Mal menor, mal necesario o mal justificado o mal entendible o mal legítimo, mal saludable, mal tolerable, menor de los males o menor de dos males es un principio ético que justifica la elección de un mal con tal de evitar otro mal mayor.

La condición del principio es la de un dilema estrictamente binario, es decir, que no haya posibilidad de una tercera opción (tertium non datur); por ejemplo que la opción que se ofrezca sea entre la acciónLeibniz, Satre, Bergson, Arendt; fuentes citadas en Action (philosophie). Cieszkowski, Blondel, Ricoeur y otros; fuentes citadas en :fr:Philosophie de l'action que suponga un mal y la omisiónVéase también pecado de omisión. Catholic Encyclopedia, fuente citada en Sin of omission. que suponga otro mal distinto (lo que obligue a evaluar cuál de los dos males es menor). La imposibilidad de elección entre dos opciones igualmente atractivas es la paradoja denominada "del asno de Buridán" (que moriría de hambre y sed si se le pone a igual distancia de la comida y el agua, al no poder moverse en ninguna dirección). Ejemplos de dilemas éticos son la tabla de Carneades (con la que un náufrago se salva, a costa de hacer que otro muera ahogado) y el dilema del tranvía (en el que se ha de optar por salvar a un número mayor de personas, a costa de la muerte de un número menor, o lo contrario).

Escila y Caribdis thumb|El episodio de la Odisea en que el barco de Ulises se acerca a Escila para evitar a Caribdis. Detalle de un fresco de Alessandro Allori, ca. 1575. El mito de Escila y Caribdis plantea la elección entre dos males que tuvo que afrontar Ulises; al optar por acercarse a Escila, perdió seis compañeros, pero si hubiera navegado junto a Caribdis habrían sucumbido todos.

La frase latina incidit in scyllam cupiens vitare charybdim (cayó en Escila por querer evitar Caribdis) se convirtió en proverbial, con un sentido similar a las expresiones saltar de la sartén al fuego,Cambridge Advanced Learner's Dictionary. Fuente citada en Jumping from the frying pan into the fire huir del fuego para caer en las brasasCVC o estar entre la espada y la pared.:en:Rock and a hard place (título de varias obras artísticas, se propone su interpretación con el concepto de dilema). Erasmo la recoge como un antiguo proverbio en Adagia,Eden, Kathy. Friends Hold All Things in Common: Tradition, Intellectual Property and the 'Adages' of Erasmus. New Haven: Yale University Press, 2001. Fuente citada en :en:Adagia aunque su aparición más antigua es en Alexandreis, un poema épico latino del de Gautier de Châtillon.Noted by Edward Charles Harington in Notes and Queries 5th Series, 8 (7 July 1877:14).

Historia de la filosofía y del derecho El principio del mal menor aparentemente entraría en contradicción con otros principios éticos que parecerían indicar que nunca es lícito cometer ningún mal, como los planteados sobre la injusticia (αδικία adikía) por Platón, en boca de Sócrates, en los diálogos Gorgias (es preferible sufrir una injusticia a cometerla)469-470. Véase Prefiero la injusticia al desorden. y Critón (no se debe cometer injusticia ni siquiera para evitar una injusticia mayor).49. En cambio, el principio es claramente defendido por Aristóteles en el Libro II de su Ética, cuya versión latina se difundió desde el en Europa occidental y que adopta también Tomás de Kempis: De duobus malis, minor est semper eligendum (de dos males, el menor ha de ser siempre elegido).Leonardo Amaya y Gloria María Berrío-Acosta, Principio del mal menor en eticapsicologica.org

Aristóteles definía la virtud como término medio entre dos vicios; proponiendo que es aconsejable caer en el vicio menos erróneo antes que en el más erróneo cuando no se pueda acertar con la virtud (ta elachista lepteon ton kakon -"uno debe tomar el menor de los males"-).Etica a Nicómaco, 2,9 1109, citado y glosado en M. V. Dougherty, Moral Dilemmas in Medieval Thought: From Gratian to Aquinas. Véase el texto completo .

