thumb|Ferdinand Berthoud. Ferdinand Berthoud fue un relojero e investigador francés nacido el 18 de marzo de 1727 en Plancemont-sur-Couvet (cantón de Neuchâtel) y fallecido en Groslay (Val d'Oise), el 20 de junio de 1807. Obtuvo el título de maestro relojero en París en 1753. El que ocupara la función de Relojero mecánico del Rey y de la Marina, dejó tras de sí una obra de un alcance excepcional, sobre todo en lo que se refiere a los cronómetros de marina.

Biografía izquierda|miniaturadeimagen|Ferdinand Berthoud Ferdinand Berthoud nació el 18 de marzo de 1727 en Plancemont, una localidad situada en el distrito de Val-de-Travers, en el cantón suizo de Neuchâtel, en una familia de notables y relojeros (penduleros).

Su padre, Jean-Berthoud, era maestro carpintero y arquitecto. Fue burgués de la comuna de Couvet y de Neuchâtel, y oficial de justicia de Val-de-Travers de 1717 a 1732. Su madre, Judith Berthoud (1682-1765) había nacido en Couvet.

Ferdinand tenía cuatro hermanos: Abraham (1708- ?), Jean-Henry (1710-1790), que fue oficial de justicia de Val-de-Travers, secretario de justicia de Les Verrières, abogado en Cressier y experto relojero-pendulero; Jean-Jacques (1711-1784), dibujante, y Pierre (1717-?), agricultor, relojero-pendulero. En 1741, cuando era consejero de la localidad de Couvet, Pierre se casó con Marguerite Borel-Jaquet con la que tuvo dos hijos: Pierre Louis (1754-París, 1813) y Henri (? -París, 1783). La carrera profesional de ambos estaría íntimamente ligada a la de su tío Ferdinand Berthoud.

También tuvo dos hermanas: Jeanne-Marie (1711-1804) y Suzanne-Marie (1729- ?).

En 1741, a los catorce años, Ferdinand Berthoud comenzó a aprender el oficio de relojero-pendulero con su hermano Jean-Henry, en Couvet, mientras recibía asimismo una sólida instrucción científica. El 13 de abril de 1745, Ferdinand Berthoud terminó su aprendizaje y recibió un certificado de relojero-pendulero.Fuente: Obra colectiva, Catherine Cardinal et alii, Ferdinand Berthoud 1727-1807 Horloger mécanicien du Roi et de la Marine, La Chaux-de-Fonds: Musée International d’Horlogerie, Institut L’homme et le temps, 1984, pág. 20.Fuente del certificado de aprendizaje: Favarger, P., «Attestation d’apprentissage de Ferdinand Berthoud» in: Musée neuchâtelois, Neuchâtel, 1908, págs. 100-103.

En 1745, con 18 años, Ferdinand Berthoud se instaló en París para seguir perfeccionando su oficio. Ejerció sus talentos como oficial con los maestros relojeros de la comunidad parisina. Algunas fuentes señalan que Ferdinand Berthoud trabajó durante un tiempo con Julien Le Roy, progresando con mucha rapidez. Tuvo como compañero de trabajo a Pierre Le Roy (1717-1785), el hijo de su maestro, que más tarde se convertiría en su rival.

El 4 de diciembre de 1753, por decisión del Consejo de Estado del Rey y como un favor especial del soberano, en oposición a los reglamentos de la corporación, Ferdinand Berthoud accedió al grado superior y recibió oficialmente, con tan solo 26 años, el título de Maestro Relojero.Fuente: París, Archives Nationales, E 1290 A, Decisión del Consejo de Estado del Rey del 4 de diciembre de 1753.Fuente: Obra colectiva, Catherine Cardinal et alii, Ferdinand Berthoud 1727-1807 Horloger mécanicien du Roi et de la Marine, La Chaux-de-Fonds: Musée International d’Horlogerie, Institut L’homme et le temps, 1984, pág. 304.

A partir de 1755, el escritor y filósofo Diderot (1713-1784) y el filósofo y matemático D’Alembert (1717-1783) encomendaron a Ferdinand Berthoud la tarea de redactar varios artículos de referencia sobre relojería para L’Encyclopédie ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers, editada entre 1751 y 1772.Fuente: Obra colectiva, Catherine Cardinal et alii, Ferdinand Berthoud 1727-1807 Horloger mécanicien du Roi et de la Marine, La Chaux-de-Fonds: Musée International d’Horlogerie, Institut L’homme et le temps, 1984, pág. 25.

