La Rebelión guajira de 1769 fue un levantamiento indígena producido en la península de la Guajira contra las autoridades del Imperio español.

Antecedentes Los guajiros Los wayúu (denominados por los españoles guajiros), llegaron a la península de la Guajira hacia el 150 a. C., como parte de las migraciones de los arahuacos, iniciadas en la Amazonia y que llegaron hasta las Antillas.Villalba, 2008: 46 Lentamente desplazaron a los pueblos que ahí vivían, conocidos como caquetíos, guabecunaes (wiwas y kogui), paraujanos y cosinas o cocinas (serranía de Macuira), los que serían dominados a mediados del gracias a la influencia de británicos y en menor medida holandesa y francesa.Villalba, 2008: 47

La península se dividía en cinco sectores con diversos grados de autonomía respecto de las autoridades españolas: Guajira Arriba desde el istmo al extremo norte (sus habitantes eran llamados arriberos), Guajira Abajo desde el istmo a la orilla norte del Ranchería (abajeros), Montaña o las sabanas aledañas a los montes de Oca (serranos), la Playa o la costa occidental (pescadores) y al suroeste de la península la laguna Sinamaica.Polo, 2011: 23-24 Los abajeros presentaban un mayor mestizaje y eran parte de alianzas con los criollos, en cambio, los arriberos vivían bajo escasa influencia de Maracaibo y Riohacha y se dedicaban a comerciar con los contrabandistas extranjeros.Polo, 2011: 26 Cada clan tenía su propio cacique que detentaba el poder económico y político, «no existe un cacique principal o general de la "nación guajira"».Barrera, 1988: 126

Según afirmaba el virrey Pedro Mesía de la Cerda movilizaron en 1769 hasta veinte mil guerreros.Barrera, 1990Basadre, 1988: 125 Sin embargo, estimaciones modernas indican que la población indígena era de 30.000Kuethe, 1970: 469-470, Pedreja, 1981: 334, nota 13. a 40.000Kuethe, 1970: 469-470; Pedreja, 1981: 334, nota 13; Silvestre, 2006: 67 personas, de las que un máximo de 10.000 serían hombres adultos.Kuethe, 1970: 469-470Moreno, 1984: 171 En la obra Recuerdos de mis viajes a la Guajira y noticias recogidas de Paso (1874)Por el periodista, parlamentario y general venezolano Rafael E. Benítez (1813-1880), antiguo comandante de milicias de Sinamaica. Esta obra permaneció inédita hasta 1952. se agrupa a los guajiros en las siguientes parcialidades: zapuanas, cocinas y cocinetas, tribus muy pobres de los alrededores de Sinamaica que servían como mercenarios en las constantes guerras intertribales, agrupaban 3.000 guerreros; hosayúes de la sierra de la Teta y el interior, muy ricos en animales y disponían de 1.500 lanzas; alpushianas de la costa sur, controlaban el tráfico marítimo de la zona y tenían 500 hombres; jarariyúes del interior en Macuire, pobres pero con 800 guerreros; urianas de las fértiles costas y sierras de Macuire, los más ricos en ganados y populosos pues levantaban 5.000 combatientes; puciarines de las costas septentrionales, comerciaban constantemente con Aruba y Jamaica, 1.200 hombres; hipuanas de la costa occidental, también ricos en animales, 1.500 lanzas; e hipuayúes, habitan el interior desde la costa norte hasta cerca de Riohacha, con cuyos habitantes siempre negocian, poseían muchos animales y 1.500 combatientes.Polo, 2011: 24-25 En cambio, en 1822 un informe del comandante militar de Zulia, general Lino de Clemente, decía que las tribus del sudeste de la península vecinas a Sinamaica sumaban cuatro mil guerreros. Dos años después las autoridades grancolombianas estimaban que todas las parcialidades sumaban dieciocho a veinte mil guerreros.

