La coronación del rey Jorge VI y la reina Isabel Bowes-Lyon como monarcas del Reino Unido, de los dominios de la Mancomunidad Británica y como Emperadores de la India tuvo lugar en Abadía de Westminster en Londres, el 12 de mayo de 1937. Jorge VI ascendió al trono luego de la abdicación de su hermano Eduardo VIII, el 11 de diciembre de 1936, tres días antes de su 41° cumpleaños. La coronación de Eduardo había sido planeada para el 12 de mayo de 1937 y se decidió continuar manteniendo la fecha original.
A pesar de que se realizaron una serie de innovaciones, como por ejemplo en los himnos y música y la incorporación de la Mancomunidad de Naciones, la coronación siguió siendo de un carácter muy conservador, y siguiendo los lineamientos de la previa ceremonia realizada para Jorge V en 1911. Junto con la unción del rey, simbolizando su carácter espiritual, su coronación y entronización, representando la asunción de poderes y responsabilidades temporales, y el homenaje de los pares del reino; la ceremonia fue seguida por una de carácter más corto y simple para la nueva reina. A su vez, se completó el trayecto más largo de procesión posterior a una coronación, completando 10 km. (6 millas) entre el Palacio de Buckingham y la abadía, donde una gran multitud se reunión para ver a los nuevos monarcas, custodiados por 32.000 soldados y 20.000 policías. Para conmemorarla, se emitieron medallas oficiales, monedas y estampillas, además de desfiles militares por todo el Imperio y numerosas celebraciones no oficiales, incluyéndose fiestas callejeras y la venta de souvenirs.
El evento fue diseñado, no solo para una unción sagrada y coronación formal, sino también como un espectáculo público y exhibición pública del Imperio británico. La ocasión incluyó un programa que se extendió por todo el mes de mayo, además de recepciones oficiales e invitaciones en el Palacio de Buckingham, entre los que se contó con la presencia de príncipes indios y la realeza africana. Para el evento en sí, se contó con la presencia de los primeros ministros de cada dominio de la Mancomunidad y representantes de casi todos los países; y la participación de todas las colonia en la procesión de retorno a través de las calles londinesas. Por primera vez, los medios de comunicación jugaron un papel importante en la transmisión de la celebración, marcando este evento un hito importante en la historia de la televisión, al ser la primera emisión al exterior realizada a gran escala. A su vez, fue la primera coronación en ser filmada, así como la primera en ser transmitida por radio.
Antecedentes Ascenso al trono
En enero de 1936, el rey Jorge V falleció y su hijo mayor, Eduardo VIII, le sucedió como rey-emperador del Imperio británico. Se encontraba soltero por aquel entonces, pero buscaba casarse con Wallis Simpson, una socialité estadounidense que se encontraba tramitando su segundo divorcio. A pesar de que la relación no había trascendido a la opinión pública inglesa, si lo había hecho en Estados Unidos, y la controversia estaba fijada en el hecho que la Iglesia de Inglaterra no permitía el casamiento luego del divorcio, lo que ponía en difícil situación al nuevo rey, que también era el jefe nominal de los anglicanos.
Para octubre de ese año, Simpson estaba nuevamente divorciada, y Eduardo informó al primer ministro Stanley Baldwin que tenía la intención de casarse con ella. Tanto Baldwin como varios algunos de sus cortesanos le advirtieron al rey que la opinión popular en las colonias era hostil a su propuesta de matrimonio, a lo que también se añadieron posteriormente la Iglesia de Inglaterra y varias facciones del Parlamento. El sentimiento generalizado de rechazo hacia Simpson y la negativa de Eduardo a dejarla, lo llevaron a abdicar en diciembre de 1936.Matthew, "Edward VIII (later Prince Edward, duke of Windsor) (1894–1972)", The Oxford Dictionary of National Biography, 2004 Fue sucedido por su hermano Alberto, duque de York como Jorge VI, quien eligió este nombre en honor a su fallecido padre. Se encontraba casado desde 1923 con Lady Isabel Bowes-Lyon, hija de los condes de Strathmore y Kinghorne Claude Bowes-Lyon y Cecilia Cavendish-Bentinck.
Ceremonia de coronación
Aunque el reinado de los monarcas británicos comienza en el momento de la muerte o abdicación del anterior, la ceremonia de coronación marca su investidura formal. Para la de 1937, esta fue organizada por un Comité de Coronación, establecido por el Consejo Privado del Reino Unido y compartido por el Lord presidente del Consejo; su cuerpo central, el Comité ejecutivo, era liderado por el Bernard Fitzalan-Howard, duque de Norfolk, que hacía las veces de Conde mariscal, y que tenía la responsabilidad de la organización y coordinación de toda la ceremonia.Strong, Coronation, 2005, p. 421The Coronation Book of King George VI and Queen Elizabeth, n.d., pp. 16-17
Preparación Planificación El Comité de Coronación no se reunió hasta el 24 de junio de 1936: Ramsay MacDonald, Lord presidente del Consejo, se reunió con el duque de Norfolk para discutir el proceso a seguir. Mientras Eduardo VIII se encontraba de viaje en el Nahlin junto a Wallis Simpson, su hermano Alberto ocupó su lugar en los comités. Aunque el rey inicialmente se mostró reacio a la realización de la ceremonia, incluso preguntando al Arzobispo de Canterbury si podía hacer dispensa de esta, accedió posteriormente a una ceremonia más corta, que omitiera la procesión por Londres, el servicio de acción de gracias en la Catedral de San Pablo y la cena con dignatarios de la ciudad.Strong, Coronation, 2005, pp. 421–422
miniatura|derecha|210px|Un policía protege de la lluvia a dos niñas durante uno de los ensayos preparatorios para la procesión real en Parliament Square.Fotografía, 10 de mayo de 1937.
