La sordera (también sordez)es la dificultad o la imposibilidad de usar el sentido del oído debido a una pérdida de la capacidad auditiva parcial (hipoacusia) o total (cofosis), y unilateral o bilateral. Así pues, una persona sorda será incapaz o tendrá problemas para oír. Esta puede ser un rasgo hereditario o puede ser consecuencia de una enfermedad, traumatismo, exposición a largo plazo al ruido, o medicamentos agresivos para el nervio auditivo.
Definición Pérdida de audición La pérdida de audición se produce cuando se disminuye la sensibilidad a los sonidos que normalmente se sienten. Los términos de deterioro o con problemas de audición son generalmente reservados a las personas que tienen insensibilidad relativa a los sonidos en las frecuencias del habla. La gravedad de la pérdida auditiva se clasifica de acuerdo con la necesidad de ampliar el aumento del volumen por encima del nivel normal antes de que el oyente lo pueda detectar.
La sordera se define como un grado de deterioro que una persona es incapaz de comprender el habla, incluso en la presencia de amplificación. En sordera profunda, incluso los sonidos más fuertes producidos por un audiómetro (un instrumento utilizado para medir la audición mediante la producción de tonos puros a través de una gama de frecuencias) no pueden ser detectados. En sordera total, no se percibe ningún sonido en absoluto, independientemente de la amplificación o método de producción escuchado.
En el caso humano, al someter el tímpano a 150 decibelios éste se rompe, quedando la persona sorda.
Percepción del habla Otro aspecto de la audición implica la claridad percibida de un sonido en lugar de su amplitud. En los seres humanos, este aspecto se mide generalmente por medio de pruebas de percepción de habla. Estas pruebas miden la capacidad para entender el habla, no sólo la detección del sonido. Hay tipo de trastornos muy raros que afectan la audición y la comprensión del habla.eBook: Current Diagnosis & Treatment in Otolaryngology: Head & Neck Surgery, Lalwani, Anil K. (Ed.) Chapter 44: Audiologic Testing by Brady M. Klaves, PhD, Jennifer McKee Bold, AuD, Access Medicine
Tipos de sordera Sordera parcial: Se manifiesta cuando la persona tiene una leve capacidad auditiva (hipoacusia) y pueden usar un aparato auditivo para que ésta mejore, pero no se ven obligados a hacerlo. Sordera total o completa: Se manifiesta cuando la persona afectada no tiene capacidad para oír absolutamente nada. En este caso se puede llegar a utilizar el implante coclear, aunque dependerá de la particularidad de cada persona.
La sordera también se da por desgaste de los oídos; esto explica por qué los adultos no pueden oír algunas frecuencias que personas de menor edad sí pueden.
Cuadro clínico Para comprobar el grado de sordera de una persona, se le hace una prueba de audiometría, de manera que una persona con sordera puede tener problemas en la percepción correcta de la intensidad (decibelios) o de la frecuencia (hercios) de sonidos relacionados con el lenguaje oral, y es frecuente que se den resultados diferentes para cada oído. La pérdida de la capacidad auditiva generalmente se describe como leve, benigna, moderada, severa o profunda, dependiendo de dicha prueba. Generalmente, cuando una persona cuya pérdida de la capacidad auditiva supere a los 90 dB, se considera entonces persona sorda.
Tipos Existen diversos criterios a la hora de clasificar las diferentes tipologías de pérdida auditiva o sordera. Según la localización de la lesión. Según el grado de pérdida auditiva. Según las causa de pérdida auditiva. Según la edad de comienzo de la pérdida auditiva.
1. Según la localización de la lesión Pérdida auditiva conductiva o de transmisión Causadas por enfermedades u obstrucciones en el oído exterior o medio (las vías de conducción a través de las cuales el sonido llega al oído interior), las pérdidas auditivas conductivas normalmente afectan a todas las frecuencias del oído de manera uniforme.
