Los Köktürk (proto-turco: 𐱅𐰇𐰼𐰰:𐰜𐰇𐰛; chino tradicional: 突厥; pinyin: tújué; Wade-Giles: t’ou-kiue;René Grousset, «Le haut Moyen Age: T’ou-kiue, Ouigour et K’i-tan», pág. 119-189, L’Empire des steppes, Attila, Gengis-Khan, Tamerlan (1938). Disponible en castellano como "El Imperio de las Estepas, Atila, Gengis Khan y Tamerlán", ISBN 9788476404980. reconstrucción del chino medio: *duət̚-kʉɐt̚), señalados también en ocasiones como göktürk, fueron una confederación de pueblos nómadas diseminados a lo largo de las estepas orientales y el noroeste del Asia Central, que constituyeron un poderoso Estado denominado jaganato Gökturk. Aunque su nombre ancestral puede aparecer bajo el término "türk" (𐱅𐰇𐰼𐰰), con su ascensión y consolidación, la confederación nómada tomaría la nomenclatura "göktürk", traducida como Turcos Celestiales basada con total seguridad en una adherencia firme e irresoluble al mandato de su único dios: Tengri, el «Dios-Cielo». Este mandato, legitimado por su propia aura como elegido celestial, es un elemento visible ya en otras dinastías nómadas anteriores a los göktürk, mantenida de hecho en su momento y hasta la máxima extensión por los propios rouran, siendo los göktürk tan solo otra confederación más en perpetuar esta larga y dilatada tradición. A pesar de que esta "religión tradicional" vinculaba sus tradiciones directamente al pensamiento más arcaico y ancestral, además de erigirse como una verdadera religión monoteísta, no dudaron en aceptar en su momento a monjes budistas, tránsfugas y misioneros maniqueos e incluso a los cristianos nestorianos.
Bajo la férula de Bumïn Jagan (m. 552) y sus hijos, los göktürk sucedieron a los rouran como principal potencia de la región y establecieron el Primer Jaganato Türk (552-581), que se expandió rápidamente hasta dominar enormes territorios en Asia central. Fueron el primer pueblo de lengua túrquica que se denominó a sí mismo políticamente «türk». El término türk se traduce en su propia lengua como «fuerte», mientras que el nombre chino tūjué proviene probablemente del plural para el anterior término, «türküt» (teniendo en cuenta que en el antiguo turco, la forma plural se obtenía añadiendo el sufijo «-üt»). Según las fuentes chinas, los göktürk se mantenían bajo el gobierno de la xìngXìng (姓), se traduce en la cultura china, como una suerte de "linaje" o "línea dinástica", por la cual se establece un gobierno legítimo y bajo la misma se somete todo un conjunto de regiones o un Estado mismo. de los Āshǐnà (阿史那).
Los göktürk mantuvieron una intensa relación con varias de las dinastías asentadas en el norte de China, y durante largos períodos ejercieron un control considerable sobre el lucrativo comercio de la Ruta de la Seda. El Primer jaganato se disgregó hacia 581 en varias regiones independientes, desembocando progresivamente en su desaparición a manos de los Tang, hasta un intento de Segundo Jaganato por obra de Elter, perdurando tan solo este último hasta el año 744, aunque logró conservar la mayor parte de las regiones de la estepa oriental sostenidas por sus ancestros.
La creación de este Jaganato significó un paso decisivo en la expansión de los pueblos túrquicos hacia el Turquestán occidental e incluso más allá de lo que sus anteriores amos rouran habían logrado: la expansión al oeste más extremo, repoblando y llegando en oleadas continuas hasta el siglo IX hacia las estepas occidentales (también llamadas estepas pónticas o estepas rusas). Esta fuerte expansión, que no se había producido de nuevo desde la eclosión escita (siglo IV a.C.), se traduciría posteriormente en una debilidad inherente que haría que los göktürk fuesen finalmente reemplazados por otro pueblo de la rama túrquica y uno de sus teóricos vasallos: los uigur.
