El estrés (del latín stringere ‘apretar’«stress.» Etymology Online. Consultado el 19 de noviembre de 2014. a través de su derivado en inglés stress ‘fatiga de material’) es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada. Fisiológica o biológica es la respuesta de un organismo a un factor de estrés tales como una condición ambiental o un estímulo.
El estrés es el modo de un cuerpo de reaccionar a un desafío. De acuerdo con el evento estresante, la manera del cuerpo a responder al estrés es mediante el sistema nervioso simpático de activación que da lugar a la respuesta de lucha o huida. Debido a que el cuerpo no puede mantener este estado durante largos períodos de tiempo, el sistema parasimpático tiene tendencia a hacer regresar al cuerpo a condiciones fisiológicas más normales (homeostasis). En los humanos, el estrés normalmente describe una condición negativa (distrés) o, por el contrario, una condición positiva (eustrés), que puede tener un efecto mental, físico e incluso de bienestar o malestar en un ser humano, o incluso en otra especie de animal.
Historia En la década de 1930, Hans Selye —hijo del cirujano austriaco Hugo Selye—, observó que todos los enfermos a quien estudiaba, independientemente de la enfermedad que padecieran, presentaban síntomas comunes: fatiga, pérdida del apetito, bajada de peso y astenia, entre otras posibles sintomatologías. Por ello, Selye llamó a este conjunto de síntomas el síndrome de estar enfermo.
En 1950 publicó la que sería su investigación más famosa: Estrés. Un estudio sobre la ansiedad. El término estrés proviene de la física y hace referencia a la presión que ejerce un cuerpo sobre otro (la fatiga de materiales), siendo aquel que más presión recibe el que puede destrozarse- y fue adoptado por la psicología, pasando a denominar el conjunto de síntomas psicofisiológicos antes mencionado, y que también se conocen como síndrome general de adaptación. Los estudios de Selye con posterioridad llevaron a plantear que el estrés es la respuesta inespecífica a cualquier demanda energética a la que sea sometido, implicándose una respuesta de lucha o de huida.
Selye, que fue fisiólogo, se convirtió en el director del Instituto de Medicina y Cirugía Experimental en la Universidad de Montreal.
La ciencia distingue dos tipos de estrés, tanto en animales como en humanos:
Eustrés y distrés Aunque casi siempre, principalmente en los humanos, la palabra estrés suele poseer una connotación negativa por incomprensión de la realidad que conduce a una fatiga y a un desequilibrio homeostático (lo opuesto quizás sería el nirvana budista o el principio de nirvana de Sigmund Freud).
Eustrés o estrés positivo: es un proceso natural y habitual de adaptación circunstancial, que consiste en una activación durante un mayor período de tiempo, con el objetivo de resolver una situación compleja que requiere de equilibrio entre esfuerzo, conocimiento o inteligencia especializada y entusiasmo o pasión. En los animales no humanos el eustrés se evidencia en los estímulos que por reacción favorecen a la vida.
Distrés o estrés negativo: es aquel que en un animal (incluido el ser humano) supera el potencial de homeostasis o equilibrio del organismo causándole fatiga, mayores niveles de ansiedad, de irritabilidad y de ira. El estrés mantenido puede provocar la aparición de consecuencias físicas, debidas al aumento del gasto de energía, una mayor rapidez de actuación, menor descanso del necesario y el consiguiente agotamiento de las fuerzas.
Fisiopatología El efecto que tiene la respuesta estrés en el organismo es profundo: Predominio del sistema nervioso simpático (vasoconstricción periférica, midriasis, taquicardia, taquipnea, ralentización de la motilidad intestinal, pérdida de pigmentación en el cabello,https://es.gizmodo.com/la-ciencia-resuelve-la-gran-pregunta-como-el-estres-vu-1841173838 etc.). Liberación masiva en el torrente sanguíneo de glucocorticoides: catecolaminas (adrenalina y noradrenalina), de cortisol y encefalina. Aumento en sangre de la cantidad circulante de glucosa, factores de coagulación, aminoácidos libres y factores inmunitarios (la sangre se hace trombolítica con lo que aumentan los riesgos de ACV y otras trombosis).
