El "tornado de Encarnación de 1926" —también conocido como el "ciclón de 1926"— fue un fenómeno meteorológico catastrófico ocurrido el día 20 de septiembre de 1926, víspera de la primavera austral, en horas de la tarde, en la ciudad de Encarnación, capital del departamento de Itapúa, ubicada sobre la margen derecha del río Paraná, en el extremo sur de la República del Paraguay. En aquel entonces, Encarnación era la segunda ciudad más importante del país. Antecedentes meteorológicos y contexto geográfico La región meridional paraguaya presenta una moderada propensión a la convección severa por encontrarse dentro del Pasillo de los Tornados, un corredor climático que se extiende desde el norte de Argentina hasta el sur de Brasil, donde convergen masas de aire cálido y húmedo provenientes del Atlántico y del Amazonas con corrientes de aire frío de origen polar. Durante los días previos al evento, la ciudad había registrado lluvias intensas e incesantes que no lograban disminuir el sofocante calor previo al ==cambio de estación. Secuencia del evento== Alrededor de las 18:30 horas, la ciudad se oscureció súbitamente mientras un frente tormentoso avanzaba desde el sureste, acompañado de vientos sostenidos de más de 180 km/h, fuertes precipitaciones y descargas eléctricas intensas. Poco después, aproximadamente a las 18:45 horas, testigos relataron un "fogonazo" sobre el río: la tromba se formó sobre el río Paraná a unos 200 metros de la costa paraguaya, donde dos corrientes de viento huracanado con velocidades estimadas superiores a los 250 km/h confluyeron frente a la ciudad. El tornado ingresó por el muelle, construido en 1918 y principal punto de comunicación con la Argentina para el transporte de carga y pasajeros, siendo destruido por completo en su totalidad. Desde allí, el vórtice arrasó prácticamente todo lo que se conocía como la Zona Baja de Encarnación —el sector ribereño de mayor actividad comercial y residencial— arrancando casas, monumentos y edificios de sus cimientos. De toda esa zona, tan solo seis viviendas permanecieron en pie, aunque con severos daños. El saldo fue de entre 300 y 400 fallecidos, alrededor de 500 heridos y pérdidas económicas incalculables. Al final de la noche, la ciudad prácticamente había desaparecido bajo los escombros, en lo que los sobrevivientes denominaron "el infierno en la ciudad".

Clasificación e intensidad Por la magnitud de su destrucción y la devastación total observada en estructuras de construcción sólida, estudios retrospectivos le asignan una intensidad de F5 en la Escala Fujita (F4+ según otras evaluaciones), con ráfagas estimadas superiores a los 400 km/h en su máxima expresión, lo que lo convierte en un tornado de categoría "increíble" en la escala de daños. Consecuencias y reconstrucción En el inmediato posterior al desastre se produjeron episodios de saqueo entre los escombros, pero también surgieron héroes: Juan Pedotti, jefe de la usina de la ciudad, murió electrocutado al desconectar los motores y bajar las llaves de la planta, evitando que más personas entraran en contacto con los cables caídos y salvando numerosas vidas. El sacerdote José Kreusser socorrió a centenares de heridos en medio de la oscuridad y los escombros, y junto con el baqueano alemán Jorge Memmel cruzó a remo el caudaloso río Paraná hasta la vecina ciudad de Posadas, Argentina, para pedir auxilio, pues allí nadie sabía nada de la catástrofe. Las familias damnificadas fueron alojadas en Posadas, donde el gobernador Héctor Barreyro convocó a médicos, enfermeras y voluntarios; los ferrobarcos se convirtieron en hospitales flotantes. La noticia llegó a Asunción a las 5:45 horas del día siguiente, a través de un telegrama desde Posadas que rezaba: "Ayer 6 y 45 (pm) un fuerte ciclón arrasó la mayor parte de Encarnación, ciudad baja. Hay numerosas víctimas." El ferrocarril partió desde la capital en tiempo récord, llegando a la ciudad en siete horas con médicos, medicamentos, ropas y alimentos. Como gratitud eterna al pueblo posadeño, las autoridades encarnacenas erigieron un monolito y placas al pie de la Estatua de la Libertad en el parque República del Paraguay de Posadas. Legado Por su intensidad, nivel de destrucción y particularidad, el evento se consagró como la tormenta más destructiva en la historia de la República del Paraguay y el tornado más mortífero registrado en la historia de Sudamérica. La catástrofe provocó el atraso de la ciudad durante décadas posteriores. Hoy, la antigua Zona Baja de Encarnación no tiene rastros visibles: quedó inundada bajo el embalse de la Central Hidroeléctrica Yacyretá, pero la tragedia dejó un legado de resiliencia, reconstrucción y hermandad con la ciudad espejo de Posadas

