La música en Colombia, como gran parte de las manifestaciones artísticas del país, está influenciada por elementos españoles, indígenas y africanos que formaron dicha nación. Este país tiene una gran diversidad musical, por lo que es conocido como «el país de los mil ritmos», con más de 1025 ritmos tradicionales.
La historia de la música en Colombia es dinámica y ha sido documentada parcialmente por diferentes investigadores, quienes han identificado que, hasta mediados del , el mayor reconocimiento lo tuvo la vertiente de origen hispánico, cultivada principalmente en la región Andina del país. Sin embargo, desde entonces, los ritmos musicales originalmente folclóricos y surgidos en la región del Caribe colombiano adquirieron mayor reconocimiento internacional y éxito comercial. Esto aparece como incompatible con una visión dominante de la identidad nacional desde el , que consideraba al país como principalmente influenciado por la tradición hispánica. Con la Constitución de 1991, como consecuencia del énfasis en la multiculturalidad de la nación, empezó a reconocerse que la música caribeña se había extendido por la sociedad colombiana y se había relacionado con las vertientes musicales del interior, los llanos y el litoral Pacífico.
Géneros tradicionales
Música de Colombia 185px 200px 210px Cumbia Vallenato Currulao
thumb|upright 1.2|Ejes musicales de Colombia.
Los géneros tradicionales pueden dividirse en dos grandes tipos: música del interior y música de los litorales Atlántico y Pacífico. En la música del interior hay dos grandes grupos: andina y llanera; la de los litorales se diferencia entre atlántica y pacífica. En ambas vertientes se encuentran rasgos de la cultura española, africana y amerindia. En la música andina suelen predominar las cuerdas, como la guitarra, el tiple y la bandola, aunque también se han agregado instrumentos como el violín y la flauta. En la música llanera, los instrumentos principales son el arpa llanera y el cuatro, mientras que en la música de los litorales predominan las percusiones. Según el Centro de Documentación Musical de la Biblioteca Nacional de Colombia, existen 12 ejes musicales en Colombia, aunque se han propuesto otros como el eje de valles interandinos del Pacífico.
Entre los géneros de música andina sobresalen el bambuco, el pasillo, el torbellino, la guabina y el bunde, que tiene varias formas y hace de puente entre los ritmos andinos y los del Pacífico. También existen géneros influenciados por corrientes caribeñas, latinoamericanas y anglosajonas.
La gran cantidad y diversidad de influencias han constituido a la música colombiana como una de las más diversas de la región, llevando en años recientes a la exportación de numerosos artistas reconocidos a nivel latinoamericano e internacional, como Shakira, Juanes, Carlos Vives, Joe Arroyo, Rafael Orozco Maestre, Morat y Sebastián Yatra, entre otros. En las músicas caribeñas se encuentran la cumbia, el mapalé, el bullerengue, el porro, el vallenato y el calipso en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Colombia es conocida como «el país de los mil ritmos» porque tiene más de 1025 ritmos folclóricos. Algunos de los principales son:
Aguabajo: baile y canto de la región del Baudó, en el Chocó. Es un canto propio de los bogas. El baile es una especie de juego trenzado entre hombres y mujeres.
Bambuco: aire musical popular de la región Andina de Colombia y uno de los ritmos nacionales más representativos. Ejemplos: El Trapiche (Emilio Murillo), Antioqueñita (Pedro León Franco), Soy colombiano (Rafael Godoy) y La Guaneña, canción del sur de Colombia, específicamente de la región de Nariño. Los instrumentos más usados son el tiple, la guitarra y la bandola.
Bullerengue: ritmo variante de la cumbia, de agitados ademanes, en el que las mujeres llevan el compás con la palma de las manos. Difiere de la cumbia por la coreografía.
Bunde chocoano: aire folclórico del Litoral Pacífico, de procedencia africana.
