miniaturadeimagen|350px|El Gran Buenos Aires es el área de mayor consumo eléctrico de la Argentina, con aproximadamente 15 millones de habitantes que representan aproximadamente un 30% de la población total, y la mayor concentración industrial y económica del país. La historia del servicio eléctrico del Gran Buenos Aires es la historia de las empresas que han prestado ese servicio a la Ciudad de Buenos Aires y el área urbana que la rodea. Desde que se instalaron los primeros generadores de electricidad a fines del , la generación, transmisión y distribución de electricidad en el área de Buenos Aires fue realizada por distintas empresas y a través de distintas modalidades.

El Gran Buenos Aires no solo constituye la mayor agrupación de personas de Argentina, con casi 13 millones de habitantes que representan aproximadamente un 30% de la población total, sino también la mayor concentración industrial y económica del país.

A partir de 1907 se impuso un sistema de concesiones controladas por monopolios privados extranjeros, que se caracterizó por la ineficiencia y la corrupción. Las empresas monopólicas concesionarias fueron CATE (Compañía Alemana Transatlántica de Electricidad), CIAE (Compañía Ítalo Argentina de Electricidad), CHADE (Compañía Hispano Argentina de Electricidad) y CADE (Compañía Argentina de Electricidad). Entre 1958 y 1991 actuó también la empresa estatal SEGBA (Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires). CATE-CHADE-CADE fueron nombres sucesivos que adoptó la misma empresa, al cambiar la composición del capital.

El sector eléctrico argentino fue completamente rediseñado en la década de 1990, siguiendo los principios de privatización y desregulación de los servicios públicos que estuvieron en boga en esa época. Hasta ese momento el sector eléctrico argentino había operado con un diseño de integración vertical en empresas tanto públicas, como privadas y cooperativas. El nuevo régimen dividió el sistema en tres subsectores horizontales independientes: generación, transporte y distribución. Mientras el subsector de generación funciona bajo condiciones de libre competencia, los subsectores de transporte y distribución fueron organizados como servicios públicos que deben ser prestados por empresas privadas monopólicas.

En Gran Buenos Aires la distribución quedó a cargo de tres empresas monopólicas privadas (EDESUR, EDENOR y EDELAP), que han generado insatisfacción en la población. La generación de la electricidad la realizan unas 55 empresas, en su mayoría privadas, interconectadas desde 2006 a través del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). El transporte de la electricidad se realiza mediante dos subsistemas, el Sistema de Transporte de Energía Eléctrica de Alta Tensión (STAT), monopolizado por la empresa privada Pampa Energía y el Sistema Troncal (ST), dividido en cinco troncos regionales, cada uno de ellos monopolizado por una empresa; el transporte troncal para Buenos Aires y AMBA, corresponde a la empresa Transba.

El sistema se ha cartelizado progresivamente y hacia la segunda década del , tres grupos económicos controlan la mitad de la demanda y de los usuarios. Los tres principales grupos empresarios del sector son Pampa Energía, conducido por Marcelo Mindlin, el Grupo Pagano, conducido por Rogelio Pagano un exempleado de Marcelo Mindlin, que en pocos años se volvió multimillonario como representante de una serie de empresas offshore cuyos principales accionistas se desconocen, y el Grupo Sadesa, dirigido por Nicolás Caputo, controlante minoritario de Edesur. El grupo económico del presidente Mauricio Macri (mandato 2015-2019) y su familia, ingresó durante su mandato al negocio eléctrico y ha sido denunciado por beneficiar ilegalmente a las empresas del sector.

Antecedentes miniaturadeimagen|250px|Momento en que es apagado el último farol (no eléctrico) en la ciudad de Buenos Aires: esquina de Avenida del Trabajo y Escalada, 19 de marzo de 1931. La Ciudad de Buenos Aires venía iluminando sus calles y plazas desde el , utilizando inicialmente velas, aceites y kerosene. En 1850 comenzó a instalarse alumbrado de gas de carbón, destacándose en el servicio la Compañía Primitiva de Gas, de capitales ingleses. Durante aproximadamente un siglo Buenos Aires tuvo un extenso servicio de alumbrado público generado por aceite, kerosén y gas de carbón, que contribuyó a demorar la transición hacia un sistema eléctrico.