Pérdida auditiva sensorial, neurosensorial o de percepción Son en los casos en los que las células ciliadas del oído interno, o los nervios que lo abastecen, se encuentran dañados. Estas pérdidas auditivas pueden abarcar desde pérdidas leves a profundas. A menudo afectan a la habilidad de la persona para escuchar ciertas frecuencias más que otras, de manera que escucha de forma distorsionada el sonido, aunque utilice un audífono amplificador. No obstante, en la actualidad, las grandes prestaciones tecnológicas de los audífonos digitales son capaces de amplificar solamente las frecuencias deficientes, distorsionando inversamente la onda para que la persona sorda perciba el sonido de la forma más parecida posible como sucedería con una persona oyente.
Pérdida auditiva mixta Se refiere a aquellos casos en los que existen aspectos de pérdidas conductivas y sensoriales, de manera que existen problemas tanto en el oído externo o medio y el interno. Este tipo de pérdida también puede deberse a daños en el núcleo del sistema nervioso central, ya sea en las vías al cerebro o en el mismo cerebro. Es importante tener cuidado con todo tipo de golpes fuertes en la zona auditiva, ya que son los principales causantes de este tipo de sordera.
Pérdida auditiva central Esta cuarta tipología, que hace referencia solo y exclusivamente a lesiones en los centros auditivos del cerebro.
2. Según el grado de pérdida auditiva
Se mide en decibelios y se clasifica en pérdida leve, moderada, severa o profunda (cofosis):
Pérdida auditiva leve (20-40dB) Dificultad en determinados fonemas: dislalias audiogénicas Ciertos problemas de lectoescritura Hay lenguaje de manera natural Pérdida auditiva moderada (40 a 70dB) Dificultad con más número de fonemas: dislalias generalizadas Problemas de comprensión por la dificultad de percepción Problemas de lectoescritura Hay lenguaje Pérdidas auditivas severas (70 a 90dB) No hay habla o sólo dice palabras sueltas, las que percibe con mayor intensidad Tiene cierta experiencia sonora Voz muy alterada No tiene prosodia Pérdidas auditivas profundas (+90dB) No hay conciencia sonora No hay habla espontánea No tiene control de voz
Para comprobar el grado de sordera de una persona, se le hace una prueba de audiometría, de forma que una persona con sordera puede tener problemas en la percepción correcta de la intensidad (decibelios) o de la frecuencia (hercio) de sonidos relacionados con el lenguaje oral, y es frecuente que se den resultados diferentes para cada oído. La pérdida de la capacidad auditiva generalmente se describe como leve, benigna, moderada, severa o profunda, dependiendo de la mencionada prueba. Generalmente, cuando un niño con una pérdida de la capacidad auditiva supere a los 90dB, se considera entonces que necesita un método educativo específico para personas sordas.
Pérdida total y cofosis Umbral por encima de 90 dB. Puede ser debido a malformaciones internas del canal auditivo o a la pérdida total de los restos auditivos por motivos genéticos. Entre todas las personas sordas, el porcentaje de personas que padecen cofosis es muy pequeño, casi insignificante, ya que se trata de una malformación (ausencia de cóclea, por ejemplo).
3. Según la causa de pérdida auditiva La etiología de la discapacidad auditiva puede ser por causas exógenas como la rubeola materna durante el embarazo, incompatibilidad del factor Rh y que suelen provocar otros problemas asociados (dificultades visuales, motoras, cognitivas). O bien puede ser una sordera hereditaria, la cual, al ser recesiva, no suele conllevar trastornos asociados.
4. Según la edad de comienzo de la pérdida auditiva El momento en el que aparece la discapacidad auditiva es determinante para el desarrollo del lenguaje del individuo, por lo que se pueden distinguir 3 grupos: Prelocutivos: si la discapacidad sobrevino antes de adquirir el lenguaje oral (antes de 2 años). Perilocutivos: si la discapacidad sobrevino mientras se adquiría el lenguaje oral (2-3 años). Poslocutivos: si la discapacidad sobrevino después de adquirir el lenguaje oral (después de 3 años).
