Michele Arcangelo Lupoli (Frattamaggiore, 22 de septiembre de 1765 - Nápoles, 28 de julio de 1834) fue un arzobispo católico, teólogo, escritor y erudito italiano. Fue obispo de Montepeloso, posteriormente obispo de Conza y Campagna y, desde 1831, arzobispo de Salerno. Cultivó asimismo los estudios históricos, arqueológicos y epigráficos, especialmente los relacionados con la Italia meridional.

Biografía

Familia y formación Nació en Frattamaggiore, en los alrededores de Nápoles, hijo de Lorenzo Lupoli y Anna De Rosa. De este matrimonio nacieron once hijos, entre ellos Raffaele Lupoli (1767-1827), que siguió también la carrera sacerdotal y llegó a ser obispo de Larino,y Sossio Maria, párroco de la iglesia matriz de Frattamaggiore desde 1808 a 1849.

La familia Lupoli ocupaba una posición destacada en Frattamaggiore y contaba con una importante tradición eclesiástica. Entre sus miembros sobresalieron Vincenzo Lupoli (1737-1800), teólogo, jurista y estudioso de las letras clásicas, que fue nombrado obispo de Cerreto Sannita y Telese en 1791, y su hermano Sossio, sacerdote y redentorista, amigo de San Alfonso Maria de Ligorio. La familia mantuvo durante los siglos y una presencia relevante en la vida religiosa, económica y social de Frattamaggiore, también contando con varios alcaldes de esta ciudad y de Frignano.Andrea Giordano, Memorie istoriche di Fratta Maggiore, Nápoles, 1854.

La formación inicial de Michele Arcangelo estuvo vinculada al ambiente eclesiástico de su familia. En mayo de 1777 ingresó en el seminario de Aversa, donde estudió letras, latín, griego, retórica y filosofía. Posteriormente se trasladó a Nápoles, donde continuó sus estudios y entró en contacto con importantes círculos literarios y eruditos.

Trayectoria eclesiástica

Obispo de Montepeloso El 7 de septiembre de 1797 Lupoli fue nombrado obispo de Montepeloso, la actual Irsina, y recibió la consagración episcopal el 21 de diciembre del mismo año por el cardenal Giulio Maria della Somaglia.Michele Janora, Memorie storiche, critiche e diplomatiche della città di Montepeloso (oggi Irsina), Matera, 1901.Durante su episcopado desarrolló una intensa actividad pastoral y también intervino en la renovación de edificios y espacios de culto. Una inscripción conservada en la catedral de Irsina recuerda la solemne consagración de la nueva catedral por Lupoli el 26 de septiembre de 1802.

Su episcopado estuvo marcado por la inestabilidad política de los años de la República Napolitana y de la posterior Restauración. Lupoli fue objeto de acusaciones relacionadas con sus supuestas simpatías revolucionarias y tuvo que abandonar temporalmente su diócesis. Documentación relativa a la situación política de la época conserva incluso una relación sobre el obispo de Montepeloso sometido a investigación.Istituto di Studi Atellani, documentación sobre la Repubblica Napoletana y las relaciones sobre los eclesiásticos investigados.En 1800 fue encarcelado en Nápoles y posteriormente trasladado a Palermo. Tras poder defender personalmente su conducta ante el rey, fue absuelto y regresó a Montepeloso en 1802.Nicola Di Pasquale, Mille anni di memorie storiche della diocesi di Montepeloso (ora Irsina): 988-1988, Matera, 1990.

En 1815 volvió a abandonar Montepeloso a consecuencia de los disturbios que afectaron a la ciudad. El palacio episcopal fue atacado y Lupoli se refugió temporalmente en Frattamaggiore. Fue el último obispo de Montepeloso antes de la reorganización posterior de la sede.

Las reliquias de san Sossio y san Severino En 1807 Lupoli desempeñó un papel fundamental en el traslado de los restos de san Sossio y san Severino desde Nápoles a Frattamaggiore. La iniciativa partió del clero y de las autoridades de Frattamaggiore y contó con el apoyo de Lupoli, entonces obispo de Montepeloso.El 13 de febrero de 1807 un decreto del gobierno napolitano había establecido las condiciones para solicitar las reliquias y los bienes de los monasterios suprimidos. El párroco Gennaro Biancardi, con el apoyo del alcalde y del obispo Lupoli, solicitó el traslado de los restos de san Sossio y, conjuntamente, de san Severino, que desde hacía siglos se conservaban en el mismo monasterio napolitano.

