miniaturadeimagen|Papel moneda de 1937, homenaje 150.º a la Constitución de 1787 La historia económica de Estados Unidos post-revolucionario señala las características, sucesos y consecuencias que fueron causados por el proceso revolucionario que transformó la administración pública financiera y actividades económicas que se practicaban. El periodo de la revolución en Estados Unidos se dio entre los años 1775 a 1783; la guerra concluyó posteriormente con la derrota de la británica en la Batalla de Yorktown y la firma del Tratado de París.

Antecedentes

Los habitantes en Estados Unidos exigieron sus derechos como ingleses de elegir a sus propios representantes para gobernar los, de imponer impuestos, pero Reino Unido rechazó esta idea. Los pobladores de Estados Unidos intentaron resistir sus derechos mediante los artículos manufacturados por los británicos, pero como siempre fueron rechazados por los mismos.

Las causas de las guerras se pueden entender gracias a las medidas que impuso el gobierno británico a los colonos al finalizar la Guerra de los Siete Años, la consolidación política, social y económica que los colonos lograron por las libertades que la corona les había entregado inicialmente y la influencia de las ideas de la Ilustración, las cuales recurrieron los colonos para oponerse a las nuevas disposiciones y justificar la lucha contra la Corona inglesa. Reino Unido trató de parar la economía estadounidense mediante un bloqueo en la mayoría de los puertos americanos, pero aproximadamente el 90% de la población ocupaban principalmente como una actividad de la agricultura y solo el 5% de la población se encontraba en las ciudades, esto hizo a Estados Unidos fuese autosuficiente.

Era el año 1776 cuando Estados Unidos firmó La Declaración de Independencia. En esta, se estipulaba que las Trece Colonias serían estados independientes de Reino Unido, de esta manera Estados Unidos ya no tendría el respaldo de Reino Unido. Siendo ya independientes, Estados Unidos decidió usar una nueva forma política económica, conocida como: nacionalismo.

Crecimiento demográfico miniaturadeimagen|Mapa del crecimiento territorial en 17 Se dio por diferentes razones: compras de territorios, guerras. A su vez, se produce la ocupación directa, logrando llegar hasta el Pacífico.

Después de la independencia, Estados Unidos tuvo un gran crecimiento demográfico; en el año 1790 la población de Estados Unidos tenía aproximadamente menos de cuarenta millones de habitantes. Para 1870, la población había rebasado ese número y tenía un índice de crecimiento anual de 2.5%.

Durante este periodo posrevolucionario la tasa de fertilidad en Estados Unidos fue disminuyendo por lo costoso que era mantener a los hijos, por otra parte, también se vio reducida la tasa de mortalidad debido a los avances en la calidad de vida, como mejoras en la salud. Había mejores condiciones de higiene, se facilitó el suministro de agua y erradicaron las aguas residuales; esto ayudó a la reducción de la propagación de enfermedades.

La expansión territorial fue una de las características más importantes del desarrollo histórico de los Estados Unidos. En sus primeros cien años de vida la nación norteamericana experimentó un impresionante crecimiento territorial. Las Trece Colonias originales se expandieron hasta convertirse en un país atrapado por dos océanos. Como veremos, este fue un proceso complejo que se dio a través de la anexión, compra y conquista de nuevos territorios.

Es necesario aclarar que la expansión territorial norteamericana fue algo más que un simple proceso de crecimiento territorial, pues estuvo asociada a elementos de tipo cultural, político, ideológico, racial y estratégico. El expansionismo es un elemento vital en la historia de los Estados Unidos, presente desde el mismo momento de la fundación de las primeras colonias británicas en Norteamérica. Éste fue considerado un elemento esencial en los primeros cien años de historia de los Estados Unidos como nación independiente, ya que se veía no sólo como algo económica y geopolíticamente necesario, sino también como una expresión de la esencia nacional norteamericana.

Desarrollo económico En los años posteriores a la creación y ratificación de la Constitución de los Estados Unidos, la economía del país registró un enorme crecimiento. La propia Constitución establecía la regulación tanto del comercio como del dinero por parte del Congreso de los Estados Unidos. Abrió el mercado del territorio estadounidense y con la apertura de sus fronteras, el nuevo país permitió un flujo interno libre de bienes e ideas. A partir de 1788, los recién independizados Estados Unidos vieron el crecimiento de su productividad ascender a aproximadamente el 2% por año. Debido a una fuerte base económica originada con los británicos, la economía estadounidense rápidamente se igualó a la de sus ex gobernantes.

Anteriormente, durante el fue para la nación norte una época de ajo la guerra consigo fue una interrupción entre el comercio extranjero con las Trece Colonias, pero no causó desventajas para los territorios americanos, sino que ayudó al desarrollo de manufacturas para que produjeran sustitutos de bienes previamente importados. La producción doméstica de telas de lana y lino tuvo que crecer para cubrir la demanda tanto militar como civil.

Para proveer armas y municiones para las fuerzas armadas, el Congreso y diversos Estados establecieron arsenales para la manufactura de rifles y mosquetes. También ofrecieron subsidios para alentar que los productores de municiones expandieron sus instalaciones. El Estado lo que hizo para movilizar la fuerza laboral produciendo artículos para la guerra, fue proveer excepciones de servicio militar aquellos que trabajen en establecimientos produciendo municiones y empezó a alentar la inmigración de trabajadores capacitados de Europa hacia el continente americano. Sin embargo, el apoyo de equipamiento militar por parte del extranjero fue indispensable para suministrar a los ejércitos. Las armas representaban el 60% del apoyo extranjero durante toda la guerra por parte de Europa.