El cuerpo desarrolla estos mecanismos para aumentar las probabilidades de supervivencia frente a una amenaza a corto plazo, pero no para ser mantenidos indefinidamente. A medio y largo plazo, este estado de alerta sostenido desgasta las reservas del organismo. El estrés (especialmente el distrés) provoca inmunodepresión. La liberación de hormonas de estrés inhibe la maduración de los linfocitos, encargados de la inmunidad específica.
Reacciones psicológicas Las reacciones psicológicas que causa el estrés tiene tres componentes: el emocional, el cognitivo y el de comportamiento. El estrés y las emociones tienen gran relación. Las emociones se pueden definir como un estado de ánimo que aparece como reacción a un estímulo. Lo que hace pensar que el estrés es una emoción, ya que tiene las características de una emoción.
Algunas respuestas de tipo emocional que se presentan en personas afectadas por el estrés son las siguientes: abatimiento, tristeza, irritabilidad, apatía, indiferencia, inestabilidad emocional, etc. Se dice que los agentes estresores llegan por medio de los órganos de los sentidos (vista, oído, tacto, gusto, olfato), que después llegan las emociones. Entonces después del estrés vienen las emociones y viceversa.
Hay muchos métodos de medición (psico)fisiológicos que se correlacionan más o menos bien con el estrés psicológico (mental o emocional) y, por tanto, se utilizan como posible indicador.Klimmer, F.; Rutenfranz, J.; Rohmert, W. (1979): Investigations on physiological and biochemical indicators for differentiation of mental and emotional strain in psychical efforts. In: Int. Arch Occup Environ Heath 44 (3), S. 149–163. DOI: https://doi.org/10.1007/BF00381130 Gopher, Daniel; Donchin, Emanuel (1986): WORKLOAD – AN EXAMINATION OF THE CONCEPT. In: Kenneth R. Boff, Lloyd Kaufman und James P. Thomas (Hg.): Handbook of perception and human performance. Volume II - Cognitive Process and Performance. New York: John Wiley ans Sons (A Wiley-Interscience publication), S. 1–49. Boucsein, Wolfram (1988): Elektrodermale Aktivität. Grundlagen, Methoden und Anwendungen. Berlin, Heidelberg: Springer. DOI: https://doi.org/10.1007/978-3-662-06968-4 – ISBN 978-3-662-06969-1 Böckelmann, Irina; Seibt, Reingard (2011): Methoden zur Indikation vorwiegend psychischer Berufsbelastung und Beanspruchung — Möglichkeiten für die betriebliche Praxis. In: Z. Arb. Wiss. 65 (3), S. 205–222. DOI: https://doi.org/10.1007/BF03373839 Chen, Fang; Zhou, Jianlong; Wang, Yang; Yu, Kun; Arshad, Syed Z.; Khawaji, Ahmad; Conway, Dan (2016): Robust multimodal cognitive load measurement. Cham: Springer (Human-computer interaction series). DOI: https://doi.org/10.1007/978-3-319-31700-7 – ISBN 978-3-319-31698-7 Kramer, Arthur F. (1990): Physiological Metrics of Mental Workload: A Review of Recent Progress. Bericht. University of Illinois at Urbana-Champaign, San Diego. ISBN 9781003069447 Rau, Renate; Richter, Peter (1995): 24-Stunden-Monitoring zur Prüfung der Reaktivität psychophysiologischer Parameter in Belastungs- und Erholungsphasen. Speichelparameter und kardiovaskuläre Parameter in Feld- und Experimentaluntersuchungen. Schriftenreihe der Bundesanstalt für Arbeitsschutz und Arbeitsmedizin (FB 12.001), Bremerhaven: Wirtschaftsverlag NW. Ribback, Sven (2005): Psychophysiologische Untersuchung mentaler Beanspruchung in simulierten Mensch-Maschine-Interaktionen. Doctoralthesis. Universität Potsdam. URN: urn:nbn:de:kobv:517-0000833 Schlick, Christopher; Bruder, Ralph; Luczak, Holger (2018): Arbeitswissenschaft. 