La búsqueda y recuperación de los cuerpos tuvo lugar en Nápoles el 30 de mayo de 1807. La delegación procedente de Frattamaggiore encontró allí a Lupoli, que participó en la recuperación de las reliquias. Los restos fueron posteriormente trasladados a la casa napolitana del obispo y al día siguiente emprendieron el viaje hacia Frattamaggiore.Lupoli publicó con motivo de estos acontecimientos los Acta inventionis sanctorum corporum Sosii diaconi ac martyris Misenatis, et Severini Noricorum apostoli, impresos en Nápoles en 1807.Las reliquias fueron depositadas finalmente en la iglesia de San Sossio de Frattamaggiore, donde todavía se conservan.

Obispo de Conza y Campagna En 1818 Lupoli fue trasladado a la sede metropolitana de Conza della Campania, con la administración de la diócesis de Campagna. La reorganización de las sedes episcopales se produjo en el contexto de la aplicación de la bula De utiliori y de la reorganización eclesiástica de la época de la Restauración.Antonio Cestaro, Le diocesi di Conza e di Campagna nell'età della Restaurazione, Roma, 1971. Durante su episcopado continuó desarrollando actividades pastorales y culturales. En 1823 reunió parte de sus escritos de juventud en el volumen Opuscula primae aetatis, quae extant. Accedunt paucula post inde vulgata.

En 1825 obtuvo el reconocimiento real del Ritiro delle donzelle povere (Retiro de las jóvenes pobres) de Frattamaggiore, institución vinculada a su hermano Sossio. Con la colaboración del otro hermano, Raffaele, participó en la construcción de la iglesia anexa, cuya primera piedra había sido colocada en 1823 y que quedó incorporada al complejo del Ritiro.Franco Pezzella, «La chiesa del Ritiro in Frattamaggiore», Rassegna Storica dei Comuni, Istituto di Studi Atellani. En 1827 celebró un sínodo diocesano y publicó sus actas bajo el título Synodus Compsana, et Campaniensis. El sínodo constituyó uno de los principales actos de gobierno de su episcopado en estas diócesis.

Arzobispo de Salerno El 30 de septiembre de 1831 Lupoli fue trasladado a la sede de Salerno por el papa Gregorio XVI, a propuesta del rey Fernando II de las Dos Sicilias.Su episcopado duró aproximadamente treinta y dos meses. Durante este período promovió obras de restauración de la Catedral de Salerno y realizó intervenciones relacionadas con las estructuras del seminario.Giovanni Crisci, Il cammino della Chiesa salernitana nell'opera dei suoi vescovi, vol. II, Nápoles-Roma, 1977, pp. 563-658.Para el altar mayor de la catedral donó un antependium de plata del siglo XIX, realizado por el platero napolitano Giovanni Casolla, que todavía se conserva.Conferenza Episcopale Italiana, BeWeB, «La Cattedrale di Salerno: Transetto».

Actividad intelectual

Primeros estudios Las primeras publicaciones de Lupoli estuvieron relacionadas con la erudición humanística y anticuaria. Entre sus primeros trabajos se encuentra un estudio sobre Francesco Serao, médico, filósofo y literato napolitano, que posteriormente fue recogido por Angelo Fabroni en sus Vitae Italorum doctrina excellentium.Carlo Minieri Riccio, Memorie storiche degli scrittori nati nel Regno di Napoli, Nápoles, 1844, voz «Lupoli».

En la década de 1780 Lupoli comenzó también a dedicarse de manera sistemática al estudio de las inscripciones antiguas. Su In mutilam veterem Corfiniensem inscriptionem commentarius, dedicado a una inscripción de la antigua Corfinio, fue publicado en Nápoles en 1786.Laurentino García y García, Nova Bibliotheca Pompeiana, repertorio bibliográfico.

