La Guerra Fría fue un conflicto entre dos diferentes órdenes económicos. Por un lado, se encontraba Estados Unidos como liberal gracias al FMI (Fondo Monetario Internacional) y al GAET (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio). Mientras que, del otro extremo, se encontraba la URSS socialista que se organizó con el CAEM (Consejo de Ayuda Mutua Económica) y los acuerdos bilaterales establecidos con otras economías planificadas. Acercándose los 90s, el bando comunista estaba perdido ya que el capitalismo iba tomando su lugar en el mundo.
La Guerra Fría no debe reducirse a una disputa entre sistemas productivos, sus dimensiones económicas permanecen, en general, subestimadas en la historiografía. Cuando se trata de economía política internacional es más fácil para los historiadores generalizar. La guerra fría se presta a un análisis de paradigmas económicos.
Para los países capitalistas, significó un periodo de grandes transformaciones que llevaron a la necesidad de nuevas demandas políticas y culturales por parte de los sujetos sociales, pero, paralelamente constituyó un periodo de crecimiento económico y bienestar social, especialmente representado por Estados Unidos, durante lo que podemos conocer como “los años dorados del capitalismo”. miniaturadeimagen|380x380px| División por bloques en la Guerra Fría Estados Unidos actuaba como liberal. Los años setenta puso fin a dos décadas de rápido crecimiento económico en los países capitalistas avanzados participantes de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), marcando así el descenso relativo en el poder económico de Estados Unidos.
Después de ello, el orden económico liberal se enfrentó a muchos retos. Las recesiones agudas coincidieron con una inflación persistente, para disgusto de los economistas seguidores del keynesianismo, que durante mucho tiempo sostuvieron que el capitalismo podía manejarse para evitar recesiones prolongadas. Unos de los principales adversarios y críticos del capitalismo en este país eran La OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) y los proponentes del Tercer Mundo de un Nuevo Orden Económico Internacional antiliberal (NOEI). Los revolucionarios de derecha fueron los más provechosos en el tema. Hacia el final de la década, una revolución del mercado libre se estaba agitando en el mundo liberal. Se empezaba a conocer más la economía liberal, debido a que la sociedad observaba cambios más dinámicos.
Durante la posguerra, la Unión Soviética, restauró y expandió su economía, pues, mantenían un control estrictamente centralizado. Así ayudó a la restauración de los países del bloque del este, mientras los convertía en Estados Satélite y los unía con una alianza militar cuando se fundó el Pacto de Varsovia en 1955 y el COMECON (Consejo de ayuda Militar Económica); suministró ayuda a la victoria del Partido Comunista de China. Los Aliados de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial (Reino Unido y Estados Unidos), se convirtieron en sus enemigos para la Guerra Fría, por lo que se enfrentaron de una manera indirecta, usando la mayor parte de sus fuerzas.
Consecuencias económicas miniaturadeimagen|Rublo centenario de la URSS Existen ciertos riesgos al tratar de ubicar los cambios del capitalismo durante la guerra fría en los años de 1970. Analizando los temas de riesgo que se dieron durante la guerra fría y el efecto que tuvo sobre la Economía Política Internacional, podemos saber que se da el re-descubrimiento del libre mercado, el crecimiento del capitalismo posindustrial, el resurgimiento de la globalización, etc. Esto ha provocado una disputa ideológica entre historiadores. Si tomamos un contexto histórico diferente, tenemos que analizarlo desde sus principios relacionados con los años setenta; en los que cambiaría la Economía Política Internacional y no en sí la Guerra Fría; más bien estaríamos hablando de la confusión económica de principios del siglo veintiuno involucrando diferentes implicaciones como lo fueron las hipotecas de alto riesgo, la crisis financiera global, la crisis del euro, entre otras.
Rivalidad de ideas económicas
La geopolítica de la Guerra Fría se vio definida por las malas relaciones y rivalidad entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. Alejando así los países socialistas de los liberales. En ambos lados, tanto en el este como el oeste, se observaron tasas de crecimiento magníficas durante los años de 1950 y 1960.
Siendo los rendimientos del gran crecimiento provenientes de la adición de nuevos factores de producción como lo fueron el trabajo, capital y tierra; diferente a lo que el crecimiento intensivo incluye, haciendo los factores existentes más productivos. En 1945 ambos lados quedaron con muchos trabajadores agrícolas que tuvieron que emigrar a las ciudades en busca del empleo industrial. El rápido crecimiento económico de la era de posguerra fluyó, en parte, por la gran transición del atasco. Sin embargo, las marcadas diferencias entre los mundos capitalista y socialista todavía estaban presentes, disminuyendo poco a poco a medida que avanzaba la Guerra Fría.
Por los años treinta, las empresas comerciales de Occidente eran mayormente consideradas privadas; y la Unión Soviética perseguía estrategias de acumulación forzada que construían industrias pesadas (carbón, acero, electricidad, etc.) a través de métodos violentos y coercitivos. Sin embargo, después de 1945, los sectores públicos se expandieron en Occidente, y la Unión Soviética comenzó a reorientar sus planes económicos hacia las necesidades de los consumidores.
miniaturadeimagen|265x265px|Representación acerca de la lucha: capitalismo vs socialismo
Las Transformaciones que tuvo la Guerra Fría
En comparación con la década de 1930, cuando la Unión Soviética logró una autonomía sustancial del mundo capitalista, las relaciones fronterizas económicas desarrolladas en la Guerra Fría, durante los años setenta, se fueron agudizando. Sin embargo, la agitación económica de la década se originó en Occidente, y los propagandistas soviéticos no perdieron la oportunidad de señalar que las crisis recurrentes del capitalismo habían regresado. Sin embargo, la despreocupación no impidió el derrame. En la década de 1980, la Unión Soviética tuvo una implosión, Europa del este desertó y China abrió, el sistema socialista se desintegró, llevando la Guerra Fría a un final efectivo.