Formación Alrededor de las 18:45 horas, al final de un día húmedo y caluroso, el ocaso se mezclaba de fondo con la oscuridad que avecinaba rápidamente. Desde el sur se asomaba un frente tormentoso, con fuertes lluvias, descargas eléctricas y vientos sostenidos de más de 180 km/h. La tromba se formó sobre el río Paraná a unos 200 metros de la costa paraguaya. Dos corrientes de viento huracanado de más de 250 km/h acompañados de fuerte chaparrones y descargas eléctricas se encontraron justo frente a la ciudad. El tornado entró por el muelle -construido en 1918, principal fuente de comunicación con la Argentina y de transporte de cargas y pasajeros- siendo totalmente destruido, arrasando prácticamente todo lo que hoy sería la ex-Zona Baja de la ciudad, así como casas, monumentos, edificios, etc. El saldo fue de centenares de muertos y heridos, e incalculables pérdidas económicas, lo que produjo el atraso de la ciudad en los años posteriores.

Posterior al desastre Algunos aprovecharon luego de la desgracia para saquear cosas y objetos de valor de los edificios derrumbados, pero así también surgieron héroes, muchos de ellos anónimos, otros con nombre y apellido, como el jefe de la usina, Juan Pedotti, que al desconectar los motores y bajar las llaves, murió electrocutado, evitando que otros tuvieran contacto con los cables caídos, salvando así muchas vidas.

El sacerdote de la ciudad, José Kreusser, socorrió centenares de personas heridas en medio de los escombros y la oscuridad. Y junto con Jorge Memmel, cruzaron el caudaloso río Paraná para pedir auxilio en la vecina ciudad de Posadas, Rca. Argentina, donde nadie sabía nada de la catástrofe. En la Casa de Gobierno provincial se desarrollaba una fiesta estudiantil, de la que participaban muchos encarnacenos, y fue suspendida de inmediato al conocerse la noticia; y el gobernador de entonces, Héctor Barreyro llamó a la solidaridad, juntó a equipos de médicos, enfermeras y monjas. Las familias encarnacenas que quedaron sin hogar fueron alojadas en Posadas, se formaron bancos de sangre. Las embarcaciones que se encontraban en el puerto posadeño se movilizaron para brindar ayuda, y los ferrobarcos pasaron a ser hospitales flotantes e improvisados albergues.http://www.abc.com.py/edicion-impresa/interior/el-tornado-de-encarnacion-931744.html

En Asunción, la noticia se conoció a las 5:45 a.m. al día siguiente, a través de un telegrama trasmitido desde Posadas y firmado por el jefe civil. El telegrama decía: «Ayer 6 y 45 (pm) un fuerte ciclón arrasó la mayor parte de Encarnación, ciudad baja. Hay numerosas víctimas». La ciudadanía y autoridades nacionales empezaron a moverse. El ferrocarril, llegó de Asunción en siete horas a la ciudad de Encarnación, llevando médicos, medicamentos, ropas, comestibles, etc. Algunos cineastas viajaron para filmar y documentar lo sucedido, para luego recorrer las ciudades del país y del exterior, exhibiendo los filmes para recaudar fondos para el socorro y paliar en alguna manera las necesidades de los damnificados. Como gratitud al pueblo posadeño por su gran ayuda, algún tiempo después, las autoridades encarnacenas erigieron un monolito y colocaron placas al pie de la Estatua de la Libertad. El parque República del Paraguay -conocida como «parque paraguayo»- de la ciudad de Posadas, fue levantado por los mismos paraguayos en agradecimiento por la ayuda brindada desde Posadas.

Referencias

Categoría:Paraguay en 1926 Paraguay Categoría:Desastres naturales en 1926 Categoría:Tornados F3 Categoría:Encarnación (Paraguay)