Ferdinand Berthoud publicó su primera obra especializada en 1759: L’Art de conduire et de régler les pendules et les montres, à l’usage de ceux qui n’ont aucune connaissance d’horlogerie.« Biographie | Ferdinand Berthoud » archivo, en Ferdinand Berthoud (consultado el 21 de octubre de 2015) Le seguirán otros varios escritos, que se citan en la sección «Publicaciones».

En 1763, Ferdinand Berthoud fue enviado a Londres por el Rey, junto con Charles-Etienne Camus (1699-1768), matemático y diputado miembro de la Academia Real de las Ciencias de Francia, y con el astrónomo Joseph-Jérôme Lefrançois de La Lande (1732-1807), para examinar el reloj de marina H4 de sir John Harrison (1693-1776). Para Ferdinand Berthoud, el viaje fue una decepción, ya que Harrison solo le mostró sus relojes H1, H2 y H3 (y ello a cambio de una recompensa de £ 500), pero se negó categóricamente a enseñarle el más perfeccionado de todos: el famoso H4.

Aunque el viaje a Londres no le permitiera a Ferdinand Berthoud descubrir el famoso reloj H4 de Harrison, le abrió las puertas de los medios científicos ingleses que, el 16 de febrero de 1764, lo eligieron «miembro asociado extranjero» de la Royal Society de Londres, por la importancia de sus libros y demás publicaciones sobre relojería.Fuente: Archivo de la Biblioteca, Journal Book, vol. 25, pág. 3

En 1764, por orden del Rey, la Academia encargó a dos de sus miembros, Duhamel du Monceau y el abad Chappe d'Auteroche, que probasen en el mar el reloj de marina n.º 3 de Ferdinand Berthoud. Este les informó que llevaría personalmente el reloj a la ciudad de Brest y que asistiría a las pruebas. Estas tuvieron lugar a bordo de la fragata L’Hirondelle Duhamel du Monceau, p. 136 Bruno Dupont de Dinechin.Fuente: Ferdinand Berthoud, Traité des montres à longitudes, contenant la construction, la description & tous les détails de main-d’œuvre de ces Machines ; leurs dimensions, la manière de les éprouver, etc., París: Imprenta de Ph.-D. Pierres, 1792.

En 1765, Ferdinand Berthoud emprendió un segundo viaje a Londres para reunirse con Harrison gracias a la complicidad del conde de Brühl (1700-1763), Ministro de Sajonia. Por segunda vez, Harrison no accedió a mostrarle sus trabajos a Berthoud, sabiendo que este era perfectamente capaz de aprovecharlos para beneficio de la Marina francesa. Fue el relojero inglés Thomas Mudge (1715-1795), miembro del Board of Longitude, conocido por haber fabricado el primer escape libre de áncora, quien le explicase el principio de funcionamiento del reloj H4, aunque no pudiese verlo materialmente (Harrison exigía £ 4000 como recompensa por describirle el reloj, una suma exorbitante y por demás disuasiva).Fuente: París, Archives Nationales, Marine G 98, Fol. 11.

El 7 de mayo de 1766, Ferdinand Berthoud remitió una memoria al duque de Praslin (1712-1785), conde de Choiseul, Ministro de Marina de Francia, en la que le exponía su intención de fabricar los relojes de marina n.º 6 y 8. Para ello, solicitaba una pensión de 3000 libras como compensación por la labor realizada para los anteriores relojes de marina y en previsión de los gastos que consideraba necesarios para fabricar dos nuevos relojes de marina según la técnica inglesa. La memoria explicaba claramente el deseo de Ferdinand Berthoud de obtener dicha pensión, así como el título de Relojero mecánico del Rey y de la Marina, y su voluntad de dedicarse al perfeccionamiento de los relojes de marina y a la determinación de la longitud en alta mar. El 24 de julio de 1766, el Rey aprobó y aceptó financiar el proyecto de fabricación de los dos relojes.Fuente: París, Archives Nationales, Marine B3 571, Fol. 273-274.

Fuente: París, Archives Nationales, Marine G 97, Fol. 10 a 13.

