La Alianza para el Gobierno Abierto (OGP por sus siglas en inglés) es un iniciativa multilateral que intenta asegurar compromisos concretos de gobiernos nacionales y subnacionales para promover el gobierno abierto, dar más poder a los ciudadanos, luchar contra la corrupción y utilizar las nuevas tecnologías para fortalecer la gobernanza. De acuerdo con su espíritu de colaboración multisectorial, la OGP es supervisada por un comité de dirección que incluye representantes de gobiernos y organizaciones de la sociedad civil.
Historia La OGP fue lanzada formalmente el 20 de septiembre de 2011 durante una reunión de la Asamblea General de la ONU en la cual jefes de Estado de los 8 fundadores (Brasil, Indonesia, México, Noruega, Filipinas, Sudáfrica, Reino Unido y Estados Unidos) aprobaron la Declaración para un Gobierno Abierto y anunciaron sus planes de acción nacionales junto con un número igual de dirigentes de la sociedad civil. Los 8 miembros fundadores también dieron la bienvenida al compromiso de 38 gobiernos para unirse a la OGP. Desde su creación la OGP ha resultado más de 4,500 compromisos de reforma en más de 300 planes de acción.
La OGP celebró su primera reunión anual de alto nivel del 17 al 18 de abril de 2012 en Brasilia, Brasil. Justo seis meses después de su inicio, la OGP había crecido de 8 planes de acción y 46 países participantes a 50 planes y 54 países. El encuentro de Brasilia juntó a países y organizaciones unidos por su creencia en el poder de la transparencia, con participación desde los que hacían campaña contra la censura en Yemen hasta los reformistas que utilizan los datos de escuelas primarias para mejorar la educación en la India.
El Reino Unido devino copresidente de la OGP en septiembre de 2012, dispuesto a apoyar a los miembros en el cumplimiento de sus compromisos de transparencia. 46 miembros ya habían publicado planes de acción que contenían más de 300 compromisos de gobierno abierto . Según el entonces Ministro de la oficina de Gabinete del Reino Unido, responsable para transparencia y datos abiertos, Frances Maude, Gran Bretaña buscaba «asegurar los cimientos de la OGP como una iniciativa internacional mundialmente reconocida y respetada…. [y] fortalecer el papel de las organizaciones de la sociedad civil, animando a una mayor colaboración con los gobiernos para forjar formas de trabajar más innovadoras y abiertas.»
En octubre de 2013, Indonesia asumió la copresidencia de la OGP junto con el representante de la sociedad civil Rakesh Rajani de Tanzania. Ese año los objetivos temáticos de la iniciativa se centraron en la acción ciudadana y el gobierno responsable. En una era de hiperconnectividad, la apertura y la transparencia, así como la participación y colaboración ciudadanas, son vistas cada vez más como componentes esenciales de una buena gobernanza.
En octubre de 2014, el Gobierno de México y Suneeta Kaimal, jefe operativo del Instituto de Gobernanza de los Recursos Naturales (NRGI por sus siglas en inglés, distinto del Instituto de Recursos Mundial, WRI), devino copresidente de la OGP. Con la adopción y aplicación de la Agenda 2030 (Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS) por dirigentes mundiales en una histórica cumbre de Naciones Unidas, para la «promoción de sociedades pacíficas e inclusivas», 2015 marcó un hito para el futuro de resultados de desarrollo y gobierno abierto.Objetivos de Desarrollo sostenible En octubre de 2015, el Gobierno de México alojó la tercera cumbre mundial de la OGP en Ciudad de México que enfatiza el lema de «Transparencia para todos: uso de los principios del gobierno abierto como mecanismos clave para aplicar la agenda de desarrollo posterior a 2015.»
El Gobierno de Sudáfrica y Alejandro González, de GESOC, devinieron copresidentes de la OGP en octubre de 2015.
A comienzos de 2016 la OGP lanzó un nuevo programa piloto diseñado para implicar más proactivamente a los gobiernos subnacionales en la iniciativa.
En diciembre de 2016, el Gobierno de Francia, en asociación con el Instituto de Recursos Mundial (WRI), alojó la cuarta cumbre mundial de la OGP en París, reuniendo 3 000 representantes de 70 países.
Objetivos La OGP proporciona una plataforma para reformistas dentro y fuera de gobiernos con el objetivo de desarrollar iniciativas que promuevan transparencia, den poder a los ciudadanos, luchen contra la corrupción y utilicen las nuevas tecnologías para fortalecer la gobernanza. La OGP intenta asegurar compromisos concretos de gobiernos nacionales y subnacionales que impulsen reformas de gobierno abierto e innovación en un esfuerzo para que los países vayan más allá en las áreas de transparencia, rendición de cuentas y compromiso ciudadano. Es una asociación voluntaria a la que los países eligen unirse y a través de la cual organizaciones de la sociedad civil, en colaboración con los gobiernos, pueden impulsar iniciativas que consideren en línea con sus agendas de reforma.
Más que establecer un rango mundial de transparencia por países, la OGP proporciona apoyo y ánimo a los países que abanderan ambiciosas reformas y cumplen sus promesas «ante la atenta mirada de los ciudadanos.» Se pretende que la comunidad de reformistas «ofrezca apoyo a los gobernantes que deseen crear un foro en el que se den conversaciones entre el Gobierno y la sociedad civil.»
Esta relación entre el Gobierno y la sociedad civil es la piedra angular de la OGP. Se espera que los gobiernos colaboren activamente con la sociedad civil cuando redacten y apliquen los compromisos del país, así como cuando informen sobre los esfuerzos y realicen su seguimiento. El proceso OGP requiere que los gobiernos consulten a los ciudadanos y a la sociedad civil. El Mecanismo de Revisión Independiente (IRM por sus siglas en inglés) evalúa la calidad de esta consulta.