Presencia española La presencia del Estado español era esencialmente débil en la costa caribeña de la Nueva Granada.Múrena, 1994: 117 En ese punto destacaba la villa de Riohacha como punto fronterizo siempre sometido a las incursiones de corsarios, cimarrones y indígenas de la península .Pedreja, 1981: 331 Hasta avanzado el los españoles controlaban solo los alrededores de la villa.Purvis, 1987: 137

Los indios wayúu nunca pudieron ser conquistados por la falta de recursos de los criollos riohacheros y la despreocupación del régimen colonial por la zona. Además, los indios aprendieron rápidamente a usar el caballo, las armas de fuego y la falta de alimentos y agua fresca para rechazar a cualquier ejército invasor.Barrera, 1988: 127 El terreno montañoso del sur de la península les permitía detectar, eludir y atacar a los españoles. Mucha de su resistencia era motivada por su rechazo a ser esclavizados en los bancos de perlas de Cubagua y el cabo de la Vela.Villalba, 2008: 48 Por el otro lado, los indios jamás pudieron expulsar a los colonos de Riohacha porque estaban divididos en tribus y nunca apareció un líder capaz de unirlos.Pedreja, 1981: 331-332 También fueron incapaces de impedir a los arijuna, «extranjeros», se apoderaran de las tierras bajas más fértiles, forzándolos a retirarse a zonas más vulnerables a las sequías. La visión de enemigos continuó. El gobernador Luis Soto de Herrera, en su informe de 1718, «eran bárbaros, ladrones, cuatreros, dignos de la muerte, sin Dios, sin ley y sin Rey».

Criollos e indios siguieron viviendo apartados salvo cuando se reunían para comerciar o para celebraciones religiosas.Pedreja, 1981: 332 La región era famosa por su cría de ganados pero los criollos sufrían constantemente el robo de sus animales, especialmente reces, porque era un símbolo de estatus social entre las tribus. Debe mencionarse que los españoles al fundar las ciudades de Santa Marta (1525), Valledupar (1530), Riohacha (1539) y Maracaibo (1569) les arrebataron a los guajiros las zonas más aptas para la agricultura o la caza en la Baja Guajira, pero esto se compensó con la introducción del ganado europeo, sin embargo, los indios también fueron forzados a usar la Alta Guajira, con sus escasas fuentes de agua, todo el año para pastar y no de forma estacional como en un principio.

Durante el el abigeato adquirió un valor funcional: lo intercambiaban con contrabandistas ingleses, holandeses y franceses venidos de las Antillas por armas y alcohol (los criollos hacían lo mismo, vendiéndoles palo de tinta).Pedreja, 1981: 332-333 El contrabando había comenzado en el y siempre involucró a las autoridades españolas, quienes recibían una comisión. Los holandeses buscaban obtener ganados, cueros, esclavos, palo brasil, etc., mientras que los ingleses preferían de vender armas a los guajiros y entrenarlos en su uso. Esto significó que durante esa centuria los guajiros adoptaran masivamente el uso del caballo y las armas de fuego para hacer la guerra y el comercio.

Cuando el gobierno español se dio cuenta de la magnitud de aquel negocio ilegal, decidió hacer sentir su poderíoPedreja, 1981: 333-334 antes que la penetración económica de potencias rivales llevara, por ejemplo, a la creación de «un "protectorado inglés" sobre la Guajira como en efecto lo hicieron en la Costa de Mosquitos».Pedreja, 1981: 339 Se decidió llevar a cabo una política de fundación de nuevas villas para «asentar a la dispersa e incontrolada población» de toda la costa atlántica, tratando de introducirla a la legalidad y el sistema económico españoles.Polo, 2001: 35 Solo algunos colonos se sentían lo bastante seguros para vivir muy cerca de los indios.Kuethe, 1970: 468-470 Esto coincidió con la modernización del aparato administrativo español.

Ante esa mayor interferencia guajiros se sublevaron constantemente durante la primera mitad de esa centuria: 1701, 1727, 1741, 1757, 1761 y 1768. La primera consistió en la destrucción de una misión y en la segunda reunieron más de 2.000 lanzas para combatir a los españoles.Barrera, 1988: 127-128 Sin embargo, durante la mayor parte de ese siglo las relaciones wayúu-españolas fueron pacíficas, formándose relaciones de compadrazgo, mestizaje, sincretismo cultural y contrabando de perlas. Respecto de los mestizos, muchos de ellos se «guajirizaban», es decir, terminaban asumiendo la cultura indígena.

