El Asalto a las Tierras fue un movimiento social, agrarista, cuyo acto más representativo fue llevado a cabo el 27 de enero de 1937, el cual tuvo como propósito la toma y posterior repartición de las tierras de cultivo del valle de Mexicali, que constituían en aquel entonces un latifundio en manos de algunas empresas estadounidenses, entre ellas, de modo destacado, la Colorado River Land Company.
Antecedentes Los antecedentes de este movimiento agrario se remontan a los planes de explotar el potencial productivo agrícola de las tierras del delta del río Colorado,La región del delta de río Colorado, perteneciente al desierto del Colorado, subregión a su vez del desierto de Sonora, se encontraba en aquel entonces prácticamente deshabitada, a no ser por los pobladores indígenas, principalmente de la etnia cucapá. Al llevar a cabo esta idea, se crearon los valles de Imperial y Coachella en los Estados Unidos y el valle de Mexicali en México. por parte de empresarios estadounidenses de finales del e inicios del , y a la situación política imperante en el México prerevolucionario en donde por un lado, se favorecía de forma acusada la entrada de capitales extranjeros, como una estrategia de desarrollo económico, y por otro lado, se tenía a la gran mayoría de la población desposeída, en un medio predominantemente rural, que se encontraba al borde de una revolución política y social con un fuerte componente agrarista, que cambiaría de un modo notable la tenencia de la tierra La expresión: "tenencia de la tierra" alude a la forma en que un individuo o grupo de individuos ejercen su posesión sobre la tierra. en México.
La explotación agrícola del delta del río Colorado La idea de explotar económicamente el delta del río Colorado mediante la irrigación se atribuye a Oliver Meredith Wozencraft. Aunque la idea de que en esta región podría prosperar el cultivo del algodón, había quedado asentada en el diario del gobernador y comandante militar de la provincia de las Californias, José Joaquín de Arrillaga en 1796. Wozencraft cruzó por estas tierras en 1849 y tuvo la idea de crear un sistema de irrigación por gravedad llevando aguas del río al desierto del Colorado, incluso Wozencraft solicitó permiso al gobierno de los Estados Unidos para realizar este proyecto, sin embargo, no fue él quien lo hizo realidad. Fue Charles Robinson Rockwood quien promovió y participó en la construcción de un sistema de canales que necesariamente tuvieron que ser construidos en territorio mexicano para luego regresar a suelo estadounidense, y de este modo puso las bases para la transformación del desierto del Colorado.
El Sr. Rockwood, contratado por un empresario llamado John C. Beatty para determinar la factibilidad de irrigar ciertos terrenos de su propiedad en lo que más tarde sería San Luis Río Colorado, Sonora, vino a esta región en el año de 1892 y apoyado en estudios que ya se habían elaborada anteriormente, además de sus propias indagaciones, supo que la única forma de irrigar la cuenca del Saltón, en aquel tiempo, era rodeando los médanos al oeste del río Colorado, en la colindancia de California con Arizona, utilizando la cuenca del arroyo Álamo,Después de usar este efluente natural del río Colorado, el arroyo o río Álamo se convirtió en el canal Álamo. Durante la crecida del río Colorado en 1905, el excedente de aguas se desbordó sobre el canal Álamo y sobre el río Nuevo (el cual también era en realidad un arroyo efluente del Colorado), Esta crecida tiene importancia histórica local y regional, ya que modificó el trazo original de Mexicali y creó el Lago Saltón, o al menos su última versión. el cual inicia su cauce y tiene parte de su recorrido en territorio mexicano.
Como ya se ha mencionado, en el México de aquellos tiempos, se favorecía la entrada de capitales extranjeros y en particular en la península de Baja California que entonces era un territorio, se había concesionado alrededor del 80% de la superficie a extranjeros, con la condición de que colonizaran la tierra, sin embargo, como no llevaron a cabo ningún proyecto, esas concesiones fueron terminadas entre finales de los cincuenta y principios de los setenta del , otorgándose entonces al Sr. Guillermo Andrade la posesión de una extensa porción del delta del río Colorado.
El Sr. Guillermo Andrade, que había formado, en parte con asociados extranjeros, la "Compañía Mexicana, Industrial y Colonizadora de Terrenos del Río Colorado" desde 1874, obtuvo para el año de 1888, una concesión por parte del gobierno de Porfirio Díaz de 305,735 hectáreasMas existían en posesión otras 27,000 ha por operaciones distintas a la ya citada, dentro de la misma región. en la margen oeste del río Colorado y 82,000 hectáreas más en el margen este. Charles Rockwood y otros empresarios entre los que se destacan George Chaffey, W. T. Heffernan y Anthony Heber, constituidos en la California Development Company,Aunque no todos formaron parte de la citada compañía en el mismo tiempo. se asociaron con el Sr. Andrade y formaron en 1898, la "Sociedad de Irrigación y Terrenos de la Baja California", fue así como se realizaron las obras de irrigación y la posterior transformación de las tierras eriales del delta de río Colorado en tierras de cultivo que llegaría a proclamarse, bajo la administración de la Colorado River Land Company, como el rancho algodonero más grande del mundo.
miniaturadeimagen|izquierda|upright=2.5|El edificio histórico de la Colorado River Land Company en Reforma y Calle F de la ciudad de Mexicali, Baja California, México, en febrero de 2018
En 1902 nació la Colorado River Land Company y en 1904, adquiere de la "Sociedad de Irrigación y Terrenos de la Baja California" los derechos sobre la tierra de prácticamente todo lo que ahora se conoce como Valle de Mexicali.
