Doce monos (Twelve Monkeys en inglés) es una película estadounidense de ciencia ficción de 1995. Está protagonizada por Bruce Willis, Madeleine Stowe y Brad Pitt.
Dirigida por Terry Gilliam, e inspirada en la película La Jetée (1962), de Chris Marker, está protagonizada por Bruce Willis, Madeleine Stowe, Brad Pitt y Christopher Plummer. Después de que Universal Studios adquiriera los derechos de autor para hacer una versión de La Jetée de mayor duración, se contrató a David y Janet Peoples para que escribieran el guion. Su trama describe la historia de un prisionero llamado James Cole (Bruce Willis) que, en un mundo postapocalíptico, se ofrece como voluntario para un experimento científico que tiene como finalidad viajar al pasado para saber qué provocó la situación en la que se vive en el futuro.
Bajo la dirección de Gilliam, Universal les otorgó un presupuesto de 29,5 millones de dólares, y el rodaje tuvo lugar entre febrero y mayo de 1995. Se filmó sobre todo en Baltimore y Filadelfia, donde la historia transcurre. La película recibió alabanzas de la crítica tras su lanzamiento y recaudó 168,4 millones de dólares a nivel mundial. Brad Pitt recibió una nominación al Óscar al mejor actor de reparto y ganó un Globo de Oro en esa misma categoría. El filme fue nominado y ganó en varias categorías de los premios Saturn.
Argumento thumb|right|Distribución hipotética del virus memorizada por Cole
James Cole (Bruce Willis) es un criminal convicto que vive en un siniestro futuro postapocalíptico en Filadelfia. Entre 1996 y 1997, la superficie de la Tierra había sido contaminada con un virus tan poderoso que obligó a la población superviviente a vivir bajo el suelo. Con el fin de ganar una indulgencia, Cole solicita a los científicos ser enviado a peligrosas misiones al pasado para recolectar información sobre el virus, supuestamente liberado por una organización terrorista conocida como el "Ejército de los Doce Monos". En lo posible, se le pide que extraiga muestras de aquel agente patógeno para poder descubrir una cura. A lo largo del filme, Cole experimenta sueños recurrentes acerca de una persecución y un disparo en un aeropuerto, sueños que él no logra descifrar.
En su primera misión, Cole llega a Baltimore en 1990, no en 1996, como estaba previsto. Es arrestado e internado en un hospital psiquiátrico, debido al diagnóstico de la doctora Kathryn Railly (Madeleine Stowe). Allí conoce a Jeffrey Goines (Brad Pitt), un paciente anticonsumista obsesionado con los derechos de los animales. Cole intenta en vano dejar un mensaje de voz en un número monitoreado por los científicos del futuro. Después de una fallida tentativa de fuga, es encerrado en una celda, pero luego desaparece, y regresa al futuro. De vuelta en su propio tiempo, los científicos lo interrogan y le muestran un distorsionado mensaje que habla de la localización del Ejército de los Doce Monos y confirma que ellos son los responsables de haber dispersado el virus. También le enseñan fotografías de varias personas, entre las que se cuenta Goines. En un segundo intento los científicos se vuelven a equivocar y esta vez lo envían a una trinchera en Francia durante la Primera Guerra Mundial, donde es herido por una bala. Finalmente, lo envían a 1996.
Cole secuestra a Railly e inicia una búsqueda destinada a hallar a Goines, ya que él había sido el fundador de la organización terrorista. Cuando es enfrentado, este personaje niega conocer el virus y dice que Cole había pensado en acabar con la humanidad en el hospital en 1990. Cuando la policía llega, Cole desaparece de nuevo y, después de este incidente, la doctora empieza a dudar de su diagnóstico, ya que encuentra pruebas de que está diciendo la verdad (tales como la bala en la pierna de Cole, que —extraída por ella misma— resulta ser una bala de la Primera Guerra Mundial, y también ve una foto de ese combate en las trincheras en la que aparece Cole. O la predicción de Cole de que un niño desaparecido estaba en realidad escondido, lo estaban transmitiendo las noticias por televisión y Cole recordaba ese caso por haberlo visto en su niñez). Por el contrario, el viajero del tiempo empieza a pensar que sus experiencias son alucinaciones y convence a los científicos de enviarlo otra vez al pasado. Railly deja un mensaje de voz en un número rastreado por los científicos para probar la locura de Cole, con lo que crea el mensaje que estos le habían transmitido antes de enseñarle su segunda misión. Es entonces como ambos se dan cuenta de que la epidemia que él anunciaba sería real y elaboran planes para disfrutar el poco tiempo que les queda.
En su camino al aeropuerto, descubren que el Ejército de los Doce Monos es una cortina de humo; todos sus planes consisten en demorar el tránsito liberando animales del zoológico. Una vez allí, Cole envía un último mensaje diciendo que esta organización no es culpable y que ya no volvería. En ese instante, aparece José, un conocido suyo proveniente del futuro, que le da un arma e instrucciones para completar su misión. Railly detecta el verdadero culpable de la epidemia: el doctor Peters (David Morse), un asistente del laboratorio de virología de los Goines. Peters embarcaría hacia una numerosa lista de ciudades, que coincide con la secuencia (memorizada por Cole) de dispersión de la enfermedad. Más tarde, es herido mortalmente por un disparo mientras trata de detener a Peters. Mientras muere en brazos de Railly, esta mira a un niño —el pequeño James Cole—, que presencia su propia muerte. Es esta la escena que se repite en sus sueños a lo largo de la película. Finalmente, Peters, una vez dentro del avión, se sienta al lado de Jones (Carol Florence), una de las más prominentes científicas en el futuro.