Bunde tolimense: mezcla de ritmos como la guabina, el torbellino y el bambuco. Ejemplos: Bunde tolimense (Alberto Castilla) y El Republicano (Luis A. Calvo).
Calipso: música típica del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Chandé: aire musical folclórico originario de la Costa Atlántica colombiana. Es un ritmo alegre y fiestero que hace parte de la idiosincrasia costeña y de los carnavales. Proviene de la fusión de ritmos indígenas con música africana y se ejecuta de manera tradicional con tambora, tambor alegre, tambor llamador, flautas de millo o gaitas. Al ser interpretado por una orquesta, la tambora puede ser reemplazada por un timbal o una batería, y los otros tambores por congas. El chandé es un baile de cortejo. Ejemplo: Te olvidé, del maestro Antonio María Peñaloza Cervantes.
Contradanza: baile popular al sur de la Costa Pacífica. Tiene acogida en los montajes de danzas típicas por su vistosidad y elegancia plástica.
Cumbia: aire folclórico representativo del Litoral Atlántico, de origen indígena y africano. Tiene variaciones según la región y suele bailarse con velas en la mano. Se baila en Barranquilla, Mompós, El Banco, Ciénaga, San Jacinto, Soledad, Sincelejo y Sampués. Ejemplos: Cumbia cienaguera (Luis E. Martínez), El alegre pescador (José Barros), La piragua (José Barros) y Navidad negra (José Barros).
Currulao: ritmo destacado del Litoral Pacífico. Posee danza y canto con instrumental típico, como el cununo, el guasá y la marimba. Ejemplos: Los cununos (N. Lambuley), Mi Buenaventura (Petronio Álvarez) y Tormenta (Begner Vásquez Angulo).
Chichamaya: danza aborigen de La Guajira. Se manifiesta en ceremonias o ritos de iniciación a la pubertad. Es una danza de destreza y resistencia física, desarrollada en forma de pugilato, con un significado especial dentro del matriarcado guajiro.
Danza: baile del folclor andino. Se relaciona con una transformación de la contradanza europea y la habanera cubana. Ejemplo: Negrita (Luis Dueñas Perilla).
Galerón: baile y canto antiguo del folclor de los Llanos Orientales. Su ritmo tiene utilidad en las labores de vaquería y es interpretado con frecuencia en las fiestas llaneras. Ejemplo: El galerón llanero (Alejandro Wills).
Guaracha: género de canción bailable, en tiempo rápido y con texto cómico o picaresco.
Guabina: aire musical de los departamentos de Santander, Cundinamarca, Boyacá, Tolima y Huila. Es un canto propio de las montañas, en el que el grito, la cadencia y los calderones son características principales. Se destaca el Festival Nacional de la Guabina en Vélez (Santander). Ejemplos: Guabina santandereana (Lelio Olarte), Guabina chiquinquireña (Alberto Urdaneta), Guabina huilense (Carlos E. Cortés) y Los guaduales (Jorge Villamil).
Joropo: el llanero colombo-venezolano llama joropo a las reuniones o fiestas donde se canta, baila y toca el arpa, el cuatro, las maracas u otros instrumentos típicos de la región. En el joropo, las parejas bailan zapateando y tomadas. El canto expresa valores propios de la cultura llanera. Ejemplos: A sus horas, Ay, sí, sí (Luis Ariel Rey) y Carmentea (Miguel A. Martín).
Mapalé: danza de origen africano que se baila en la Costa Atlántica y a orillas del río Magdalena. Es de ritmo rápido, con palmoteo constante de los participantes.
Merengue: género popular en el departamento del Magdalena, interpretado con acordeón, tambor, maracas y guacharaca.
Merecumbé: ritmo creado por Pacho Galán, a partir de la mezcla del merengue colombiano y la cumbia del departamento del Atlántico. Su tema más representativo es Cosita linda, grabado en 1954 y consolidado en 1955; esta obra musical cuenta con más de 400 versiones en el mundo.