Historia
Los orígenes legendarios del clan Āshǐnà
El territorio más antiguo y conocido en el que comenzaron a establecer su área de asentamiento continuado, se enfocaba en torno al sur del macizo de Altái, al oeste de la actual Mongolia. No hay que olvidar que los köktürk son eminentemente un pueblo nómada, con lo que esta área de asentamiento solo sería una circunscripción temporal sobre la que las fuentes chinas los ubican en el siglo VI d.C., habiendo residido con total seguridad en otras regiones del oeste de las estepas orientales, donde pudieran sostener y aprovechar las zonas más fértiles para su ganadería, clave del sustento en la vida nómada. A pesar de esta naturaleza inherente, las fuentes chinas los señalan en un primer momento como una rama vasalla de los rouran (柔然), cumpliendo una tarea específica: son los duàn nú (鍛奴), es decir, "esclavos herreros".
La leyenda que cuenta su origen es la siguiente:
miniaturadeimagen|Uno de los tamga representativo de los Ashina: la figura señala la imagen del cuervo, como señal totémico compartido con los wūsūn (烏孫), tal y como postularon autores como Yu. A. Zuev. Esta similitud, ha hecho que en múltiples ocasiones muchos orientalistas hayan señalado los verdaderos orígenes de los köktürk, como un hipotético grupo restante de los wūsūn o en su defecto, como una de sus comunidades descendientes. De hecho, aún siguen siendo citados hasta las fuentes del siglo V d.C. No obstante, este no es el único tamga asociado a los Ashina, pudiendo encontrarnos algunos ejemplos con la figura de íbices o las denominadas "montañas en forma de cabra" (arkhar).La explicación general de este mito es heterogénea y se ha erigido como un foco de debate intenso entre diferentes orientalistas, turcólogos y sinólogos. Si seguimos la vertiente esgrimida por algunos académicos, indudablemente la primera parte del mito corresponde a un arco indoeuropeo. De hecho, este arco dramático y la supervivencia del retoño, es señalada siglos antes en las fuentes chinas para los Wusun (siglo II a. C.). Al igual que los köktürk, los wusun también protagonizan en la actualidad un intenso debate en torno a su origen real, siendo catalogados por algunos autores como nómadas indoeuropeos, quizá pertenecientes a la rama irania. En el mito wusun, una vez más un niño es salvado del ataque destructivo de una tribu enemiga, permaneciendo criado en todo momento por una loba y un cuervo. Indudablemente, este mito primigenio fue el precursor de la posterior versión köktürk, al mismo tiempo que guarda incluso una decisiva cercanía con el famoso mito mediterráneo de Rómulo y Remo, los míticos fundadores de Roma que fueron alimentados, también, por una loba. Aún con las dudas sobre su verdadero origen étnico y la similitud con la versión mitológica del origen de los wusun, sí se ha establecido un tácito consentimiento en los orígenes más remotos de su lengua, ganando gran aceptación la tesis esgrimida que señala la utilización de la lengua Tocaria A o agnea. Una lengua prestigiosa, demostrada por los restos y fragmentos legados a lo largo de la cuenca del Tarim en esta época. Uno de estos ejemplos lo tenemos en el compuesto túrquico at kü (nombre + gloria, renombre) que pasa por ser una copia del compuesto agneo ñom klyu "nombre + gloria, renombre" y, además, kü procede de klyu. El término túrquico išič (puchero, cazuela de barro) proviene por sinécdoque del término agneo *išäč "arcilla". De este modo y siguiendo esta hipótesis, el agneo habría sido utilizado decisivamente para la propagación del budismo entre las diferentes ramas túrquicas, traduciéndose estos textos en agneo, legando incluso sus nombres, títulos y otras referencias decisivas para entender aún más los escasos testimonios legados de forma directa por los köktürk y sus sucesores.
Sean o no un mero vehículo cultural de un mito indoeuropeo, lo cierto es que la particularidad de la legendaria salida de todo un pueblo desde la gruta, es total y genuinamente köktürk, nunca antes aparecida en la gestación de ninguna otra rama tribal entre las fuentes chinas, ni en ninguna otra analogía mítica legada por ningún otro pueblo hasta la fecha. Los köktürk tenían, al igual que las diferentes ramas nómadas de la estepa, un ancestro patrilineal procedente de una figura animal, en este caso el lobo. Este señalado ancestro, fue indicado en torno al sexo femenino, de forma que como loba, pudiese enlazarse con el superviviente de la terrible debacle sufrida por la tribu, surgiendo así un mito que puede enlazarse en cierta medida con el mito indoeuropeo.
La fundación y desarrollo del Primer Jaganato