Cuando la independencia finalizó en 1781, la economía de la nación se encontraba en un estado crítico. Las exportaciones a Gran Bretaña estaban restringidas y las leyes británicas prohibieron el comercio con las colonias que aún se mantenían dependientes al imperio británico localizadas en el Caribe. Las flotas comerciales de los británicos con importaciones de manufactura barata eran vendidas a un precio menor que los productos manufactureros estadounidenses. Estos hechos afectaron las dos principales fuentes de recursos en el sector comercial a Estados Unidos.

Finalmente, esto produjo un rápido crecimiento en la inflación por el gran nivel de deuda causado por los esfuerzos de la guerra que provocó una crisis económica, la cual representaba una amenaza para la estabilidad y futuro de la nueva nación.

Las medidas legislativas que tomó el nuevo gobierno fueron para ayudar a granjeros con sus altas deudas, los términos de reembolso fueron extendidos y el encarcelamiento por deuda era más flexible.

De cualquier forma, el rango de las leyes de deudores favorables aprobadas por las legislaturas estatales en la década de 1780 indignó a los que esperaban ser pagados por los deudores – donde de igual forma se encontraban los políticos conservadores –.

La controversia política sobre lo que representaba la política económica estalló con lo que señaló James Madison sobre las luchas políticas que se derivaron de la mala repartición de propiedades.

Entre los años 1790 y 1815, Estados Unidos tuvo problemas políticos y económicos a nivel internacional al no ser reconocido mundialmente inclusive cuando la nación se vio beneficiado por el crecimiento que gradualmente tuvo. Cuando George Washington fue declarado como el primer presidente de los Estados Unidos en 1789, el país estaba pasando por un gran problema económico como estrago de la Independencia de las Trece Colonias. Los ciudadanos estadounidenses seguían averiguando qué tipo de nación sería. En enero de 1790, Alexander Hamilton emitió un "Informe sobre el crédito público", en el que propuso que el gobierno federal asumiera las deudas estatales de la Revolución y pague todas las deudas extranjeras y nacionales a su valor nominal. El Congreso acordó pagar $ 11 millones en deudas. Luego de seis meses de debate en el que los Estados del Sur aceptaron el acuerdo a pesar de que ya habían ido más allá para pagar sus deudas, el Congreso aprobó la propuesta de asumir deudas estatales. izquierda|miniaturadeimagen|Alexander Hamilton, Secretario de Tesoro de E.U.A. En su Segundo Informe sobre Crédito Público, Hamilton también propuso la creación del Banco de los Estados Unidos. Esta propuesta resultó ser aún más polémico que su Primer Informe sobre Crédito Público. El banco, que debía contar con el respaldo de accionistas tanto públicos como privados, se enfrentó a la oposición del secretario de Estado Thomas Jefferson y James Madison. Los críticos argumentaron en el Congreso que el banco era una institución más acorde con la monarquía que la democracia estadounidense. Los opositores del banco afirmaron que sería un abuso inconstitucional del poder del gobierno central y que la Constitución no le dio específicamente al gobierno federal el poder de crear dicha institución. De cualquier manera, el Congreso aprobó renuentemente la autorización, y el banco abrió en 1791.

Las propuestas de Hamilton expusieron diferencias fundamentales en cómo los políticos estadounidenses percibieron la economía nacional. Alexander Hamilton quería usar el poder del gobierno federal para expandir la economía. Su "Informe sobre las manufacturas" recomendaba que la economía se enfocaría más en el comercio y la fabricación, y que estuviera protegida por aranceles elevados. Jefferson, Madison y sus partidarios pensaron que una economía manufacturera estaba destinada a exponer a la sociedad estadounidense a la decadencia moral, política y la corrupción, las cuales representaban preocupaciones importantes para la nueva nación. Jefferson creía que los granjeros eran primordiales y que la agricultura descentralizada proporciona la base más "virtuosa” para el gobierno de EE. UU. Jefferson imaginó una sociedad dirigida por agricultores independientes propietarios de tierras, y Hamilton apoyaba más el comercio y las finanzas. Aunque el Congreso aceptó muchas de las propuestas económicas de Hamilton en 1792, y de hecho sus programas restauraron al país a una notable salud financiera, el debate sobre el rol del gobierno central, el poder y la economía en los Estados Unidos continuaría durante décadas.

Impuestos Dejó de haber impuestos a la tierra entre los ingresos nacionales, impuestos especiales sobre alimentos, bebidas, combustible, luces o cualquier manufactura nativa o extranjera, o producción nativa o extranjera, excepto un arancel de aproximadamente cuatro peniques sobre alcohol procesado nacionalmente. La mayor parte de las cargas públicas se pagaba mediante un arancel a la importación de mercancías extranjeras, que al ser retirado de la exportación, permanecía únicamente en lo que realmente se consume. Desde esta perspectiva, era el más bajo del mundo y operaba en gran medida en beneficio de las manufacturas estadounidenses.

Comercio El comercio se había visto favorecido por un reembolso de todo el arancel de las importaciones sobre productos extranjeros cuando se exportan, exceptuando sólo unos pocos productos particulares que no se desea importar o consumir en el país americano. El valor de las manufacturas era mayor que el doble del valor de sus en productos nativos y era mucho mayor que el valor bruto de todas sus importaciones, incluido el valor de los bienes que eran nuevamente exportados.