Pasaje: joropo lento y cadencioso en el que los textos o letras son de carácter descriptivo, amoroso o lírico. Ejemplos: ¡Ay, mi llanura! (Arnulfo Briceño) y Luna roja (Jorge Villamil).
Pasillo: aire musical del folclor andino derivado del vals. A principios del se convirtió en un ritmo de moda entre los compositores colombianos. Son conocidos los pasillos La gata golosa, Vino tinto, Esperanza, Espumas y Chaflán, entre otros.
Porro: ritmo más rápido que la cumbia. El porro antiguo se tocaba con instrumentos indígenas; el porro moderno es ejecutado con bandas, comúnmente con el uso del clarinete.
Pregón: canto popular del Litoral Pacífico, utilizado como mensaje o anuncio de mercancías en las ventas callejeras. Tiene una base melódica que acompaña un texto breve.
Rajaleñas: coplas picarescas de los departamentos de Tolima y Huila, en las cuales los copleros expresan sentimientos amorosos, su manera de vivir, sus problemas y ambiciones. Las coplas son interpretadas con flauta, tiple, tambora y carángano.
Sanjuanero: aire folclórico del Tolima Grande. Mezcla de bambuco y joropo, de ritmo agitado e interpretado con especial alegría en las fiestas de San Juan y San Pedro.
Seis: variedad musical del joropo. Algunos nombres del seis son: seis por derecho, seis por numeración, seis figurado y seis corrido.
Torbellino: danza y canto representativo de los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y Santander. Es un ritmo usado en romerías, bailes, fiestas patronales, viajes y correrías. Con la melodía, los campesinos expresan sentimientos religiosos, amores y descripciones del paisaje. Ejemplos: Del otro lado del río (Milciades Garavito), Tiplecito de mi vida (Alejandro Wills) y Viva la fiesta (Luis María Carvajal).
Vallenato: estilo musical originario de Valledupar. El vallenato reúne aires como el paseo, el son, la puya y el merengue vallenato. Es importante el carácter narrativo de sus cantos de amor o descripciones de personas. Se interpreta con acordeón, caja y guacharaca.
Carranga: la carranga, música carranguera o música campesina, es un género de música folclórica surgido en la región andina colombiana, específicamente en el departamento de Boyacá en los años 1970, de la mano del compositor Jorge Velosa y los Carrangueros de Ráquira. En la ejecución de la música carranguera se utilizan la guitarra, el tiple, el requinto-tiple, la guacharaca y la voz.
Géneros apropiados Además de los géneros tradicionales, varios géneros latinoamericanos se han afianzado en Colombia, convirtiéndose en parte del folclore tradicional de algunas regiones o permitiendo que artistas colombianos sobresalgan en la interpretación de estos ritmos.
Entre estos géneros apropiados se encuentran el bolero, la ranchera, el tango, la balada y la salsa.
En Medellín se observa un escenario de apropiación de varios ritmos extranjeros, por ejemplo la cultura argentina, por medio del tango, desde la muerte en aquella ciudad de Carlos Gardel, conocido como «el zorzal criollo», en un accidente aéreo. El barrio Manrique, y en especial la calle 45, con su Casa Museo Gardeliana, ofrece a los visitantes la posibilidad de encontrar discos, obras y recuerdos de exponentes de este género musical. Entre el ciudadano de a pie de Medellín existe la costumbre jocosa de decir: «No se sabe de dónde es Gardel, unos dicen que de Francia, otros de Uruguay y algunos de Argentina, lo cierto es que sí se sabe dónde pasó a la eternidad, dónde se hizo leyenda: en Medellín». Luego llegó el auge del rock, iniciado con bandas como Kraken y Ekhymosis.
Influencias recientes thumb|Carlos Vives.
Si bien El Club del Clan fue un programa colombiano de radio que después pasó a la televisión y que se dedicaba a impulsar nuevas estrellas de la canción, el programa tomó su nombre de un espacio de la televisión argentina con idéntica función.