El tipo de cambio representa una variable macroeconómica fundamental para cualquier economía, por lo que también lo es el mercado cambiario. Las cotizaciones están dadas por los tipos de cambio de las divisas en cuestión, informan sobre el precio al cual se debe de comprar o vender una divisa, el comportamiento del mercado cambiario y la posición que desea tener el operador de la mesa de cambios. Las cotizaciones se fijan, en términos generales, por la relación de oferta y demanda. Las tasas de cambio de una divisa en términos de otra permiten facilitar los intercambios comerciales.
Ahora bien, México ha sido un país que se ha caracterizado por tener, a lo largo de su historia, diferentes tipos de cambio que pasan por el tipo de cambio fijo, flotación controlada para operaciones con billetes, tipo de cambio general, tipo de cambio ordinario, tipo de cambio libre y tipo de cambio de libre flotación o FIX. (Banxico, 2009)
Tipos de tipo de cambio El tipo de cambio o tasa de cambio es la relación entre el valor de una divisa y otra, es decir, nos indica cuantas monedas de una divisa se necesitan para obtener una unidad de otra. En cada momento existe un tipo de cambio que se determina por la oferta y demanda de cada divisa, es decir, por medio del mercado de divisas. Sin embargo, en algunos sistemas de tipo de cambio los bancos centrales de un país intervienen en el mercado para establecer un tipo de cambio que favorezca a su economía.
Los tipos de cambio pueden ser fijos o fluctuantes, dependiendo si interviene o no el banco central para establecer su precio.
Para el tipo de cambio fijo existen algunas variantes: Régimen de convertibilidad o caja de conversión: es la categoría más estricta de tipo de cambio fijo, se establece por ley un tipo de cambio. Sus reglas funcionan de la misma forma que el patrón oro, el banco central se obliga a convertir de manera inmediata en la moneda vinculada cada vez que algún ciudadano presente dinero en efectivo Régimen convencional de tipo fijo: un país fija su moneda con márgenes de +/- 1% sobre otra moneda o cesta de monedas. Tipo de cambio dentro de bandas horizontales: las fluctuaciones permitidas de la moneda son algo más flexibles. Tipo de cambio móvil: el tipo de cambio se ajusta de manera periódica, normalmente ajustando por una mayor inflación con respecto a la moneda vinculada. Tipo de cambio con bandas móviles: es similar al tipo de cambio con bandas horizontales, pero el ancho de las bandas se va incrementando poco a poco. Para el tipo de cambio fluctuante, tenemos los siguientes tipos:
*Flotación limpia: aquella situación en la que se encuentran las monedas cuyo tipo de cambio es el que se obtiene del juego de la oferta y la demanda, sin que el banco central intervenga en ningún momento.
*Flotación sucia: aquella situación en la que se encuentran las monedas cuyo tipo de cambio es el que se obtiene del juego de la oferta y la demanda, pero en este caso el banco central se ve obligado a intervenir comprando o vendiendo para estabilizar la moneda y conseguir los objetivos económicos. También se conoce como tipo de cambio flotante administrado, ya que tiene una flotación dirigida pero que no se anuncia previamente.
Breve historia de los tipos de cambio en México
Régimen de paridad fija (19 de abril de 1954 – 31 de agosto de 1976) Durante varios años, previo a 1954, el dólar estadounidense cotizó relativamente estable alrededor de los 8.65 pesos por dólar. Sin embargo, en 1954 se presentaron ciertas condiciones desfavorables para el país.
Sistema de flotación controlada (1° de septiembre de 1976 – 5 de agosto de 1982) La paridad fija de 12.50 pesos por dólar se mantuvo hasta septiembre de 1976, cuando se abandonó en favor de un sistema de flotación controlada. La evolución de la economía nacional durante 1976 fue desfavorable, ya que se registró una notable alza en la tasa de inflación… y una marcada reducción en el ritmo de la actividad económica. En 1976, el público mostró una clara tendencia a invertir sus ahorros en el extranjero. Durante el periodo de flotación controlada, se distinguían en la práctica dos tipos de cambio: en billetes y en documentos.
Sistema cambiario múltiple (6 de agosto de 1982 – 31 de agosto de 1982) Desde finales de 1981 y durante el año de 1982, la economía mexicana sufrió una fase de inestabilidad.
El país sufrió la mayor inflación interna respecto de la externa, la dependencia de la economía de los ingresos petroleros y la caída en el precio del energético, afectaron adversamente las expectativas sobre el nivel futuro del tipo de cambio. Con ello se estimuló la conversión de pesos a dólares, se drenaron las reservas internacionales y, en última instancia, se provocó la devaluación de febrero de 1982.
El tipo de cambio preferencial, que se fijó en 49.13 pesos por dólar (con un desliz diario de 4 centavos, sin incluir sábados y domingos. El tipo de cambio general por otra parte, se determinaría por el libre juego de la oferta y la demanda de divisas, correspondientes a transacciones no comprendidas en el mercado preferencial.
Control generalizado de cambios (1° de septiembre de 1982 – 19 de diciembre de 1982) La protección de las reservas internacionales se convirtió en el objetivo central de la política cambiaria. Con este propósito, el primero de septiembre de 1982 se decretó el “control generalizado de cambios”, con el que se abrogaron los tipos de cambio que existían en el régimen anterior, se prohibía a las instituciones de crédito la venta de divisas y metales en cualesquiera de sus formas, autorizándoles únicamente operaciones de compra en que actuarán por cuenta y orden del Banco de México. Además, se instauraron dos tipos de cambio: uno “preferencial” y otro “ordinario”, que serían determinados por el Banco de México.
