María Polydouri (en griego, Μαρία Πολυδούρη, Kalamata, 1 de abril de 1902 – Atenas, 29 de abril de 1930) fue una poeta neorromántica griega. Pertenece a la generación de 1920, que cultivó la sensación de insatisfacción y un tono decadentista semejante a los poetas malditos franceses. El amor y la muerte son los dos ejes alrededor de los cuales gira su poesía. Esta lírica rompe en una profunda tristeza y dolor, con evidentes influencias del amor en su vida.

Biografía

Infancia y juventud María Polydouri nació en la pequeña ciudad de Kalamata, al suroeste del Peloponeso, el 1 de abril de 1902. Ella misma lo recordaría así, más tarde en sus diarios:

izquierda|miniaturadeimagen|María Polydouri en 1918.

Era la tercera hija de un matrimonio acomodado. Su padre, Eugenios Polydouri, era filólogo y director de un instituto de enseñanza secundaria; su madre, Kyriaki Markatou, una mujer progresista. Además de dos hermanas mayores (Pepi y Virginia), tuvo también dos hermanos menores (Konstantinos y Evangelos). Ya desde su adolescencia se interesó por la literatura. En 1916, a la edad de 14 años, se fecha su primera composición, publicada en la revista Οικογενειακός Αστήρ, un texto de prosa poética titulado El dolor de una madre [Ο πόνος της μάνας] que describe la aparición del cadáver de un joven en la playa de su pueblo, escrito en plena conmoción por el desgarro sufrido por la madre del joven. De la misma época es su poemario (hoy perdido) Margaritas [Μαργαρίτες], que no llegó a publicar. Después de graduarse en la escuela secundaria, en 1919 aprobó, por consejo de su padre, unas oposiciones para integrarse como funcionaria en la prefectura de Mesenia.

derecha|miniaturadeimagen|María Polydouri en 1920.

Vida en Atenas En 1920 perdió a su padre y a su madre en solo dos meses. Se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Atenas y solicitó un traslado a la autoridad territorial de la prefectura de Mesenia, donde trabajaba, a la del Ática. El año siguiente se instaló en Atenas en el barrio de Exarquía (en la calle Methenis, 7), donde se concentraban los poetas y estudiantes de la ciudad. Polydouri, a diferencia de la mayoría de las chicas de su edad, estaba soltera y no tenía obligaciones sociales en su ámbito familiar, lo que le permitió gozar de una vida libre, aunque solitaria. En su diario escribió:

Durante este periodo Polydouri trabajó y estudió, además de escribir y traducir poesía. Pero encontraba también tiempo para divertirse, flirtear y trasnochar; no cumplía con el estereotipo de mujer de la época, sino que creía en la libertad individual y la igualdad de los sexos. En la Atenas de la época, una ciudad bastante pequeña, se le acusaba de tener una «moral relajada» porque, entre otras cosas, fumaba. Con 20 años, conoció en la Facultad de Derecho al poeta Kostas Karyotakis, que tenía entonces 26 años y, además, trabajaba en el mismo departamento de la autoridad territorial de la prefectura de Atenas. Casi inmediatamente surgió entre ellos un amor apasionado que marcó tanto la vida como la obra de Polydouri.

Esta relación, con tonos culturalistas, puede apreciarse no tanto en su obra poética como en sus diarios. Así escribía María:

Su relación duró apenas medio año, hasta el verano de 1922 en que Karyotakis descubrió que sufría de sífilis, una enfermedad que entonces era incurable y estaba socialmente estigmatizada. Informó María y le pidió que terminaran su relación. Ella le propuso que se casaran sin tener hijos y él, orgulloso, se negó a aceptar ese sacrificio por parte de ella. Entonces María dudó de su sinceridad y consideró que la enfermedad no era sino un pretexto para abandonarla.

derecha|miniaturadeimagen|María Polydouri (la segunda por la izquierda) con la compañía de la Escuela de Arte Dramático en 1925.