Causas Genéticas Pueden estar involucrados genes recesivos o dominantes. Los más comunes son el síndrome de Stickler y el síndrome de Waardenburg entre los de genes dominantes y el síndrome de Pendred, el síndrome de acueducto vestibular dilatado y el síndrome de Usher entre los de genes recesivos.
Adquiridas Otológicas Presbiacusia: primera causa de sordera que afecta especialmente a los tonos altos en personas de edad avanzada. Otosclerosis: por fijación de la estribo en la ventana oval. Otitis media: por ejemplo, por adenoiditis (vegetaciones) que no desaparecen después de la adolescencia y obstruyen la trompa de Eustaquio. Tapón de cerumen.
Neurológicas y postinfecciosas Meningitis Meningoencefalitis Parotiditis Enfermedades autoinmunes. Adquiridas en el embarazo: La bacteria Chlamydia y el alcoholismo de la madre (este en el 64% de los casos) se puede convertir en sordera para los neonatos. También la sífilis en un 30% de los casos. Nacimiento prematuro.
Fármacos Algunos medicamentos pueden causar daños irreversibles al oído; entre ellos se encuentra el grupo de los aminoglucósidos. Otros medicamentos tienen efectos negativos, pero son reversibles.
Lesiones traumáticas En la oreja. Entre ellos la exposición a ruidos por encima de los 90 decibelios en forma de sordera progresiva temporal o permanente que es la segunda causa de sordera. En el cerebro temporal.
Tratamientos médicos Audífonos externos: En las sorderas de tipo conductivo Implantes cocleares: Con resultados diversos.
Prevención Se estima que la mitad de los casos de deterioro de la audición y la sordera son evitables. Hay toda una serie de estrategias preventivas que son eficaces incluyendo la inmunización contra la rubeola para reducir las infecciones congénitas, la inmunización contra H. influenza y S. pneumoniae para reducir los casos de otitis mediana y evitar o proteger contra la exposición excesiva al ruido. La educación sobre los peligros de la exposición al ruido peligroso aumenta el uso de protectores auditivos.
Descripción La pérdida auditiva se describe como: Unilateral o bilateral: La pérdida auditiva se produce en un oído (unilateral) o en ambos (bilateral). Prelingüística o postlingüística: La pérdida se desarrolla antes de que la persona aprendiera a hablar (prelingüística) o después de que esto ocurra (postlingüística). Simétrica o asimétrica: La pérdida auditiva se manifiesta en el mismo grado en ambos oídos (simétrica) o distintamente en cada oído (asimétrica). Gradual o repentina: La pérdida auditiva empeora por el tiempo (gradual) u ocurre repentinamente (repentina). Fluctuante o estable: La pérdida de la audición mejora o empeora con el tiempo (fluctuante) o se mantiene igual (estable). Congénita o adquirida/de aparición tardía: La pérdida auditiva está presente desde el momento del nacimiento (congénita) o sobreviene más adelante (adquirida o de aparición tardía).
Causas Sordera verdadera o pérdida del umbral de intensidad de audición. Sordera de transmisión (Conducción)Sordera de percepción (Sensorial) Lesiones del oído externo. Malformaciones. Estenosis del conducto. Infección del conducto. Lesiones obstructivas. Lesiones del oído medio. Obstrucción tubárica. Otitis medias y sus secuelas. Perforación de la membrana timpánica. Tumores. Malformaciones de los huesecillos. Otitis Media Secretora. Lesiones de la cápsula ótica. Infecciones como la sífilis. Distrofias del oído como la otosclerosis. Lesiones del oído interno. Malformaciones. Intoxicaciones medicamentosas. Infecciones. De vecindad como la otitis media. Primarias como la laberintitis. Víricas como la parotiditis, virus neurotropos, etc. Alteraciones vasculotensionales del laberinto como la enfermedad de Ménière. Traumatismos. Tumores.