Control de Cambios (20 de diciembre de 1982 – 4 de agosto de 1985) El día 13 de diciembre de 1982, un sistema de control de cambios que sustituía al control generalizado de cambios bajo los siguientes términos, en la República Mexicana funcionarán simultáneamente dos mercados de divisas, uno sujeto a control y otro libre. (Mercado Control, Mercado Libre).
Flotación Regulada (5 de agosto de 1985 – 10 de noviembre de 1991) Se consideró que la política cambiaria que estaba vigente no tomaba en cuenta la evolución corriente y esperada de los agregados monetarios, ni su efecto sobre las reservas internacionales, ya que el tipo de cambio se movía uniformemente de acuerdo al desliz diario y no a las condiciones que en ese momento imperaban.
Para la determinación del tipo de cambio controlado de equilibrio, se llevaban a cabo en los días hábiles sesiones entre el Banco de México y las instituciones de crédito del país, en las que el Banco Central recibía posturas de cantidades para compras o ventas de dólares por parte de las instituciones de crédito a un tipo de cambio anunciado previamente por el Banco de México, quien finalmente ajustaba el tipo de cambio anunciado hasta que se equilibraran oferta y demanda.
Régimen de bandas cambiarias con desliz controlado (11 de noviembre de 1991– 21 de diciembre de 1994) Con el objeto de dar un estímulo adicional a los exportadores y a las empresas maquiladoras se abrogó el control de cambios a partir del 11 de noviembre de 1991 y se unificaron los dos mercados del tipo de cambio, el libre y el controlado. El 21 de octubre de 1992 incrementó el desliz del techo a 40 centavos diarios.
Libre flotación (22 de diciembre de 1994 – presente) En 1994 ocurrieron varios eventos en México que provocaron inestabilidad en los mercados y terminaron con un ataque especulativo a las reservas internacionales del Banco de México a finales del año. Esto último llevó a la insostenibilidad del régimen de bandas cambiarias.
En el régimen de libre flotación, mismo que permanece hasta la fecha, el tipo de cambio se determina libremente en el mercado sin la intervención de las autoridades. Las operaciones que lleva a cabo el Banco de México en el mercado cambiario se hacen a través de mecanismos preanunciados y reglas transparentes.
Antecedentes históricos por sexenios
Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958). Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958) decremento el promedio de circulante del 13.2% al 11.2%; depreció en 44.5% el peso ante el dólar para llegar a una relación estable en el tipo de cambio. Así, el peso se mantuvo a $12.50 desde 1955 hasta 1975. Con Ruiz Cortines aumentaron las inversiones extranjeras debido a la misma devaluación de la moneda.
Adolfo López Mateos (1958-1964) y Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970). Adolfo López Mateos (1958-1964) y Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) forman parte del desarrollo estabilizador, un periodo en el cual la paridad peso-dólar no se movía de la misma que Adolfo Ruiz Cortines había estipulado. Ambos siguieron con un promedio circulante de menor tasa a la de Miguel Alemán Valdés (13.2%), con 12.8% y 10.2%. Sin embargo, para mantener esta relación entre las monedas, ambos sexenios tomaron medidas económicas que eventualmente tendrían que causar efectos. Tanto López Mateos como Díaz Ordaz incrementaron los préstamos extranjeros; endeudamiento externo.
Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) y la devaluación de 1976. Con Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) el circulante llegó a un promedio de 22.3%, por lo cual desató un fuerte proceso inflacionario debido a la oferta extra de pesos, esto como medida para frenar la deuda externa que México ya cargaba. Como consecuencia, se disminuyó el poder adquisitivo del peso y aumentó los precios de una forma que no se había visto desde hace década y media. Las tasas de interés también sufrieron modificación; empezaron a mostrar grandes variaciones que antes no se veían. Asimismo, se declaró que México no tenía más petróleo y que su solución sería importar crudo.
A mediados del sexenio de Echeverría, en octubre de 1973, estalla la guerra de Yom Kipur; un conflicto bélico de índole territorial, que toma su nombre por el día efectuado. Esta produce crisis energética mundial, pues los países árabes miembros de la OPEP, mismos grandes productores y vendedores de crudo, suben los precios a cantidades exorbitantes; de $2 USD a $16 USD.
El 31 de agosto de 1976 el poder ejecutivo decretó la flotación del peso; en realidad se trataba de una devaluación de un poco más del 70% de la moneda, llegando a la paridad de $22.00 pesos por dólar. Esto ocurrió como consecuencia de la dependencia de la política económica a la política monetaria; es decir, los problemas de la economía nacional buscando una resolución por medios principalmente monetarios. Sin embargo, el peso se cotizó, en promedio, a $13.00 pesos por dólar. Esto se debe a que cinco de los seis años de Echeverría se manejó la paridad de $12.50; y en el sexto, una de $15.70. Los precios y la inflación, estaban, contra todo flujo, siendo controladas aún por el gobierno.
En septiembre del mismo año, Echeverría firma con el FMI un convenio que comprometía al gobierno mexicano a reducir el gasto público y mantener bajos los salarios, en otras palabras; una política monetaria restrictiva para superar la crisis que se estaba desarrollando por el control de precios.
José López Portillo y la segunda devaluación (1976-1982). Después del incremento en precios de la administración de Echeverría, José López Portillo (1976-1982) entró como presidente de México. Este mismo buscó mantener un plan de tres etapas en el cual la economía mexicana podría superar la crisis crónica de la cual padecía. Este plan, también conocido como Los años de Bonanza se dividía como tal:
Dos años de superación de crisis (1976-1978)
Dos años de consolidación económica (1978-1980) (desarrollo estabilizador)
Dos años de crecimiento acelerado (1980-1982)