Después de su separación María Polydouri continuó enamorada de Kostas Karyotakis. Sin embargo, en 1924 conoció al abogado Aristotelis Georgiou, con quien se acabó prometiendo a principios del 1925. A pesar de la dedicación de su prometido, María no podía concentrarse seriamente en ninguna actividad: perdió su trabajo en la administración pública por ausentarse injustificadamente y abandonó la Facultad de Derecho. Después cambió de rumbo. Empezó a estudiar en la Escuela de Arte Dramático del Teatro Nacional, donde tuvo como profesores a Fotos Politis y Marika Kotopouli, y llegó incluso a actuar como protagonista en la obra Retazo de Darío Niccomedi en 1926. Parece que tenía una buena voz y que bailaba sorprendentemente bien.

derecha|miniaturadeimagen|María Polydouri (en el centro) acompañada de Kostas Karyotakis (a la izquierda) y de un personaje desconocido. Fecha de la fotografía desconocida.

Cuando tiene 24 años, en 1926, cae enferma de tuberculosis, razón por la cual pasa unos meses en el pueblo de Pteri, en el norte del Peloponeso, lugar al que acudían muchos afectados por la enfermedad para sanarse. Allí se dedica, fundamentalmente, a escribir. En diciembre de ese mismo año, María se traslada a París. Sabemos por la correspondencia que mantiene con dos amigos, que antes de hacerlo había enviado una novela recién terminada a un editor, novela cuya publicación espera con angustia durante mucho tiempo.

Vida en París El verano de 1926 rompió de pronto su compromiso con Aristotelis Georgiou y se marchó a París, donde pasó dificultades económicas. Entró en una escuela de alta costura pero no llegó a trabajar de ello porque volvió a diagnosticársele tuberculosis. En 1928 ingresó en el hospital de la Charité de París y al poco se vio obligada a volver a Atenas. Juan Manuel Macías publicó en su poemario Sucede en la voz de otros un texto titulado María Polydouri ha decidido abandonar París, un homenaje y una recreación poética del instante en que la poeta pasa sus últimas horas en París.

Regreso a Atenas y muerte Los primeros momentos en el sanatorio «Sotiría» (salvación en griego) de Atenas intentó continuar su vida normal: salía del hospital, bebía, fumaba y trasnochaba. Pero sobre todo escribía sin pausa. En el sanatorio se encontraba ingresado también un joven Yannis Ritsos, quien acabaría siendo uno de los más célebres poetas griegos del . Con Ritsos compartía su interés por la literatura y entabló amistad. Este decía de ella que «era una mujer joven de un brillo y una belleza increíbles». Ella le dedicó el poema Sacrificio. Ese mismo año se publicó su primera colección poética Los trinos que se extinguen [Οι τρίλλιες που σβήνουν] .

La colocaron en el tercer lugar en una pequeña habitación reservada para los enfermos terminales. La noticia del suicidio de Karyotakis en Preveza (el 21 de julio de 1928) la llevó al borde de la muerte y empeoró el resto de su vida. La muerte del poeta afectó profundamente a Polydouri, que comenzó entonces una autobiografía que abandonó al poco tiempo, pero cuyo inicio es tremendamente conmovedor:

Había decorado la pequeña habitación con imágenes de poetas como Byron o Baudelaire, y tenía una foto de Karyotakis al lado de su cama. La pequeña habitación se transformó en un salón de poetas y eruditos: allí la visitaron personajes del mundo intelectual y artístico como tales Fotos Politis, Marika Kotopouli, Ángelos Sikelianós, Myrtiotissa (pseudónimo literario de Theoni Drakopoulou) o Kostas Ouranis.

Sin embargo, sin dinero para adquirir los caros medicamentos contra su enfermedad y sin familiares que pudieran hacerse cargo de ella convenientemente (solo contaba con sus hermanos, también muy jóvenes), su salud fue resintiéndose progresivamente. Su segunda y última colección de poesía, Eco en el caos [Ηχώ στο χάος] , se publicó en 1929.

derecha|miniaturadeimagen|María Polydouri en la cama del hospital, dibujada por Fokion Dimitriadis y publicado en Eleftheron Vima, 26, enero de 1930.