Reparto
Producción Orígenes La idea que dio origen a Doce monos surgió del productor ejecutivo Robert Kosberg, fanático de la película francesa La Jetée (1962). Kosberg persuadió al director del filme, Chris Marker, de vender el proyecto a Universal Pictures, sentando las bases para una película de ciencia ficción de mayor duración. La compañía accedió a adquirir los derechos para hacer una versión de la película y contrató a David y Janet Peoples como guionistas. El productor Charles Roven eligió como director a Terry Gilliam porque consideró que su estilo era perfecto para la trama no lineal y los temas relacionados con los viajes en el tiempo en Doce monos.Notas de producción en el DVD Gilliam había abandonado en ese entonces un proyecto de adaptación al cine de Historia de dos ciudades cuando firmó el contrato para dirigir la película.Ian Christie; Terry Gilliam (1999). Gilliam on Gilliam. London: Faber and Faber. pp. 220–225. ISBN 0-571-20280-2. La película es también la segunda en la que Gilliam no escribió o colaboró en el guion. Aunque prefiere dirigir sus propios guiones, fue cautivado por el «guion [tan] intrigante e inteligente. La historia es desconcertante. Habla del tiempo, la locura y la percepción de lo que el mundo es o deja de ser. Es un estudio de la locura y los sueños, de muerte y renacimiento, ambientado en un mundo que está destruyéndose».
Llevó más tiempo de lo esperado a Universal Studios autorizar el rodaje de Doce monos, pese a que Gilliam tenía dos estrellas (Pitt y Willis) y un presupuesto de 28,5 millones de dólares (bajo para un filme de Hollywood de ciencia ficción). Como la producción anterior de la compañía, Waterworld (1995), había sido un fracaso comercial, Gilliam se vio obligado a convencer a Willis de reducir su paga.Christie, Gilliam, pp.226–230 Debido al éxito de su producción anterior con Universal Studios, Brazil (1985), Gilliam recibió el derecho de final cut. El gremio de escritores de Estados Unidos fue escéptico en cuanto a la inspiración recibida de La Jeteé y Chris Marker.Terry Gilliam, Charles Roven, DVD audio commentary, 1998, Universal Home Video
Elección del reparto thumb|right|Según Gilliam, Bruce Willis, quien encarnó a James Cole, coincidía con la caracterización del personaje.
En primer lugar, Gilliam había elegido a Dustin Hoffman en el papel de James Cole y a Jeff Bridges en el de Jeffrey Goines, pero Universal Studios se opuso. Gilliam, quien conoció a Bruce Willis durante la selección de actores para The Fisher King (1991), afirmó que este coincidía con la caracterización de Cole, al ser "alguien fuerte y peligroso, pero a la vez, vulnerable". El actor tuvo tres tatuajes en su cuello y cuero cabelludo durante la filmación: uno indicaba su número de prisionero y un par de códigos de barra a cada lado de su cuello.
El director eligió a Madeleine Stowe en el papel de Kathryn Railly debido a que su actuación en Sola en la penumbra (1994) lo había impresionado profundamente. Gilliam la conoció durante la selección del reparto para su adaptación de Historia de dos ciudades. El director dijo sobre la actriz: "Ella posee una belleza increíblemente etérea y es [sumamente] inteligente. Ambas cosas encajan bien con ella, y la película necesita estos elementos, ya que debe ser romántica".
Gilliam originalmente creía que Brad Pitt no era el adecuado para el papel de Jeffrey Goines, pero el director de reparto lo convenció de lo contrario. Pitt recibió un contrato por un salario relativamente bajo. Sin embargo, hacia el lanzamiento de Doce monos ya se habían estrenado Entrevista con el vampiro (1994), Leyendas de pasión (1994) y Se7en (1995), por lo que Pitt ya era un actor reconocido, y el filme llamaría la atención. Meses antes de comenzar a filmar, en Filadelfia, Pitt pasó semanas en el hospital de la Universidad de Temple visitando y estudiando el ala de psiquiatría para estar preparado para encarnar a su personaje.
Rodaje El rodaje de Doce monos comenzó el 8 de febrero y finalizó el 6 de mayo de 1995. La filmación en Filadelfia y Baltimore (incluidas las escenas en el Senator Theatre), llevada a cabo en invierno, estuvo plagada de problemas relacionados con el clima. También hubo dificultades con la ambientación mecánica futurista del filme.Jill Gerston (1995-12-24). "Terry Gilliam: Going Mainstream (Sort Of)". The New York Times.
Debido a que el filme posee una historia no lineal, hubo errores de continuidad y se volvieron a filmar varias escenas. Además, Gilliam resultó herido practicando equitación. Pese a estos contratiempos, el director sólo se retrasó una semana con respecto a su programa de filmación original y pudo mantener su presupuesto. El diseñador de producción Jeffrey Beecroft (Mr. Brooks, Dances with Wolves) dio a conocer que se trató de "un rodaje duro. No hubo ni tiempo ni dinero suficiente. Terry es un perfeccionista, pero fue realmente firme en cuanto a no excederse en el presupuesto. Ha sido destrozado [en términos de presupuesto] en Munchausen y esto lo persigue todavía".
No fue permitido a los cineastas el lujo de utilizar salones insonorizados, por lo que tuvieron que utilizar edificios abandonados en Filadelfia en los cuales filmar. Las tomas del exterior del aeropuerto se llevaron a cabo en el Aeropuerto Internacional de Baltimore-Washington, mientras que las del interior se hicieron en el Centro de Convenciones de Pensilvania. Las escenas de la institución psiquiátrica se filmaron en el Penitenciario Estatal del Este, localizado en Filadelfia.Christie, Gilliam, pp.231–233
Estética