La Colorado River Land, empezó a explotar los terrenos irrigados primeramente para ganadería, poco después, para productos agrícolas. Al abrirse las tierras de cultivo a la explotación algodonera en el valle de Mexicali, alrededor del año 1912, empezó la llegada de muchos inmigrantes connacionales buscando oportunidades de trabajo. La Compañía, rentaba las tierras de cultivo principalmente a agricultores de origen chino, japonés o indio, evitando la contratación de mexicanos, que hubiesen podido crear derechos sobre la tierra. La Colorado, utilizaba un sistema de renta llamado aparcería, en el cual el campesino se obligaba a desmontar el terreno y a sembrar algodón.
Pero fue principalmente la política de evitar lo más posible contratar mexicanos o de no realizarles a ellos los contratos de aparcería, por parte de la Colorado, así como la actuación del personal de seguridad de esa empresa, denominados: “guardias blancas”, lo que hizo crecer el descontento entre los jornaleros nacionales, quienes se empezaron a organizar para allegarse el derecho a la tierra que las compañías extranjeras, en especial la Colorado River Land, les escatimaban.
La revolución mexicana como antecedente principal de los futuros cambios en el valle de Mexicali Paralelamente a la apertura agrícola en las tierras del delta del Colorado y a la conformación de un latifundio extranjero en la porción mexicana de estas, se gestaba en México un movimiento revolucionario, agrarista, que buscaba, entre sus objetivos más importantes, el desmantelamiento de los latifundios en México y el reparto agrario.
Para 1910, cuando había explotado la revolución en México, la Colorado River Land Company estaba iniciando con su proyecto del rancho algodonero más grande del mundo. La Gran Guerra, incrementó la demanda de algodón y Estados Unidos se convirtió en el primer productor mundial para inicios de la década de los veinte, por ende el interés de La Colorado, por preservar sus posesiones en suelo mexicano, sin embargo los ideales agraristas de la revolución mexicana empezaron a cristalizarse en documentos, leyes y acciones que irían en contra de los latifundios y de cualquier propiedad o posesión extranjera cercana a las fronteras o a las costas mexicanas.
El plan de Ayala, publicado en 1911, hace referencia clara a la supresión de los latifundios y al reparto agrario como objetivos de la revolución. El 30 de agosto de 1913, en el marco de la revolución mexicana, se llevó a cabo el primer reparto agrario en la región norte de México, en la hacienda: los Borregos, cercana al río Bravo y a la ciudad de Matamoros en Tamaulipas, impulsada por los generales Lucio Blanco y Francisco J. Múgica. Poco después, a inicios de 1915, se promulga la ley agraria, que asienta y regula el reparto agrario y la propiedad social Y para 1917, la constitución política mexicana, asienta estos principios en su artículo 27, agregando además que ningún extranjero podía poseer propiedad alguna a menos de 50 km de las costas ni a menos de 100 km de las fronteras.
La aportación del Coronel Esteban Cantú Esteban Cantú Jiménez, jefe político del distrito norte del territorio de Baja California hizo su aportación a la historia de la lucha por la tierra en el valle de Mexicali, y esta fue la creación en 1916 de las colonias agrícolas: Sonora, Herradura y Abasolo y en 1918 las colonias: Benito Juárez y Zaragoza, las cuales fueron conformadas por mexicanos, en terrenos pertenecientes a las compañías extranjeras, que como ya se ha mencionado, tenían la práctica de rentarlas a otros extranjeros. Para lograr la conformación de estas colonias agrícolas mexicanas, el 16 de noviembre de 1916, Esteban Cantú decretó nulos los contratos de colonización, porque, como él lo declara: Además de los anterior, Cantú exigió a esas compañías el pago de contribuciones atrasadas y al no recibir estos pagos, embargó las propiedades donde se ubicaron las citadas colonias. Al respecto de las acciones del Coronel Cantú, comenta el historiador Celso Aguirre Bernal:
El movimiento de Marcelino Magaña y la creación de las Colonia Progreso y anexas como antecedentes del reclamo por la tierra A inicio de la década de los años veinte, surgió la figura del excoronel villista Marcelino Magaña, quien empezó a organizar al campesinado local al respecto de la colonización y reparto de tierras. En mayo de 1922 Magaña presentó, ante una autoridad de Agricultura con despacho en Tijuana, doscientas solicitudes para ocupar terrenos nacionales en manos de la compañía Signal Mountain. Señala el historiador local, Celso Aguirre Bernal, que Magaña impulsaba un movimiento justo, ya que intentaba dar cabal cumplimiento a la ley agraria vigente en ese entonces, así como al artículo 27 de la constitución política mexicana, por aquel tiempo, recientemente promulgada.
Magaña y sus seguidores prosiguieron promoviendo invasiones,El término invasión aquí empleado, tiene que ver con el término: ocupación, sin embargo este acto se ejerció sobre terrenos de los que se conocían o podían conocer los propietarios de facto, pero sobre los que se objeta el derecho a esa propiedad. al no obtener respuesta oficial a sus solicitudes. En 1924 invaden 500 ha de las 5,000 ha que el gobierno arrendaba al Sr. Victor Carusso. También se invadieron terrenos de otros posesionarios extranjeros en el llamado "Rancho Verde". Ante el movimiento que tomaba fuerza, el gobierno intento primeramente convencer a Magaña de desistir, ofreciéndole incluso terrenos cerca de la Laguna Volcano, los cuales Magaña rechazó. Ante ese fracaso, el gobierno federal instó al gobierno del general Abelardo L. Rodríguez a solucionar el problema haciendo un reparto de tierras. En dicho reparto se excluyó a las personas más allegadas al coronel Magaña. Así, el gobernador del Distrito Norte del Territorio de Baja California, en el año de 1925, dotó de tierras a campesinos mexicanos mediante la adquisición del predio del Sr. Carusso, fundándose de este modo la Colonia Progreso y anexas.