La prensa de la época se hizo eco de su situación, que atraía la atención de los lectores por su vida «cualitativamente excéntrica» y «poética». Los medios de comunicación más tradicionales la pusieron como ejemplo del tipo de vida que una mujer joven no debía seguir: una vida poco virtuosa que acaba pasando factura. Sus últimos días los pasó en la clínica Christomanou, donde la trasladaría su antiguo prometido Aristotelis Georgiou. Allí murió a causa de la tuberculosis el 29 de abril de 1930, al poco de haber cumplido los 28 años.

Angelos Terzakis, uno de los pocos que asistió, escribiría más tarde sobre el funeral de Polydouri:

Buena parte de su leyenda nos la muestra como una poeta suicida, que habría muerto por una sobredosis de morfina. Sin embargo, las circunstancias exactas de su muerte no se han conocido hasta el momento y, de lo que sí podemos estar seguros es de que fue una gran poeta, por las críticas que se publicaron en su época y por los comentarios de otros grandes poetas griegos como Ángelos Sikelianós o Yannis Ritsos.

No hay tumba física de la poeta, pues sus restos fueron exhumados al poco de ser enterrada, y depositados en una fosa común, debido a que su familia no podía hacerse cargo del mantenimiento económico de su sepultura en el cementerio de Atenas.

Obra La mayor parte de la poesía de María Polydouri está inspirada por su tormentosa relación con Kostas Karyotakis, que permaneció violenta y vívida en su mente tanto tras su ruptura como después del suicidio del poeta. El amor y la muerte son los dos ejes alrededor de los cuales gira su poesía; es expresión del drama de su existencia, transcurrida entre la alegría del momento presente y la idea de la muerte próxima. Esto conduce forzosamente a una melancolía que nace del recuerdo de las vivencias, de todas las experiencias que se escapan. Combina un esencial lirismo que se transforma en pesar y, a veces, en angustia, con obvias influencias de Kostas Karyotakis y las lamentaciones populares de la península de Mani. Como afirma Kostas Stergiopoulos:

Su diario se ha publicado por su valor literario, así como otra creación en prosa: una pequeña novela donde se burla sin piedad del conservadurismo y la hipocresía de su época. Además, María Polydouri tradujo al griego moderno poemas de Jean Moréas, Leconte de Lisle y Henry Bataille.

Poesía Los trinos que se extinguen [Οι τρίλλιες που σβήνουν] (1928) Eco en el caos [Ηχώ στο χάος] (1929)

Prosa Romance y otros escritos [Ρομάντσο και άλλα πεζά] (edición: Χριστίνα Ντουνιά), Εστία, 2014. María Polydouri, antes de dedicarse por completo a la poesía, se había ocupado de la prosa y llegó a escribir una novela, publicada de forma póstuma con el título de Ρομάντσο (Romance). No conocemos el título que la autora hubiese querido darle a esta novela. La escribió en el verano de 1926 y la entregó para su publicación a Chysostomos Ganiaris antes de partir para París en diciembre de 1927. Constituye un ejemplo temprano de la novela griega moderna, tanto por la técnica narrativa como por las ideas modernas que figuran en sus páginas.

La edición más actual de la novela (a cargo de Christina Dounia) recoge toda la prosa que se encuentra en las páginas de su diario, una autobiografía, dos pequeños relatos líricos, textos literarios postales, así como cartas desde París, que proporcionan información importante acerca de las condiciones de su estancia y también del destino de su novela. Los textos de este volumen documentan la capacidad narrativa, la mayor sensibilidad social y la autoconciencia de Polydouri como mujer y creadora. Las dos protagonistas de la novela son Danai, una joven independiente e intelectual con inclinaciones feministas, y la impulsiva Afroula, atractiva y con una vida amorosa liberal. Ambas figuras toman sus características de la propia autora y tienen comportamientos subversivos desde el punto de vista de la sociedad griega de los años 20.

Obras completas