El 3 de noviembre de 1768, para comprobar la perfección de los nuevos relojes de marina, el duque de Praslin encomendó los relojes n.º 6 y 8 al caballero de Fleurieu (1738-1810), explorador, hidrógrafo y capitán de la Marina real, y al canónigo Pingré (1711-1796), astrónomo, geógrafo naval y miembro de la Academia de Ciencias. Su misión consistía en poner a prueba los relojes a bordo de la corveta L’Isis durante un viaje de ida y vuelta entre Rochefort (Francia) y Santo Domingo. El viaje duraría diez meses y todas las pruebas a las que se sometieron los relojes resultarían un éxito. El resultado de las observaciones del caballero de Fleurieu se publicó en 1773 bajo el título «Voyage fait par ordre du roi, pour éprouver les horloges marines».Fuente: París, Archives Nationales, Marine G 97, Fol. 11 a 13.

En 1769, Ferdinand Berthoud mandó llamar a su sobrino Pierre-Louis Berthoud (1754-1813), que vivía en Couvet (Suiza), para que viniese a París. Conocido comúnmente como Louis Berthoud, era un joven y talentoso relojero que aún debía finalizar su periodo de aprendizaje. Louis ayudó a Ferdinand en la fabricación y el mantenimiento de los relojes de marina que suministraba tanto a la Marina francesa como a la española.

El 1 de abril de 1770, gracias al excelente desempeño de los relojes de marina n.º 6 y 8, Ferdinand Berthoud obtuvo el título de Relojero mecánico del Rey y de la Marina, y se le otorgó una pensión anual de 3000 libras, además de la responsabilidad de la inspección de la fabricación de los relojes de marina. Además, recibió el encargo real de 20 relojes de marina.Fuente: Obra colectiva, Catherine Cardinal et alii, Ferdinand Berthoud 1727-1807 Horloger mécanicien du Roi et de la Marine, La Chaux-de-Fonds: Musée International d’Horlogerie, Institut L’homme et le temps, 1984, pág. 313.

Su éxito fue inmediato, de manera que los relojes de Ferdinand Berthoud se emplearon en distintas campañas de pruebas y en viajes cartográficos.

En 1771, el caballero de Borda (1733-1799) se embarcó bajo las órdenes del marqués Verdun de la Crenne (1741-1805) en la fragata La Flore para una campaña de pruebas de los cronómetros de marina en las islas Canarias y las Antillas. Entre 1774 y 1775, el conde de Chastenet de Puységur (1752-1809), comandante de la corveta L’Espiègle, acompañó al caballero de Borda, que comandaba La Boussole, en una expedición a las islas Canarias y a las costas de África.Fuente: Obra colectiva, Catherine Cardinal et alii, Ferdinand Berthoud 1727-1807 Horloger mécanicien du Roi et de la Marine, La Chaux-de-Fonds: Musée International d’Horlogerie, Institut L’homme et le temps, 1984, pág. 33 a 37.

El 1 de agosto de 1785, Ferdinand Berthoud hizo entrega de cinco relojes al conde de La Pérouse (1748-1788), capitán de L'Astrolabe, que se preparaba para zarpar en una expedición alrededor del mundo a fin de completar los descubrimientos de James Cook (1728-1779) en el océano Pacífico. Dichos relojes desaparecieron en el mar durante el trágico naufragio de L’Astrolabe, que se produjo en 1788 frente a las islas de Santa Cruz (pertenecientes a las Islas Salomón).

En 1791, Ferdinand Berthoud proporcionó cuatro relojes de marina para la campaña del caballero Joseph de Bruny d’Entrecasteaux (1737-1793) que, por orden del Rey Luis XVI, salió en búsqueda de la expedición de La Pérouse, dirigiendo dos fragatas (La Recherche y L'Espérance).Fuente: Ferdinand Berthoud, Traité des montres à longitudes, contenant la construction, la description & tous les détails de main-d’œuvre de ces Machines ; leurs dimensions, la manière de les éprouver, etc., París: Imprenta de Ph.-D. Pierres, 1792, p. 15.

En 1795, Ferdinand Berthoud fue elegido Miembro residente de primera clase en la Sección de Artes Mecánicas del Instituto Nacional de Francia (Instituto de Francia). A partir de la Revolución de 1789, Berthoud, instalado en el Palacio del Louvre como pensionista del Estado francés, siguió trabajando con sus relojes y supervisando el mantenimiento de los relojes de marina. Sin embargo y antes que nada, dedicaba sus horas a la publicación de su obra más importante: Histoire de la Mesure du temps (1802).Fuente: Instituto de Francia, archivo, registros 2 A1 y 3 A1.