La muerte de Arturo (a veces publicado con el nombre en francés medio de Le Morte d'Arthur o Morte Darthur, y aparecido en su primera publicación y en algunas ediciones modernas como La mort d'Arthur) es la versión literaria de sir Thomas Malory sobre la historia del rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda, basada en diversas leyendas inglesas y francesas.
Malory fue uno de los autores que intentaron rescatar la imagen de los caballeros a partir de numerosas fuentes medievales, principalmente textos franceses. La nostalgia y la idealización de la época caballeresca es notoria en toda la obra, pero la característica distintiva de La muerte de Arturo es una prosa precisa, breve y escueta, que se aleja de las ideologías y las alegorías místicas y morales que predominan en otros textos artúricos. Partiendo de un material tradicional rico en historias entrelazadas y alegorías religiosas, Malory creó una historia más ágil y dinámica. Algunas partes de la obra son material original de Malory, mientras que otras son interpretaciones de historias anteriores.
Publicada por primera vez en 1485 por William Caxton, La muerte de Arturo se cuenta entre las más conocidas del género a pesar de no figurar entre las más antiguas. Al morir Malory, la obra se encontraba sin revisar, por lo que Caxton fue la primera persona que se encargó de hacer la revisión inicial y la organización del texto. La edición fue tan popular que, con algunos cambios y añadidos, fue reimpresa en 1498 y, de nuevo, en 1529 por Wynkyn de Worde, su sucesor en la imprenta. Constaba de 504 capítulos agrupados en veintiún libros.
Ha inspirado novelas como la de John Steinbeck Los hechos del rey Arturo y sus nobles caballeros y, especialmente, la muy influyente pentalogía The Once and Future King (1938-1977), titulada en español Camelot, de T. H. White; de ella derivan, entre otras, películas como Excalibur, de John Boorman, o, indirectamente, La espada en la piedra, producida por Walt Disney.
Antecedentes de la obra
Las historias del rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda son ampliamente conocidas en el mundo, en gran medida gracias a los trabajos de los románticos ingleses del y a la obra de Richard Wagner. Estos trabajos están basados en las obras escritas que surgieron en Europa entre los siglos y ; los cuales a su vez se inspiraron en las historias que oralmente formaban parte del folclore medieval. Aunque el nombre de Arturo y referencias a su reinado se encuentran en antiguos manuscritos del y principios del XII,La leyenda de San Goeznovius (William de Leon, 1019), la vida de San Cadoc (Lifris, 1100), crónica de Mount St. Michel (anónimo, 1110), y Gesta Regum Anglorum (William of Malsbury, 1125). los historiadores reconocen que la primera obra escrita donde aparecen personajes artúricos de una manera completa es la Historia Regum Britanniæ, escrita entre 1130 y 1136 por el historiador galés Godofredo de Monmouth.Comentario de Carlos Alvar, en la introducción de Demanda del Santo Graal, Ed. Nacional, 1982, p. 9. Es probable que el escritor francés Chrétien de Troyes se haya inspirado en esta obra para sus relatos, que incluyen también a personajes artúricos. Entre las diversas obras de Troyes, la más famosa es probablemente la inconclusa Perceval, el Cuento del Grial. Troyes murió en 1190. A finales del mismo siglo, Robert de Boron escribió la trilogía Li livres dou Graal, donde las aventuras del rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda alcanzan una configuración definitiva.
En el siglo siguiente, concretamente entre 1200 y 1210, Wolfram von Eschenbach retomó al caballero Perceval, para usarlo como personaje protagonista de su poema épico Parzival.Esta obra sirvió de inspiración para que Richard Wagner compusiera la ópera Parsifal en 1882. Hacia 1230, las leyendas artúricas fueron recopiladas en La Vulgata, también conocido como Lanzarote-Grial o Pseudo-map. El anónimo compilador de este ciclo afirma que se trata de testimonios recogidos de un manuscrito propiedad del rey Arturo, con las historias contadas tal y como las habían vivido sus protagonistas.Comentario de Carlos Alvar, op. cit. pp. 9-10. La Vulgata es un extenso ciclo de más de 2800 páginas, que ocupa cinco volúmenes.Siete volúmenes en la edición estadounidense de O. Sommer de 1909. Durante los siguientes doscientos años, las pocas obras nuevas sobre las leyendas artúricas alcanzaron escasa relevancia histórica, con excepción de menciones por Dante y Bocaccio.
Identidad real de Malory Existe incertidumbre acerca de la verdadera identidad de Thomas Malory. La hipótesis generalmente más aceptada es que se trataba de Thomas Maleore, de Newbold Revell, en Warwickshire,Kitteredge, G. L. Who was Sir Thomas Malory?. Harvard Studies and Notes, vol. V, 1896. nacido a principios del , quien sirvió con el conde de Warwick y luchó en Calais en 1436. De acuerdo a esta hipótesis, Malory pasó los últimos veinte años de su vida en prisión, condenado por varios asesinatos, o por un intento de asesinato y violación. Se cree que fue en prisión donde Malory escribió su obra literaria, aunque a los historiadores les resulta difícil vincular una personalidad literaria tan refinada y caballeresca con la de un presunto asesino y violador. Otra hipótesis sugiere que Malory vivía en Yorkshire, pues el lenguaje con el que la obra fue escrita sugiere que el autor era del norte de Warwickshire.Matthews, William. The Ill-Framed Knight, 1966.