Con el invento de la lámpara incandescente -patentada en 1880 por Thomas Alva Edison- y el sistema trifásico -patentado por John Hopkinson en 1882-, la electricidad comenzó a utilizarse en las ciudades para el alumbrado, el transporte público (tranvías y ferrocarriles a nivel y subterráneos) y la producción manufacturera. La electricidad constituyó el corazón de la Segunda Revolución Industrial y coincidió con un gran crecimiento demográfico y económico de la Argentina y particularmente de Buenos Aires.

En 1881 Fermín Vieyra, en representación de la empresa inglesa Stagg Brothers, le ofreció a la Municipalidad de Buenos Aires instalar el alumbrado de la ciudad con energía eléctrica, pero la propuesta fue rechazada considerando que se trataba de un paso prematuro, pues todavía no existía ninguna "gran ciudad europea" iluminada por este nuevo sistema.

En 1882 fue la empresa Brush Electric de Estados Unidos, representada por Walter Cassels, la que ofreció instalar un sistema de energía eléctrica para la ciudad de Buenos Aires, pero al año siguiente el intendente Torcuato de Alvear negó la concesión. Cassels se dirigió entonces a la ciudad de La Plata, que aceptó el proyecto y se constituyó en 1883, en la primera ciudad de América Latina alumbrada a electricidad, con la primera central eléctrica del país, utilizándola incluso para viviendas particulares y luego también la primera en tener un tranvía eléctrico.

La empresa de Rufino Varela miniaturadeimagen|250px|Segundo edificio del Teatro Ópera, construido en 1889. La empresa del ingeniero Rufino Varela instaló en su interior una usina eléctrica que lo transformó en la primera sala latinoamericana con luz eléctrica. Doce de las catorce salas de Buenos Aires tuvieron luz eléctrica provista por la empresa pionera de Varela.

El ingeniero argentino Rufino Varela,El ingeniero Rufino Varela era hijo del abogado Rufino Varela y nieto del escritor Florencio Varela. fue quien instaló en 1887 la primera empresa de electricidad en Buenos Aires y quien construyó la primera usina, con una potencia de 12 HP, que fue situada en pleno centro de la ciudad, sobre la calle San Martín, frente a la Catedral. La empresa de Varela proveía luz eléctrica a los hoteles, comercios céntricos y varias casas de familia.

La Municipalidad contrató también a la empresa de Rufino Varela para instalar el primer alumbrado eléctrico de la ciudad, en la calle San Martín (una cuadra), ampliado al año siguiente a la calle Florida y luego al Parque Tres de Febrero donde colocó 36 focos. Otro de los emprendimientos de Varela fue la instalación de luz eléctrica en el puerto y los diques, para permitir el trabajo nocturno, construyendo a tal efecto una usina en la zona portuaria. En 1889 la empresa de Varela iluminó el segundo edificio del Teatro Ópera y el viejo Teatro Colón, ubicado donde hoy se encuentra la casa central del Banco Nación, llegando a instalar el suministro eléctrico en doce de las catorce salas de espectáculos que tenía por entonces la ciudad.

Finalmente Rufino Varela fundaría en 1896 la Compañía General de Electricidad de la Ciudad de Buenos Aires (CGEBA), que sería la más importante de la ciudad, con su mayor usina instalada en el Paseo de Julio y Montevideo.CATE, 1910, pp. 12, 27. Varela también prestaba desde 1887, junto a los hermanos Ángel y Carlos Cúneo, servicios eléctricos para las quintas ubicadas al norte de Buenos Aires, en Olivos, Martínez, San Isidro y El Tigre, utilizando un dínamo de 10 HP que los hermanos Cúneo habían instalado en su aserradero de San Fernando, con el que también daban luz a los vecinos de la zona.

La CGEBA y la usina instalada en San Fernando serían compradas en 1909 por la Compañía Argentina de Electricidad (CADE), cuando ya se había iniciado el proceso de cartelización privada del servicio eléctrico en Argentina.