Véase en griego en Bibliotheca Teubnerthana Cicerón, en De officiis pone como ejemplo de la opción por el mal menor (minima de malis) no una salida cómoda sino un ejemplo de heroísmo: el sufrimiento físico que escogió padecer Marco Atilio Régulo con tal de evitar la ruptura de su juramento.3,29,105, citado y glosado en Dougherty, op. cit.

En la Edad Media se recoge el principio en Ivo de Chartres y en el Decreto de Graciano, que se apoya en textos como éste del VIII Concilio de Toledo: si periculi necessitas unum ex his temperare compulerit, id debemus resoluere quod minori nexu noscitur obligari ("si un peligro inexcusable nos lleva a perpetrar uno de dos males, debemos escoger el que nos haga menos culpables"); con esa redacción, se evidencia que, aunque exista la obligación moral de infligir el mal menor, el que haya obligación de hacerlo no exime de culpabilidad o responsabilidad, puesto que no deja de ser un mal. En cuanto a la forma de distinguir cuál de los dos males es el menor, hay una inconsistencia entre los manuscritos que recogen el texto del Concilio: en uno se dice purae rationis acumene ("por la agudeza [nitidez, claridad] de la pura razón") y en otro orationis acumene ("por la agudeza [nitidez, claridad] de la oración").Dougherty, op. cit.

Sistemas electorales y técnicas psicológicas thumb|Donald Trump y Hillary Clinton, candidatos a las elecciones a la presidencia de Estados Unidos en 2016. Cada uno de ellos era considerado un "mal menor" por muchos de sus votantes.Hillary Clinton is still the lesser evil, Washington Post. Proof That 100 Years Of Voting For The “Lesser Evil” Gave Us Trump And Hillary, Activist Post. En las elecciones políticas, especialmente en los sistemas bipartidistas, las opciones que se ofrecen al votante pueden ser vistas ambas como malas, con lo que otorgar el voto no suele suponer la identificación con un candidato considerado óptimo, sino la evitación del candidato considerado peor.Stanford Jay Rosen (2012-09-25). "Don't Get Fooled Again: Why Liberals and Progressives Should Vote Enthusiastically for President Obama". Huffington Post. Retrieved 2013-03-23. En tales contextos, se utilizan expresiones como "voto útil" o "votar con la nariz tapada".Ejemplo de uso por Nicolás Redondo, entrevista en El Mundo, 1 de mayo de 2016.El principio del mal menor y las elecciones en infocatolica.com

Existen teorías y técnicas psicológicas, utilizadas en mercadotecnia y en campañas políticas (teoría de la decisión, neuroeconomía, neuropolítica), que procuran orientar la preferencia del consumidor o votante mediante la presentación de ventajas o desventajas comparativas; cuando no sólo se plantea la posibilidad de elegir entre dos opciones, presentar una tercera opción instrumental, más cercana a una opción que a otra, consigue que la preferencia se decante en el sentido buscado.Steven Johnson, Sistemas emergentes - O qué tienen en común hormigas, neuronas, ciudades y software, La mente de par en par - Nuestro cerebro y la neurociencia en la vida cotidiana.

Bioética y deontología médica thumb|La amputación de un pie para evitar un daño mayor (perder la pierna entera o la vida) es un mal menor asumido en la práctica médica, que incluso se expresa en un tópico aplicable a cualquier otra circunstancia: "cortar por lo sano". Cuestión importante es la posibilidad de aplicación del principio o criterio del mal menor en la toma de decisiones bioéticas y en la deontología médica.Lourdes Velázquez, Mal menor, en Medicina y ética: Revista internacional de bioética, deontología y ética médica, ISSN 0188-5022, Vol. 24, Nº. 2, 2013, págs. 241-249

Para admitir técnicas como la amputación, incluso por quienes se niegan a justificar el principio del mal menor, se recurre a diferenciar los "males físicos" de los "males morales"; según los rigoristas morales, únicamente a los males físicos podría aplicarse una ponderación de qué mal es el menor, cosa imposible entre dos males morales (males absolutos); mientras que entre un mal físico y un mal moral siempre habría que preferir el mal físico.José Gay, Curso básico de ética cristiana:

Justificación de la guerra como mal menor thumb|Explosión de la bomba atómica sobre Nagasaki, 9 de agosto de 1945.

