había nacido alrededor del año 1267, tenía 36–38 años cuando trabajó en la capilla de Enrico Scrovegni. Tenía un equipo de alrededor de 40 colaboradores, y ellos calcularon que 625 días laborales (giornati) eran necesarios para pintar la capilla. Un «día laborable» significaba esa porción de cada fresco que podía pintarse antes de que el yeso se secara y no estuviera ya «fresco».

En enero de 1305, los frailes de la cercana iglesia de los Eremitani se quejaron al obispo, protestando de que Scrovegni no había respetado el acuerdo original. Scrovegni estaba transformando su oratorio privado en una iglesia con un campanario, produciendo así una competición injusto con las actividades de los Eremitani. No sabemos lo que pasó después, pero es probable que, como consecuencia de esta queja, el monumental ábside y el amplio transepto se demolieron. Ambos se ven en un modelo de la iglesia pintado por Giotto en la contra-fachada (el Juicio Final). El ábside era la sección donde Enrico Scrovegni pretendía que estuviera su tumba. La presencia de los frescos que data de después de 1320 apoya la hipótesis de la demolición propuesta por Giuliano Pisani. El ábside, la parte más significativa de todas las iglesias, es donde Enrico y su esposa, Jacopina de Este, fueron enterrados.

El ábside presenta un estrechamiento del espacio que da la impresión de estar incompleto y carente de armonía. Cuando uno observa el marco inferior del arco triunfal, justo encima del pequeño retablo, de Santa Catalina de Alejandría, la perfecta simetría de Giotto está alterada por una decoración al fresco representando dos medallones con bustos de santas , una luneta con Cristo en la gloria, y dos episodios de la Pasión (la oración en el huerto de Getsemaní y la Flagelación de Cristo, que juntos dan un sentido general de falta de armonía. El artista que pintó estas escenas también pintó la mayor parte del ábside, un artista desconocido llamado «el Maestro del Coro de los Scrovegni» quien trabajó en la Capilla unos veinte años después de que se terminara la obra de Giotto. El principal foco de la obra del artista desconocido está constituido por seis monumentales escenas en las paredes laterales de la cancela que presentan el último período de la vida terrenal de María. Esta elección está de acuerdo con el programa iconográfico inspirado por Alberto de Padua y pintado por Giotto.

Período moderno La capilla estuvo originalmente relacionada con el palacio de los Scrovegni, que se construyó en lo que quedaba de los cimientos de la antigua arena romana elíptica. El palacio fue demolido en 1827 para vender los preciosos materiales que contenía y erigir dos bloques de apartamentos en su lugar. La capilla fue adquirida por el municipio de la ciudad de Padua en 1881, un año antes de la deliberación del ayuntamiento de llevando a una decisión de demoler los bloques y restaurar la capilla.

En junio de 2001, después de un estudio preparatorio que llevó 20 años, el Istituto Superiore per la Conservazione ed il Restauro del Ministerio de Actividades Culturales, en colaboración con el Ayuntamiento de Padua como propietario de la Capilla de la Arena, comenzó una restauración a gran escala de los frescos de Giotto bajo la dirección técnica del difunto Giuseppe Basile. En 2000 la consolidación y restauración de las superficies externas ya se había completado e instalado el adyacente «Corpo Tecnologico Attrezzato» (CTA). En esta «cámara tecnológica equipada» los visitantes esperan durante quince minutos para permitir que la humedad del cuerpo se baje y se filtrara cualquier polvo de esmog que les acompañara. En marzo de 2002 la capilla se reabrió al público en su esplendor original. Unos pocos problemas siguieron sin ser resueltos, como la inundación de la cripta bajo la nave debido a la presencia de un acuífero subterráneo, y el efecto negativo en la estabilidad del edificio de las inserciones de cemento que reemplazaron los originales de madera en los años 1960.

Debates académicos thumb|Sección del muro, mostrando el esquema de los paneles narrativos. Los estudios de Giuliano Pisani arguyó que una serie de creencias generalizadas sobre la capilla carecen de fundamento, entre ellas, la idea de que Dante inspirase a Giotto. Sin embargo, se incluyó un retrato póstumo de Dante en la sección del Paraíso de los frescos. Otra pretensión es que el programa teológico seguido por Giotto se basa en santo Tomás de Aquino, mientras que Pisani considera que es totalmente agustiniano. Pisani también argumentó en contra de la hipótesis de que la fraternidad de los Frati Gaudenti, de la cual era miembro Enrico Scrovegni, influyó en el contenido del ciclo de frescos de Giotto. También se manifestó en contra de la creencia de que Enrico Scrovegni requiriera que el programa iconográfico no se hiciera énfasis en el pecado de la usura. Giuliano Pisani señaló que la condenación de Dante del padre de Scrovegni, Reginaldo, como un usurero en el Canto 17 del Infierno se remonta a unos pocos años después de que Giotto terminara la capilla, de manera que no puede considerarse como un motivo detrás de ninguna ansiedad teológica por parte de Enrico Scrovegni. Debe señalarse que los argumentos de Pisani no han sido totalmente aceptados por la comunidad académica, y que persisten los debates en relación con el impulso para la creación de la capilla y las razones detrás de este diseño.

La iconografía de los frescos tiene su origen no sólo en el Nuevo Testamento, sino también en tradiciones apócrifas procedentes de La leyenda dorada, de Jacobo de la Vorágine, acerca de la Virgen María y de sus padres, San Joaquín y Santa Ana. A su vez, el origen último de estas tradiciones se remonta al evangelio apócrifo conocido como Protoevangelio de Santiago. miniaturadeimagen|Ángel del manto celeste, detalle del Juicio Final