La OGP puede servir como plataforma para construir una coalición diversa de actores de la sociedad civil de una variedad de disciplinas.
Los principios de la OGP se explican mejor con la Declaración para un Gobierno Abierto. Como se especifica en ella, se espera que los países participantes se adhieran a los principios siguientes: Reconoce que personas de todo el mundo reclaman más transparencia a sus gobiernos. Piden mayor participación cívica en los asuntos públicos y buscan maneras de hacer sus gobiernos más transparentes, responsables y eficaces. Reconoce que los países se encuentran en diferentes etapas de sus esfuerzos para promover la transparencia en el gobierno, y que cada uno persigue un planteamiento compatible con sus prioridades nacionales y las circunstancias y aspiraciones de sus ciudadanos. Acepta la responsabilidad de aprovechar este momento para fortalecer los compromisos de promover la transparencia, luchar contra la corrupción y utilizar las nuevas tecnologías para hacer al gobierno más eficaz y responsable. Resalta el valor de la apertura en el compromiso con los ciudadanos para mejorar servicios, gestionar recursos públicos, promover la innovación y crear comunidades más seguras. Abraza los principios de transparencia y gobierno abierto con la vista puesta en conseguir mayor prosperidad, bienestar y dignidad humana en los países que suscriben la declaración y en un mundo cada vez más interconectado.
Los países que participan en la OGP afirman su compromiso de: Aumentar la disponibilidad de información sobre actividades gubernamentales. Apoyar la participación cívica. Aplicar los estándares más altos de integridad profesional en todas sus administraciones. Aumentar el acceso a las nuevas tecnologías para apertura y rendición de cuentas.
Estructura Como iniciativa multisectorial, se ensalza la participación de la sociedad civil en los principios fundacionales de la OGP y sus estructuras de gestión. Los gobiernos y la sociedad civil desempeñan un papel igualmente importante en la gestión de la OGP a través de su participación en el comité de dirección, en el cuerpo ejecutivo de gestión y en el nivel nacional. El Comité de dirección proporciona guía y dirección internacional para mantener los estándares más altos para la iniciativa y asegurar su sostenibilidad a largo plazo. Está compuesto de números iguales de representantes de gobiernos y organizaciones de la sociedad civil. La jefatura de la OGP rota regularmente, nombrando cada año dos copresidentes, uno gubernamental y otro de la sociedad civil. Los nuevos miembros de este comité son seleccionados por sus pares. Subcomités: los miembros del comité de dirección delegan trabajo a los subcomités. Hay tres: 1) Gobernanza y liderazgo; 2) Criterios y estándares; y 3) Aprendizaje e intercambio entre pares. El principio de paridad se preserva en estos subcomités: los forman números iguales de representantes gubernamentales y de la sociedad civil. Unidad de apoyo es una pequeña secretaría permanente que trabaja estrechamente con el comité de dirección para hacer avanzar los objetivos de la OGP. Está diseñada para mantener la memoria institucional, gestionar las comunicaciones externas, asegurar la continuidad de las relaciones organizativas con los socios y apoyar una mayor afiliación. También sirve como una tercera parte neutra entre gobiernos y organizaciones de la sociedad civil, asegurando que la OGP mantiene un equilibrio productivo entre estos 2 componentes. El Mecanismo de Revisión Independiente (IRM por sus siglas en inglés) es el medio clave por el que cualquier actor puede seguir el progreso de la OGP en los países participantes. El IRM publica, para cada país participante, informes bienales de progreso. Estos informes evalúan el desarrollo y aplicación de los planes de acción nacionales, así como el progreso en resaltar los principios del gobierno abierto. Los informes también proporcionan recomendaciones técnicas para mejoras. Se pretende que sirvan para estimular el diálogo y promover la rendición de cuentas de los gobiernos a sus ciudadanos. Compromiso con la sociedad civil (CSE por sus siglas en inglés): el equipo CSE trabaja para ampliar, fortalecer y comprometer a una fuerte red de organizaciones de la sociedad civil para que participe en la OGP, particularmente a nivel nacional. El equipo ayuda a actores de la sociedad civil a utilizar mejor el proceso OGP —incluyendo el diseño, aplicación y seguimiento de los planes de acción— para conseguir los objetivos que persiguen dichos actores. Programa piloto de gobiernos subnacionales: lanzado en 2016, busca extender los principios de la OGP al nivel local. 15 gobiernos subnacionales fueron seleccionados para participar y, con la ayuda de la unidad de apoyo y el comité de dirección de la OGP, han desarrollado planes de acción en colaboración con la sociedad civil. Contribuirán activamente a actividades de aprendizaje y contacto entre pares con otros gobiernos subnacionales y, al igual que los gobiernos nacionales, serán evaluados por el IRM.
Cómo funciona Criterios de elegibilidad: para participar en la OGP los gobiernos deben demostrar su compromiso con el gobierno abierto en 4 áreas clave, midiéndose este compromiso con indicadores objetivos validados por expertos independientes: transparencia fiscal, acceso a la información, declaraciones públicas de bienes de los responsables políticos, y compromiso ciudadano. Los países pueden ganar un total de 16 puntos por su actuación en estas áreas, o 12 puntos si en una de ellas no se les mide. Los países que alcancen un 75% de los puntos aplicables (ya sea 12 de 16 o 9 de 12) son elegibles para unirse a la OGP. Para que un país elegible se una todo lo que se requiere es una carta de un representante ministerial donde se exprese el acuerdo con los principios de la Declaración para un Gobierno Abierto y la intención de participar en la OGP, así como el organismo que va a liderar las relaciones entre ese país y la OGP, y un punto de contacto individual para futuros trabajos.