Existe un enfoque que presenta la crisis del socialismo como endógeno al sistema socialista. Desde este punto de vista, las explicaciones para el fracaso no necesitan buscar más allá de las ineficiencias y limitaciones inherentes a la economía de comando socialista. Otro enfoque, que atrajo menos partidarios, propone en cambio que el sistema socialista permaneció estable, pero fue víctima de desarrollos exógenos en la economía mundial capitalista. La mayoría de los estudiosos se ubican en algún lugar entre estas dos posiciones y enfatizan tanto las fallas endógenas del sistema socialista como su incapacidad para adaptarse a las cambiantes condiciones internacionales.
Plan Marshall
Se trató de un programa de recuperación europea formado en abril de 1948 hasta diciembre de 1951. Fue creado y patrocinado por Estados Unidos diseñado para que 17 países de occidente y del sur de Europa retomaran sus economías, así creando entornos donde instituciones democráticas pudieran estar estables. Estados Unidos temiendo la pobreza, desempleo y dislocación después de la Segunda Guerra Mundial ideó este programa. Este se dio a conocer el 5 de junio de 1947, en un discurso en la Universidad de Harvard, cuando el secretario de Estado, George C. Marshall, propuso la idea de un programa de autoayuda europeo financiado por Estados Unidos.
miniaturadeimagen|306x306px|Página frontal del Plan Marshall Sobre la base de un plan unificado para la reconstrucción económica de Europa occidental presentada por un comité representando a 16 países, el Congreso de Estados Unidos autorizó el establecimiento del Programa de Recuperación Europea, que fue firmado por el presidente Harry S. Truman. La ayuda fue originalmente ofrecido a casi todos los países europeos, entre los menores de la ocupación militar por la Unión Soviética. Los soviéticos se retiraron desde el principio de la participación en el plan, sin embargo, pronto fueron seguidos por las otras naciones del este de Europa bajo su influencia. Esto dejó a los siguientes países para participar en el plan: Austria, Bélgica, Dinamarca, Francia, Grecia, Islandia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, los Países Bajos, Noruega, Portugal, Suecia, Suiza, Turquía, el Reino Unido y el oeste de Alemania.
Bajo la dirección de Paul G. Hoffman salió la Administración de Cooperación Económica (ACE), una oficina especialmente creada para el plan, distribuyendo en los próximos cuatro años unos $13 mil millones de dólares en ayuda económica, ayudando a restaurar la producción industrial y agrícola, establecer la estabilidad financiera, y expandir el comercio. Subvenciones directas representaron la gran mayoría de la ayuda mientras que el resto fue en forma de préstamos. Fue así como se creó el Comité de Cooperación Económica Europea para sugerir un programa de recuperación de cuatro años. Esta organización fue reemplazado más tarde por la permanente OECE (Organización Europea para la Cooperación Económica), a la que Alemania Occidental fue finalmente admitido.
El Plan Marshall fue muy exitoso, en los cuales, los países de Europa occidental involucrados llegaron a experimentar un aumento en su producto nacional bruto de 15 a 25 por ciento durante este período. El plan ha llegado a contribuir en gran medida a la rápida renovación, ingenieras y acero de Europa Occidental.
Economía de los Estados Unidos durante la Guerra Fría Durante cuatro décadas, el gobierno de los Estados Unidos libró la Guerra Fría. Esto provocó cambios masivos en la asignación de recursos, con efectos en muchas dimensiones del desempeño económico de la nación. La economía de la Guerra Fría derivó de la asignación de recursos por parte del gobierno, pero, en el contexto de las instituciones políticas estadounidenses, las acciones del gobierno no pueden entenderse completamente si no es por las preferencias del público y la política que conectaba a los gobernantes y los gobernados.
Los asuntos militares estadounidenses posteriores a la Segunda Guerra Mundial y la preparación para la participación real en la guerra dieron lugar a procesos políticos característicos.
La Segunda Guerra Mundial arrojó una sombra enorme a lo largo de los años que siguieron en los Estados Unidos, además de las inmensas consecuencias económicas, los legados institucionales y constitucionales de la guerra se vislumbraron muy grandes. Los efectos ideológicos también fueron tremendos.
El Gasto modo Militar
Culminando un período de recesión, el gasto militar real alcanzó su bajo presupuesto en la posguerra en 1947, con $50 en dólares corrientes, equivalentes a aproximadamente el 4.3 por ciento del PNB (producto nacional bruto), pero, en 1947 las relaciones con la Unión Soviética se deterioraron, especialmente a los ojos del presidente y los funcionarios del Departamento de Estado y el Departamento de Defensa.
Winston Churchill había advertido que una cortina de hierro estaba descendiendo entre la Europa controlada por los soviéticos y Occidente. Para la gente del Main Street, sin embargo, otras preocupaciones tenían prioridad. Aunque las encuestas mostraban una creciente conciencia de la agresividad soviética, la mayoría de los estadounidenses aún no estaban preparados para emprender el peligroso y costoso trabajo de oponerse a Rusia.