Sin embargo, tras la abdicación de Eduardo, los preparativos se mantuvieron y siguieron para Jorge VI donde habían sido dejados. Según Sir Roy Strong, la primera reunión realizada luego de la abdicación no hice mención alguna al cambio de soberano y siguió manteniéndose de igual forma para el nuevo rey.Strong, Coronation, 2005, p. 422 Sin embargo, las omisiones pedidas por Eduardo fueron restaurados, con la reina madre María tomando especial interés en el diseño de mobiliario e insistiendo en una apariencia fuertemente tradicional, la que guardó fuerte relación con la ceremonia de coronación de Jorge V en 1911.Strong, Coronation, 2005, p. 423
Arzobispo de Canterbury
Aunque el Comité Ejecutivo fue liderado por el Conde mariscal, el Arzobispo de Canterbury, Cosmo Lang, fue una fuerte influencia detrás de los preparativos de la ceremonia, y muchas de las decisiones del servicio religioso fueron revisadas por él o en su presencia, al ser un miembro ex officio de ambos comités.Beaken, Cosmo Lang: Archbishop in War and Crisis, 2012, pp. 132–133 En medio de los preparativos para la ceremonia, Lang habló a través de la BBC, donde calificó a la coronación como una oportunidad para la renovación espiritual de la nación; a lo que se añadió el 27 de diciembre una campaña de evangelización llamada Recall to Religion a través de BBC Radio.
A su vez, expresamente se comunicó con Jorge e Isabel para que comprendieran el significado religioso de la ceremonia, y mantuvo dos reuniones con la pareja con este fin.Beaken, Cosmo Lang: Archbishop in War and Crisis, 2012, pp. 132–133 La tarde previa a la coronación se volvió a reunir con ellos, recreando la ceremonia y explicando las principales actos de esta. Era consciente de la tartamudez del rey y discutió el asunto con Lord Bertrand Dawson y Lord Clive Wigram. Por entonces, Lionel Logue era el logopeda del rey y el arzobispo discutió su reemplazo, pero prefirió vigilar el progreso del rey y Logue se mantuvo como su terapeuta. De tal forma, el rey pudo realizar su discurso sin problemas.
Construcciones La coronación costó un total de £ 454.000, tres veces lo que se invirtió en la previa ceremonia de 1911.Strong, Coronation, 2005, p. 458 El gasto incluía la construcción de un anexo que sería construido como una adición temporal en la entrada de la abadía, de diseño art déco según el diseño modernista pedido por Eduardo VIII, y en el que se combinaban las bestias heráldicas y alfombrado perteneciente al duque de Buccleuch.Strong, Coronation, 2005, pp. 423, 459–460 and 462 Para cada coronación debían ser construidas graderías para acomodar al gran número de invitados, utilizándose por primera vez estructuras de metal para sostener los asientos, con tubos de acero. 400 toneladas fueron usadas junto con 2.000 m³ de madera, además de 400 hombres en la construcción.
Regalia
Siguiendo con una tradición que se remonta al reinado de Carlos II de Inglaterra, las insignias reales fueron llevadas al deán de Westminster la noche previa a la coronación, y el personal comenzó a trabajar para acomodarlas a las 4 de la mañana. La Corona imperial del Estado fue rehecha para la ocasión por la firma de joyeros Garrard & Co.; mientras que la corona de la reina Isabel era nueva y hecha de platino, y estaba decorada con el diamante Koh-i-Noor de la corona de la reina María. La reina Isabel llevaba un vestido hecho de raso de seda con bordado de hilo de oro puro en un patrón de rosa y cardo. Además, presentaba diseños patrióticos del Imperio británico, y un manto de terciopelo forrado de armiño con estampado floral en un contorno dorado.Tierney, Elizabeth the Queen Mother Paper Dolls, 2001, p. 71
Consideraciones para con el Imperio Aunque las comunidades autónomas del Imperio británico fueron consideras durante la procesión de la ceremonia de 1911, el Estatuto de Westminster de 1931 estableció igualdad legislativa entre los dominios de la Mancomunidad y el Reino Unido, por lo que la nueva ceremonia debía reflejar este cambio político. Aunque el rito anglicano excluía otros credos y denominaciones religiosas, para 1937 se habían derogado varias legislaciones que impedían acceder a puestos públicos a personas de otras religiones.Strong, Coronation, 2005, p. 442 El Comité de Coronación decidió que el rey jurara mantener la religión protestante reformada como estaba establecido por ley en el Reino Unido. Durante el reinado de Eduardo, un comité estableció en compañía del duque de York que se investigara la forma en que los representantes de las colonias podían ser incluidos dentro de la ceremonia, pero fracasaron en implementar cualquier cambio, excepto en el juramento de coronación. Esta fue la primera vez que se modificaba este desde la coronación de Guillermo III y María II en 1689.The Sydney Morning Herald (NSW) – Saturday 20 February 1937 – CORONATION OATH: FORM ANNOUNCED
Aunque 1937 vio un incremento en las participaciones de contingentes coloniales en la procesión y un almuerzo oficial en el Palacio de Westminster fue ofrecido para los representantes parlamentarios de los Estados del Imperio, el servicio prácticamente no fue alterado en reflejar el nuevo estatus de los dominios ingleses.Strong, Coronation, 2005, pp. 443–444
Evento Procesión Tradicionalmente, previo a la ceremonia de coronación, se realizaba una larga procesión a la abadía, que partía desde el Palacio de Buckingham y se dirigía hacia The Mall, a través del Arco del Almirantazgo y siguiendo por Whitehall, antes de llegar a la Abadía de Westminster, que abrió sus puertas a las 8:30 de la mañana.