En 1788 se incorporó a la Academia Etrusca de Cortona. En 1789 recibió la ordenación sacerdotal. En 1792 ingresó en la Academia Ercolanense, institución vinculada al estudio de las antigüedades de Herculano y de los hallazgos arqueológicos del Reino de Nápoles.L'Accademia Ercolanense ritorna alla sede originaria, Lo Speaker, 2014.

Por encargo del cardenal Giuseppe Capece Zurlo, arzobispo de Nápoles, comenzó a publicar las Theologiae dogmaticae lectiones, cuya publicación se inició en 1793 y continuó con varios volúmenes durante los años siguientes. En 1797 publicó también el Apparatus theologicus.Andrea Giordano, Memorie istoriche di Fratta Maggiore, Nápoles, 1854; Memorie istoriche de Frattamaggiore, edición digital del Istituto di Studi Atellani.

En 1794 fue incorporado a la Arcadia Reale de Nápoles con el nombre académico de Eufronio Libetrio. Su producción de estos años refleja la coexistencia de intereses teológicos, jurídicos, literarios y anticuarios característica de determinados ambientes eclesiásticos y eruditos de la Nápoles de finales del siglo XVIII.

Su producción de estos años muestra ya la combinación de intereses filológicos, epigráficos, jurídicos, teológicos y arqueológicos que caracterizaría su actividad posterior.

El Iter Venusinum En el marco de sus investigaciones sobre la Antigüedad, Lupoli realizó un viaje a Venosa, la antigua Venusia, con el propósito de estudiar directamente sus monumentos, inscripciones y restos arqueológicos. Durante sus viajes prestó especial atención a los miliarios, las lápidas y los monumentos que podían servir para reconstruir la topografía y la historia antigua de los lugares visitados.El resultado de sus investigaciones fue el Iter Venusinum vetustis monumentis illustratum. Accedunt varii argumenti dissertationes, publicado en Nápoles en 1793.

La obra pretendía reconstruir, mediante testimonios literarios, arqueológicos y epigráficos, el último tramo del viaje de Horacio por la Vía Apia. Lupoli describió monumentos, inscripciones y restos arqueológicos y utilizó la documentación epigráfica para estudiar diversos aspectos de la historia y de la vida pública de la antigua Venusia.G. Chiusano, «L'Iter Venusinum di M. A. L.», Economia irpina, XIV (1973), n.º 1, pp. 31-56.Lupoli no se limitó a reproducir las noticias de autores anteriores: comparó testimonios, propuso correcciones de lecturas y trató de relacionar las inscripciones con los monumentos y con la topografía antigua. Su trabajo pertenece todavía a la fase erudita de la epigrafía anterior a la sistematización de los grandes corpora epigráficos del siglo XIX.

El Iter Venusinum contribuyó a consolidar el interés erudito por las antigüedades de Venosa y por la arqueología de la Italia meridional. Fue traducida al italiano en 1992 con el título Un viaggio a Venosa.

Crítica epigráfica La obra epigráfica de Lupoli fue objeto de una revisión crítica durante el siglo XIX. Al preparar el volumen IX del Corpus Inscriptionum Latinarum, Theodor Mommsen clasificó algunas de las inscripciones transmitidas por Lupoli entre las Falsae vel alienae, distinguiendo así entre testimonios considerados auténticos y otros que juzgó interpolados, falsos o pertenecientes a una procedencia distinta.Theodor Mommsen, Corpus Inscriptionum Latinarum, vol. IX, Inscriptiones Calabriae Apuliae Samnii Sabinorum Piceni, Berlín, 1883.

La clasificación de Mommsen no implica, sin embargo, que todos los testimonios transmitidos por Lupoli deban considerarse falsificaciones. Un caso especialmente significativo es el de una inscripción rupestre dedicada a Silvano, localizada en el territorio de la antigua Compsa, cerca de Pescopagano. La inscripción había sido incluida por Mommsen entre los testimonios falsos, pero investigaciones posteriores permitieron localizar directamente el monumento;Alfredo Buonopane, «Iter epigraphicum Compsanum», Rendiconti della Pontificia Accademia Romana di Archeologia, LXXXIII, 2011-2012, pp. 313-338.la autopsia del monumento permitió comprobar su autenticidad y confirmar sustancialmente la lectura transmitida por Lupoli.

Muerte y legado