Capuchinos La medida más importante fue el envío de misioneros capuchinos a la zonaPedreja, 1981: 334 desde 1694.Polo, 2001: 36 La idea era reducirlos y acabar con el desperdicio de tanta mano de obra, recuperando el comercio de perlas para las autoridades. En 1701 los capuchinos valencianos son expulsados por los indios, regresando en 1719 pero deben retirarse a la Sierra en 1726 para volver de forma definitiva una década más tarde. Hasta 1735 se fundaron las reducciones de Boronata, La Cruz, Orino, El Rincón, Parauje, Cercadillo, Calabazo, Chimare, Macuira, Ypapa (Bahía Honda) y San Pedro Nolasco del Salado.Polo, 2001: 39 Un año después se agregaba Menores.

Durante la primera mitad del las tropas de la Corona apenas hicieron presencia en la zona, quedando la tarea de pacificación en manos de los misioneros, quienes lograron crear un territorio basado en sus pueblos.Polo, 2001: 43 Fue un fracaso porque muchas veces los indios se negaron a recibirlos, llegando algunos religiosos a considerar que para ser reducidos primero debían ser conquistados militarmente.Polo, 2001: 41 Los consejos de los capuchinos llevaron a los militares de la segunda mitad de la centuria a considerar intentar quitarles sus armas y ganados (posesiones valiosas en su cultura) por la fuerza, sin embargo, nunca lo hicieron porque esto significa que por hambre atacaran las haciendas de los colonos.Polo, 2001: 42

Campaña de Ruiz de Noriega Los primeros proyectos de pacificación de los indios comenzaron 1719 con el gobernador de Santa Marta, Juan Beltrán de Caicedo, pero en 1741 las responsabilidades fueron transferidas a los gobernadores de Cartagena. En 1757 el comandante de Riohacha y juez de comicios, teniente coronel Manuel Martínez de Escobar, presentó una propuesta para someter a los indios y tres años después le siguió otra de su sucesor, Bernardo Ruiz de Noriega.Barrera, 1988: 128

Para contener el contrabandoPolo, 2001: 43-44 y someter la revuelta del cacique Masajure, en 1761 el comandante de Riohacha emprendió una serie de campañas de pacificación contra los guajiros, fundando villas hasta la frontera del río Socuy y firmando acuerdos de paz que forzaban a los caciques a reconocer el catolicismo como religión oficial, recibir a los misioneros, rechazar a sus piaches (curanderos), abandonar la poligamia, acatar las leyes españolas, establecerse en los pueblos que se fundaran, expulsar a los blancos fugitivos que vivían entre ellos, informar a las autoridades de todo lo que pasaba en sus tierras, ir desarmados a los pueblos españoles, hacer una paz entre las distintas tribus guajiras, no usar más flechas envenenadas, aportar guerreros para toda futura campaña contra indios rebeldes y reconocer al rey como soberano.Londoño, 1990: 87; Polo, 2001: 43-44

La campaña de Ruiz se valió de tres columnas que sumaban 1000 soldados y que salieron de Maracaibo con rumbo a las faldas de los montes de Oca, de Valledupar y Pueblo Nuevo a las estribaciones de la Sierra Nevada, y de Riohacha a Bahía Honda.Polo, 2001: 44 Le acompañaron hacendados de la zona, pues el gobernador tenía la facultad de repartir tierras e indios capturados.Polo, 2001: 46 Esto provocó pleitos entre la élite local, con algunos de sus miembros (involucrados en el contrabando) boicotearon el desembarco de municiones, demorar o negar el envío de refuerzos o animando a la rebelión a algunos pueblos de indios.Polo, 2001: 46-47

Finalmente, en julio de 1762 el virrey ordenó cesar la campaña contra los indios guajiros.Polo, 2001: 47 Sin embargo, Ruiz de Noriega siguió sus campañas contra los cocinas (1764 y 1765) y los chimilas (1765).

Rebelión