mini|250px|La cosecha, óleo de Pieter Brueghel el Viejo de 1565, muestra en primer plano segadores segando trigo y en segundo plano mujeres y hombres engavillando la mies suelta y gavillas apiladas. Una gavilla es un conjunto agrupado de sarmientos, cañas, mieses, ramas, hierba, etc., mayor que el manojo y menor que el haz. El término se aplica en particular al trigo, cebada y otros cereales que después de segado reunía el conjunto cortado en gavillas. Esta acción se denomina gavillar, engavillar o agavillar y se realizaba a continuación de la siega manual. La finalidad del engavillado era completar la maduración del cereal, acelerar el secado del grano y facilitar su transporte a la era. thumb|left|Gavillas de trigo apiladas en Inglaterra para su secado. Cuando se mecanizó la siega después de mediados del , en las primeras segadoras la mies caía suelta sobre la plataforma de la máquina. Un rastrillador debía rastrillarla y arrojarla al rastrojo donde posteriormente se realizaba el engavillado de modo similar a la siega manual. Poco a poco se fueron mecanizando estas tareas, que culminaron con la atadora, una máquina que ataba automáticamente la mies formando gavillas, fabricada a partir de la década de 1880. Manualmente se seguía juntando las gavillas para apilarlas. Con la difusión de la cosechadora a partir de mediados del desapareció la necesidad de engavillar.

Para engavillar manualmente se requerían alrededor de 10 horas-hombre por hectárea. No era una tarea pesada, por lo que a la par de los hombres también trabajaban mujeres.

Referencias

Categoría:Agricultura