4. Aufl. 2018. Berlin, Heidelberg: Springer Berlin Heidelberg. DOI: http://dx.doi.org/10.1007/978-3-662-56037-2 – ISBN 978-3-662-56036-5 Stanton, Neville; Hedge, Alan; Brookhuis, Karel; Salas, Eduardo; Hendrick, Hal (Hg.) (2005): Handbook of human factors and ergonomics methods. ebrary, Inc. Boca Raton: CRC Press. DOI: https://doi.org/10.1201/9780203489925 – ISBN 9780429205712 Solo en el ámbito fisiológico de la función oculomotora, se sospecha que hay varias respuestas fisiológicas que permiten detectar diferentes situaciones de estrés de forma específica para cada persona y de forma objetiva (no mediante una encuesta). Por ejemplo, mediante el movimiento de los ojos y el comportamiento de la mirada, Galley, Niels (1993): Augenbewegungen, Antizipation und Leistung: Auf dem Wege zu einem neuropsychologischen Konzentrationsmodell. In: Jürgen Beckmann, Hanno Strang und Erwin Hahn (Hg.): Aufmerksamkeit und Energetisierung. Facetten von Konzentration und Leistung. Göttingen, Bern, Toronto, Seattle: Hogrefe Verl. für Psychologie, S. 229–245. ISBN 9783801704216 Biswas, Pradipta; Dutt, Varun; Langdon, Pat (2015): Comparing Ocular Parameters for Cognitive Load Measurement in Eye-Gaze-Controlled Interfaces for Automotive and Desktop Computing Environments. In: International Journal of Human-Computer Interaction 32 (1), S. 23–38. DOI: 10.1080/10447318.2015.1084112Schneider, Marc (2019): Blickbasierte Beanspruchungsmessung : Entwicklung und Evaluation eines Kalibrierungssystems zur individuellen Bewertung der mentalen Beanspruchung in der Mensch-Technik-Interaktion. Dissertation. ISBN-10: 3731508095 a través del comportamiento de la pupila Brunn, Walter v.; Falk, Ruth; Hedwig; Matthes, Karl (1941): Untersuchungen über die Pupillenreflexe beim Menschen. In: Pflüger, Arch. 244 (5), S. 644–658. DOI: https://doi.org/10.1007/BF01756035 Kerkau, Florian (2005): Biosignale der Pupille zur Steuerung intelligenter User Interfaces. Untersuchung von Pupillenbewegungen zur Realisierung einer biopsychologischen Computerschnittstelle für die Mensch-Computer-Interaktion. Dissertationsschrift. Freie Universität Berlin, Berlin. Fachbereich Erziehungswissenschaft und Psychologie. URL: http://docplayer.org/3196391-Biosignale-der-pupille-zur-steuerung-intelligenter-user-interfaces.html Beatty, Jackson; Lucero-Wagoner, Brennis (2000): The pupillary system. In: J. T. Cacioppo, L. G. Tassinary und G. G. Berntson (Hg.): Handbook of psychophysiology: Cambridge University Press, S. 142–162. ISBN-10: 0-521-84471-1 Chen, Siyuan; Epps, Julien (2014): Using Task-Induced Pupil Diameter and Blink Rate to Infer Cognitive Load. In: Human–Computer Interaction 29 (4), S. 390–413. DOI: https://doi.org/10.1080/07370024.2014.892428 y a través del comportamiento de parpadeo de los párpados (Parpadeo (ocular))Ponder, Eric; Kennedy, W. P. (1927): ON THE ACT OF BLINKING. In: Exp Physiol 18 (2), S. 89–110. DOI: https://doi.org/10.1113/expphysiol.1927.sp000433Stern, John A.; Walrath, Larry C.; Goldstein, Robert (1984): The Endogenous Eyeblink. In: Psychophysiology 21 (1), S. 22–33. DOI: 10.1111/j.1469-8986.1984.tb02312.x.Reßut, Norman; Hoppe Annette (2019): Erfassung von individuellem Beanspruchungserleben bei kognitiven Belastungssituationen mittels Mustererkennung im Lidschlagverhalten. In: Zeitschrift für Arbeitswissenschaft 65 (2019), S. 1–13. DOI: https://doi.org/10.1007/s41449-019-00165-y. – ISSN 0340–2444Reßut, Norman (2021): Das Lidschlagverhalten als Indikator psychischer Belastung, Wiesbaden: Springer Vieweg, 2021. DOI: https://doi.org/10.1007/978-3-658-36052-8 – ISBN 978-3-658-36051-1
Factores desencadenantes Los llamados estresores o factores estresantes son las situaciones desencadenantes del estrés y pueden ser cualquier estímulo, externo o interno (tanto físico, químico, acústico o somático como sociocultural) que, de manera directa o indirecta, propicie la desestabilización en el equilibrio dinámico del organismo (homeostasis).