Otras empresas iniciales

En esos momentos se formaron gran cantidad de empresas barriales que instalaban usinas para prestar servicios vecinales. Algunas de esas empresas realizaron grandes inversiones, como la Sociedad de Luz Eléctrica Edison, fundada por Carlos Bright, que poseía el mayor generador de electricidad de la ciudad. En 1893 se estableció la Compañía de Luz Eléctrica y Tracción del Río de la Plata (CLETRP), de origen inglés. La CLETRP construyó la central San Juan de 1.100 kW en corriente alterna y una red subterránea de 2 x 220 v. También actuaba la empresa francesa Compagnie Generale d'Electricité de la Ville de Buenos Aires, que poseía la usina de Paseo de Julio y Montevideo.CADE, 1910, p. 30.

En 1895 La Primitiva de Gas también se dedicó al servicio eléctrico, y en 1897 compraría la Sociedad de Luz Eléctrica Edison. En 1910 cambió su nombre a Primitiva Gas and Electric Lighting Company of Buenos Aires y construyó la central de la calle Cuyo.

Empresas eléctricas en el área de Buenos Aires1899 EmpresaUsinakWCATEParaguay5250Cia. General de ElectricidadPaseo de Julio3150La Primitiva de GasCuyo1900La CapitalHumberto 1.º1710Río de La PlataSan Juan1000Cía. de Electricidad de AdroguéAdrogué320Municipalidad de Buenos AiresBelgrano105Palermo80Flores12Varela & CúneoSan Fernando250Estado nacionalPuerto175Cía. de Luz Eléctrica de QuilmesQuilmes37CasselsBarracas al Sud35Total14.024Fuente: CATE, 1910, p. 46

De todos modos la ciudad de Buenos Aires tardó en incorporar de lleno la electricidad. La iluminación a gas o kerosén subsistió hasta bien entrado el y las primeras grandes usinas eléctricas recién se construyeron en 1907 y 1912. El último farol (no eléctrico) estaba en la esquina de Avenida del Trabajo y Escalada y fue apagado el 19 de marzo de 1931.

CATE miniaturadeimagen|300px|Primera central termoeléctrica de la CATE, inaugurada en julio de 1899 y ubicada en Paraguay y Reconquista. El origen de la CATE se remonta al origen del enorme trust eléctrico alemán, la compañía AEG (Allgemeine Elektricitäts-Gesellschaft, que en español significa Compañía Alemana de Electricidad), fundada en 1883 en Berlín, por Emil Rathenau. En 1895 la AEG apuntó a extender sus negocios hacia el otro lado del Atlántico, eligiendo Argentina como punto de partida. A tal fin creó en Alemania una empresa que agregó a su nombre la palabra "Transatlántica", Deutsch Ueberseeische Elektricitäts-Gesellschaft, que fue inscripta en Argentina en 1898 con el nombre de Compañía Alemana Transatlántica de Electricidad (CATE).

En 1899 la Municipalidad de Buenos Aires otorgó a la CATE un permiso provisorio para generar y distribuir electricidad con una potencia de 4.800 kW mediante una red trifilar de 2 x 220 v en corriente continua. Simultáneamente la CATE inició la construcción de su primera central, instalada en las calles Paraguay y Reconquista (ver foto), con una potencia de 7000 caballos de fuerza (HP).CATE, 1910, pp. 26-27.

Cuando la CATE inició sus operaciones en 1899, el servicio eléctrico en la ciudad era prestado por varias empresas en condiciones reales de competencia, permitiendo que los usuarios optaran por aquella que prestaba el mejor servicio. En un libro publicado por la CATE para el Centenario, se relata las dificultades que la competencia causó a la CATE en esos primeros años:

En los años siguientes la CATE fue eliminando la competencia, comprando las demás empresas y usinas existentes por entonces en Buenos Aires, y daría también inicio a la práctica delictiva de cartelizar el servicio eléctrico en Argentina.

Modelo estatal de Montevideo