Si las diferentes interpretaciones de la vida de Malory coinciden en algo, es en que Malory era un aristócrata que lamentaba el fin de las era de la caballería y que efectivamente pasó un tiempo en prisión, donde probablemente escribió La muerte de Arturo. Si Malory estuvo en servicio militar en Francia, es probable que su obra fuera escrita cuando Malory fue capturado por Jacques d'Armagnac, quien poseía una vasta biblioteca sobre temas artúricos.Comentario de Janet Cowen en el prefacio de Le Morthe D'Arthur, Londres, 1969
Malory nunca vio su obra publicada, pues murió catorce años antes de que Caxton la imprimiera por primera vez. De hecho, en el colofón de La muerte de Arturo Malory solicita a los lectores que recen por su pronta liberación si es que aún no ha muerto; o que recen por su alma en caso contrario.
Diferentes ediciones a través de los siglos
Primera impresión de la obra William Caxton imprimió la obra de Malory por primera vez en 1485. Al morir Malory, la obra se encontraba sin revisar, por lo que Caxton fue la primera persona que se encargó de hacer la revisión inicial, y la organización del texto. La edición fue tan popular que, con algunos cambios y añadiduras, fue reimpresa en 1498, y de nuevo en 1529 por Wynkyn de Worde, el sucesor de Caxton en la misma imprenta.
Malory escribió su obra en forma de un ciclo bajo el título The hoole booke of kyng Arthur & of his noble knyghtes of the rounde table (‘El libro completo del rey Arturo y sus nobles caballeros de la mesa redonda’, en inglés del ). El título La muerte de Arturo se refería únicamente al último episodio del conjunto. Al imprimirlo y publicarlo, es probable que Caxton malinterpretara las intenciones del autor. Caxton dividió la obra en veintiún libros con un promedio aproximado de veinticuatro capítulos por libro, dando un total de 504 capítulos. Al inicio de cada capítulo y al final de cada libro, Caxton añadió también rúbricas que describían la acción. Además escribió una introducción que justificaba la publicación y describía la organización de la obra.
Sobreviven dos ediciones originales del texto de Caxton, una está alojada en la biblioteca John Rylands de la Universidad de Mánchester en Inglaterra; y la otra se encuentra en la biblioteca Pierpont Morgan de Nueva York.thumb|270px|La muerte del rey Arturo. Óleo de James Archer. 1860 |izquierda Reimpresiones hasta el Durante los siguientes dos siglos, diferentes imprentas hicieron tres nuevas ediciones de la obra de Malory, en 1557, 1585 y 1634. En cada una de ellas se hicieron adiciones, se corrigieron errores previos, y también se incorporaron nuevos errores. Posteriormente, el libro fue relegado a un segundo plano hasta que el romanticismo del revivió el interés por los temas de la Edad Media. En 1816, hubo dos publicaciones independientes, ambas basadas en el texto publicado en 1634, conocido como la edición de Stansby. A partir de ese momento, se utilizaron mezclas de la edición original de Caxton con la de Stansby en las reediciones que precedieron al descubrimiento del manuscrito de Winchester.
El manuscrito de Winchester Al catalogarse la biblioteca del Colegio de Winchester, en 1934, se descubrió un manuscrito que había permanecido oculto en el acervo. A la postre, este manuscrito resultó ser uno de los hallazgos más importantes hechos en el sobre literatura medieval. El manuscrito de Winchester es una versión de La muerte de Arturo que se considera más cercana al arquetipo o trabajo original de Malory que el texto de Caxton, aunque ambas obras derivan de forma independiente de una copia más antigua. Los exámenes microscópicos que fueron practicados al manuscrito mostraron que este provenía del taller de Caxton, ya que tenía restos de copias de algunas páginas impresas en el tipo de letra que Caxton utilizaba. A diferencia de la edición de Caxton, el manuscrito de Winchester no está dividido en varios Libros y capítulos (de hecho, Caxton se atribuye tal división, en el prefacio del libro).
thumb|200px|El Colegio de Winchester. Eugène Vinaver, profesor de Lengua y Literatura Francesas de la Universidad de Mánchester, dio a conocer en 1947 una edición en tres volúmenes de la obra de Malory fundada en el manuscrito de Winchester. Vinaver acompañó la edición con el argumento de que Malory no había escrito una sola obra, sino que en realidad había reunido una serie de aventuras artúricas independientes que no necesariamente debían ser coherentes en conjunto y entre sí. Vinaver llamó a su edición Los trabajos de Sir Thomas Malory, aludiendo expresamente a esa teoría de las múltiples obras que habían sido reunidas por iniciativa de Caxton.
La hipótesis de Vinaver explicaba las discrepancias que había entre las diferentes secciones del texto de Caxton y que antes habían causado inquietud entre los estudiosos. Sin embargo, el asunto de la cohesión de las partes nunca ha sido resuelto a satisfacción. De cualquier modo, el texto del manuscrito de Winchester hizo más asequible la obra, por lo que muchas de las publicaciones modernas se fundan en el texto de Winchester y no en el de Caxton. John Steinbeck, ganador del premio Nobel de literatura en 1962, manifiesta que, aunque el primer libro que tuvo en su vida fue una copia de la edición de Caxton, al conocer el manuscrito de Winchester décadas después prefirió usar este último como fuente para su obra artúrica:
Características