El Parque arqueológico de Belmaco (también conocido como Cueva de Belmaco) es uno de los más importantes espacios arqueológicos de Canarias, ubicado en la Villa de Mazo, se asocia el descubierto al gobernador militar de la isla de La Palma, Domingo van de Walle en 1762. Se trata del primer yacimiento arqueológico descubierto en Canarias. El conjunto está declarado bien de interés cultural con categoría de zona arqueológica. El conjunto arqueológico de Belmaco lo forman diez cuevas naturales de habitación y una estación de grabados rupestres.

Los benahoaritas criaban ganado en Belmaco y quemaban pinocha para desparasitar.

Localización El enclave se encuentra en el barranco de Tigalate, en el término municipal de Villa de Mazo, a unos 350 metros sobre el nivel del mar y a pocos kilómetros del litoral oriental palmero. Su entorno está formado por un paisaje de coladas volcánicas cubiertas de pinar y pequeños bancales agrícolas.

Descripción El conjunto arqueológico de Belmaco está formado por diez cuevas naturales de habitación y una estación de grabados rupestres (petroglifos) situados en los alrededores de las cavidades. Las cuevas presentan adaptaciones para uso doméstico, con restos de hogares, útiles de piedra y fragmentos cerámicos. Los petroglifos, grabados sobre la roca basáltica, incluyen motivos geométricos espirales y meandriformes, característicos del arte rupestre benahoarita.

En el entorno se han hallado también restos de actividad ganadera. Investigaciones recientes han identificado indicios de quema de pinocha —acículas de pino canario— posiblemente para desparasitar el ganado, práctica documentada en fuentes etnográficas.

Cronología y contexto cultural Los materiales arqueológicos y los análisis de contexto sitúan la ocupación del conjunto en el periodo de los benahoaritas, los antiguos habitantes prehispánicos de La Palma, entre los siglos y . Los petroglifos de Belmaco son uno de los primeros ejemplos conocidos de arte rupestre de Canarias y han sido interpretados como manifestaciones simbólicas o religiosas ligadas a la cosmovisión insular.

Investigaciones El descubrimiento de Belmaco en 1762 por Domingo van de Walle marcó el inicio de la arqueología en Canarias. A lo largo del , diversos viajeros y naturalistas europeos visitaron el lugar, y en el se consolidó su estudio sistemático por parte del Museo Arqueológico Benahoarita y el Cabildo Insular de La Palma. El yacimiento fue declarado bien de interés cultural con la categoría de zona arqueológica, y se creó un pequeño parque arqueológico y centro de interpretación para su conservación y divulgación.

Conservación y visita El Parque Arqueológico de Belmaco está gestionado por el Cabildo Insular de La Palma. Ofrece visitas guiadas, recorridos señalizados y un centro interpretativo con reproducciones y paneles explicativos. El acceso es libre durante el horario de apertura y forma parte de la red de espacios culturales de la isla dedicados al patrimonio benahoarita.

Galería

Véase también Aborígenes canarios Conquista de Canarias Anexo:Personajes de la conquista de Canarias

Referencias

Categoría:Villa de Mazo Belmaco Categoría:Benahoarita Categoría:Bienes inscritos en la Lista Indicativa de España Categoría:Descubrimientos arqueológicos en España Categoría:Descubrimientos arqueológicos de 1762 Categoría:Descubrimientos geográficos de 1762 Categoría:España en 1762 Categoría:Descubrimientos geográficos de España en el siglo XVIII