Mientras que algunos rasgos de las civilizaciones antiguas manifiestan una consideración de la guerra como un bien en sí mismo, o una actividad honorable, otros evidencian su consideración como un mal que hay que evitar en lo posible, pero que hay que ser consciente de que no siempre puede evitarse (si vis pacem, para bellum). Así ocurre en el mundo grecorromano: según Tito Livio, el rey romano Tulo Hostilio, a pesar de su belicosidad, "pone por testigos a los dioses que las calamidades de esta contienda [contra los albanos] habrán de recaer sobre el pueblo que primero se negó a escuchar las reclamaciones de los embajadores". Cicerón condenaba el formalismo que las reglas del ius fetiale imponían en cuanto a la justificación de las causas de la guerra, proponiendo como únicas causas justas la defensa y la venganza;Hans Kelsen, Teoría general del derecho y del estado. aunque en algunos casos también propone que se puede emprender una guerra para "agrandar los linderos de la paz, el orden y la justicia".Guillermo Alejandro Gatt Corona, El derecho de guerra contemporáneo

El cristianismo pasó de proponer un pacifismo radical en la época de las persecuciones a justificar las guerras al cristianizarse el Imperio romano en el . A partir de entonces se teorizaron las causas de la guerra justa (bellum iustum), siempre para restablecer la paz y reparar la injusticia recibida: así en Agustín de Hipona (iusta bella ulciscuntur iniurias "las guerras justas vengan las injurias") o Isidoro de Sevilla ("para recuperar bienes perdidos o repeler y castigar enemigos por la guerra injusta iniciada por locura o sin causa legítima"), cuyas ideas se recogieron en el Decreto de Graciano. Otros autores medievales que teorizaron sobre la guerra justa fueron Accorso, los decretistas y decretalistas, y Tomás de Aquino. Para éste, son necesarios tres requisitos: autoridad legítima (auctoritas principes), causa justa y rectitud de intención (intentio recta) para promover el bien y evitar el mal. El tomismo se desarrolló en un nuevo contexto (el del humanismo y los Estados-nación de Edad Moderna) notablemente con la Escuela de Salamanca (Francisco de Vitoria). Con estos pensadores católicos, y con protestantes como Hugo Grocio y Alberico Gentili, al ius ad bellum (para emprender la guerra, debe haber una justa causa) se añadió el ius in bello (en la guerra, se deberían limitar los daños únicamente a los combatientes y debería haber proporcionalidad entre las vidas que se destruyen y las que se salvan).

El presidente Harry Truman justificó la utilización de las bombas atómicas sobre Japón en un cálculo de vidas, según el cual salvaron más vidas de las que costaron, dando por supuesto que cualquier otra opción para terminar la guerra hubiera significado un mayor número de bajas en ambos bandos, aunque tales cálculos y motivaciones están en entredicho.Gregg Herken, Five myths about the atomic bomb, The New York Times, 31 de julio de 2015.

Cyril Garbett, arzobispo de York, durante la Segunda Guerra Mundial. Citado en Michael Burleigh, Combate moral. Una historia de la Segunda Guerra Mundial:

Lluís Bassets, El año de la revolución: Cómo los arabes están derrocando a sus tiranos, 2012.

Colaboracionismo como mal menor thumb|Personas e instituciones judías, como la policía del gueto judío o Judenrat, colaboraron con las autoridades nazis. Los que sobrevivieron se justificaron con argumentos del tipo "mal menor".

Tolerancia como mal menor